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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-03-2013

Muerte y Resurreccin

Miguel Guaglione
Barmetro Internacional


El historiador britnico Arnold Toynbee dedic su trabajo de toda la vida al estudio de esas inmensas agrupaciones sociales humanas que llamamos civilizaciones. A travs de una inmensa obra en doce tomos que llam el Estudio de la Historia, en cuya redaccin emple veintiocho aos, con la colaboracin de un equipo de medio centenar de historiadores, realiz un detallado anlisis comparado de las veintitrs civilizaciones conocidas que nuestra especie humana ha desarrollado en la historia. All descubri, expuso y fundament como estos conglomerados sociales siguen unos ciclos vitales similares a los de los seres vivos. Las civilizaciones nacen, crecen, declinan, entran en crisis y finalmente se desintegran. Tuvimos la suerte y el placer de escucharlo en persona en 1962 en una conferencia dictada en Montevideo. All, respecto a nuestra Civilizacin Occidental y Cristiana el historiador dijo que si bien parece estar mostrando todos los sntomas de crisis y desintegracin, l no se atreva entonces a hacer un juicio definitivo al respecto, ya que exista la dificultad de que quien analizaba el proceso era parte del mismo, y eso dificultaba la visin histrica necesaria.


Muerte

Cuando analiza la crisis y desintegracin de las civilizaciones, Toynbee determina siete parmetros que establecen los sntomas que muestra una civilizacin en ese proceso. Cincuenta aos despus de haberlo escuchado, cada vez que aplicamos esos siete parmetros a nuestra sociedad, nos convencemos que efectivamente, nuestra civilizacin est viviendo sus momentos finales. No podemos realizar aqu un estudio de estos complejos procesos a los cuales queremos hacer referencia, pero un tema fundamental en ellos es que en la crisis y posterior desintegracin, las minoras creativas -que haban sido capaces de presentar una propuesta espiritual a travs de la cual la civilizacin se amalgam- pierden su credibilidad y se convierten en minoras dominantes, que intentan mantener su poder por la fuerza. Un sntoma referencial de esa prdida de credibilidad y del proceso de cada, se ve en la decadencia de instituciones sociales que haban sido pilares de la cultura en cuestin.

Como ejemplo de crisis de las instituciones, podemos ver a dos que han constituido pilares de nuestra Civilizacin Occidental: la Iglesia Catlica y el Capitalismo.

La primera es la institucin social ms antigua de nuestra civilizacin y a partir de la cual sta se desarroll. Ms de dos mil aos han transcurrido desde que las creencias de una secta minoritaria en el Imperio Romano, se fueran transformando en la poderosa institucin social que marc durante ms de un milenio los rumbos de la Cultura Occidental. Hoy est en franca decadencia. Desde el Renacimiento, cuando el proceso de secularizacin se produjo porque cada vez mayor nmero de seres humanos fueron sustituyendo las propuestas espirituales cristianas por otras ms terrenales (la razn, la ciencia, el dinero, el poder, etc.); el proceso de descreimiento en la Iglesia y el progresivo abandono de sus fieles han mantenido un ritmo creciente.

Hoy, no slo la Iglesia Catlica pierde adeptos a ritmo acelerado (que emigran a otras creencias o simplemente se abandonan a los placeres de la vida material y mundana) sino que vive una grave crisis de vocacin. El nmero de los voluntarios(as) para dedicar su vida a la Iglesia se reduce dramticamente. Los jvenes no estn interesados en pertenecer a una institucin en cuyas propuestas no creen. Adems, la corrupcin en todos los aspectos ha carcomido toda la estructura de la Iglesia, desde los escndalos financieros repetidos -dnde altas autoridades eclesisticas se comportan como fraudulentos filibusteros de las finanzas- hasta los escndalos sexuales, marcados por la proteccin y el silencio cmplice de la institucin hacia sus magistrados acusados de pedofilia. Completa el cuadro su oposicin frrea y fuera de la realidad frente a temas muy importantes de la sociedad contempornea, como el control de la natalidad, el aborto, el matrimonio homosexual, el reconocimiento de la igualdad de la mujer, la democracia interna, el celibato y otros.

En el caso del Capitalismo -una institucin que naci tempranamente en el Renacimiento y fue convirtindose (sustituyendo en alguna medida a la Iglesia) en el pilar de la sociedad contempornea- si bien algunos entendidos dicen que es una institucin que sufre una constante crisis y que va atravesando ciclos que le permiten adaptarse a las nuevas circunstancias histricas y sociales, hoy finalmente parece estar tocando fondo. Las sucesivas crisis del siglo XX desembocaron en la actual, cuya tendencia hacia la catstrofe da a da parece mostrarse como inevitable. Los pases centrales viven cotidianamente la cada, y las cada vez ms importantes protestas internas fuera de las instituciones polticas tradicionales, se convierten en nuevos factores de poder en el contexto. Y si bien es cierto que tambin en este caso el descreimiento va en aumento, quienes tienen todava los mecanismos de poder insisten en producir ms de lo mismo, mientras la acumulacin de capital en las grandes corporaciones transnacionales ya ha perdido, por brutal y cotidiana, toda capacidad de escandalizar. Polticas suicidas, que solo contribuyen en acelerar la situacin de crisis, son la nica respuesta de los poderes establecidos.


Neohabla

En su antiutopa 1984, el retrato de una sociedad autoritaria sin salida, George Orwell describi como uno de los mecanismos de asegurar el poder lo que llam neohabla. Se refera -en una sociedad como lo que plante, dnde los medios de comunicacin eran una de las principales herramientas de la dominacin- al uso de un lenguaje del revs. A llamar a lo negro, blanco, y a lo blanco, negro en forma sistemtica, para convencer a los receptores de una realidad contraria a la existente. Cuando escribi la novela en 1948 no estaba inventando nada nuevo, ya los nazis lo haban aplicado en forma efectiva, culpando a sus enemigos de las barbaridades que ellos mismos realizaban, colocando como monstruos a las minoras que perseguan y exterminaban, y engaando a su nacin y a las conquistadas a travs de este mecanismo. El uso de este sistema parece ser producto de la absoluta falta de credibilidad de quien lo emplea, un ltimo y desesperado recurso para mantener el control ideolgico de las mayoras. Puede ser un sntoma ms de la decadencia final de la estructura de poder que lo utiliza.

Curiosamente, es el lenguaje que a travs del sistema globalizado de medios corporativos, emplean sistemticamente las dos instituciones que analizamos. En el caso del Capitalismo central, podemos ver como ejemplo, al acceso a la Casa Blanca por primera vez en la historia de un afroamericano que fue promocionado como un hombre de cambios, y que ha terminado siendo un liberal que justifica pblicamente los asesinatos que el mismo decide y la tortura como un mtodo vlido de inteligencia, aplicando en forma ms efectiva an que la del halcn que lo precediera las polticas internas y externas para el puro beneficio de las grandes corporaciones. O podemos mencionar al casi caricaturesco Mariano Rajoy, explicando diariamente como las polticas econmicas que estn empleando (protectoras del gran capital y aplastadoras de la gente), a pesar de que aparentemente empeoran la situacin que viven todos los espaoles, estn destinadas a mejorar (no se sabe cundo) las cosas. Los medios corporativos se encargan de difundir los mensajes de estos personajes, hacindolos legtimos a los inermes receptores con su repeticin sistemtica.

En el caso de la Iglesia Catlica la situacin es similar. Desde un Papa (Juan Pablo II) actor y comunicador social efectivo, que dedic todos los esfuerzos de su largo papado a promocionarse como hombre bueno, mientras no slo encabezaba una persecucin sistemtica de todo sntoma progresista en la Iglesia, sino que apoyaba en forma reiterada todos los movimientos conservadores y reaccionarios a nivel mundial, mientras manejaba un discurso de apoyo a los humildes. Fue sustituido por un intelectual de derechas, que haba sido miembro de las juventudes hitlerianas, y que inslitamente renunci declarando su incapacidad para enfrentar los graves problemas que la Iglesia y el mundo estn viviendo (denunciando al pasar, parte de la corrupcin interna). Finalmente, acaba de designar un nuevo Pontfice, que los medios corporativos nos estn vendiendo como un hombre capaz de afrontar los cambios que la Iglesia necesita, sobre todo por su condicin de ser el primer Papa latinoamericano. Este hombre trae consigo sin embargo antecedentes que hablan de todo lo contrario a lo que estn pregonando. Documentos, fotografas y testimonios estn saliendo a la luz (y los medios corporativos estn tratando de ocultarlos) que muestran su complicidad y participacin con la dictadura de Videla, un captulo terrible y oscuro de la historia argentina, que dej muertos, heridos, torturados y 30.000 desaparecidos. Una vez ms -y cada vez con mayor descaro- estn intentando vendernos el mundo al revs, presentando como una esperanza latinoamericana a quien parece ser un ejemplo de los intereses ms oscuros y reaccionarios.


Paternidad y Filiacin

Estudiando la crisis y desintegracin de las civilizaciones, Toynbee analiz un proceso que llam Paternidad y Filiacin. Descubri que, -exceptuando las siete primeras civilizaciones que parecen surgir espontneamente- todas las dems han nacido de la muerte de una civilizacin anterior. Tan importante es este proceso, que el autor dedic una extensa parte del estudio a definirlo y analizarlo. Logr a travs de mltiples ejemplos comparados mostrarnos como, mientras una civilizacin se est desintegrando, est surgiendo a la vez en su seno el germen de lo que ser una nueva. Si lo que sospechamos entonces es cierto, en la desintegracin de nuestra Civilizacin Occidental y Cristiana se est produciendo la eclosin de una (o unas) nueva propuesta, que podr constituirse en el ncleo de esa civilizacin futura que est naciendo.


Resurreccin

Como con el Ave Fnix mitolgica, de las cenizas renace nuevamente la vida. Y los sntomas parecen estar ah para quien pueda verlos. Paralelamente a la ruina de Occidente, surgen como hongos despus de la lluvia nuevos actores en el escenario global.

Antiguas civilizaciones que fueran avasalladas por la nuestra imponen protagonismo, se hacen presentes. Aqu est la antigua cultura china no slo con una poblacin que es casi un quinto de la total del planeta, sino con una capacidad productiva e innovadora que le ha permitido en muy poco tiempo alterar radicalmente las condiciones anteriores del mercado mundial. No slo es una presencia econmica, es sobre todo una presencia cultural, marcada por la forma de hacer las cosas, de manejar la poltica, la diplomacia, de mantener una lnea histrica.

La otra es el Islam. A pesar de haber sido y ser hoy el objetivo principal de exterminio de Occidente, el Islam est cada vez ms vivo. No slo se refleja en la resistencia que sus pueblos realizan contra los ataques y la guerra de las potencias centrales, sino en la forma en cmo sus gentes viven en lo cotidiano sus propuestas culturales y espirituales, lo cual parece darles una fortaleza y una capacidad de combate que Occidente, con la ligereza que lo ha caracterizado para juzgar otras culturas, ha bautizado como fanatismo o fundamentalismo.

Pero lo que consideramos como ms importante en este proceso de resurreccin y protagonismo, est aqu, con nosotros, en Latinoamrica. Los complejos y vigorosos procesos de cambio de los cuales la Revolucin Bolivariana comandada por el presidente Hugo Chvez fuera pionera, no slo no se detienen sino que muestran cada da una mayor vitalidad, una mayor capacidad de generar nuevas respuestas al panorama mundial. El rpido desarrollo de los procesos de integracin va constituyendo rpidamente un bloque que dentro de su diversidad, a partir de nuevas relaciones entre sus protagonistas, se va perfilando como un nuevo e importante actor en el panorama mundial. Y no slo es poltico, sino que es fundamentalmente (que es lo esencial) un fenmeno cultural. Este continente mestizo est produciendo acciones e ideas nuevas, propias, con una visin del mundo absolutamente suya y original (plena de todo lo Real Maravilloso que nos define) y que creemos constituye una esperanza para el futuro del mundo.

Desde aqu, de la trinchera colectiva de la Patria Grande, desde lo profundo de nuestras Patrias Chicas, de la mano con nuestros hermanos Nuestroamericanos, nuestros pueblos parecen encaminarse hacia un futuro de paz y justicia que marque el rumbo de una nueva cultura.



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