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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2013

Dos estrategias y un mismo objetivo contra Cuba

ngeles Dez
Pblico


En la semana del 10 al 17 de marzo se han paseado por el territorio espaol distintos personajes de la guerra contra la isla vinculados a dos corrientes polticas anticubanas distintas pero coincidentes en sus objetivos de injerencia y desestabilizacin de Cuba. Estuvieron Yoani Snchez, Berta Soler y la hija de Oswaldo Pay. Tambin se espera que a lo largo del prximo mes se incrementen las visitas y los actos de la disidencia aparentemente justificados por la recogida de premios de las instituciones europeas y medios de comunicacin, as como por la que llaman primavera negra cubana. Coincidencias y pequeas divergencias en sus declaraciones dibujan el mapa de dos opciones que corresponden a dos grupos de poder distintos en Espaa y en EEUU, ambos con un nico objetivo marcado por el imperio: acabar con la revolucin y la soberana cubana.

Los sectores ms vinculados a la administracin socialdemcrata norteamericana llevan a cabo una estrategia ms acorde con la teora del soft power que busca la desestabilizacin interna a travs de apoyo logstico, la financiacin encubierta de sectores moderados de la oposicin en el interior, organizacin de actividades culturales, y la captacin de los intelectuales europeos progresistas. Se dirigen hacia la sociedad civil cubana y hacia los sectores ideolgicamente ms vulnerables como los jvenes. Se apoyan ms a menudo en los socios europeos afines, buscan alianzas, son menos cortoplacistas, ms sistemticos y responden a una visin ms global de guerra contra los proyectos soberanistas que atenten contra los intereses estadounidenses en Latinoamrica. Personajes como Yonais Snchez se construyen acorde con esta lgica de ingerencia.

Por su parte, el partido republicano y una parte importante de la mafia cubano americana estn conectados con los grupos caracterizados como el exilio de Miami, sectores que tradicionalmente han utilizado la va terrorista, la confrontacin ms directa y han sido los defensores de la invasin. Son sectores ms envejecidos y fundamentalistas que ven cmo se agota su tiempo. A travs de la fundacin cubanoamericana su estrategia se ha dirigido a la financiacin directa de aliados ultraconservadores especialmente en Espaa y en la Repblica Checa. Son menos pragmticos y ms viscerales pero desde la desaparicin de Mascanosa, presidente de la Fundacin Cubano Americana, ha sido frecuente su confluencia con la poltica exterior demcrata. Las damas de blanco han resultado ser buenos interlocutores para estos grupos recalcitrantes y tambin para la seccin ms reaccionaria de la derecha espaola vinculada a estos grupos de Miami. Las dificultades de la administracin norteamericana y su oficina de intereses en Cuba para controlar a este grupo, tal y como reflejan los informes de wikileakes, evidencian su predisposicin natural hacia la poltica exterior tradicional de los republicanos pero tambin su visin oportunista capaz de adaptarse a cualquier circunstancia.

Estos dos caminos de confrontacin con Cuba han convivido con pequeos altibajos dependiendo de la fase en la que se encontrara la poltica exterior estadounidense y las disputas internas de los socios europeos. Tambin han surgido diferencias al interior de estos grupos de disidentes como en el caso de las damas de blanco entre la anterior portavoz Laura Polln y la actual Berta Soler, relacionados con la apropiacin de los fondos suministrados a travs de la SINA (Oficina de intereses estadounidenses en Cuba). Pero la mayor parte de las veces ha primado el inters general de los EEUU que, desde el fracaso de la invasin de Playa Girn (1961) y la resistencia del pueblo cubano al bloqueo desde 1960, ha apostado por la construccin de la disidencia interna. Ciertamente en 54 aos han tenido escaso xito y la disidencia ms slida y numerosa se encuentra en el exterior de la isla. La propia Berta Soler reconoca en una entrevista a la BBC lo contenta que estaba porque en ocho aos haban pasado de ser 8 a 115.

Los recorridos por la pennsula de Yoani, la hija de Oswaldo Pay y las damas de blanco, y los que tendrn lugar los prximos das reflejan la confluencia de intereses de las distintas administraciones estadounidenses pero tambin la utilizacin de la disidencia cubana al servicio de intereses ms locales de nuestro pas. Nos referimos a la confrontacin entre una parte del partido popular liderado por Esperanza Aguirre y las razones de Estado del PP, ahora en el poder, para normalizar las relaciones con Cuba.

Conferencias, entrevistas, premios, encuentros con parlamentarios, etc. muestran que no hay divergencia de objetivos ni distintas disidencias sino distintos tipos de clientes.

Ejes de la campaa contra Cuba en Espaa

Los personajes de la llamada disidencia cubana que han desfilado estos das por Europa con escala en el Estado Espaol han abordado en las entrevistas y discursos de los actos que se les ha programado temas comunes: la muerte del presidente venezolano, la inexistencia de cambios reales en la isla, su representacin del pueblo cubano y los derechos humanos. Adems han coincidido en salir al paso de las acusaciones sobre la financiacin de sus actividades y han insistido en la unidad y buenas relaciones entre los disidentes. Los puntos de divergencia han estado en la especificidad del grupo disidente al que representan, en el caso de Yoani a grupos empresariales con inters en invertir en la isla y a jvenes cubanos emigrantes econmicos sin vnculo orgnico entre s; en el caso de las damas de blanco al exilio de Miami, a la ultraderecha europea, y a la espaola en su particular guerra contra el gobierno de su partido.

Por qu se coloca en la agenda de la disidencia cubana el tema Venezuela? Ms all de la circunstancia concreta de la muerte del presidente venezolano, desde la perspectiva de la administracin estadounidense actual, se trata de una oportunidad que hay que aprovechar en la guerra contra Cuba. Coloca a la isla en una situacin de debilidad, no slo por sus relaciones preferentes y de ayuda mutua con Venezuela sino porque desaparece la figura que lideraba el proceso de confluencia latinoamericano que ha sostenido una posicin unnime de apoyo a Cuba. Hasta que se defina la continuidad o no por parte del nuevo gobierno venezolano que salga de las urnas la maquinaria propagandstica se reactiva prcticamente en automtico. Las declaraciones de Yoani sobre la muerte del presidente venezolano y la situacin en la que queda la isla se insertan en esta lgica. Algo similar ocurri con la guerra y ocupacin de Irak en el 2003 que reactiv la campaa blica-meditica contra la isla antes incluso de que arrancara la campaa contra Iraq. Parece como si se siguiera el siguiente protocolo: se aprovecha la oportunidad de que la atencin pblica est centrada en otro conflicto y se reactivan otros frentes. Aunque evidentemente lo que estaba en juego en aquel momento tena diferente calado para Amrica Latina.

Tanto en el caso de Yoani como en el de Berta Soler los periodistas han servido en bandeja preguntas para contrarrestar la imagen de cambios significativos en la isla sobre economa, leyes migratorias, etc. Ambas han insistido en que su propia salida de la isla no tiene que ver con estas circunstancias, que se ha tratado de operaciones de maquillaje y que no est habiendo cambios reales en la isla. Negar la evidencia de su salida, de sus viajes y de hablar mal de su gobierno sin temer consecuencias, constituye un acto de cinismo, sin dudas, pero tambin seala uno de los principios bsicos de la propaganda: la repeticin de las consignas que se insertan en matrices de pensamiento ya prefijadas en las audiencias.

Los discursos sobre la libertad y los derechos humanos se ubican en dos campos distintos segn sea Yoani quien hable de ello o Berta Soler. En el primer caso su participacin en el campo de las nuevas tecnologas, las redes sociales, su intento de conectar con esa poblacin dinmica, joven, individualista y con escasa formacin poltica favorece que la consigna libertad sea una herramienta til contra Cuba. El hecho de que las actividades de Yoani estn financiadas por empresas como Telefnica, responsable del despido de ms de 3.000 trabajadores en Espaa, o BBVA con miles de desahucios en su haber, ambas con fuerte implantacin en Amrica Latina y partcipes del expolio de esta zona, no parece crear contradiccin. En el caso de las damas de blanco, como recoge la BBC, tras los acuerdos con el gobierno espaol para la excarcelacin de los presos cubanos condenados por distintas actividades contra el Estado cubano al servicio de una potencia extranjera (2003) y la conmutacin de todas las penas de muerte, estos grupos de opositores se han visto aislados internacionalmente. Muestra de ello es que Amnista internacional ya no incluye ningn preso de conciencia cubano en sus informes. De modo que reactivar el discurso de la violacin de derechos humanos, la represin del gobierno etc. es un intento de retomar el sentido de sus actividades opositoras de cara a la comunidad internacional.

La insistencia tanto de Yoani como de Berta Soler en negar su vnculo con el gobierno de EEUU no deja de apuntar hacia la financiacin indirecta va ONGs y sobre todo los premios siempre dotados con miles de dlares (financiacin indirecta que demuestran las filtraciones de wikileaks) Pero son las leyes estadounidenses tanto la Ley Torricelli (1992) como la Helms-Burton (1996) las que permiten este tipo de financiacin aunque parece que la opinin pblica no asimila fcilmente la contradiccin entre unas actividades desinteresadas a favor del pueblo cubano y la financiacin de las mismas por el gobierno que le tiene declarada la guerra.

Finalmente, la particularidad del discurso de la representante de las damas de blanco hay que buscarla en el enfrentamiento entre los grupos afines a Esperanza Aguirre dentro del Partido Popular y los ms prximos a Mariano Rajoy. La entrevista que Televisin Espaola realiz a Berta Soler reproduce punto por punto la intervencin de Esperanza Aguirre en Casa de las Amricas en Madrid: los ataques al gobierno de Cuba, la falta de libertad y, especficamente, la puesta en duda del juicio a ngel Carromero, presidente de las Nuevas Generaciones del PP que fue responsable de la muerte de los disidentes Oswaldo Pay y Harold Cepero al estrellar el coche que conduca. Mientras que el ministro de Exteriores, Jose Manuel Garca Margallo, no slo dio por bueno el juicio sino que trata de normalizar las relaciones con Cuba. El caso Carromero se ha convertido en un arma importante de la expresidenta de la Comunidad de Madrid contra el gobierno central.

En los prximos das asistiremos a nuevos flujos de propaganda y podremos encontrar las coincidencias que responden a una estrategia comn contra Cuba y tambin contra lo que Cuba representa para Amrica Latina.

Fuente: http://blogs.publico.es/dominiopublico/6701/dos-estrategias-y-un-mismo-objetivo-contra-cuba/



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