Portada :: Venezuela :: La muerte de Hugo Chvez
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-03-2013

Cuando conoc a Hugo Chavez

Manuel Tapial
Rebelin


En el ao 2005 fui invitado por la Coordinadora Simn Bolivar de Caracas a supervisar como observado internacional las elecciones regionales que se celebraban en octubre de ese ao. Tras supervisar varias mesas electorales, tener la oportunidad de reunirme con el vicepresidente y de conceder diferentes entrevistas en Venezolana de Televisin y Vive TV, decid profundizar en la realidad venezolana ya lejos de encuentros polticos, de reuniones de pasillo y de guas mas o menos incomodos que intentaban influir en una nica visin del pas. Fue entonces cuando descubr la nueva Venezuela que estaba surgiendo en esos momentos, esa que me intentaban describir pero a la que no haba querido escuchar.

Era el boom de las misiones; la Robinson, la Sucre, la Rivas, la Misin Piar, la Misin Milagro, etc. Todas financiadas con el petroleo de Venezuela que por primera vez beneficiaba a su pueblo de manera directa.

Fueron 3 meses de viaje por un pas arrasado y que experimentaba con este nuevo gobierno una reestructuracin sistmica sin precedentes.

Chavez, que ya llevaba 6 aos en el poder, regulariz a 11 millones de personas que no existan en ningn censo y a travs de esas misiones busc los mecanismos de integracin al sistema creando tejido social y rompiendo el aislamiento marginal en el que haba venido viviendo esa sociedad.

Hubo varios encuentros que sin duda me hicieron comprender quin era Chavez y que representaba. Quieren saber quin es Chavez? Estas personas son Chavez:

Padre Matias, parroco espaol en una iglesa de San Felix que llevaba 40 aos en el pas y con una singular interpretacin, dentro de lo que es el clero, de la palabra de Dios. Le haban bautizado el cura de Chavez por ser un firme defensor de sus polticas sociales. Tras compartir con l un par de das, lo pude comprender perfectamente. Me explic el proceso que se vivi en Venezuela con el caracazo y como fue esa matanza el punto de partida de una nueva visin por una parte del ejrcito para la construccin del pas, un pas en la que todos los venezolanos, incluidos los excluidos y por su puesto los indgenas, formaran parte activa y protagnica de su destino.

Roberto, trabajador en una mina de oro en las proximidades de la ciudad de El Dorado. Su vida perfectamente podra representar la vida de millones de venezolanos excluidos que vivian entre la carcel y las calles sumergidos en drogas y alcohol. Visiblemente desgastado por la vida, este jven de 30 aos era uno de los beneficiarios de la misin Piar, destinada a conceder tierras ricas en oro a cooperativas de mineros que llevaban aos peleando con las mineras canadienses por el derecho a trabajar. Su vida se podra resumir de ninguna manera, el ltimo hijo vivo de una famila que habia tenido 8, habiendo pasado mas de 8 aos en la crcel o encerrado en comiseras por asaltos a los terrenos de las mineras canadienses, por primera vez senta que no tena que huir, que importaba y que estaba protegido por el gobierno quin le garantizaba no solo un trabajo sino que le hacia propietario del producto del sudor de su frente.

Fidel, un anciano humilde de mas de 70 aos que en los ltimos 30 aos habia vivido casi ciego afectado por unas cataratas agudas. Cuando le conoc, en una aldea de la Gran Sabana, estaba sentado en el porche de su casa leyendo el periodico Gramma que se haba traido de Cuba. Beneficiario de la Misin Milagro regreso de Cuba con la autoestima recuperada tras dcadas de abandono, con un puro y con un diario Gramma que peg con cola en la fachada de su casa eternamente agradecido por poder apreciar los colores que la naturaleza le ofreca. Y por supuesto, glorificando a un comandante que le haba devuleto la vida y la esperanza, Rafael Hugo Chavez Fras.

Esperanza y Carmencita, dos estudiantes de bachiller que conoc en un banco de un parque de Cumana. Entablando conversacin con ellas sobre que opinaban de la poltica, ambas estudiantes de unos 15 aos, estaban deseando poder acabar el bachiller para formar parte de las misiones de alfabetizacin de adultos, en las que haba que formar parte antes de ir a la universidad. La manera en la que me lo contaban, la ilusin y el reconocimiento al pas que el comandante les estaba dejando para el futuro solo se puede apreciar en primera persona pero Esperanza y Carmencita, significaban el futuro de Venezuela, eran conscientes de ello y agradecian las oportunidades que el nuevo sistema las ofrecia de participacin en la construccin del pas.

Los Yanomamis, los Curripacos y el resto de tnias indigenas tambin son Chavez. Venezuela era en esa poca el nico pas del mundo que traduj su Constitucion a todos los idiomas que existen en su territorio. Adems, era el nico pas que reconoca los territorios histricos a sus pueblos originarios y as, por ejemplo los Yanomamis, tras dcadas de abusos por parte de misiones religiosas en el Alto Orinoco, quienes experiementaron con ellos vacunas e incluso los esclavizaron para sacar oro de manera ilegal de la Amazona, por primera vez se sentian seguros en sus territorios como pude confirmar hablando con ellos en el Parque Parima Tapirapeco del Alto Orinoco, con derechos recogidos en su carta constitucional del pas en el que se ubican y por supuesto, agradecidos a esa nueva Venezuela que el liderazgo de Chavez ha creado.

An hay gente que se pregunta quin es Hugo Chavez y sin duda esta es la mejor respuesta que les puedo ofrecer. Mi encuentro con Hugo Chavez fue a travs de la gente que perdi el miedo, que dejo de sufrir, que se sinti valorada y querida por el nico gobierno que haban conocido que les escuchaba, atenda y protega. Un personaje nico que rompi los protocolos reuniendose con los Movimientos Sociales en su visita a Espaa en ese mismo ao 2005 y que anteriormente los habia roto en Brasil asistiendo a la plenaria de Movimientos Sociales del Foro Social Mundial de Porto Alegre.

Un presidente preocupado por lo que sentan y pensaban los pueblos, no las lites o los mercados, emponderando a los movimientos sociales, a los medios comunitarios y a las organizaciones de base, tradicionalmente siempre olvidadas por cualquier gobierno.

Esos 11 millones de venezolanos que no existan legalmente en el pas en los aos 90 son Hugo Chavez, pero tambin lo son un tercio de los otros 13 millones que si existan y decenas de millones en el resto del mundo que hemos llorado su perdida.

Publicado en Montreal el 23 de Marzo de 2013.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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