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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-03-2013

Las europesetas electrnicas, complementarias al euro, estimularn el crdito sin efectos colaterales perversos

Juan Jos R. Calazay Juan Jos Santamara
Faro de Vigo


El racionamiento del crdito en euros alimenta perversamente el efecto procclico de la consolidacin fiscal. En Espaa, para estimular la economa, deberamos emitir europesetas electrnicas, bajo supervisin del Banco Central Europeo, complementarias con el euro. Mientras la emisin de europesetas respecte los objetivos de inflacin la paridad interna europeseta/euro 1:1 se mantendr naturalmente. Las disfuncionalidades constatadas en el "corralito" argentino y la doble moneda cubana, con su sistema de cambios mltiples, no seran aplicables al sistema complementario euro/europeseta.

En Japn, hace veinte aos, la crisis la provoc el banco central al aumentar los tipos de inters para pinchar la burbuja inmobiliaria; en Espaa, las dos recientes recesiones encadenas nacen del contagio de las subprimes norteamericanas al mercado interbancario. Pero aunque fue distinto el origen de ambas crisis, el hundimiento de la bolsa y el derrumbe del mercado inmobiliario en Espaa destrozaron los balances del sistema bancario, en particular las cajas de ahorros, a semejanza de lo que sucedi en Japn. Frente al derretimiento de capitales propios, cuyo valor en bolsa se evapor, los bancos japoneses se vieron obligados a recapitalizarse. El derrumbamiento del mercado inmobiliario constri a las entidades financieras a efectuar ingentes provisiones de crditos dudosos. Para reequilibrar los balances con aumento de liquidez vendieron, incluso a prdida, parte de sus activos, preferentemente inmobiliarios, lo que estimul la cada de precios entrando en una espiral deflacionista. Pero la peor medida que tomaron los bancos japoneses fue racionar el crdito que a su vez increment la morosidad obligando a nuevas provisiones y empop una nefasta dinmica de seleccin adversa en el mercado del alquiler del dinero.
Desde 2008 son ms de 27.000 las empresas (especialmente pymes) que en Espaa han solicitado concurso de acreedores antes, suspensin de pagos- debido a la atona de la demanda y asimismo a la morosidad y problemas de financiacin. Tambin es cierto que la demanda solvente de crdito se derrumb con la misma celeridad que la actividad econmica.

El diagnstico de la crisis prescribi para el conjunto de nuestra economa privada el saneamiento de balances y patrimonios dado el alto nivel de endeudamiento. Ahora bien, desde el momento en que se inici la crisis, al cerrarse para los bancos espaoles el mercado interbancario, la falta de liquidez condujo al racionamiento del crdito a los clientes familias y pymes, las grandes empresas son caso aparte- ms all de lo razonable si razonable es impulsar y mantener el crecimiento econmico. La restriccin crediticia es tan persistente que empresas viables cierran o no pueden expandirse por falta de financiacin asumible, en cuanto al precio al que se propone el alquiler del dinero, y algunos requisitos infranqueables, verbigracia, garantas. Antes bien, el racionamiento del crdito se suma a la consolidacin fiscal retroalimentando los mecanismos de la recesin. Y en esas estamos, el ajuste del crdito ofertado, por necesidades de saneamiento del sistema bancario, no ha terminado todava con lo cual pocas son las expectativas de recuperacin sostenida.

Sin embargo, a pesar de las enseanzas de la historia econmica contempornea, salvo los proponentes de la europeseta electrnica complementaria al euro nadie ha buscado soluciones radicales a una crisis cuyos intensos trazos requieren intensas, meditadas y revolucionarias soluciones. Con seis millones de parados cierto tipo de ortodoxia y pusilanimidad intelectual debera constituir delito.

Europesetas electrnicas para compensar la escasez de euros

Somos conscientes que la fluidez del crdito es una condicin necesaria pero insuficiente para el crecimiento. Pero aun siendo necesarios, los saneamientos y ajustes, pblicos y privados, no concurren por s solos a estimular ni garantizar una slida recuperacin econmica en un pas con ms de seis millones de parados. De seguir as, la larga crisis no tendr forma de W (en este momento ms bien de M) sino de L seriada como peldaos de escalera.

Los proponentes de la europeseta electrnica hemos planteado en distintos foros y medios en este diario, sin ir ms lejos- la necesidad de complementar el euro insistimos, no se trata de substituir el euro ni salir de la eurozona sino complementarlo- con una moneda que conserve su poder adquisitivo y ayude a paliar la necesidad de financiacin, el racionamiento de liquidez, que sufren empresas y familias espaolas.

Sin renunciar al euro, concebimos la europeseta electrnica como unidad de cuenta, complementaria, cerrada, esto es, utilizable solo dentro del territorio espaol, que carecer por tanto de convertibilidad exterior y sin circulacin material, en billetes o monedas, que quedara exclusivamente reservada al euro. La europeseta, simultaneada con el euro si bien con menor porcentaje en la masa monetaria, ser adems de curso legal (con capacidad liberatoria) asignando a 1 europeseta el contravalor de 1 euro (en notacin compacta 1:1).

Ocurre que con el euro como moneda oficial, ni empresarios ni consumidores ni el Estado lo necesitan para adquirir bienes y servicios nacionales (aunque nunca lo son completamente pues siempre incorporan algn input de importacin) sino simplemente una moneda cerrada pero de curso legal, forzoso, en paridad 1:1 con el euro lo cual permite que todos los precios de bienes, servicios, derechos y obligaciones se denominen en euros pero con el mismo contravalor en europesetas. Respecto a los bienes importados (en euros) que se puedan adquirir "en" el mercado nacional (cosa distinta seran los que se adquirieran "desde" el mercado nacional) bien sean terminados o como inputs intermedios, tampoco es necesario que el consumidor final pague el 100% de su precio en euros puesto que incorporan impuestos, salarios, beneficios, costes de transaccin, costes de almacenamiento y distribucin, etc., generados en Espaa y que pueden pagarse parcialmente en europesetas. Para todos los efectos, la nica diferencia entre ambos tipos de bienes, nacionales y de importacin, es el porcentaje de su precio que puede pagarse en europesetas. As como existen tres tipos de IVA pueden existir tres tipos de bienes y servicios (adems de salarios de nueva creacin, cotizaciones profesionales y empresariales a la SS, impuestos, salarios de funcionarios, pensiones, loteras, becas, tasas acadmicas, fianzas, I+D, ayudas asistenciales, multas, etc.) clasificados segn el porcentaje en europesetas que se puede entregar al adquirirlos: cuantos ms inputs nacionales integren mayor ser el porcentaje en europesetas que se podr pagar.

En consecuencia, si el Banco de Espaa (supervisado por el Banco Central Europeo al que se le asignara el control de un objetivo de inflacin) pudiese emitir europesetas, parte de las transacciones realizadas en euros quedaran sustradas a las necesidades de financiacin externa, el crdito a las empresas en europesetas estimulara la actividad econmica al tiempo que su desapalancamiento en euros se facilitara, el Estado captara ms impuestos y necesitara menos euros para hacer frente a la deuda y al gasto.

Tampoco la moneda complementaria es inflacionista en s misma puesto que por definicin es aquella que permite una transaccin sin la cual no se realizara. Si adems las europesetas fueran electrnicas se obtendran varias ventajas adicionales.

En fin con la europeseta podramos caer en las nefastas dinmicas de la doble moneda cubana o del corralito argentino? se preguntarn algunos. Pues no, con la ciencia econmica en mano, es nuestra respuesta.

Currency Board

Con el fin de combatir la hiperinflacin, Argentina promulg la ley de Convertibilidad del Austral, 1991, oficializando una relacin cambiaria fija entre la moneda nacional, austral, con el dlar estadounidense en la relacin 10.000:1. Posteriormente, el austral sera reemplazado por el peso convertible en paridad 1:1. La viabilidad de ese tipo de paridad exiga la existencia de reservas de dlares en respaldo de la moneda circulante en Argentina, pesos convertibles, en virtud de lo cual se restringa la emisin monetaria de pesos convertibles a las reservas en dlares u otras divisas disponibles por el Tesoro argentino en aplicacin del principio del "Currency Board".

Mediante el Currency Board (comit monetario/ fondo de estabilizacin cambiaria) un pas se compromete legalmente a aceptar un tipo de cambio fijo con otra moneda (fixed exchange rate/pegged exchange rate) y adems obliga a la autoridad monetaria a limitar la emisin de moneda nacional a la disponibilidad suficiente de reservas en otras divisas, especialmente la que ha servido como anclaje a la moneda nacional.

Ese esquema, que finalmente haba logrado vencer la hiperinflacin, quebr cuando Argentina entr en recesin en 1998, la ms larga de su historia. El gobierno saliente de Menem dej un elevado dficit fiscal, de pesos/dlares que llev al gobierno presidido por De la Ra, 1999, a adoptar severas medidas de ajuste con el propsito de sanear las finanzas, pero sin cuestionar el anclaje peso/dlar en el tipo de cambio fijo 1:1.

Estampida bancaria y "corralito" argentino

Por entonces, el fardo de la deuda externa ahogaba al gobierno y aumentaba el dficit fiscal con la correspondiente salida de dlares de las arcas del Tesoro. Los bancos se encontraron en el 2000 con una gran exposicin a la deuda soberana argentina; adems, empez a aflorar la duda de si el Estado argentino entrara en suspensin de pagos. As se aliment la creciente sospecha de una posible estampida bancaria/ pnico bancario (bank run o run on the bank).

Una estampida bancaria es una retirada masiva de depsitos bancarios llevada a cabo por gran cantidad de clientes de un banco (o bancos) en la creencia que la entidad es, o podra ser, insolvente. Este trance puede darse en aquellos bancos que usen reserva fraccionaria puesto que solamente guardan en caja una parte de la cantidad depositada en las cuentas de los clientes.

A comienzos 2001 los depositantes argentinos sopesaron el riego de una posible salida de la convertibilidad. Ante la aceleracin de la retirada de fondos de los bancos el gobierno de De la Ra, con Domingo Cavallo como ministro de economa, intent detener la amenaza de un crack bancario, imponiendo una retencin forzada de los depsitos. A tal fin, el gobierno promulga, diciembre de 2001, el decreto que estableca las siguientes prohibiciones :1) Los retiros en efectivo que superasen los 250 pesos o 250 dlares estadounidenses por semana, por parte del titular/titulares del total de sus cuentas en cada entidad financiera; 2) Las transferencias al exterior, con excepcin de las que correspondiesen a operaciones de comercio exterior, al pago de gastos o en el exterior a travs de tarjetas de crdito o dbito emitidas en el pas, o a la cancelacin de operaciones financieras o por otros conceptos, en este ltimo caso, sujeto a que las autorice el Banco Central de la Repblica Argentina.

El "corraln"

El "corralito", trmino popularizado por el periodista econmico Antonio Laje, fue en la practica una congelacin de los depsitos pero al suspender pagos Argentina el gobierno de Duhalde promulg, enero de 2002, la Ley de Emergencia Pblica y Reforma del Rgimen Cambiario que derog la convertibilidad 1:1 peso/dlar y de facto "pesific" los crditos otorgados por el sistema financiero. El nuevo tipo de cambio oficial se fij en 1,40 pesos por dlar estadounidense. Asimismo, el citado decreto reglament la pesificacin de las deudas de las personas fsicas y jurdicas de acuerdo al esquema de cambio de un peso igual un dlar estadounidense manteniendo las dems condiciones originariamente pactadas.

A la devaluacin del peso argentino se la conoci como "corraln". Pero la susodicha ley fue aun ms lejos al dar lugar a la pesificacin asimtrica. Los depsitos en dlares, u otras divisas convertibles, se convierten a pesos en la relacin 1,40:1 (en el mercado negro la relacin era 4:1) Es decir, quien tuviera un depsito de 100 dlares, el banco se los retiraba y en su lugar le ingresa 140 pesos (la diferencia fue reconocida por el gobierno nacional con un bono que se le entreg a los bancos para compensar dicha "asimetra") Pero quien tuviese una deuda de 100 dlares pasara a tenerla de 100 pesos.

El corralito finaliz oficialmente, 2/12/202, cuando Roberto Lavagna anunci la liberacin de los depsitos retenidos por alrededor de 21.000 millones de pesos. La medida fue acompaada por controles cambiarios, por los cuales no se permiti a ninguna persona o empresa adquirir ms de 100.000 dlares.

Sobra decir, el corralito argentino guarda poca relacin, si alguna, con el reciente caso chipriota. Ello no impide que si en Espaa algunos medios continan atemorizando irresponsablemente a la gente para que retiren el dinero de sus cuentas acabar por producirse una estampida bancaria en la ms pura tradicin de la profecas autorrealizables (self-fulfilling prophecy/ expectations)

Doble moneda cubana


El peso cubano se puso en circulacin en 1914 compartiendo con el dlar estadounidense la dualidad monetaria toda vez que el dlar tambin operaba en la isla como medio de pago. En 1948 se estableci que el dlar dejaba de tener poder liberatorio en las transacciones internas en Cuba. En 1961, la revolucin prohibi la tenencia de dlares hasta que en 1993 se volvi a dolarizar la economa.

Los problemas de la economa cubana hoy da no surgen de la dualidad monetaria vigente pero no cabe duda que esta situacin aade distorsiones por el mal diseo con el que se implement primero la dolarizacin y despus la desdolarizacin. Conviene explicarlo con cierto detalle dado que algunos economistas han endosado a la eventual europeseta complementaria al euro las mismas disfuncionalidades que a la doble moneda cubana.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que Cuba opera con dos monedas peso cubano (CUP) y peso convertible (CUC)- pero ambas con problemas de convertibilidad y con tipos de cambios mltiples y sobrevaluados.

El CUC empez a circular en 1994. En noviembre de 2004, el Banco Central detuvo la circulacin del dlar en Cuba. Hasta abril de 2005, la tasa de cambio con el dlar norteamericano fue 1:1; posteriormente, el CUC se sobrevalor en la relacin 1:1,08. A partir de marzo del 2011 se volvi al 1:1 pero con un impuesto sobre el cambio de efectivo y una comisin.

El peso cubano (CUP) es la moneda de curso legal de la Repblica de Cuba utilizada por la mayora de la poblacin del pas. En 2002 el tipo de cambio era de 21 pesos cubanos por peso cubano convertible. Posteriormente se devalu hasta alcanzar un mximo de 26 pesos cubanos por peso cubano convertible. El peso cubano no es totalmente aceptado para adquirir cierto tipo de productos en la isla o en determinados comercios a diferencia del peso convertible. Es decir, el peso cubano cont con fuerza liberatoria ilimitada para el pago de cualquier obligacin contrada dentro del territorio nacional, pero desde Periodo Especial dej de tener ese carcter, debido a que una parte importante de los productos y servicios son de pago obligatorio en CUC.

El problema de la doble circulacin monetaria cubana se asienta en sobrevalorado tipo de cambio oficial del peso cubano. La razn es que el Estado emiti demasiada moneda para pagar a los funcionarios y mantener ciertas actividades del sector pblico. En la dcada de 1980 se fij un tipo de cambio oficial de un peso cubano por un dlar.

Al inicio de la dcada siguiente el mercado informal devalu el peso cubano hasta ms de 100 pesos por dlar como consecuencia de la excesiva emisin de pesos cubanos para combatir la crisis y los desequilibrios macroeconmicos. Al no acometerse la devaluacin del tipo de cambio oficial del peso cubano, dada la diferencia real que presenta con el tipo de cambio para residentes y turistas, hacen que la dualidad monetaria, con su sistema de cambios mltiples, sea difcilmente asumible.

En definitiva, el sistema de cambios mltiple cubano tiene tres razones de ser: a) excesiva emisin de pesos cubanos, para mantener con la ilusin monetaria el gasto social, y sobrevaloracin oficial del mismo; b) abandono del sistema de caja que justificaba la paridad dlar/pesos convertibles; c) rompimiento en el mercado negro de las restricciones oficiales a los tipos de cambio y al consumo.

Enseanzas a retener

El secreto del mantenimiento de la paridad real 1:1 europeseta/euro reside en el poder liberatorio de la europeseta a condicin que el Estado la avale en la prctica al aceptarla en paridad 1:1 para sus pagos y cobros, al menos hasta un determinado porcentaje, y que no pretenda aprovecharse en el corto plazo de la ilusin monetaria emitiendo europesetas a tasas inflacionistas. Es decir, el Gobierno no debera aumentar en europesetas los sueldos de los funcionarios, por ejemplo, para acallar las reivindicaciones que no pudiese satisfacer en euros. Por esta crucial razn proponemos que las europesetas sean emitidas por el Banco de Espaa bajo supervisin del BCE.

Tampoco puede instaurarse una dualidad de mercado en la que algunos bienes sean susceptibles de ser adquiridos en euros y otros en europesetas como en Cuba- pero s puede y debe darse un porcentaje mximo de pagos en europesetas puesto que al ser cerradas dificultan la importacin de bienes y servicios extranjeros soportando eventualmente en el mercado cambiario los correspondientes switching costs- lo cual es una ventaja en orden a reequilibrar la balanza por cuenta corriente.

Por otra parte, hemos visto que para contrarrestar los efectos del pnico bancario se instaur el corralito. La estampida bancaria solo puede darse cuando se retira el dinero del banco en efectivo -y no recae en otro banco porque se atesora- o se transfiere a una cuenta fuera del pas. Con la moneda electrnica no puede suceder tal cosa toda vez que si el dinero electrnico sale de una cuenta nacional tiene que ir forzosamente a otra cuenta nacional ya que la europeseta no sera de curso legal en la zona euro sino solamente en Espaa. Por tanto, aunque tericamente la estampida pudiese darse con relacin a algn banco ello no afectara al sistema bancario en su conjunto habida cuenta que la moneda electrnica siempre tiene que transitar por el sistema bancario en circuito cerrado hasta que se destruya por reembolso de la emisin inicial.

Ms importante aun, el problema que sufri Argentina provino del anclaje de su moneda nacional a una moneda ms fuerte garantizando la convertibilidad con suficientes reservas que a la postre se secaron. Nuestra propuesta no somete a Espaa a esa insuperable restriccin puesto que ya disponemos de una moneda nacional fuerte: el euro. El error de los crticos radica en enlazar cosas distintas: el mecanismo de la paridad legal con la convertibilidad fija garantizada por un currency board (o por un sistema de caja como el de libra de Bristol/Bristol Pound).

http://www.farodevigo.es/opinion/2013/03/24/europesetas-electronicas-complementarias-euro-estimularan-credito-efec-tos-colaterales-perversos/779357.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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