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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-03-2013

Menores extranjeros no acompaados
Empeora la situacin de los menores en la frontera sur

Patricia Manrique
Diagonal


A las denuncias por torturas y expulsiones, que esbozan un dramtico panorama en la frontera sur, se suma la segregacin de los menores en el centro de La Pursima.

El goteo constante de informes y denuncias pone de manifiesto que la situacin en la frontera sur ha empeorado de forma visible para los menores en los ltimos meses. Prodein, la Asociacin Pro Derechos Humanos de Andaluca (APDH-A), Mdicos Sin Fronteras o la propia oficina de la Defensora del Pueblo aportan abundantes datos acerca de la vulnerabilidad de los migrantes en general, y de los menores en particular. En Melilla, que parece estar convirtindose en zona preferente de paso a la pennsula ms transitada que Ceuta o Cdiz segn el informe Frontera Sur 2013 de la APDH-A, los menores denuncian torturas y expulsiones, y la segregacin educativa a la que se los somete hacen que crezca el nmero de ellos que opta por buscar una salida a la pennsula en los bajos de un camin.

Aunque contina sin formalizarse un registro de menores extranjeros no acompaados (MENA), se calcula que constituyen el 5% de las personas que llegan a Espaa por la frontera sur. En su informe de 2011, la Defensora sealaba que una de cada diez quejas recibidas por su oficina de 2009 a 2011 relacionadas con las migraciones y la extranjera tuvieron que ver con los MENA.

Palizas a los menores

G. estuvo a sus 14 aos hospitalizado ms de una semana con graves daos en el diafragma y el hgado a causa de una paliza propinada por la Guardia Civil en el puerto cuando intentaba pasar a la pennsula colgado en los bajos de un camin, segn l mismo denuncia. Llevaba un ao en Melilla y seis meses en el centro para MENA La Pursima donde, a falta de actividades, vea correr las horas muertas en el patio. La noche en que fue apaleado iba con otros cuatro amigos que lograron escapar y despus lo recogieron en la Ciudad Vieja, donde le dejaron casi inconsciente los guardias civiles, de nuevo segn el estremecedor relato del chaval. La asociacin Prodein se entrevist con l a dos semanas del suceso, cuando G. an no poda andar, y ha presentado una denuncia a la Defensora del Pueblo. Es espeluznante, seala Jos Palazn, activista de esta asociacin, quien reconoce que vive enterrado en denuncias. Estn sucediendo cosas que antes no pasaban. Esto son torturas y ya no malos tratos, subraya.

Prodein ha denunciado tambin, entre otros casos, el de un grupo de cuatro nios, el menor de ellos de 11 aos, que pasaron toda la noche en el calabozo y a quienes les pegaron una paliza con porras elctricas. El de 11 aos, describe Palazn, tena un ojo cerrado totalmente.

Expulsiones irregulares

El informe presentado por Mdicos Sin Fronteras con el ttulo Atrapados a las puertas de Europa hace pensar en una escalada violenta en las actuaciones de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, tanto espaolas como marroques. Seala que a finales de 2012, los equipos de MSF trataron a pacientes que afirmaron que la Guardia Civil utilizaba balas de goma para apresarles y golpearles, as como otras denuncias sobre el uso de porras elctricas, y que muchos de los migrantes que logran cruzar las vallas, incluidos algunos con heridas bien visibles, son atrapados por la Guardia Civil espaola y entregados a las Fuerzas de Seguridad marroques, cuya violencia y falta de respeto a los Derechos Humanos se pone de manifiesto en el documento. Esta entrega supone una violacin de la Ley de Extranjera, pues tendran que ser las autoridades espaolas quienes se encargaran de los migrantes llegados a territorio espaol. De esta poblacin maltratada, un 5% son MENA, un 3% menores de 13 aos.

APDH-A denuncia en su informe de 2013 redadas racistas en Melilla que incluyen a menores. Para Jos Alonso, abogado de la APDH-A, de las expulsiones nunca se sabe, porque desaparecen un da y los dan de baja como baja voluntaria y no se preocupan por dnde estn ni qu ha podido pasar, una prctica denunciada recientemente por la Defensora en su informe 2012. El efecto perverso de estas bajas es que, a efectos de documentacin, el arraigo de los menores se pierde y comenzar a contar desde cero si vuelven.

El caso de I. y M., de 14 y 17 aos respectivamente, que estudiaban en Melilla, salt a los medios en noviembre pasado. Una maana, cuando se acercaban al CETI para encontrarse con otros subsaharianos, dos hombres de paisano que se identificaron como policas les ordenaron que se subieran al coche, les trasladaron a la valla fronteriza y les obligaron a pasar al lado marroqu. Segn los chavales, en el lado rifeo miembros de la gendarmera les recibieron con una paliza y les robaron. M. consigui volver, y ahora se enfrenta al drama de alcanzar la mayora de edad sin ningn tipo de apoyo. De I. se sospecha que lo intent sin xito recientemente en una endeble patera que fue devuelta, estando ya en aguas espaolas, a las fuerzas marroques, en otra maniobra contraria a la legislacin. Palazn denuncia la impunidad: No les pasa nada, pueden hacer lo que quieren y as se instala la barbarie total.

Escolarizacin segregada

En otros casos, las bajas se producen por la falta de expectativas. La Defensora del Pueblo ha denunciado un importante retroceso en la escolarizacin en La Pursima, siendo menor el nmero de menores escolarizados fuera del centro, as como la falta de actividades formativas para los residentes mayores de 16 aos sin escolarizar. Palazn corrobora esto, algo que no ocurra desde el ao 2000, gracias a la presin de las asociaciones. En el curso actual, y por una orden del Ministerio de Educacin que en Melilla tiene las competencias educativas, acatada por la Consejera de Bienestar Social melillense, han sacado a casi todos los MENA de los colegios que, en el torren del castillo que es La Pursima, estudian segregados del resto. La consecuencia es que muchos dejan el centro porque, aparte de que all no se est bien, ahora no pueden ni salir, explica Palazn.

En la zona del Puerto de Melilla, donde los nios suean con el salto a la pennsula, cada vez se ven ms chavales pequeos, nios de diez u once aos, vendiendo chicles y cosas as, algo que haba desaparecido, describe con tristeza Jos Alonso.

Mayora de edad: condena a la marginalidad

M., expulsado irregularmente, ilustra otro de los retrocesos en la atencin a los jvenes tutelados. Tras conseguir volver de Marruecos, corriendo nuevos riesgos, y al cumplir los 18 aos, se ces su permiso de residencia, aunque ste tena vigencia para un ao ms. Hace unos cuatro aos hubo una guerra tremenda para que los mayores de 18 aos tuvieran la documentacin, pero llevamos cinco o seis meses que, automticamente, cuando cumplen la mayora de edad les extinguen el permiso de residencia porque dicen que cesan las causas por las cuales se lo dieron, explica Palazn. La Defensora del Pueblo ha insistido en que esta prctica viola la Ley de Extranjera. No slo se les retira el permiso de residencia, sino que se dificulta que los chavales consigan papeles imponiendo trmites y condiciones kafkianas, como solicitar un certificado de soltera que les obliga a volver a Marruecos. Alonso aade: Una vez que salen, se tiene que buscar la vida por su cuenta, pues no hay plan de apoyo alguno para ellos por parte de Bienestar social.

Fuente: https://www.diagonalperiodico.net/libertades/empeora-la-situacion-menores-la-frontera-sur.html



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