Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-03-2013

Entrevista al politlogo argentino Atilio Born
Hablar de post-chavismo es pensar que el proceso slo se sostena en Chvez

Emiliano Guido
Miradas al Sur


El ex vicerrector de la Universidad de Buenos Aires y director del Programa Latinoamericano de Educacin a Distancia present su ltimo libro, Amrica Latina en la geopoltica del imperialismo, una obra en la que explica por qu el proceso de integracin regional atraviesa su mejor momento poltico y, paralelamente, por qu los Estados Unidos perdieron gravitacin en el sistema interamericano.

La unidad de los gobiernos progresistas latinoamericanos es uno de los sucesos globales ms significativos en el inicio del siglo XXI. En Argentina, se publicaron ttulos muy interesantes sobre el proceso de integracin como La nueva izquierda (Jos Natanson), El sueo de Bolvar (Marc Saint- Upry), El rediseo de Amrica latina (Claudio Katz), Posneoliberalismo en Amrica Latina (Emir Sader). Cada libro, en su momento, logr capturar los desafos centrales de la regin en su particular coyuntura. Pero la convergencia del Cono Sur fue sacudida por noticias portentosas: el fallecimiento del presidente argentino Nstor Kirchner, el actual deceso del lder bolivariano Hugo Chvez, la apertura econmica cubana, el proceso de paz en Colombia y, se podra agregar, la asuncin del Papa Francisco y el interrogante abierto sobre su papel como interlocutor con la regin. Por ese motivo, la aparicin en las libreras de nacionales de Amrica Latina en la geopoltica del imperialismo, del politlogo argentino Atilio Born, es una buena oportunidad para ver en detalle cul es la salud poltica de la Patria Grande en el actual contexto internacional.

En los ltimos aos, el boom regional de gobiernos progresistas tambin fue un suceso editorial y se publicaron varios libros al respecto. Por qu decidi escribir Amrica Latina en la geopoltica del imperialismo ? En qu ejes temticos piensa que su obra viene a rediscutir lo dicho sobre el proceso de integracin y su tensin con los pases centrales?

Trat de analizar un tpico que me parece fundamental para entender el presente de la regin. Es decir, entender los procesos de cambio en Amrica latina en el marco del gran diseo geopoltico del imperio norteamericano. Y, en ese sentido, tratar de vislumbrar qu tipo de movimientos autnomos tenemos al interior de esos lmites o fronteras marcadas por las grandes decisiones geopolticas del imperialismo para los pases de la regin. Me pareci que este tema, la tensin geopoltica entre el Cono Sur y la Casa Blanca, y el eje de la disputa sobre el control de los bienes comunes, o tambin mal llamados recursos naturales, segn mi criterio, porque es un rtulo que devela una visin muy economicista, haban sido muy poco trabajados en los ltimos libros especializados en la materia.

Si tuviese que editar un boletn con las mejores noticias polticas que depar la unidad latinoamericana. Cules seran los ttulos de Born para dicho peridico imaginario? La creacin de la Unasur, los nuevos presupuestos comunes en poltica de defensa, el planteamiento de tener ms autonoma frente al dlar?

Indudablemente, el rechazo al ALCA (rea de Libre Comercio para las Amricas, el tratado de integracin propuesto en su momento por el presidente George Bush) en la Cumbre de las Amricas (Mar del Plata, 2005) fue un parte aguas en la histrica contempornea de Amrica Latina. Hay muchas buenas noticias. El segundo ttulo a destacar sera la eficacia de la Unasur para evitar lo que eran serias perspectivas de golpe de Estado en Bolivia (rebelin separatista de la regin de la Media Luna) y en Ecuador (alzamiento policial contra el presidente Rafael Correa). Y la tercera gran noticia es la consolidacin de la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe).

Algunos dirigentes y analistas advirtieron que la influencia poltica del Papa Francisco sobre Suramrica ser negativa, tanto como lo fue Juan Pablo II con el bloque sovitico en los ochenta. Adhiere a esta lnea de pensamiento?

Independientemente de si lo desea o no, el Papa Francisco no cuenta con la relacin de fuerzas necesarias para quebrar el proceso de integracin. Primero, el presidente Evo Morales no es Lech Walesa (Jefe de Estado polaco tras el derrumbe del Muro de Berln y de buen vnculo con Juan Pablo II), ni el Jefe de Estado Rafael Correa es el presidente rumano Ceaucescu. Y la revolucin del terciopelo en Checoslovaquia no puede compararse con la revolucin bolivariana. Estos procesos de cambio en Amrica latina son mucho ms profundos, tienen un arraigo popular mucho ms grande que la legitimidad social con la que contaban los gobiernos soviticos europeos. Tengamos en cuenta que contamos con gobiernos que orillaron votaciones presidenciales con un respaldo cercano al 60% contra oposiciones que quedaron a 25 o 30 puntos de distancia. Por ltimo, aunque exista, realmente, una conspiracin de la derecha mundial para desbaratar estos procesos; recordemos que Bergoglio lidera la Iglesia en un momento de crisis severa y, por lo tanto, no va a tener ni tiempo ni energa para aventurarse en una misin poltica tan cuesta arriba. En definitiva, el clima poltico actual es muy diferente al de los ochenta, hoy el imperialismo norteamericano est ms debilitado.

En qu factores de poder observa un declive de la superpotencia estadounidense?

Principalmente, Estados Unidos atraviesa un gran declive econmico. El dlar est dejando de ser una referencia monetaria mundial. Hasta hace quince aos, el 95 por ciento del intercambio del comercio mundial se haca con dlares y, actualmente, esa cifra ha retrocedido al 60 por ciento. Es un pas que lidera guerras que no puede ganar. En Medio Oriente, los marines no lograron victorias blicas significativas ni en Irak ni en Afganistn, donde sus gobiernos afines no logran an contener la resistencia interna de las facciones religiosas derrotadas. Tienen una maquinaria guerrera infernal para poder invadir cualquier punto del planeta pero, luego, no pueden lograr que dichos enclaves se adecen a sus intereses econmicos colonialistas. Cuentan, en definitiva, con socios mucho ms endebles, con interlocutores mucho ms vacilantes y adversarios mucho ms poderosos con respecto a la realidad geopoltica de unas dcadas atrs. La Unin Sovitica era un rival en lo militar pero no en el tablero econmico. En cambio, hoy en da, Estados Unidos rivaliza con una superpotencia econmica como China y que est en camino de convertirse en una gran potencia militar. Y detrs de China viene el resurgimiento de India y Rusia.

Usted dialog, personalmente, muchas veces con el lder cubano Fidel Castro. Cmo analiza las reformas polticas y econmicas que lanz La Habana en los ltimos aos? Se puede hablar de una perestroika cubana?

El proceso de reformas est avanzando lentamente. Cuba, a diferencia de lo que fue el mundo sovitico, no puede darse el lujo de equivocarse dado el tamao de su economa. Cualquier paso en falso puede ser mortal para La Habana, que adems est a pasitos del Imperio. Considero lgico que la transicin cubana sea lenta.

En tres semanas, Venezuela elige a su prximo jefe de Estado. Supongamos, como dicen las encuestas, que Nicols Maduro vencer. Lleg la hora de hablar de un post-chavismo?

Considero un error hablar de un post-chavismo porque implica pensar que el proceso bolivariano slo se sostena en el enorme carisma de Hugo Chvez. Todo lo contrario, con la muerte del histrico lder venezolano, segn mi criterio, para m se inaugura el chavismo como doctrina poltica. Y agregara otro dato para demostrar el vigor del movimiento bolivariano. En los ltimos 18 meses de gestin en el Palacio Miraflores, Chvez, por sus problemas de salud, no lleg a estar ni seis meses al frente del Ejecutivo. Entonces, la conduccin de Nicols Maduro al frente del proceso venezolano no es una novedad.

Considera factible la hiptesis de que a Hugo Chvez le inocularon el cncer como seal el Palacio Miraflores?

Es una hiptesis verosmil. Cada da se suman evidencias en ese sentido. La CIA hace muchas dcadas que viene ensayando algn tipo de irradiacin capaz de producir resultados mortales en las personas elegidas. Repasemos antecedentes, pensemos la forma sospechosa en como falleci el lder palestino Yasser Arafat. Por otro lado, acabo de publicar en mi blog una investigacin que hizo el propio Senado de los Estados Unidos en 1975 en la denominada Comisin Frank Church, en donde hicieron una audiencia en torno de un arma secreta de la CIA que poda generar infartos masivos; incluso, se sospechaba de algn tipo de cncer. Por eso, la mano de la CIA en la muerte de Chvez no la descartara como lnea de investigacin. Como deca el Comandante Che Guevara: Al imperialismo no hay que creerle ni un tantito as nada.

De los tres principales lderes del proceso de integracin, Nstor Kirchner, Hugo Chvez y Lula Da Silva, dos hoy estn fallecidos. Algunos analistas sealan que el presidente Rafael Correa podra ser el nuevo conductor del proyecto regional. Otros especialistas, sin embargo, aducen que ese espacio puede ser ocupado por Cristina. Qu piensa al respecto?

No creo que haya un heredero de Chvez para esa tarea. A diferencia del pasado, el proceso de integracin se institucionaliz con la UNASUR y la CELAC; entonces, veo una conduccin colegiada de los jefes de Estado para los tiempos que vienen en Amrica latina.

Born para principiantes

En su blog personal (www.atilioBorn.com) se define, estrictamente en trminos profesionales, como politlogo y socilogo argentino. Igualmente, su currculum acadmico tiene varios puntos a destacar. Atilio Born es doctor en Ciencias Polticas, profesor titular de Teora y Filosofa Poltica de la Universidad de Buenos Aires (UBA), investigador superior del Conicet, fue vicerrector de la UBA y secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso). Pero, adems, es el director del Programa Latinoamericano de Educacin a Distancia en Ciencias Sociales (PLED): iniciativa a la que est ms abocado en la actualidad, segn sus propias palabras. El PLED qu funciona en su faz administrativa en el Centro Cultural de la Cooperacin de la Capital Federal fue creado con el objeto de promover, renovar y diseminar el pensamiento crtico de Amrica latina. Por sus filas dan ctedra intelectuales latinoamericanos de la talla del profesor John Saxe-Fernndez de la Universidad Autnoma de Mxico, el economista argentino Julio Gambina, o el periodista uruguayo Ral Zibechi, entre otros. Tambin es autor de varios libros y ensayos, entre los que destacan: Imperio/Imperialismo-Una lectura crtica de Michael Hardt y Toni Negri; Nueva Hegemona Mundial. Alternativa de cambio y movimientos sociales; Socialismo del Siglo XXI- Hay vida despus del neoliberalismo? y, por otro lado, dirige la coleccin Batalla de Ideas, de Ediciones Luxemburg. Adems, Born es un habitual columnista del matutino Pgina/12 y del sitio electrnico Rebelin como especialista en la agenda poltica sudamericana e internacional. Por ltimo, la firma de Born suele ser parte de los portales alternativos Sin Permiso, La Haine, Kaos en la red, Aporrea e Indymedia, medios alternativos a los que el propio director del Pled acude, peridicamente, para chequear fuentes, datos y opiniones que no suelen ser parte de la agenda de los medios hegemnicos de la regin.

Fragmento

Amrica Latina en la geopoltica del imperialismo

Lo que la nueva doctrina militar estadounidense mucho se cuida de ocultar es que no slo del lado de las fuerzas enemigas se ha producido el surgimiento de grupos privados que se desempean en la guerra apelando a recursos violatorios de las Convenciones de Ginebra; tambin del lado norteamericano se ha originado un fenmeno similar, si se repara en el creciente papel que desempean los mercenarios contratados especialmente por el Pentgono para llevar adelante cierto tipo de tareas, operaciones y actividades de inteligencia sin las restricciones que imponen las propias leyes de Estados Unidos. Segn datos oficiales, el nmero de militares en estado de servicio activo al 31 de enero de 2012 ascenda a 1.458.219, a los cuales se deben agregar unos 225 mil contratistas. Es decir, los mercenarios constituyen aproximadamente el 15% del total del personal militar formal de Estados Unidos, y sus actividades se desenvuelven en una suerte de vaco legal, en donde normas y comportamientos expresamente prohibidos por las Convenciones ginebrinas son completamente dejados de lado. Torturas, asesinatos selectivos, vuelos ilegales, crceles secretas, prisioneros fantasmas en barcos de guerra y toda clase de atrocidades imaginables pasan a formar parte de la rutina de una guerra que, al privatizar y tercerizar un creciente nmero de sus operaciones, coloca a la Casa Blanca a salvo de cualquier clase de impugnacin legal, a la vez que ampla su discrecionalidad en materias blicas al conducir gran parte de esas operaciones en el mayor secreto y sin tener que lidiar con la interferencia de la prensa o el Congreso.

Pero hay algo ms, cuidadosamente ocultado por los personeros del imperio. La discrecionalidad y el secreto requeridos para las operaciones de lucha antiterrorista originaron un verdadero monstruo burocrtico encargado de vigilar minuciosamente las actividades de los ciudadanos en Estados Unidos, que viola los derechos y las libertades consagrados en la constitucin. Edgardo Lander comenta los resultados de una investigacin realizada por el diario Washington Post despus del ataque a las Torres Gemelas, en donde se concluye que se ha creado en el pas un aparato secreto de seguridad de tan enormes proporciones que nadie sabe cunto cuesta, cuntos programas incluye, ni cuntas personas estn involucradas. Entre los resultados de esta investigacin destacan que se trata de un entramado de 1.271 organizaciones gubernamentales y 1.931 empresas privadas que trabajan en actividades de inteligencia y contraterrorismo, empleando a 854 mil personas que cuentan con un estatuto de seguridad certificada en 10 mil localizaciones diferentes a travs de la nacin, y produce unos 50 mil informes de inteligencia al ao. Y remata su argumentacin recordando que en diciembre de 2011, como parte de la ley del presupuesto de defensa de los Estados Unidos para el ao 2012, el Congreso de dicho pas autoriz a las fuerzas armadas para asumir investigaciones e interrogatorios sobre terrorismo nacional, permitiendo la detencin de cualquier persona que el gobierno califique de terrorista incluso ciudadanos de los Estados Unidos por un tiempo indefinido, sin derecho a juicio. En contra de severas oposiciones de muy diversos sectores, que incluso calificaron esta norma como un paso en la direccin de un Estado policial, el presidente Obama firm la ley, a pesar de asegurar que tena serias reservas.

Fuente:  http://sur.infonews.com/notas/hablar-de-post-chavismo-es-pensar-que-el-proceso-solo-se-sostenia-en-chavez



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