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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-03-2013

El rating del terrorismo de Estado

Alexander Escobar
Red de Medios Alternativos y Populares del Valle del Cauca (REMAP)


Culpar a la insurgencia del surgimiento del paramilitarismo es un hecho evidente en los Tres Canes. Presentar el paramilitarismo como un acto de venganza contra la guerrilla, por la muerte del padre de los hermanos Castao, es la idea fundamental que la serie del canal RCN pretende imponer para desviar la atencin del terrorismo de Estado.

La venganza existe, es claro, y el dolor por la muerte de su padre en manos de la guerrilla, tambin, como un hecho que debemos lamentar. Sin embargo, las actividades delictivas de los Castao no inician a partir de la muerte de su padre, como pretende exponerlo la serie. Para ese momento, 1981, Carlos Castao ya no venda quesos, estaba vinculado al sicariato en la organizacin criminal de Pablo Escobar en Medelln, con quien su hermano mayor, Fidel Castao, ya tena negocios en la comercializacin de droga [1] .

Son datos claves que se omiten para modificar los perfiles de los victimarios, y para manipular emocionalmente el imaginario del televidente que termina justificando el surgimiento del paramilitarismo por medio de una mezcla perfecta entre dolor y venganza. Para ello emplean la imagen de Carlos Castao como el nio que vende quesos, y no como el adolescente vinculado al sicariato en la organizacin criminal de Pablo Escobar.

El uso de la ficcin en los Tres Canes no slo tiene fines dramticos, tambin contiene fines polticos e ideolgicos. Uno de ellos es ocultar los antecedentes del paramilitarismo [2] al pretender exponerlo como el resultado de la venganza de un nio que venda quesos. Por ello el trmino terrorismo de Estado no tiene relevancia en la serie, ni siquiera se pronuncia; aparece difusamente para ser interpretado, en el mejor de los casos, como un hecho derivado, mas no como el responsable del paramilitarismo.

Para el libretista de los Tres Canes, Gustavo Bolvar, el paramilitarismo nace en la serie por la venganza de los Castao, y no como lo que es: una estrategia sistemtica de las clases dominantes para despojar al campesinado de sus tierras y asesinar a la oposicin poltica, y en el caso de los Castao, con un elemento adicional, asegurar las rutas del narcotrfico.

Otro de los objetivos ideolgicos de la serie es tildar de guerrilleros a quienes piensan de modo distinto, o hacen parte de alguna expresin poltica opuesta al Gobierno. Este no es un sealamiento que pierda importancia porque lo pronuncia un jefe paramilitar, todo lo contrario, es una estigmatizacin real de quien le fue otorgado el estatus de vengador por el libretista, y que por fuera de la pantalla refuerza las declaraciones y sealamientos cotidianos de mandatarios, funcionarios del Gobierno, y sectores de la derecha colombiana que instalan esta idea en la sociedad. En otras palabras, los Tres Canes no puede verse como un hecho aislado del arsenal meditico que emplean los canales privados para reproducir las voces de la oficialidad que califican de guerrilleros a quienes piensan en modo distinto al Gobierno. Es decir, los Tres Canes son un complemento evolucionado y diseado para trabajar de la mano con noticieros y programas de opinin que ejercen un control ideolgico sobre la sociedad.

Pero algo ms deplorable sucede con esta serie. Las vctimas del paramilitarismo ven cmo sus victimarios se convierten en vengadores y bravos guerreros cuyos crmenes pasan a segundo y tercer orden por el protagonismo que adquieren los conflictos internos (amorosos y familiares) que introducen los libretos para los Castao, y que generan una carga emocional en el televidente que termina sufriendo e identificndose con el victimario [3] . El hecho que podra ser visto como algo normal en la elaboracin del perfil de un personaje, no puede abordarse de tal manera, en tanto que esto no est determinado por una necesidad esttica o dramatrgica; son los perfiles de los Tres Canes el desarrollo de unos fines ideolgicos que buscan desviar la atencin del paramilitarismo como estrategia del terrorismo de Estado, fines que reducen todo a cuadros pasionales, y peleas y traiciones entre narcotraficantes, mientras se sostiene la idea de que el paramilitarismo es producto de la venganza de un nio que venda quesos.

En cuanto a las vctimas, aparecen bajo un perfil gaseoso, sin trascendencia y trato digno, sin un contexto poltico claro donde la dimensin de la tragedia vivida es slo un mensaje dado a manera de twitter, una voz sin memoria, silenciada por el estruendoso protagonismo otorgado por el libretista a los victimarios que son presentados como vengadores y bravos guerreros.

La produccin de narco-novelas y para-series va a continuar en Colombia. Pero para el libretista de los Tres Canes la culpa recae en el televidente. Los canales ponen lo que la gente quiere ver , son las palabras de Gustavo Bolvar; palabras que ocultan el trasfondo de la responsabilidad de los medios de comunicacin privados. Porque lo que la gente quiere ver no es otra cosa que los programas que los canales privados la acostumbraron a consumir; son ellos los responsables de haber formado un tipo de pblico para el narco-rating y, hoy por hoy, para el rating del terrorismo de Estado de los Tres Canes.


NOTAS:

[1] Ver Carlos Catao Gil, en Verdad Abierta: http://www.verdadabierta.com/victimarios/los-jefes/724-perfil-de-carlos-castano-gil

[2] La estrategia paramilitar no fue diseada para combatir a la guerrilla, como comnmente se difunde. Prueba de ello reposa en el Informe elaborado en el ao de 1962 por la Escuela de Guerra Especial de Estados Unidos, donde se recomienda a Colombia impulsar sabotajes y/o actividades terroristas paramilitares contra conocidos partidarios del comunismo. Para ese ao las guerrillas liberales estaban extintas, y los grupos guerrilleros de orientacin "marxista o semi-marxista" se conformaron definitivamente entre los aos de 1964 y 1965. Al respecto puede consultarse el documento Los gobiernos de Estados Unidos y el paramilitarismo colombiano, elaborado por el CINEP, Centro de Investigacin y Educacin Popular: http://www.nocheyniebla.org/files/u1/casotipo/deuda/html/pdf/deuda19.pdf . Sin embargo el paramilitarismo en Colombia se remonta al perodo conocido como La Violencia, cuyo detonante fue el asesinato del dirigente liberal Jorge Elicer Gaitn, ocurrido el 9 de abril de 1948. Durante ese tiempo los paramilitares se conocieron como los pjaros y los chulavitas (o polica chulavita).

[3] Es importante ver el video realizado por la empresa Etnolgica en un barrio de la ciudad de Medelln, donde se aprecia el impacto que las narco-novelas genera en un grupo de nios: http://youtu.be/uEprPpDGgeM


 

Fuente: http://remapvalle.blogspot.com.es/2013/03/el-rating-del-terrorismo-de-estado.html




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