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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2013

El Salvador
Dejar de ser peligroso Monseor Romero?

Carlos Molina Velsquez
Rebelin


La posibilidad de que beatifiquen (y luego canonicen) a Monseor Romero me genera sentimientos encontrados. Por un lado, debo admitir que sera un acontecimiento histrico y motivo de alegra para millones. Sin embargo, oficializando la santidad de Romero se pondra en riesgo, precisamente, su peligrosidad.

Pienso que su reconocimiento como santo de parte de la institucionalidad eclesistica terminara por convertirlo en un personaje neutro, light, descafeinado; mientras que, si no lo beatifican, seguir siendo San Romero de Amrica, un santo que traspasa fronteras y que es un modelo para millones de creyentes y no creyentes.

Cuando mi hijo mayor era pequeito, le pregunt si saba por qu Jess colgaba de una cruz. Nunca olvidar su respuesta: Lo convirtieron en adorno. Eso hicieron hasta ahora las beatificaciones y canonizaciones: comercializar la fe, convertir el ejemplo de los mrtires en amor al dinero la raz de todos los males, segn San Pablo.

Esta institucionalizacin del culto a los santos no solo los convierte en artculos de consumo, sino que hace algo peor al elevarlos al cielo. Monseor Romero nunca ascendi a los cielos, sino que descendi al inframundo de los pobres, los explotados y marginados, para alcanzar junto a ellos la autntica humanidad. Romero fue un hombre para los dems (Dietrich Bonhoeffer) y as se hizo humano. Y eso le bast para volverse santo.

Romero fue un obispo subversivo y politizado, sin duda. La politizacin aparece siempre que se toma partido, y en el caso de Romero su partido fueron las mayoras populares. Por eso la derecha nunca considerar a Monseor como su santo. Adems, no lo necesita: ya tienen a Escriv de Balaguer, para predicar la caridad que no pregunta por qu hay pobres, o a Agustn de Hipona, para hacer de la misoginia una bandera.

Algunos dijeron que Romero no sera canonizado mientras la sociedad salvadorea siguiera dividida. Yo pienso que si eso fuera cierto, pueden sentarse a esperar. Aunque mejor sera que se sumaran a la lucha por la transformacin de la sociedad y la construccin del Reino de Dios en la Tierra, que en buen izquierdismo es el imperativo categrico de echar por tierra todas las relaciones en que el ser humano sea un ser humillado, sojuzgado, abandonado y despreciable (Karl Marx).

Romero eligi lo segundo, fue acusado de comunista como tambin le dijeron a Dom Hlder Cmara, y termin como otro mrtir argentino, Monseor Enrique Angelelli, asesinado por los sicarios del capital. Ambos enfrentaron sin tapujos al poder, aun estando su vida en juego. No es difcil imaginarse lo que ellos habran dicho a quien se los echase en cara: Cmo no arriesgar la vida por aquellos que no la tienen segura un solo minuto de sus das y que son los preferidos de Dios? Pero eso solo puede decirlo quien ha entendido que no se trata de salvar a la Iglesia, sino de construir el Reino de Dios.

Carlos Molina Velsquez. Acadmico, columnista del peridico digital ContraPunto y colaborador de Rebelin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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