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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2013

Paro, precariedad o exilio

Jess Gellida
Rebelin


Despus de un ao de reforma laboral y cinco desde que empez esta crisis estamos a las puertas de los 6 millones de parados (1), la precariedad laboral y social ha aumentado a gran velocidad y las cifras de personas que emigran por la pattica situacin econmica no dejan de crecer.

As tenemos que la situacin econmica se agrava cada vez ms y podemos afirmar que ni han existido los brotes verdes, ni nada pareciendo, ni se los espera; es ms, incluso los poderes polticos y econmicos hablan de que continuar la destruccin de empleo, esto si en menor medida que en aos anteriores, pues faltara ms que con estas cifras de paro estratosfricas todava hubieran ms despidos que en aos anteriores. Aunque aqu todo es posible puesto que este pasado ao 2012 el paro aument en 850.000 personas segn los datos de la encuesta de poblacin activa, uno de los peores datos desde el comienzo de la crisis. Pero por si no hubiera bastante con la prdida del empleo y verse en la incertidumbre de un futuro precario no muy lejano tenemos que los poderes polticos instauran nuevas normativas restrictivas en cuanto a la percepcin de prestaciones, subsidios o ayudas diversas. En este sentido y para poner tan slo un ejemplo comentar el ltimo decreto-ley que dificulta el acceso a subsidios para los mayores de 55 aos.

Adems de esta contina destruccin de empleo con consecuencias brutales para la vida de las personas (2), vase el drama de los desahucios entre otros, tenemos que se est imponiendo un nuevo modelo de relaciones laborales a base de generalizar el miedo a la prdida del trabajo. En este sentido se est aprovechando el contexto econmico actual para implantar este nuevo modelo regido por una cada vez ms instaurada y generalizada precariedad. Est claro que lo que se busca es competir con el resto del mundo devaluando las condiciones laborales internas, es decir, tener mano de obra todava ms barata, que est a la completa disposicin de la empresa y a la cual se pueda despedir sin trabas ni indemnizaciones. As, este cambio de modelo comportar la proliferacin de lo que en el mundo anglosajn denominan woorking por (trabajadores pobres), personas que se encuentran bajo el umbral de la pobreza a pesar de tener un trabajo asalariado y que tienen que aceptar condiciones de semi-esclavitud como consecuencia de las necesidades bsicas que tienen que cubrir. Un claro ejemplo de la precarizacin generalizada son las ltimas medidas sobre el empleo juvenil las cuales incentivan contrataciones precarias de jvenes hasta los 30 aos donde las empresas pueden ir sustituyendo a sus trabajadores por estos jvenes con salarios ms bajos, menos proteccin social y en definitiva con menos derechos laborales, y adems estos trabajos estn subvencionados lo que supone menos ingresos a la seguridad social.

Con este panorama la pobreza y las desigualdades no paran de crecer y, por lo tanto, mucha gente opta por emigrar en busca de un futuro mejor. As se produce un exilio econmico de centenares de miles de personas, muchas de ellas muy bien preparadas ya sea acadmica, profesionalmente o ambas juntas. Pero este futuro trabajo digno en el extranjero no es tan fcil de encontrar o muchas veces no existe puesto que el modelo de precariedad o paro est muy extendido y, menos algunos afortunados, el resto tiene que conformarse muchas veces en ser mano de obra barata fuera de su pas (3).

As pues, dentro de esta dicotoma entre paro o precariedad lo que se est generalizando es el modelo de que la aceptacin de cualquier empleo, en cualquier condicin y en cualquier lugar, es mejor que el no tener empleo. Pues no, no podemos resignarnos y aceptar esta situacin sino que tenemos que luchar por una vida digna. Pero para eso hay que cambiar la correlacin de fuerzas respecto a los poderosos y, por lo tanto, no nos queda otra que movilizarnos de forma sostenida y continuada en el tiempo lo ms contundente posible; a la vez que tambin hay que organizarse poltica, social y sindicalmente para articular un bloque alternativo antiausteridad que pueda ser mayoritario y as revertir primero los recortes sociales y laborales para despus acumular las fuerzas y la legitimidad suficientes para transformar la sociedad.

Notas:

(1) Ver los artculos:

- Un ao de reforma laboral

- A las puertas de los 6 millones de parados

(2) Ver el artculo: Consecuencias de la precarizacin laboral para las clases populares

(3) Ver la web de Juventud sin Futuro No nos vamos nos echan

Blog del autor: jgellida.blogspot.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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