Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2013

Cronopiando
La lluvia y la Semana Santa

Koldo Campos Sagaseta
Rebelin


Este pueblo miserable -deca Valle-Incln por boca de Max Estrella, uno de sus ms entraables personajes- transforma todos los grandes conceptos en un cuento de beatas costureras. Su religin es una chochez de viejas que disecan al gato cuando se les muere Espaa, en su concepcin religiosa, es una tribu del centro de frica.

Todos los aos, la Semana Santa pone de manifiesto hasta qu punto Valle-Incln se mostraba generoso en sus juicios sobre la forma en que expresan su fe los espaoles.

Y tan es as que este mismo artculo lo llevo escribiendo varios aos sin, practicamente, tener que corregirle nada. Este ao tambin volveremos a ver por televisin las indescriptibles muestras de dolor de un pueblo, segn confirmar ante las cmaras algn atribulado capirote, que no entiende las razones que pueda tener la meteorologa para negar sus favores a la Macarena, a las Siete Palabras o al Jess del Gran Poder. Muchas de las procesiones previstas sern suspendidas.

Ignoro porqu en vez de regalarle a la imagen de la virgen tantos mantones bordados, esculpidos en flor, como atesora en aos de procesiones, a nadie se le ha ocurrido hasta el momento donarle un impermeable que evite que la lluvia afecte la pintura de los conos a hombros y, lo que es peor, a la intemperie. Al fin y al cabo, la comitiva de nazarenos, manigueteros, pertigueros, aclitos, fariseos, palmeros, portaestandartes, flagelados, crucificados, caballera, soldados romanos y pueblo de Beln en general, turistas incluidos, bien puede aceptar la lluvia como penitencia y empaparse una vez al ao de meas culpas. Como consuelo, es fama que debajo de los pasos corre el aguardiente tanto como corre la cera por las calles, pero a falta de que alguien repare en el olvido y puedan las procesiones exhibir sus pasos cuando llueva, que a fin de cuentas tambin llova en el Calvario, hora va siendo de que desistan de exponerse al ridculo invocando la divina gracia para una soleada Semana Santa tan esplndida como imposible. Los ruegos a Dios porque cese la lluvia y las procesiones salgan a la calle, reiterados ante las cmaras por un apesadumbrado centurin romano, una cofrade desolada y la propia Vernica rota en llanto, temo que Dios no va a atenderlos. Lo ha dicho la Meteorologa, una suerte de ciencia que, segn parece, cada vez sabe ms del tema.

Tan acostumbrados como algunos estn a encontrar en el buen tiempo pruebas de la voluntad divina, no entiendo porqu no se les ocurre considerar, tambin, como seal divina los aguaceros en estos das. Porque tantas hmedas circunstancias como han venido acompaando en los ltimos aos las procesiones, hasta podran ser indicio de que Dios, finalmente, se ha cansado de que se tome su nombre en vano y apela al sabotaje del agua como forma de expresar su indignacin. Esa divina lluvia podra sugerir que ya Dios no quiere penitentes descalzos ni envenenadas saetas, que no acepta que se suban los precios de las sillas y los palcos, ni la sobreventa de balcones y terrazas, o el llamado Rito de los Caramelos que promueven las hermandades en su pgina wep, que Dios ya est aburrido de tanta mojiganga y cofrada, de tanto capirote, de tanta hipocresa, de tanta vela en tan ajeno entierro, que Dios, simplemente, ya est harto de que sigan perpetuando la pasin de su hijo como turstico reclamo de vulgares mercaderes.

Esta Semana Santa va a llover. Lo ha dicho la Meteorologa, o lo que es lo mismo Dios.

Por eso llueve.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter