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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-03-2013

Economa Poltica de la coca en Colombia

Felipe Tascn
Rebelin


En TeleSUR veo al compaero Evo, relatar cmo su primer encuentro con el inmortal Hugo, fue frustrado por algunos desubicados diplomticos, que en el 2000 bloquearon la reunin del comandante con el parlamento indgena latinoamericano, porque ah haba un diputado cocalero narcotraficante. Hoy pasa lo mismo en otras latitudes, valga entonces para apuntalar la necesidad de divulgar los escenarios de agricultura cocalera colombiana, tan desconocida en Bolivia y Latinoamrica.

Dentro de la guerra ms larga de la historia de Amrica, adems de los actores armados, tambin se enfrentan dos escenarios para los cultivos proscritos de la Coca, el de agricultura campesina y el terrateniente. Marx define los tres ngulos que enmarcan la contradiccin del capitalismo, los llama Frmula Trinitaria: Capital-ganancia, tierra-renta del suelo, trabajo-salario (El Capital, Tomo III, Cap. 48). En el escenario de agricultura campesina, el trabajo sumado a la tierra puede obviar al capital, mientras en el escenario terrateniente, el capital separa la tierra del trabajo, y gracias a ello lo sojuzga.

Escenario de agricultura campesina

En Colombia, el cultivo ancestral de la coca convive con explotaciones comerciales orientadas a un valor de uso narctico, este ltimo proceso se ha dado con trabajadores rurales desplazados de la frontera agrcola, con campesinos emigrados -de forma espontanea, o dirigida por el Estado- hacia terrenos baldos de los bosques hmedos, en mayora de la cuenca amaznica. Estos campesinos guardan similitud con los protagonistas de los lamentos del emprendedor Wakefield, quien como recoge Marx no pudo desarrollar su empresa en Norteamrica, en la medida que los obreros tercamente emigraban a las tierras del oeste, pasaban por alto el mercado laboral, y por ende el capitalismo, para procurarse ellos mismos su vida. (El Capital,, Tomo I, Cap. 25).

Pero en Colombia y Suramrica de la segunda mitad del siglo XX las causas de la migracin, no fueron similares a las de los lamentos de Wakefield. En nuestro continente, la colonialidad adquiri ciudadana republicana: instituciones coloniales como la hacienda, y vicios como el racismo, le han sobrevivido a 200 aos de vida republicana. As pues, la migracin de los trabajadores agrarios, debe entenderse como un acto obligado por el monopolio terrateniente dentro de la frontera agrcola de nuestros pases: es el poder latifundista, que monopoliza las mejores tierras cercanas a los mercados, lo que provoca la migracin, no hacia las praderas del oeste norteamericano, sino haca terrenos selvticos de suelos pobres en nutrientes. En el caso colombiano, este proceso se acelera por dos hechos: primero la guerra civil no declarada: la Violencia; y segundo como reaccin a la Revolucin Cubana. As el Estado desde los aos 60 del siglo XX, impulsa una supuesta reforma agraria, sin tocar al poder terrateniente, sino mudando campesinos sin tierra haca los baldos de las cuencas de 4 ros: Amazonas, Orinoco, Magdalena y Catatumbo.

Estas cuencas tienen en comn el bosque hmedo tropical, de suelos pobres y alta acidez, pero sobre todo lejos de los mercados, por las psimas condiciones de la red vial del pas. La colonizacin de estas zonas, en su mayora impulsada por el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria, en ningn momento cont con una mnima planificacin, y mucho menos con estudios agrolgicos que evaluarn la vocacin de los suelos selvticos que se estaban entregando. Estos colonos ahora tenan su trabajo y la tierra, pero les faltaba algo.

El problema central que gener el traslado a los baldos, fue el choque entre la cultura agraria de campesinos desplazados desde los valles interandinos, y la realidad agroecolgica de los suelos que los reciban. Por ejemplo con las familias que reclamaban tierras en Candelaria, departamento del Valle, desplazadas por los latifundios azucareros, se fund en la cuenca amaznica, Puerto Limn, departamento del Putumayo, cerca de la frontera con Ecuador. Estos campesinos conocedores de la cultura de la finca tradicional, que combina cultivos alimenticios, como frutas, verduras, pltano, frijol, caf y cacao, con la cra de especies menores, empezaron a tener dificultades con los suelos amaznicos de calidad muy diferente, y con imposibilidad de sacar sus escasos excedentes a los mercados urbanos. Para que los colonos de los bosques hmedos colombianos, llegaran a equipararse con los farmers de la Norteamrica decimonnica, necesitaban un cultivo apto para sus suelos y comercializable.

Despus de dcadas de luchar contra el suelo adverso y a duras penas ganndole la batalla al hambre, en los aos 70 empezaron a aparecer en estas zonas los esquejes de la especie de Coca tradas desde el trpico de Cochabamba: la Erythroxilum Coca. La planta existi siempre en Colombia como parte de la cultura de las naciones originarias, pero en pisos trmicos intermedios de las cordilleras de los Andes, y de la Sierra Nevada de Santa Marta, en variedades tradicionales de la especie Erythroxilum novogranatense, cuyo cultivo se destinada a satisfacer el consumo ancestral de hojas en una modalidad de mascado llamada mambeo. Esta especie tena bajos rendimientos por hectrea en las laderas andinas, y menores en las condiciones del bosque hmedo. Mientras los esquejes bolivianos de Coca, resultaron ser el algo que faltaba: un producto rendidor y al que con un procesamiento mnimo en la propia finca, hasta llevarlo a pasta bsica de Cocana, se le controla la perecibilidad, impidiendo que lo daaran ni en las psimas vas, ni la alta pluviosidad de los baldos que la reforma agraria le haba entregado a los campesinos.

Adems un producto, al que las FARC, le empez a fijar un precio de sustentacin alto: por ejemplo en el Catatumbo a fines de 1998, obligaba a los narcos a pagarles a los campesinos 1.000 dlares el kilo de pasta. Entonces con el nuevo producto, el campesinado logra mantener su independencia, sin someterse como obreros al capital, pudiendo eludir al mercado de trabajo, equiparndose as a los farmers que trasnochaban a Wakefield. Las nuevas variedades bolivianas, de partida orientaban la produccin hacia el mercado, lo que signific un salto desde la agricultura de satisfactores individuales y comunitarios, hacia una con valor de uso mercantil. De esta manera se consolidaba la agricultura campesina, donde trabajadores con tierra podan obviar al capital.

Con la agudizacin del conflicto, la guerrilla asumi una estrategia para impedir la entrada de los paramilitares detrs del narco, as en algunas zonas del pas bajo su control, en los ltimos aos hay una pequea modificacin del modelo expuesto. Desaparece la transaccin directa entre el campesino independiente y el narcotraficante, en cambio aparece un propio que acopia de los campesinos y afuera le vende al narco. Si bien cambian los actores de la transaccin de pasta bsica, no cambia la propiedad campesina: como en el modelo clsico, el trabajo y la tierra continan del mismo lado.

Escenario de agricultura terrateniente

Uno de los ejemplos que expone Marx sobre la gnesis del capital, son las llamadas Clearing of Estates, o limpieza de fincas, eufemismo para describir el desplazamiento de campesinos, de donde la limpieza era de personas. Este mecanismo, fue el que gener que en Europa al inicio del siglo XIX, si hubiera carne para el mercado laboral. Por ejemplo los campesinos escoceses agrupados en clanes, mayoritariamente explotaban la tierra como un bien comunal, fueron reprimidos con violencia para ser expulsados de sus tierras originales, y tambin de los lugares donde se refugiaban. Valga el ejemplo de la expulsin de los campesinos del clan Sutherland, por la condesa del mismo nombre ayudada por el ejercito britnico, primero los desplazaron de la tierra para hacer haciendas ovejeras, luego del que haba sido su refugio en la costa escocesa, donde haban desarrollado una incipiente industria de pesca. La segunda expulsin esta vez hacia las ciudades y hacia el exterior como fuerza de trabajo, mientras que las pescaderas que haban creado, la seora se las venda a empresarios de Londres (El Capital, Tomo I, Cap. 24).

Cuando los campesinos, en los baldos recibidos de la reforma agraria colombiana, abren una nueva frontera agrcola, al final del siglo XX, pas algo similar a las pescaderas del clan Sutherland. Estos trabajadores agrcolas, a partir de las hojas de Coca consiguieron un producto rentable: la pasta bsica, de forma que sus parcelas se volvieron apetecibles para el capital. Esta historia se conoce como contrarreforma agraria paramilitar y narcotraficante, y responde a la lgica del despojo del trabajador de sus medios de produccin, su expulsin o muerte, para despus remplazar el rgimen de explotaciones rurales con pequeos propietarios que trabajan su tierra, por el de aparcera, es decir por campesinos que pagan alquiler por las parcelas Cocaleras, ahora expropiadas por terratenientes ligados al paramilitarismo.

Valga el ejemplo de la cuenca del Catatumbo, zona de frontera con Venezuela, donde existi desde los aos 60 del siglo XX, un programa de colonizacin oficial, alrededor del pequeo poblado de La Gabarra. En esa regin entr el cultivo de la Coca a fines de los aos 80, con lo cual se dinamiz la economa, de la manera descrita en el escenario de agricultura campesina. Hasta el final del ao 98, existan en el casco urbano del poblado ejrcito y polica, mientras en el rea rural haba presencia de dos grupos guerrilleros: las FARC y el ELN. Ante las tomas guerrilleras en todo el pas, el gobierno decidi evacuar sus bases policial y militar de La Gabarra. Seis meses despus en mayo de 1999, se dio un operativo conjunto entre 150 paramilitares comandados por Salvatore Mancuso, y el batalln Saraguro del ejrcito al mando de un mayor Llorente (est colaboracin entre paramilitares y militares oficiales, fue demostrada en los estrados judiciales). Luego de algunos das de resistencia guerrillera contra el avance por va terrestre de los paras, el desembarco aerotransportado del ejrcito y la polica en el poblado, defini que stos tomarn posesin del rea urbana, y los paras el rea rural de influencia inmediata. El balance fueron ms de 200 muertos (la mayor masacre de la historia de Colombia), y 3.000 campesinos desplazados.

Al mes siguiente, el narcotraficante que haba financiado la operacin, estableci en el casco urbano del poblado y a solo 500 metros de la restablecida estacin de polica, lo que podramos llamar una oficina inmobiliaria, los cerca de 600 predios abandonados por las familias desplazadas, con matas de Coca en produccin, se le asignaban en arriendo, a inmigrantes trados desde zonas de control paramilitar. Adems en contraste con el precio de sustentacin alto que manejaba la guerrilla, la misma oficina que cobraba la renta, rebaj el precio a 600 dlares. Se conforma as el escenario de agricultura terrateniente: campesinos tributarios, renta del suelo y precios bajos, caracterstico de las zonas Cocaleras de control paramilitar.

Comparacin y confrontacin de escenarios

Bien vale comparar los dos regmenes de explotacin Cocalera: el terrateniente de reas controladas por el paramilitarismo, y el campesino, que caracteriza a las zonas de control guerrillero. Este contraste se puede ver como la causa, al nivel de la economa poltica, de la prolongacin infinita -en las zonas de cultivos proscritos- de la guerra colombiana.

Con los altos precios de sustentacin para la pasta bsica, la guerrilla -cual Estado alternativo- se garantizaba un alto impuesto como porcentaje del 10%, pagado por el narco-comprador. En paralelo como ejercicio de control social, normaba la obligacin de aportes equivalentes de los campesinos: 10% de lo que le haba pagado el narco, a cooperativas desde donde se pagaban los sueldos de los maestros, las enfermeras etc., y en trminos productivos normaba la destinacin de tierra al cultivo de alimentos: por cada hectrea cultivada de Coca, un rea similar cultivada en pltano, frijol etc. Es decir que enfrentado al abandono del gobierno central, se estableca un incipiente Estado alternativo de gestin comunitaria, cuyo instrumento poltico garante de la autonoma campesina eran las FARC. Tambin le apareca una especie de esquema fordista, al pequeo propietario trabajador y al recolector o raspachn, es decir que en la produccin de Cocana, se ira en contra del modelo clsico de salarios para la periferia.

En cambio con el modelo de aparcera impuesto para el agro cocalero en las zonas de control paramilitar, y resultado de sus limpiezas de fincas, la produccin retoma cauces normales para el capitalismo de periferia, es decir la competitividad se basa en la reduccin drstica del pago de la fuerza de trabajo, en su sobre explotacin. Cuando los paramilitares controlan los cultivos proscritos de Coca, son garantes del control de la tierra por el capital, y garantizan que el trabajo pierda su autonoma, y lo obliga a volverse asalariado, mientras retorna el abandono tradicional del Estado de las reas rurales, y no se vela por la seguridad alimentaria. Tal es la economa poltica de la agricultura cocalera bajo el latifundio.

Cuando hace un mes, las FARC propusieron en la mesa de negociacin que los cultivos de Coca dejaran de ser proscritos, enviaban un mensaje claro en pro de la agricultura campesina. Falta ver la reaccin del gobierno, o mejor dicho, falta saber si Santos, tiene capacidad de deslindarse de los intereses del latifundismo narcotraficante y paramilitar, que tan bien representa su antecesor. En buena medida, de tal capacidad depende el xito en La Habana.



Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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