Portada :: Venezuela :: La muerte de Hugo Chvez
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-03-2013

Despus de un lder carismtico, qu sigue?

Immanuel Wallerstein
La Jornada


El presidente Hugo Chvez, de Venezuela, ha muerto. La prensa mundial y el Internet fueron inundados con evaluaciones de sus logros y stas van de la alabanza sin fin a la denuncia interminable. Ciertas personas expresan un grado de alabanza o denuncia ms cuidado o restringido. La nica cosa en que todos parecen coincidir es que Hugo Chvez era un lder carismtico.

Qu es un lder carismtico? Es alguien que tiene una muy fuerte personalidad, una visin poltica relativamente clara y una gran energa y persistencia en impulsar esta visin. Los lderes carismticos atraen gran respaldo, primero que nada en su pas. Pero los mismos rasgos de su persona que atraen respaldo son tambin los que movilizan una oposicin profunda hacia sus polticas. Todo esto es cierto en el caso de Chvez.

La lista de lderes carismticos a lo largo de la historia del mundo moderno no es tan larga. Piensen en Napolen y De Gaulle, en Francia; Lincoln y F.D. Roosevelt, en Estados Unidos; Pedro El Grande y Lenin, en Rusia; Gandhi, en India; Mao Tse Tung, en China, y Mandela, en Sudfrica. Y, por supuesto, Simn Bolvar. Tan pronto se consulta una lista as son evidentes varias cosas. Estas personas son lderes controvertidos durante sus vidas. La evaluacin de sus mritos y fallas ha variado constantemente a lo largo el tiempo histrico. No parecen desaparecer de la visin histrica. Y, por ltimo, no fueron para nada idnticos en cuanto a su poltica.

La muerte de un lder carismtico siempre crea un vaco de incertidumbre, en el cual sus simpatizantes intentan garantizar la continuacin de sus polticas institucionalizndolas. Max Weber llamaba a esto la rutinizacin del carisma. Una vez rutinizadas, las polticas evolucionan en direcciones siempre difciles de predecir. Para evaluar lo que podra pasar en el futuro inmediato uno tiene que comenzar, por supuesto, haciendo una evaluacin de los logros de Chvez. Pero uno necesita tambin hacer la evaluacin del rapport de las fuerzas internas y de los contextos culturales y polticos ms grandes en los que Venezuela y Amrica Latina se hallan hoy.

Sus logros parecen claros. Utiliz la enorme riqueza petrolera de Venezuela para mejorar significativamente las condiciones de vida de los estratos ms pobres expandiendo su acceso a las instalaciones de salud y educacin, lo que redujo la brecha entre ricos y pobres de modos muy notables. Adems utiliz la enorme riqueza petrolera para subsidiar las exportaciones de crudo a un gran nmero de pases, especialmente en el Caribe, lo que ha permitido que sobrevivan mnimamente.

Es ms, contribuy sustancialmente a construir instituciones latinoamericanas autnomas no slo la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Amrica (Alba ), sino la Unin de Naciones Sudamericanas (Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeos (Celac), que agrupa a todos los pases del continente americano, con excepcin de Estados Unidos y Canad, y el Mercosur (la estructura econmica confederada que incluye a Brasil y Argentina, al que Chvez se uni. No estuvo solo en estos esfuerzos, sino jug un papel particularmente dinmico. Fue un papel por el que lo felicit constantemente el ex presidente Lula, de Brasil. El gran nmero de presidentes de otros pases que asistieron a su funeral (unos 34), especialmente de Amrica Latina, da fe de este aprecio. Al buscar la creacin de estructuras latinoamericanas fuertes por supuesto jug un papel antimperialista, uno esencialmente antiestadunidense, y como tal no fue nada querido en Washington.

Debemos resaltar, en particular, el aprecio positivo que el presidente conservador del vecino Colombia tuvo por Chvez. Esto se debi al importante y muy positivo papel que Chvez jugaba como mediador entre el gobierno colombiano y su enemigo: el movimiento guerrillero de largo tiempo, las FARC. Chvez era el nico mediador aceptable por ambos bandos, y l buscaba una solucin poltica para poner fin a los combates.

Sus detractores lo acusaron de fomentar un rgimen corrupto, autoritario, incompetente econmicamente. Sin duda hubo corrupcin. Siempre la hay en cualquier rgimen en el que hay dinero abundante. Pero cuando pienso en los escndalos de corrupcin, en el pasado medio siglo, en Estados Unidos, Francia o Alemania, donde hay aun ms dinero, no puedo tomar estos argumentos demasiado en serio.

Fue autoritario su rgimen? Ciertamente. Esto es lo que se obtiene con un lder carismtico. Pero de nuevo, a como van los lderes autoritarios, es notable todo lo que Chvez se refren. No hubo purgas sangrientas o campos de concentracin. En cambio, hubo elecciones, que la mayora de observadores externos han considerado tan buenas como otras (piensen de nuevo en Estados Unidos o Italia, o... ), y Chvez gan 14 de 15. No debemos olvidar tampoco que confront un serio intento de golpe de Estado, el cual tuvo respaldo de Estados Unidos, al que sobrevivi con dificultad. Sobrevivi debido al respaldo de la gente y del ejrcito.

Y en cuanto a la incompetencia econmica, s cometi errores. Y s, el actual ingreso del gobierno venezolano es menor de lo que era antes. Pero recordemos que estamos en una depresin a escala mundial. Y casi todos los gobiernos en el mundo enfrentan dilemas financieros y hacen llamados a la austeridad. No resulta obvio que un gobierno en las manos de sus opositores hubiera podido hacerlo mejor en trminos de optimizar las entradas econmicas. Lo cierto es que un gobierno en las manos de sus opositores habra hecho menos por redistribuir internamente la riqueza entre los estratos ms pobres.

La nica rea en la cual no brill fue en su continuado apoyo hacia una poltica econmica extractivista, pasando por encima de las protestas de los pueblos indgenas en torno al dao ecolgico y a sus derechos en pos de un control autonmico de sus localidades. Pero comparti su falta con cada uno de los gobiernos del continente americano, sean de izquierda o de derecha.

Qu es lo que puede pasar ahora? Por el momento, tanto los chavistas como la oposicin han cerrado filas, por lo menos hasta las prximas elecciones presidenciales. Casi todos los analistas parecen concordar en que el sucesor elegido por Chvez, Nicols Maduro, ganar estas elecciones. La cuestin interesante es qu ocurrir despus, primero que nada en cuanto a las alineaciones internas. Ningn bando deja de tener divisiones internas. Sospecho que habr algn barajar de cartas y habr defecciones en todos los campos hacia el otro bando. En unos cuantos aos veremos un despliegue muy diferente de las fuerzas.

Qu ocurrir con el socialismo del siglo XXI la visin que Chvez tena de lo que Venezuela necesita hacer en Amrica Latina y por todo el mundo? Hay dos trminos en esta visin. Uno es socialismo. Chvez busc rescatar este trmino del oprobio en el que haba cado, debido a las mltiples fallas incurridas tanto por el comunismo realmente existente como por la socialdemocracia posmarxista. El otro trmino es siglo XXI. ste fue el claro repudio de Chvez de la tercera y segunda internacionales, y fue un llamado en pos de repensar la estrategia.

En ambas tareas, Chvez apenas si estuvo solo. Pero su llamado reson con gran fuerza. Para m, este esfuerzo es parte de una tarea mayor que todos enfrentamos durante esta crisis estructural del capitalismo histrico y en la bifurcacin de dos posibles resoluciones del caos en el que ha cado nuestro sistema-mundo. Necesitamos debatir cul es la naturaleza del mundo mejor que nosotros, o algunos de nosotros, estamos buscando. Si no podemos clarificar ms lo que queremos no es probable que ganemos la batalla ante aquellos que buscan crear un sistema no capitalista que, sin embargo, reproduzca los peores rasgos del capitalismo: las jerarquas, la explotacin y la polarizacin.

Traduccin: Ramn Vera Herrera

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2013/03/30/index.php?section=opinion&article=018a1mun



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