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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-04-2013

El movimiento civil marroqu nacido en la Primavera rabe cuenta con menor poder de convocatoria
El Movimiento 20F de Marruecos pierde fuerza dos aos despus

Pablo Rodero, Jaime Gimnez, Vctor Martn y Hctor Cordero
Peridico Diagonal


Una reforma constitucional, un nuevo Gobierno encabezado por los islamistas moderados del Partido Justicia y Desarrollo (PJD) y una dosis medida de represin ha sido suficiente para que el Estado marroqu consiga sortear la oleada de inestabilidad que ha sacudido a todo el mundo rabe y se ha llevado por medio a regmenes aparentemente inexpugnables.

Dos aos despus de la gran manifestacin que sirvi como punto de partida a la plataforma de protesta marroqu que adopt el nombre de aquella fecha, Movimiento 20 de febrero (20F), ste se ha visto mermado hasta la prctica desaparicin tras la reaccin de la monarqua alau y la desercin de la organizacin islamista ilegal Justicia y Espiritualidad, que aportaba la principal base social al movimiento.

Una constitucin vaca

"Nos han dado todo lo que hemos pedido, pero sin contenido", declar a DIAGONAL Mazigh Chakir, activista del movimiento 20F en Casablanca, la capital econmica del pas. "Nada de la nueva constitucin es nuevo. Sigue sin haber separacin de poderes, el rey reina y gobierna".

Las protestas que azotaban a todo el mundo rabe llegaron en febrero de 2011 a Marruecos, un pas que contaba con unas caractersticas particulares. La raz religiosa de la monarqua, por la que el rey Mohamed VI ostenta la figura de "Comendador de los Creyentes" como heredero directo del profeta Mahoma dotaba al rgimen de una legitimidad a la que se suma la permanencia de la dinasta alau en el poder durante 350 aos. En este contexto, un heterogneo movimiento de oposicin compuesto por organizaciones y militantes individuales y estructurado a travs de Facebook, convoc a una jornada de manifestaciones a nivel nacional el 20 de febrero de 2011.

"Despus de la cada de Ben Al, vimos que en Tnez haban hecho caer al rgimen muy rpido y nosotros queramos tambin hacerlo ya", explica Chakir. "Vivamos la misma situacin, gobernados por una dictadura, y tenamos el derecho de vivir y reivindicar lo mismo que all". Los convocantes, de diverso signo y trayectoria poltica, exigan una constitucin democrtica, la disolucin del parlamento y la convocatoria de elecciones constituyentes. Las marchas contaron con una asistencia masiva por todo el pas, haciendo pensar que la conocida como "excepcin marroqu" no sera tal en el marco de la llamada Primavera rabe.

Evolucin y declive

Las protestas, que comenzaron a ser semanales, fueron reprimidas violentamente en algunas ocasiones, llegando a haber muertos y detenidos. Tal calado alcanzaron las manifestaciones que el monarca, inquieto por los acontecimientos que tenan lugar en los pases de su entorno, se vio obligado a reaccionar. En un rpido movimiento, Mohamed VI pronunci un discurso aperturista que consigui apaciguar los nimos en la calle.

Al principio contbamos con unas 100 organizaciones, que han ido perdiendo gente, sobre todo tras el discurso del rey del 9 de marzo y la aprobacin de la nueva constitucin, asegura Mohamed Zougani, activista de Casablanca y miembro de ATTAC Marruecos.

La nueva carta magna, validada en referndum en julio de 2011, limita el poder del monarca, al obligarle a nombrar primer ministro al lder del partido ms votado. Adems, el rey pasa de ser sagrado a inviolable, aunque contina como Comendador de los Creyentes. La oposicin reprocha que fueran miembros del majzen, crculo de poder afn a Mohamed VI, y no representantes elegidos por el pueblo los que elaboraran el texto constitucional.

Las primeras elecciones celebradas bajo el nuevo marco jurdico dieron el poder a una formacin islamista, el Partido Justicia y Desarrollo (PJD), por primera vez en la historia del pas. Siguiendo la estela de Tnez y Egipto, los islamistas domesticados, como los denomina Jess Garca-Luengos, coordinador del think tank RESET, alcanzaron tambin el Gobierno en Marruecos.

El PJD sali a la calle con nosotros, cuando estaba en la oposicin reivindicaba lo mismo que el 20F, afirma Chakir. La llegada del PJD al Gobierno supuso, por tanto, que buena parte de sus juventudes abandonaran las protestas, dando otro revs al movimiento.

El golpe ms duro, no obstante, estaba an por llegar. Justicia y Espiritualidad, la organizacin islamista con mayor capacidad de movilizacin del pas, ilegal pero tolerada, rompi su alianza con el 20F en diciembre de 2011, apenas un mes despus de la victoria del PJD. La salida de este grupo, cuya matriz religiosa chocaba con los sectores ms laicos y progresistas del 20F, termin por desinflar la contestacin en la calle.

A lo largo de 2012, los marroques han permanecido expectantes a lo que ocurra tanto dentro como fuera de su pas. El nuevo gobierno islamista, que carga con impopulares reformas econmicas y al que se le achaca, como apunta Garca-Luengos, que no est aprovechando los nuevos espacios generados por la nueva constitucin, se desgasta paulatinamente. Mientras, en el plano regional, la nueva fase de la Primavera rabe ha desincentivado las protestas. Los conflictos sangrientos en Siria y en Libia provocan miedo en la gente, aclara Zougani.

Perspectivas de futuro

El 20 de febrero de 2013, segundo aniversario del inicio del levantamiento marroqu, las calles de las grandes ciudades del pas permanecieron tranquilas. Apenas unos cientos, si acaso miles de manifestantes trataron de reavivar las cenizas de un movimiento que parece apagarse. Las inteligentes maniobras de Palacio, junto a la fragmentacin interna del movimiento han llevado al 20F a un callejn de difcil salida.

Sin embargo, no son pocos los indicios que muestran una reactivacin de las protestas fuera del seno de los jvenes revolucionarios. En diversos puntos de Marruecos se han producido en los ltimos meses manifestaciones populares contra subida de precios del agua y la luz. Los problemas econmicos por los que atraviesa el pas hacen presagiar el afloramiento de unas tensiones sociales que el maquillaje del rgimen no ha sido capaz de erradicar.

El 20F ha marcado un punto de inflexin en Marruecos, ha roto la barrera del miedo a manifestarse. Ahora se pueden plantear cuestiones sustanciales en la calle con contundencia, recalca Garca-Luengos.El movimiento sigue existiendo como estructura, pero ha habido una evolucin. Hoy podemos hablar del espritu del 20 de febrero, describe Chakir. Ser ese espritu del movimiento, el veintefismo, lo que, a ojos de los activistas, alimentar la prxima revuelta en Marruecos.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/global/movimiento-20f-marruecos-pierde-fuerza-dos-anos-despues.html



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