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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-04-2013

Pascual Serrano presenta La Comunicacin jibarizada en un acto de la Asociacin Valenciana Jos Mart de Amistad con Cuba
Las nuevas tecnologas han mutilado el pensamiento crtico

Enric Llopis
Rebelin


En su libro Cristo con un fusil al hombro, el maestro de reporteros Ryszard Kaspuscinski explica las razones por las que la guerrilla de Guatemala secuestr y asesin en 1970 al embajador alemn, Karl Von Spreti. Eso s aclara el periodista y escritor Pascual Serrano- necesita 70 pginas. Tras la visita a un plat de televisin para ser entrevistado, el lingista, filsofo y activista Noam Chomsky dio cuenta de la dificultad de explicar en unos minutos por qu a todos los presidentes de Estados Unidos cabra juzgarlos y condenarlos por crmenes de guerra.

El problema, explica Pascual Serrano, estriba en que en el pensamiento nico de los grandes medios no hace falta profundizar en los contenidos, pues el pblico ya se encuentra familiarizado con estos, bien para llamar a Chvez dictador, bien para decir que Irn dispone de la bomba atmica. Lo que ocurre es que siempre habamos aceptado que el pensamiento crtico necesitaba tiempo, espacio y elaboracin, adems de un lector atento y concentrado.

Pascual Serrano ha presentado su ltimo libro La comunicacin jibarizada. Cmo la tecnologa ha cambiado nuestras mentes (Ed. Pennsula) esta semana en Valencia, en un acto organizado por la Asociacin Valenciana Jos Mart de Amistad con Cuba y el Centro de Estudios Polticos y Sociales (CEPS). En el libro describe cmo Internet y las nuevas tecnologas (y no es una cuestin de formatos, detrs existe un objetivo ideolgico) han mutilado el pensamiento crtico y generalizado un modelo de comunicacin basado en el ritmo trepidante, la inmediatez, la comunicacin incesante, la saturacin informativa y la falta de rigor. Todo ello unido al predominio del audiovisual y la fascinacin tecnolgica.

Sin embargo, aclara el periodista, el objetivo del libro no es embestir sin freno contra los nuevos formatos. De hecho, el autor reconoce que dispone de blog, cuenta de twitter, colabora en medios digitales y participa en las redes sociales. De lo que trata La comunicacin jibarizada es de prevenir sobre los derroteros por los que nos llevan las nuevas tecnologas e intentar desmitificarlas A qu responden estas cautelas? A que nos han llegado a los ciudadanos envueltas en un aura de democratizacin e igualitarismo, a la que tambin ha contribuido su precio asequible; incluso desde la izquierda se ha visto a Internet como la gran panacea, asegura Pascual Serrano.

En otra presentacin del libro, una persona del pblico record la semejanza entre el igualitario modelo de comunicacin virtual y la quimera del capitalismo democrtico que se vendi a la poblacin durante la poca de Reagan y Thatcher. Como muchos ciudadanos eran accionistas de entidades privadas, dejaba de ser una prioridad el control pblico de las grandes empresas. Dado que cualquiera tiene acceso a una cuenta en twitter o Facebook, siguiendo el hilo del argumento, tampoco hace falta plantearse ya la colectivizacin de los grandes emporios mediticos.

El autor de Desinformacin o Contra la neutralidad advierte de que la comunicacin jibarizada es mucho ms que los 140 caracteres de twitter. En Japn triunfan las colecciones de libros elaborados a partir de los SMS que envan jvenes. Programaciones de microteatro, basado en representaciones de 15 minutos; libros de micropoemas y concursos de microrrelatos estn a la orden del da. La Red forma parte de este universo. Y no es balad. Las consecuencias de este modelo virtual se hacen sentir en las estructuras cognitivas y en los modos de percibir la realidad. Muchos psiclogos y pedagogos aseguran que Internet fomenta el pensamiento somero, apresurado y superficial; aunque se pretenda que en la Red caben todos los textos, ello no significa que se lean de manera completa, explica el periodista.

A otro efecto de Internet la dispersin de las ideas- dedica Pascual Serrano un captulo del libro. Actualmente ocurre con la informacin algo similar a lo que sucede con el buffet libre en las comidas. A juicio del periodista, ms que un plato elaborado, se prefiere el picoteo. Y, en consecuencia, hay una mala adaptacin a los argumentos largos y a los matices. En pocas palabras, se prefiere surfear en la informacin a sumergirse en argumentos elaborados.

Tampoco resulta fcil en la actualidad una lenta digestin de las noticias. Se impone el ritmo trepidante. Pascual Serrano recuerda las palabras de una vieta de El Roto: Gracias a las nuevas tecnologas me informo al segundo y me olvido al instante. Uno de los mejores ejemplos de este frenes comunicativo lo constituyen los informativos de televisin. Entre las bombas en Afganistn, los goles de Messi y las piernas de Madonna, no puede haber profundidad ni pensamiento completo, asegura el colaborador de Rebelin.org y Mundo Obrero.

Podra considerarse la ambicin por dar noticias nuevas como algo inherente al periodismo. Pero lo que existe hoy, segn Serrano, es una obsesin enfermiza por la inmediatez; lo que acaba de ocurrir se afirma siempre que es urgente; no hay tiempo para plantearse la trascendencia de los hechos ni para contrastarlos. Por lo dems, se picotea en las noticias como abejas que van de flor en flor. Comunicacin incesante, consumo masivo de noticias Mientras el espectador visiona el informativo de un Canal 24 horas, aparece un cintillo en la parte inferior de la imagen con SMS, anuncios o ms noticias.

Pero la cosa va ms all: Un joven puede escribir un comentario en Facebook, un mensaje en su celular o un Watsap casi al mismo tiempo. Aunque, matiza Pascual Serrano, no sepan leer media hora seguida; tenemos gran dificultad para concentrarnos y sumergirnos en hbitos de lectura profunda. Las nuevas tecnologas fomentan otro mito: el de la ubicuidad. La fascinacin por hallarse en muchos lugares al mismo tiempo. Los medios conectan en directo con Afganistn y a continuacin con Israel, donde est de gira Obama, pero sin que se expliquen las races ni la complejidad del conflicto.

Aunque algunos apologistas se ufanen de vivir en la sociedad del conocimiento, en la que muchos ciudadanos tienen la posibilidad de vivir 24 horas conectados y consumiendo noticias, Pascual Serrano opina que tanta informacin nos inunda, asfixia y aplasta; adems, los medios tampoco la jerarquizan, ordenan ni seleccionan. La edicin de un fin de semana del New York Times contiene ms informacin que la que un ciudadano medio poda llegar a tener a lo largo de toda su vida en la Inglaterra del siglo XVII. Todo el mundo tiene inters en vender algo: gobierno, partidos, sindicatos, empresarios, compaas, cientficosTodo el mundo emite su comunicado jibarizado y ello hace que la informacin finalmente elaborada por el redactor sea de lo ms sencilla y simple. En el modelo vigente, adems, imperan las fuentes institucionales (los gabinetes de imagen y comunicacin), con efectos letales para el periodismo. El oficio ya no consiste, como deca Orwell, en contar cosas que alguien pretende ocultar.

Puede que el periodismo tradicional, explica el autor de La comunicacin jibarizada, no fuera precisamente un modelo de rigor; pero la proliferacin de redes sociales, blogueros y comentarios en Internet han dado lugar a una especie de barra libre y anarqua en la informacin. Cualquiera se siente autorizado para hablar sobre cualquier cosa subraya el periodista- y, al final, no sabemos distinguir quin es realmente una voz autorizada. Tambin seala Serrano la falta de rigor en el activismo poltico. Pueden citarse muchos ejemplos, como una carta apcrifa que circulaba por la red del escritor Jos Luis Sampedro, en la que se insultaba al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. La Red est plagada de noticias falsas y suplantaciones como sta; el viejo principio periodstico de que el rumor no es noticia, no se aplica en muchos casos a las redes sociales, concluye Pascual Serrano. Y el mundo del dinero tambin pergea estrategias para controlar los nuevos formatos digitales, como los pagos a periodistas para que introduzcan comentarios positivos en los foros, o a empresas para que hablen a favor de alguien o limpien la pgina de Facebook de opiniones negativas.

Hacen posible las redes sociales la democratizacin definitiva de la comunicacin? Permiten, por fin, que se cumpla el mito de la horizontalidad comunicativa? Pascual Serrano desmonta la utopa virtual: el 50% de los vnculos de twitter y facebook acaban remitiendo a los grandes medios, sean The New York Times, The Washington Post o El Pas. Tambin se ha dicho que las redes sociales han permitido la eclosin de la primavera rabe. Pero Serrano afirma que, a la luz de algunos estudios, fue precisamente la supresin en Tnez y Egipto de Internet lo que propici una situacin revolucionaria.

Internet ha sentado las bases de un acceso generalizado a la cultura? Ms bien ocurre lo contrario, sostiene el periodista: Han servido para que el ingeniero escriba sin acentos pero no para que el panadero lea a Kant. Pero, sobre todo, hay una cuestin de principios: Las tragedias como el hambre, la guerra o los recortes afirma Pascual Serrano- suceden en el mundo real, no en el virtual. Lo mismo ocurre con las luchas sociales: Pensamos que nos movilizamos y combatimos porque participamos en las campaas en la Red. Pero esto resulta una ilusin. Las luchas se dan en las calles y plazas, con los compaeros con los que estamos, no con quienes virtualmente nos encontramos. Algo parecido afirma Isaac Rosa en el artculo Soy minero, publicado en julio de 2012 (eldiario.es): Mientras nosotros escribimos posts y tuits de denuncia contra los recortes (yo el primero), ellos se encierran en los pozos, paralizan el trfico, levantan en pie de guerra comarcas enteras, y finalmente echan a andar por la carretera.

Ahora bien, criticar el modelo actual de comunicacin jibarizada no implica, insiste Pascual Serrano, abogar por el ludismo ni reivindicar la destruccin de la tecnologa. Pese a todas las crticas que puedan formularse al paradigma dominante, hemos de luchar en todos los mbitos, es decir, no hay que dejar ningn campo expedito al enemigo. La crtica a las nuevas tecnologas implica, a juicio del escritor, el manejo de las mismas en trminos adecuados. Por ejemplo, twittear el ttulo de libros pero siempre que resulten de inters y se hayan ledo antes; o documentales de ms de 20 segundos (ironiza) o utilizar facebook para convocar reuniones, siempre que luego asistamos a las mismas.

En la actual vorgine comunicativa, el tiempo adquiere asimismo otra dimensin. Seala el periodista Pascual Serrano que las semanas que John Reed dedic a preparar su crnica Diez das que estremecieron el mundo no hubieran resultado suficientes con las interrupciones y distracciones que genera la comunicacin virtual. Segn Guy Debord, ocupamos primero nuestro tiempo de trabajo y luego hacemos lo mismo con el de ocio. Por eso en La comunicacin jibarizada se hace tambin una especie de elogio del aburrimiento. Las mejores ideas surgen muchas veces cuando uno escapa de la actividad febril. Cervantes y Gramsci escribieron sus mejores obras encerrados en la crcel, concluye Pascual Serrano.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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