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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-04-2013

Cuando el petrleo une a los sirios

Karlos Zurutuza
Gara


Vital para Gobierno y oposicin, la nica refinera an en activo en Siria puede ser punto de encuentro para las partes enfrentadas. Y es que todas necesitan del petrleo de Rumeln, recientemente liberada por las milicias kurdas del YPG que gobiernan de facto el noreste del pas.

El uno de marzo nos dijeron que nos furamos a casa y que esperramos dos das por nuestra seguridad. Mahmud Hassan recuerda con detalle el da que pudo cambiar el curso de la guerra que arrasa el pas desde hace ya dos aos.

Eran las 7 de la maana y el edificio estaba completamente rodeado por las milicias kurdas del YPG -Comits de Proteccin Popular-. Decan que llevaban esperando desde las 3 de la madrugada, contina Hassan, uno de los 3.000 trabajadores en la refinera de Rumeln. Situada a 800 kilmetros al noroeste de Damasco, se trata de la nica planta operativa hoy en Siria.

El gas se queda para consumo local pero el petrleo sigue fluyendo hacia Homs y Banyas aunque la produccin se ha visto reducida drsticamente desde el comienzo de la revolucin, lamenta el operario.

Primero fueron las sanciones internacionales y luego los sabotajes del FSA (Ejrcito Sirio Libre) o de particulares que agujerean el tubo para conseguir algo de dinero, asegura este hombre con ms de 20 aos al servicio de la Syrian Petroleum Company, la compaa estatal fundada en 1974 y duea de la planta de Rumeln.

Mientras el Gobierno de Al-Assad concentra sus esfuerzos en combatir la rebelin opositora en buena parte de Siria, la mayor parte de la regin nororiental del pas disfruta de un gobierno de hecho kurdo. Muchos han atribuido este nuevo escenario a un pacto entre el PYD -el partido dominante entre los kurdos de Siria- y Al-Assad, un extremo que su lder, Salih Muslim, negara tajantemente a GARA.

Desde las filas del YPG, el comandante Feirusha aporta algunas claves sobre el funcionamiento de la que es la milicia hegemnica entre los kurdos de Siria.

Contamos con ms de 30.000 efectivos repartidos por todas las regiones kurdas y no usamos la fuerza hasta que no es estrictamente necesario, explica orgulloso Feirusha mientras conduce su 4X4 por un territorio llano que dominan extractoras y columnas de fuego. Feirusha subraya que la liberacin de Rumeln se produjo de forma pacfica y sin ningn disparo, algo que corrobora la activista local Khabat Abas a travs del amplio testimonio grfico obtenido aquel 1 de marzo.

El recorrido termina en el complejo residencial para la mayora de trabajadores de Rumeln: un conjunto de edificios de hormign rodeados de matorral y con depsitos de agua alineados en los techos.

Seguimos trabajando con la misma normalidad de siempre y sin grandes cambios, explica desde otro de los impersonales apartamentos el electricista Hafez al Nuseibi. Asimismo, el veterano operario dice no temer que Damasco interrumpa sus salarios tras el reciente cambio de dueos de Rumeln. Por qu habra de hacerlo? El petrleo sigue fluyendo no solo para los kurdos sino para todos lo sirios, apunta tajante al Nuseibi. Adems, Al-Assad sabe que si a final de este mes no recibimos nuestro sueldo, iremos a la huelga y colapsaremos el pas.

Reuniones secretas

No obstante, algunos sealan otros factores tras la confianza generalizada de los trabajadores en la planta.

A la semana de caer Rumeln se produjeron dos reuniones secretas entre los kurdos, el Ejrcito Sirio Libre y un representante del Gobierno de Bashar al-Assad, explica Firat Dicle -es nombre falso-, trabajador en Rumeln desde hace ms de 25 aos.

Los invitados se reunieron en el edificio de la administracin para decidir cmo repartir los beneficios de Rumeln en tres partes. Al final, se acord que un tercio sea para el FSA, otro para el YPG-PYD mientras Damasco se queda con el 40%, explica Dicle.

El veterano operario confiesa que todo el mundo tiene miedo tanto al rgimen como al FSA. No en vano, el punto lgido de los combates entre este ltimo y el YPG se vivi en la localidad de Serekaniye. Un alto el fuego el pasado marzo puso fin a unos encarnizados enfrentamientos que se haban prolongado durante tres meses.

Contamos con 1.350 extractoras de tipo canadiense -bastidor basculante con contrapeso- repartidas en un territorio de unos 3.000 kilmetros cuadrados. Antes de la revolucin, producamos 165.000 barriles de petrleo diarios pero hoy estamos en torno a los 50.000, detalla Abu Muhamad desde el departamento de produccin. El ingeniero confirma que es el YPG quien protege los pozos y quien ha de repartir los salarios a final de mes. Rumeln no es solo para los kurdos sino tambin para los rabes, los cristianos y para todos los sirios en su conjunto, subraya.

Abu Muhamad compagina su labor tcnica con el puesto de delegado del PYD en Rumeln. Recuerda que la reciente ocupacin de la planta se acord ya el pasado 1 de enero, en una asamblea celebrada en Derik, a 700 kilmetros al noreste de Damasco.

Respecto a las supuestas reuniones secretas entre miembros de las tres fuerzas dominantes en el pas, Muhamad se muestra tajante: Ese es solo un rumor que circula desde hace una semana. Ni el YPG ni el PYD obtienen rdito econmico de ningn tipo. Su nico objetivo es que la planta siga funcionando en beneficio de todos.

Podra una eventual interrupcin en el suministro de petrleo acelerar el colapso del rgimen que ansan tanto el FSA como los kurdos de Siria?

El principal delegado poltico en Rumeln tampoco vacila esta vez. Una interrupcin en el suministro sera catastrfica para nosotros, avisa el principal representante poltico de Rumeln. La oposicin al rgimen quedara paralizada mientras que Damasco seguira recibiendo combustible de Irn, Rusia y China.

Fuente original: http://gara.naiz.info/paperezkoa/20130402/395473/es/Cuando-petroleo-une-sirios


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