Portada :: Venezuela :: La muerte de Hugo Chvez
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-04-2013

Chvez: el lmite y la fuerza

Nils Castro
Rebelin


Sin la menor duda, el fenmeno social, poltico y cultural que ahora denominamos chavismo transform a Venezuela. Adems, afecta los modos de pensar la poltica en gran parte de Amrica Latina. Los simpatizantes y detractores del Presidente Chvez no coinciden en cmo ser el futuro de su pas, pero todos saben que Venezuela ya nunca volver a ser la del pasado.

Dnde fue el punto de quiebre? Hasta el levantamiento popular del Caracazo de 1989 Venezuela vivi para prximos y extraos la ficcin de la democracia restringida que, tras la cada del dictador Prez Jimnez, se pact en la localidad de Punto Fijo en 1958. Mediante ese acuerdo las cpulas o cogollos de dos partidos tradicionales COPEI y Accin Democrtica se turnaron en el gobierno nacional, marginando a los dems sectores.

Eso origin la llamada IV Repblica. Aos de relativa estabilidad poltica, peridicamente legitimada por elecciones de sabor populista, en las que la mayor parte de la poblacin no participaba. Muchos dejaban de hacerlo porque no se les documentaba para votar y otros muchos se abstenan porque tales comicios solo repetan ms de lo mismo. Mientras, Venezuela contrajo serias malformaciones estructurales: se hundi en el rentismo petrolero y el parasitismo econmico; la agricultura hizo crisis y el campo se despobl; la incipiente industria decay; la cultura del trabajo se degrad; la inflacin creci hasta cifras que duplican las actuales.

A eso se aadi la crisis y la adopcin de las drsticas medidas neoliberales que, rpida y espontneamente, sublevaron al pueblo de una capital que tena varios lustros de relativa pasividad. Se afirma que cerca de 3,000 personas perdieron la vida en unos das de represin. Por rdenes del gobierno constitucional, el ejrcito dispar hasta agotar las municiones de fusil que tena en Caracas y fue preciso organizar un puente areo para traer ms balas con que aplacar a una poblacin inerme.

Con el Caracazo se acab la magia de la flauta de Hamelin. En 1992, estremecidos por el rol que la poltica tradicional les asign durante ese brutal episodio, una parte de la oficialidad se sublev, liderada por Hugo Chvez. Poco despus, en las elecciones de 1994 el binomio de Punto Fijo fue echado del gobierno. Sin embargo, la abigarrada coalicin el chiripero que lo remplaz dej de reformar el sistema poltico heredado.

Por eso cinco aos despus la mayora popular eligi a Chvez, lo opuesto de la poltica tradicional, quien prometa convocar enseguida una Constituyente para rehacer el sistema poltico. La nueva Constitucin fue arrolladoramente aprobada el siguiente ao en referndum. Eso abri otra pgina de la historia venezolana. La base de la democracia tuvo una rpida ampliacin: varios millones de ciudadanos en su mayora pobres fueron habilitados para votar; se cre el referendo de revocatoria de mandato; surgi el sistema de consulta popular; la rendicin de cuentas; la democracia participativa y la comunitaria.

El sistema electoral se perfeccion y pas a contar con amplia supervisin internacional (Jimmy Carter lo describi como el mejor sistema de su gnero en el mundo). Por su parte, en 14 aos, el presidente Chvez se someti a 16 procesos electorales, entre ellos un referendo revocatorio, referendos constitucionales y reelecciones. Lo que no impide que el gobierno de Washington, la prensa mundial y local de las derechas, y los despistados de siempre, lo sigan tildando de dictatorial, aduciendo dichos sin lgica ni verificacin.

Que los frustrados amos del mundo y los privilegiados de siempre lo hagan es natural; pero que los papagayos de clase media repitan sus bulos revela que se quedaron pegados al pasado o que queran democracia pero no tanta, o sin tanta participacin plebeya. Lo que ya los llev, en 2002 y 2003, a apoyar un golpe de estado oligrquico y, ms recientemente, al anticipar nuevas derrotas electorales, a secundar llamados a la violencia y a desacreditar a los rganos electorales.

Para ser breve y porque es otro el tema de hoy no mencionar aqu los notables progresos de la economa venezolana en estos 14 aos, tanto en materia de fortalecimiento como, sobre todo, de reinversin social y justicia redistributiva. Son xitos cuantiosos, pero lo fundamental es que los disfruta la mayor parte de la poblacin, principalmente la que antes estuvo ms marginada.

Al repasar estos lustros de los acontecimientos venezolanos lo que sobresale es la legitimidad del proceso sociopoltico que Chvez calific de bolivariano. Los sucesos de los aos 90 cuando en el resto del Continente campeaba el neoliberalismo en Venezuela tomaron un giro que rechaz la tendencia dominante y eligi otro camino. Uno que por ms de 10 aos vena madurando en el pueblo venezolano sin que su senil dirigencia lo percibiera, y que un buen da hizo eclosin. Pudo haber sido otro el nombre del movimiento que as emergi, y otro su lder, pero a Chvez le corresponden los mritos del talento y el coraje de asumirlo en el instante preciso, y en sintona con su pueblo.

El mrito, asimismo, de apreciar que el camino emprendido por los abnegados revolucionarios de los aos 60 y 70, aunque moralmente correcto, no era eficaz. Como igualmente el de comprender que la ruta de la asonada que l mismo intent en 1992 tampoco llevaba adonde se quera. Y de concebir la va, ms larga pero socialmente mejor sustentada, de llegar a la Presidencia, a la Constituyente y a construir de all en adelante una ruta hacia el futuro por medio de la movilizacin, la concientizacin y la organizacin popular, y de su impacto electoral.

Y el mrito de despejarle as un camino alternativo a los dems movimientos y liderazgos latinoamericanos.

El propio Chvez entendi y ense que esa ruta tiene, a su vez, un lmite y una fuerza. El lmite de que no se puede ir ms all ni ms a prisa de lo que el pueblo movilizado ya puede comprender y hacer suyo de que el xito de la marcha reclama un constante pero creativo esfuerzo pedaggico . Y la enorme fuerza que el nuevo proyecto adquiere enseguida que ese pueblo, a despecho de los papagayos, lo hace suyo y lo empuja ms all del actual horizonte.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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