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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-04-2013

Despus de la condonacin

David Graeber
Diagonal

Por qu se preocupan tanto los ricos por que la deuda de los pobres nunca sea perdonada?


Si nos fijamos en el aspecto que tienen las cosas sobre el papel, el mundo entero est endeudado hasta las cejas. Todos los gobiernos estn endeudados. La deuda de las empresas est en mximos histricos. Como tambin lo est lo que a los economistas les gusta llamar la "deuda familiar", tanto en cuanto al nmero de gente en nmeros rojos como a la cantidad que deben. Los economistas estn de acuerdo en que es un enorme problema, aunque, como de costumbre, no se ponen de acuerdo en el porqu. El punto de vista ms dominante y convencional es que el "exceso de deuda" de los tres actores es tan grande que est asfixiando otras actividades econmicas. Aaden que tenemos que reducir todas estas deudas bsicamente mediante la subida de impuestos sobre la gente comn o el recorte de servicios. (Que quede claro que solo sobre la gente comn, los economistas convencionales por supuesto son pagados para encontrar razones por las que estas cosas nunca se le deberan hacer a un rico). Mentes ms equilibradas sealan que la deuda nacional, especialmente de pases como los EE UU, no tiene nada que ver con la deuda privada, ya que el gobierno de los EE UU puede hacer desaparecer toda su deuda de un da para otro con tan solo ordenar a la Reserva Federal que imprima dinero para drselo al gobierno.

Sin duda los lectores contestarn: "pero si imprimes billones de dlares, no producir inflacin?" Bueno, s, en teora debera. Pero parece que la teora est equivocada, ya que eso es exactamente lo que el gobierno est haciendo:ha estado imprimiendo billones de dlares y, de momento, no ha tenido ningn efecto inflacionario notable.

La poltica del gobierno de los EE UU, tanto bajo la administracin Bush como bajo la de Obama (en estos asuntos la diferencia entre las polticas de ambos ha sido prcticamente nula), ha sido la de imprimir dinero y drselo a los bancos. En realidad as es como ha funcionado el sistema financiero estadounidense, pero desde 2008 se ha intensificado con un temerario desenfreno. La Reserva Federal ha dedicado a fabricar billones de dlares agitando su varita mgica, para despus prestrselo a unos intereses insignificantes a grandes instituciones financieras como el Bank of America o Goldman Sachs. El supuesto objetivo era salvarlas primero de la quiebra para que despus pudieran prestar y reactivar la economa. Pero parece que hay buenas razones para pensar que tambin existe otro propsito: inundar la economa con tanto dinero que, de hecho, genere inflacin como medio para reducir las deudas. (A fin de cuentas si debes mil dlares y el valor del dlar cae a la mitad, el valor de tu deuda se reduce a la mitad tambin).

El problema es que no ha funcionado. Ni para arrancar la economa ni para aumentar la inflacin. En primer lugar los bancos no invirtieron el dinero. La mayora o bien se lo volvi a prestar al gobierno o lo deposit en la Reserva Federal, lo que les daba, tan solo por depositarlo ah, un inters mayor que el que le estaban cobrando a esos mismos bancos por prestarlo. As que de hecho el gobierno ha estado imprimiendo dinero y dndoselo a los bancos y estos lo tienen bloqueado. Esto quizs no sorprenda demasiado ya que la Reserva Federal en s misma est controlada por los mismos banqueros a los que est dando dinero. De todas formas, aunque la poltica de permitir a los banqueros imprimir dinero y drselo a s mismos puede que funcione bastante bien si el objetivo es recuperar las fortunas del 1% (en este sentido ha funcionado bastante bien) y aunque tambin ha permitido a los ricos pagar sus deudas y ha derramado una buena cantidad de dinero nuevo sobre el sistema poltico para recompensar a los polticos que les permiten hacerlo, hasta la Reserva Federal admite ahora que ha servido de poco para que los empleadores contraten o incluso para que crear una inflacin significativa.

Cancelacin en masa

La conclusin es tan obvia que incluso la gente en la cspide lo reconoce cada vez ms, al menos esa minora que se preocupa de verdad por la viabilidad a largo plazo del sistema (en lugar de estar preocupados nicamente por su enriquecimiento personal a corto plazo). Tendr que haber algn tipo de cancelacin de la deuda en masa. Y no solo de las deudas de los ricos, que siempre pueden ser borradas de una forma o de otra si resultan inconvenientes, sino tambin de las deudas de los ciudadanos ordinarios. En Europa, incluso los economistas profesionales estn empezando a hablar de "condonaciones" y la misma Reserva Federal ha publicado un libro blanco recomendando la cancelacin en masa de las deudas por hipotecas.

El mismo hecho de que gente as se lo est planteando muestra que saben que el sistema est en peligro. Hasta ahora la sola idea de la cancelacin de la deuda era el ltimo de los tabes. Pero de nuevo:no para los que estn en la cspide. Donald Trump, por ejemplo, se ha librado de miles de millones de deuda y ninguno de sus amigos piensa que sea un problema, pero todos ellos insisten convencidos en que para el pueblo llano las reglas deben ser diferentes.

Parece lgico preguntarse por qu. Por qu se preocupan tanto los ricos por que la deuda de los pobres nunca sea perdonada? Es simple sadismo? Acaso los ricos disfrutan sabiendo que en cualquier momento hay aunque sea unas pocas madres trabajadoras que estn siendo desalojadas de sus casas y que tienen que empear los juguetes de sus hijos para pagar los costes de alguna terrible enfermedad? Esto parece plausible. Si algo sabemos de los ricos es que casi nunca piensan en los pobres, excepto quiz como objetos ocasionales de caridad.

No, la verdadera razn parece ser ideolgica. Para ponerlo de forma cruda, se trata de una clase dirigente cuya principal reclamacin a la riqueza ya no es la capacidad de hacer nada, ni siquiera la de vender nada, sino que cada vez ms se tiene que sostener ms y ms, mediante una serie de fraudes crediticios apoyados por el gobierno, en cualquier mecanismo que pueda tender a legalizar el sistema. Esta es la razn por la que los ltimos 30 aos de "financiarizacin" han ido acompaados de una ofensiva ideolgica sin paralelo en la historia de la humanidad, argumentando que los actuales acuerdos econmicos, que de una manera un tanto extravagante han apodado como "el mercado libre" a pesar de que funciona casi por completo gracias a la entrega de dinero del gobierno a los ricos, no solo son el mejor sistema econmico, sino el nico sistema econmico que puede existir, a excepcin posiblemente del comunismo sovitico. Se ha puesto mucha ms energa en la creacin de mecanismos para convencer a la gente de que el sistema est moralmente justificado y que es el nico sistema econmico viable, que la que se ha puesto realmente en crear un sistema econmico viable (como mostr claramente el conato de colapso de 2008). Con la economa mundial yendo todava de crisis en crisis, lo ltimo que quiere el 1% es abandonar una de sus armas morales ms poderosas: la idea de que la gente decente siempre paga sus deudas.

Antes, durante y despus de la anulacin

Por lo que algn tipo de cancelacin en masa de la deuda est de camino. Prcticamente todo el mundo est dispuesto a admitir esto hoy en da. Es la nica manera de resolver la crisis de deuda pblica en Europa. Es la nica manera de resolver la crisis hipotecaria que est teniendo lugar ahora en Amrica. La autntica discusin es sobre la forma que tomar. Aparte de cuestiones obvias, como cunta deuda ser anulada (solo ciertos tipos de deuda hipotecaria? o una gran condonacin para toda la deuda privada digamos hasta los 100.000$?) y por supuesto, para quin, hay dos factores absolutamente fundamentales que evaluar aqu:

Admitirn que lo estn haciendo? Es decir, se presentar la anulacin de la deuda como una anulacin de la deuda, en un honesto reconocimiento de que el dinero hoy en da no es ms que un acuerdo poltico, iniciando por lo tanto un proceso para poner este acuerdo, de una vez por todas, bajo control democrtico, o se disfrazar de otra cosa?

Qu pasar despus? Es decir, ser la anulacin tan solo una manera de preservar el sistema y sus desigualdades extremas quizs de una forma an ms salvaje o ser una manera de comenzar a superarlos?

Las dos estn obviamente relacionadas. Para comprender mejor lo que sera la opcin ms conservadora se pueden consultar el reciente informe del Boston Consulting Group, un think tank econmico de la corriente principal. Comienzan asumiendo que ya que no hay manera de crecer o inflacionar, la anulacin de la deuda es inevitable para poder escapar de ella. Por qu posponerlo? Sin embargo, su solucin es encuadrar todo el asunto en un impuesto nico para pagar, digamos, el 60% de toda la deuda pendiente y despus declarar que el precio de estos sacrificios de los ricos ser una austeridad todava mayor para el resto. Otros sugieren que el gobierno imprima dinero, compre hipotecas y despus se las d a los propietarios de las casas. Nadie se atreve a sugerir que el gobierno podra declarar no ejecutables esas deudas con la misma facilidad (si quieres pagar tu crdito puedes hacerlo pero el gobierno no reconocera su valor legal ante un tribunal si decides no hacerlo). Eso abrira ventanas que los que dirigen el sistema estn desesperados por mantener tapadas.

As que, qu aspecto tendra una alternativa radical en realidad? Ha habido algunas fascinantes sugerencias como la democratizacin de la Reserva Federal, un programa de pleno empleo que ayude a subir los salarios, algn tipo de sistema de renta mnima. Algunas son bastante radicales pero casi todas ellas implican tanto la expansin del gobierno como un aumento en el nmero total de puestos de trabajo y de horas trabajadas.

Esto supone un verdadero problema, porque alimentar la maquinaria mundial del trabajo, aumentando la produccin, la productividad, los niveles de empleo, es en realidad lo ltimo que deberamos hacer si queremos salvar al planeta de la catstrofe ecolgica.

Pero esto, creo yo, nos seala la solucin. Porque de hecho la crisis ecolgica y la crisis de la deuda estn ntimamente relacionadas.

Para entender esto puede ser til comprender que las deudas son, bsicamente, promesas de una futura productividad. Mrelo de esta manera. Imagnese que todo el mundo en el planeta produce bienes por un billn de dlares al ao. E imagnese que consumen ms o menos lo mismo, que es por supuesto lo que pasa en realidad, consumimos la mayor parte de lo que producimos menos una pequea parte de residuos. Sin embargo un 1% se las apaan de alguna manera para convencer al 99% de que les siguen debiendo, colectivamente, un billn dlares. Bien, aparte del hecho de que algunas personas estn claramente pagando mucho ms, es evidente que no hay forma de que se puedan devolver esas deudas en su nivel actual a menos que todos produzcan an ms el ao siguiente. De hecho, si el inters de los pagos se establece, digamos, al 5% anual, tendran que producir un 5% ms tan solo para pagar la deuda.

Esta es la verdadera carga de deuda que le estamos pasando a las futuras generaciones: la carga de tener que trabajar todava ms duro al tiempo que consumimos ms energa, deteriorando los ecosistemas de la Tierra, y acelerando en ltima instancia el catastrfico cambio climtico justo en un momento en el que necesitamos a toda costa invertirlo. Visto desde esta perspectiva la anulacin de la deuda puede que sea la ltima oportunidad de salvar el planeta. El problema es que a los conservadores les da igual y los liberales siguen atrapados por sueos imposibles de regresar a las polticas econmicas keynesianas de mediados de los '50 y de los '60, que fundamentaban la prosperidad generalizada en una expansin econmica continua. Vamos a tener que encontrar un tipo de poltica econmica completamente distinta.

Pero si la sociedad posterior a la condonacin no puede prometer a los trabajadores del mundo una expansin infinita de nuevos bienes de consumo, qu puede ofrecer? Creo que la respuesta es evidente. Podra asegurar las necesidades bsicas: garantizar comida, vivienda y sanidad que permita asegurar a nuestros hijos que no tendrn que enfrentarse al miedo, la vergenza, la ansiedad que marca la mayor parte de nuestras vidas hoy en da. Y sobre todo puede ofrecerles menos trabajo. Recuerden que en 1870 la idea de una jornada laboral de ocho horas pareca tan irreal y utpica como podra parecer ahora, digamos, la jornada laboral de cuatro horas. Sin embargo el movimiento obrero la alcanz. As que por qu no exigir una jornada de cuatro horas diarias? O un periodo garantizado de cuatro meses al ao de vacaciones pagadas? Es evidente que los estadounidenses, los que tienen trabajo, trabajan en exceso de una forma ridcula. Tambin es evidente que una enorme proporcin de ese trabajo es absolutamente innecesario. Y cada hora ahorrada del trabajo es una hora que podemos dedicarles a nuestros amigos, familiares y comunidad.

Este no es el lugar para presentar un programa econmico detallado de cmo podra hacerse o de cmo podra funcionar el sistema, estas son cuestiones que deberan trabajarse de forma democrtica (a m por ejemplo me gustara ver desaparecer por completo los salarios. Pero puede que eso sea solo cosa ma). En cualquier caso el cambio social no comienza con alguien que establece un programa. Comienza con visiones y principios. Nuestros gobernantes han dejado claro que ya no saben lo que es tener siquiera uno de los dos. Pero en cierto modo ni siquiera eso es importante. El cambio real y duradero siempre viene de abajo. En 2001 el mundo vio las primeras agitaciones de un alzamiento mundial contra el actual imperio de la deuda. Ya han comenzado a alterar los trminos globales del debate. La posibilidad de que se produzca una anulacin masiva de la deuda nos proporciona una oportunidad nica de reconducir ese impulso democrtico hacia una transformacin fundamental de valores y hacia una adaptacin verdaderamente viable con la Tierra.

No s si habr alguna vez un movimiento poltico que se juegue tanto.

David Graeber es antroplogo y autor de 'En deuda. Una historia alternativa de la economa'

http://www.diagonalperiodico.net/global/despues-la-condonacion.html


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