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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-04-2013

Foro Social Mundial de Tnez 2013
El Mediterrneo en llamas

Boaventura de Sousa Santos
Pblico.es


Regres de Tnez, donde particip en el Foro Social Mundial, convencido de que el Mediterrneo continuar haciendo justicia a la importancia que le atribuyeron Hegel y Fernand Braudel, aunque por razones diferentes. Si para Hegel el Mediterrneo fue el elemento unificador y el centro de la historia mundial, para Braudel fue la cuna del capitalismo. Ambos pusieron en valor el Mediterrneo a partir de Europa y de lo que entendan que era la superioridad de Europa. Yo veo en el Mediterrneo la premonicin de un mundo diferente, no s si mejor o peor, pero donde la Europa que esos autores imaginaron ser un pasado cada vez ms pequeo para poblaciones cada vez mayores en el mundo.

Puede parecer extrao que estos pensamientos se me ocurran en el momento en el que participo en una reunin de muchos miles de personas venidas de todo el mundo, unidas por la voluntad de luchar por un mundo mejor. Pero como socilogo, no puedo huir de la magia de esta ciudad de Tnez donde naci, en 1332, Ibn Khaldun, aqul que hoy considero que fue el gran fundador de las Ciencias Sociales modernas despus de haber enseado durante dcadas que ese ttulo corresponda a Max Webber, mile Durkheim y Karl Marx. En un libro esplndido, Ibn Khaldun aborda temas tan diversos como la historia universal, el ascenso y la cada de las civilizaciones, las condiciones de la cohesin y de cambio social, economa, teologa islmica y teora poltica. Me refiero a Muqaddimah, o Prolegomena, escrito en 1377.

Inmerso en el bullicio del comercio de Medina, o en la algaraba de la marcha monumental con la que abri el Foro Social Mundial, releo de memoria el libro y entiendo por qu las dos orillas del Mediterrneo estn en llamas. Al norte, los ciudadanos de pases supuestamente democrticos asisten al secuestro de sus ahorros, de sus salarios y de su esperanza para satisfacer a los banqueros insaciables; al chantaje de sus gobiernos a los tribunales constitucionales, como si las constituciones fuesen tan descartables como la montaa de papel que queda de la comida macdonaldizada; a la pesadilla alemana que, despus de destruir a Europa dos veces en un siglo, parece querer destruirla una tercera, siempre en nombre de la superioridad teutnica. Y todo esto pasa en las ciudades italianas otrora libres, y en pases como Portugal y la Espaa a la que Braudel confiri tanta importancia en el nacimiento del capitalismo moderno y que ahora, ninguna importancia consiguen conferir a la humillacin a la que son sometidos.

Al sur, ciudadanos sedientos de democracia y de dignidad han concluido que han estado sujetos a dos dictaduras: a la de los dictadores y sus policas, y a la del capitalismo global. Entre la sorpresa y la confirmacin de tanta derrota histrica, verifican que sus vecinos del norte saludaron su libertad de la primera dictadura, pero que en ningn caso tolerarn que se libren de la segunda. Por el contrario, arrestan, matan o dejan morir a sus hijos que, desesperados, se lanzan al mar con la esperanza de una vida mejor llamada Isla de Lampedusa. Si con la democracia ven la miseria, no es difcil decretar la miseria de la democracia. Y es an ms fcil si las dictaduras ms retrgradas del Golfo Prsico vienen de un Islam agresivo que sabe explotar la piedad de los creyentes para bloquear el mpetu democrtico que, en caso de que el contagio funcionase, un da podra llegar a su tierra. Qu le sucedera a los sper-ricos del norte si los sper-ricos del sur no pudiesen disponer de esas dictaduras para prosperar en sus negocios?

Ibn Khaldun no narra estos hechos, pero narra otros muy parecidos. Comn a todos es la idea de que la civilizacin declina cuando las lites polticas que quieren servir al pueblo no lo pueden hacer y las que se quieren aprovechar del pueblo tienen el camino libre. En trminos contemporneos sera as. Los miembros de la clase poltica que se dedican al pas lo hacen de forma que nunca podamos participar en la gobernanza. Todos los dems, la aplastante mayora, gobiernan el pas en funcin de sus carreras personales futuras, sea en las instituciones internacionales, como comentaristas polticos o colocados en multinacionales. Si esto no es el principio del fin, es el fin de todos los principios.

Artculo original del 3 de abril de 2013.

http://www.publico.es/453095/el-mediterraneo-en-llamas

Boaventura de Sousa Santos es socilogo y profesor catedrtico de la Facultad de Economa de la Universidad de Combra (Portugal).



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