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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-04-2013

Usted, obedezca, pero no calle
El arresto del Presidente de la AUME, subteniente Jorge Bravo, y los derechos humanos del personal militar

Arturo Maira Rodrguez
Rebelin


El pasado 2 de abril se le impuso al Subteniente D. Jorge Bravo, Presidente de la Asociacin Unificada de Militares Espaoles, la sancin de un mes y un da de arresto, que deber cumplir en el Establecimiento Disciplinario Militar Centro (Base San Pedro en Colmenar Viejo).

La resolucin sancionadora considera que las declaraciones formuladas por D. Jorge Bravo en su calidad de presidente de AUME, realizadas el pasado 16 de julio en ABC-Punto Radio y EsRadio, constituyen una infraccin disciplinaria grave por Hacer reclamaciones a travs de los medios de comunicacin. Las declaraciones hechas se referan a la posicin sostenida por AUME relativa a la posibilidad de recortar en gastos superfluos (festejos, celebracin de aniversarios, actos pblicos, juras de bandera con poblacin civil, uso racional de vehculos oficiales, vinos, entrega de premios etc.) que permitiran evitar recortes de otro tipo en las retribuciones de los militares.i

El derecho a la Libertad de expresin est recogido en las leyes internacionales, europeas y en la Constitucin Espaola de una manera clara y rotunda. Sealemos como ejemplo lo que dice la Declaracin Universal de los Derechos Humanos de la ONU (DUDH)ii y la Constitucin Espaola (CE):

DUDH: Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinin y de expresin; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitacin de fronteras, por cualquier medio de expresin.

CE: "Se reconocen y protegen los derechos:

A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproduccin".

Este derecho est recogido, prcticamente en los mismos trminos, en la Convencin para la Proteccin de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales (Roma, 4.XI.1950) (CPDHyLF); y en el documento de la Asamblea General de la ONU: No. 14668 MULTILATERAL International Covenant on Civil and Political Rights.(MICCPR).

Salvo la DUDH, el resto de los documentos reflejan tambin lmites a este derecho:

La MICCPR indica:

El ejercicio de los derechos indicados en el prrafo 2 de este artculo lleva consigo derechos y responsabilidades especiales. Puede por lo tanto estar sujeto a ciertas restricciones, pero estas sern solo las que sean sealadas por ley y sean necesarias

(a) Por respeto a los derechos y a la reputacin de otros.

(b) Para la proteccin de la seguridad nacional o del orden pblico, o de la salud pblica o la moral.

La CE establece los lmites a este derecho:

Estas libertades tienen su lmite en el respeto a los derechos reconocidos en este Ttulo, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la proteccin de la juventud y de la infancia.

La CPDHyLF (La ms completa y clara a mi juicio) dice:

El ejercicio de estas libertades, que conlleva deberes y responsabilidades, puede estar sujeto a formalidades, condiciones, restricciones o penalidades, tal y como sean prescritas por la ley y sean necesarias en una sociedad democrtica, en el inters de la seguridad nacional, integridad territorial o seguridad pblica, para la prevencin de desordenes o crmenes, para la proteccin de la salud y la moral, para la proteccin de la reputacin o los derechos de otros, para prevenir la publicidad de informacin recibida confidencialmente, o para mantener la autoridad e imparcialidad de los jueces.iii

Las leyes que regulan los derechos y obligaciones del personal militar no estn concluidas definitivamente en Espaa, razn por la cual me parece oportuno sealar el siguiente comentario incluido en el artculo LOS LIMITES A LOS LIMITES DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES DE LOS MILITARES publicado por D. Miguel ngel Presno Linera. Profesor Titular de Derecho Constitucional de la Universidad de Oviedoiv:

La nueva regulacin habr de guiarse por los principios constitucionales, lo que demanda que las eventuales limitaciones a los derechos fundamentales de los miembros de las Fuerzas Armadas sean las estrictamente indispensables para el cumplimiento de la misin que tienen encomendada por nuestra Norma Fundamental, lo que es tanto como exigir que el recorte que experimenten los derechos sea necesario para lograr el fin legtimo previsto, proporcionado para alcanzarlo y, en todo caso, sea respetuoso con el contenido esencial del derecho fundamental restringido, pues el militar por el hecho de serlo no deja de ser ciudadano y, por ende, persona titular de unos derechos que son fundamento del orden poltico y de la paz social, y que forman un mnimo que todo estatuto jurdico debe asegurar, de modo que, como afirma nuestro Tribunal Constitucional, sean unas u otras las limitaciones que se impongan en el disfrute de los derechos individuales, no conlleven menosprecio para la estima que, en cuanto ser humano, merece la persona.

De acuerdo con lo que ha aparecido en los medios de comunicacin el subteniente Jorge Bravo no ha atentado con sus palabras a ninguna necesidad de la sociedad democrtica, ni ha afectado al inters de la seguridad nacional, integridad territorial o seguridad pblica, ni cualquiera otro inters o derecho de los salvaguardados por las leyes referidas anteriormente.

Los estatutos de la Asociacin Unificada de Militares Espaoles (AUME) incluyen entre sus fines el siguiente:

La promocin y defensa de los intereses sociales, econmicos y profesionales de sus afiliados

El presidente de la AUME en su entrevista ante los micrfonos de las radios se limit a tratar de cumplir lo que le exigen los estatutos de su asociacin, de acuerdo con el derecho de libertad de expresin amparado por la Constitucin, y sin contravenir ninguna de las limitaciones a este derecho que le exigen las leyes.

Qu problema ha causado por tanto el presidente de la AUME?

Ninguno. Los problemas no son del presidente de la AUME, los problemas deben buscarse en las Fuerzas Armadas.

Veamos por qu:

Las FAS espaolas derivan directamente de los ejrcitos de la Dictadura. Las leyes fundamentales del pas han cambiado mucho desde entonces, pero la ideologa de los ejrcitos no se ha visto impelida ni dirigida al cambio. Creo que no es exagerado decir que los sucesivos gobiernos espaoles desde la Transicin no se han atrevido a ello, o no han querido hacerlo.

La conducta que tuvieron con la extinta Unin Militar Democrtica es el ejemplo capital de lo que afirmo. Los militares de la UMD que haban demostrado su valor democrtico durante los tiempos duros, fueron dejados pudrir durante toda su posible vida activa, y los militares con el mismo sentimiento que se haban quedado dentro tampoco fueron promocionados.

Este factor, unido a una gran endogamia en el reclutamiento de su personal ha hecho que el sentimiento plenamente democrtico no haya calado en las FAS.

Es difcil medir sentimientos o convicciones pero cualquier militar profesional que haya vivido en el servicio activo durante los ltimos cuarenta aos podra hacer la misma afirmacin.

A cambio, los medios de comunicacin ms o menos afines al poder, se les ha llenado la boca de alabanzas a la Institucin Militar y a su aceptacin sincera y sin condiciones del nuevo rgimen democrtico. Es una manera extraa de meter la cabeza dentro del ala.

Hay otro factor que influye, la mayora del personal de las FAS es, al menos formalmente, catlico. No hacen falta conocimientos especiales de sociologa para afirmar que la Iglesia Catlica es una de las instituciones ms reaccionarias del pas. No se ha hecho ningn esfuerzo sin embargo para separar a la Iglesia Catlica de los ejrcitos. Sus capellanes siguen dentro de las FAS con consideracin, sueldo y reconocimiento de oficiales.

Se le pueden dar las vueltas que se quieran a estos asuntos, pero es una realidad muy clara que un oficial, suboficial, soldado o marinero con un espritu y formacin plenamente democrtica, como debera ser en todos, no se siente a gusto en el ejrcito. All no se respira su ideologa, all no se puede expresar esta con libertad, all es un bicho raro.

No importa seores, estamos a tiempo de cambiar.

Para ello les aconsejo, si me lo permiten, un poco de cine Porqu no ver la extraordinaria pelcula de Stanley Kubrick Senderos de gloria (Paths of Glory)? En ella se cuenta mucho de los derechos humanos de los soldados. Si la vemos se nos aclararn algunas ideas, y adems Es puro arte! Yo, les acompao.

Y usted, Subteniente D. Jorge Bravo, con todo mi profundo respeto, obedezca, pero no calle.

La soberana nacional reside en el pueblo espaol, del que emanan los poderes del Estado. Constitucin Espaola.

Notas:

i Informacin resumida de la pgina web de AUME.

ii Todas las siglas usadas son creacin del autor y usadas por razones de simplicidad.

iii El subrayado es del autor.

iv El contenido de este artculo se expuso el da 14 de enero de 2003 en una sesin del Seminario Estudios de la Defensa Nacional, que se desarroll en la Facultad de Derecho de la Universidad de Santiago de Compostela.

Arturo Maira Rodrguez. Capitn de Navo Ingeniero retirado

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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