Portada :: Espaa :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-04-2013

Iigo Gogoan: Las pelotas son un problema, el problema no son las pelotas

Eleak Mugimendua
Rebelin


Tuvo que ocurrir una muerte fuera del contexto del conflicto vasco o de alguna protesta de carcter social para que se abriese la posibilidad de un debate social urgente desde demasiados aos. Porque personas heridas de gravedad e incluso muertas las ha habido anteriormente. Sin ir ms lejos, una semana antes que Iigo recibiera en la cabeza un disparo de pelota que lo matara cuatro das ms tarde, Xuban Nafarrate pasaba tres das ingresado en estado grave, en la Unidad de Cuidados Intensivos, tras recibir un disparo de pelota realizado a corta distancia. Eso s, todos los casos comparten un denominador comn: la ausencia de consecuencias o asuncin de responsabilidades a nivel administrativo, penal o poltico.

Iigo asesinado, y de un da para otro un arma que no haba sido cuestionada hasta entonces ms que por unos pocos, es criticada de manera unnime hasta por sindicatos policiales como ERNE!- por resultar letal, no selectiva o incapaz de apuntar entre otras cosas que pudimos escuchar de boca de mandos polticos y policiales. Bienvenido sea el debate, pero, en este punto, conviene recordar que la Ertzaintza lleva haciendo uso de esa arma que se dispara a 720 km/h treinta aos, al mismo tiempo que casi la totalidad de los estados europeos las prohiban por su peligrosidad. Y no slo eso, ha sido el arma ms recurrida a la hora de cumplir su funcin represiva, ya sea contra grupos pequeos o multitudes.

En cualquier caso hablan de reducir, que no de eliminar, el uso de pelotas. Reducir? Acaso las pelotas dejaran de ser armas letales una vez transcurrido un tiempo prudencial desde la muerte de Iigo? Lo acaba de confirmar el nuevo mando de la Ertzaintza designado por el PNV, Gervasio Gavirondo, dando buena muestra de lo que es de sentido comn en una mente policial. Tan se sentido comn le parece que considera adecuado expresarlo pblicamente, relajado, precisamente en un documental sobre el asesinato de una persona por esa misma arma a manos del cuerpo policial al que est representando. Reconociendo su peligrosidad y la imposibilidad de hacer puntera... pero que se seguir utilizando. Eso s, slo por la Brigada Mvil. El arma ms letal en manos del cuerpo especial ms violento y letal con funciones especficamente represivas. Todo un motivo para nuestra tranquilidad. Entretanto, el material alternativo del que se est hablando quizs seas menos peligroso, pero desde luego sigue siendo peligroso (45 das de secuelas musculares dicen... y de impactar en un ojo?). Peligrossimo, si se utiliza sin rigor y contra multitudes como es norma en la polica autonmica.

En cualquier caso, el problema no son las pelotas. Demos un paso atrs. Que modelo policial tenemos? Una polica violenta absolutamente centrada en funciones represivas, no de servicio social, una polica tremendamente militarizada, no civil, que sospecha de todo ciudadano y toma como enemigo a toda persona crtica con el modelo social en que vivimos. Escuchemos los testimonios de los presentes en Bilbo aquel da. El del amigo de Iigo que recibe una lluvia de porrazos cuando se dirige a los Ertzaintzas pidindoles que avisen a una ambulancia. El de la chica que trata de atender a Iigo, y llorando por la impresin de la cantidad de sangre que sale por su cabeza, slo recibe por parte de un polica la pregunta, entre risas del resto de agentes, de si es su novia. Escuchemos al Ararteko, que ese mismo ao realiz una recomendacin especialmente dirigida a la polica, preocupada por que detecta carencias bsicas en su proceder en temas tan importantes como: mecanismos de control internos ante excesos policiales, actitudes racistas, salvaguarda de los derechos de las personas detenidas o, uso de la fuerza justificado y proporcionado. Pero lo ms significativo no son estas carencias bsicas, sino el hecho de que se realice la recomendacin porque las realizadas anteriormente no han sido atendidas ni las mejoras propuestas implementadas. Y resulta que las recomendaciones bsicas se repiten desde el primer informe del Ararteko en este sentido que data de... 1998, hace catorce aos. Una polica que no slo no atiende las recomendaciones del Ararteko sistemticamente, sino que adems le niega informaciones que le requiere e incluso le critica duramente por solicitarla. Una polica que trata as a la institucin oficial del Pas Vasco encargada de velar por los derechos de la ciudadana, que no recibe ninguna presin poltica para que deje de hacerlo, como nos tratar a las simples personitas de a pie?

Dicho todo esto, los hechos de Bilbao y sus trgicas consecuencias, deben considerarse un accidente tal y como acaba de definirlo esta semana Gervasio Gavirondo?

El problema no son las pelotas por tanto, es el modelo policial. Pero, demos otro paso atrs. Un modelo policial concreto responde a un modelo de sociedad concreto. A qu modelo de sociedad responde la polica vascongada impulsada por polticos e instituciones todos estos aos? Una sociedad injusta en trminos sociales, econmicos, identitarios, donde la funcin primordial de la Ertzaintza es garantizar precisamente la perpetuacin de dicho modelo ante posibles alternativas promovidas desde la poblacin civil.

Y, si esto es as, y si es esta la funcin de la polica en nuestra sociedad, el debate sobre qu polica tenemos y a que intereses responde es ms urgente que nunca. Estamos en riesgo de ser emparedados entre dos muros. Por un lado, ataque sin concesiones contra nuestros ms elementales derechos sociales (educacin, sanidad, trabajo, prestaciones sociales...). Por otro, ataque legal va reforma del cdigo penal a los derechos civiles y polticos que posibilitan criticar y hacer frente a las injusticias sociales (la legislacin de excepcin de Euskal Herria aplicada a todo el Estado, se anuncian penas de prisin por convocar movilizaciones o por resistencia pasiva, aos de crcel por un tartazo...). Del Estado Social (que nunca lleg) al Estado Penal (que nunca se fue). El Estado se desprende de funciones sociales pero refuerza las represivas. La polica ser la encargada de garantizar que este violento proyecto se lleve a cabo con la paz social necesaria para que el capital pueda continuar su curso. Por algo fue el Ministerio de Interior el nico que no sufri recortes en los presupuestos del 2012.

Las pelotas son un problema, pero no son el problema. El problema es el modelo policial desarrollado desde instancias polticas. El problema es un orden social cada vez ms injusto que, en previsin de mayor conflictividad social, opta por menos derechos civiles y polticos para acallar disidencias, y por ms polica con mayor impunidad como garante de la paz social.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter