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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-04-2013

Los medios espaoles preparando la derrota o preparando un golpe en Venezuela?

ngeles Diez
Rebelin


Las guerras se inician siempre en forma de campaas de propaganda. Se construye al enemigo dando forma y contenido a la opinin pblica para que acepte o consienta una agresin (un golpe de estado, un atentado, una invasin). Las guerras no siempre son conflictos abiertos con ejrcitos invasores, o mercenarios; hace tiempo que el imperio y sus soci optaron, en Amrica Latina, por versiones ms modernas de guerra: las operaciones encubiertas, la desestabilizacin interna, el bloqueo, la financiacin de opositores, la guerra psicolgica y la guerra meditica. Esta ltima forma es la ms habitual y se practica sin piedad en el caso de Venezuela especialmente en periodos electorales. Y es que cuando intereses econmicos y polticos coinciden ya no se puede hablar de informacin sino de propaganda.

Durante los das que ha durado la campaa electoral los medios espaoles han hecho campaa con y para Capriles a pesar de que todas las encuestas serias han dado como vencedor a Nicols Maduro. Si analizamos las formas y contenidos de esta campaa no queda otra que manejar dos explicaciones o escenarios posibles que tambin parecen ser los que baraja la oposicin. O bien se trata de facilitar los argumentos que expliquen la derrota y mantengan la frgil unidad de los partidos que apoyan a Capriles, o bien se prepara a la opinin pblica para justificar un posible golpe de Estado que puede ser inmediato o a lo largo del mandato. En cualquiera de los dos casos se trabaja para erosionar e impedir un nuevo liderazgo para la Revolucin.

Las empresas mediticas espaolas, aliadas de las estadounidenses y compartiendo los mismos objetivos, han hecho campaa sistemtica en contra del presidente Chvez y ahora del candidato Nicols Maduro porque en realidad, la guerra no era contra Chvez ni lo es ahora contra el presidente Madrudo sino contra la Revoluacin bolivariana. Pero dado que, como deca la investigadora Anne Morelli, no se puede odiar a todo un pueblo, es necesario la personificacin y la demonizacin que despejen el camino para la intervencin. El protocolo de todas las guerras mediticas es el siguiente: personalizar, demonizar, aislar e intervenir.

Si Chvez era la Revolucin Bolivariana, el pueblo venezolano desapareca, se dilua, bastara con una correcta caracterizacin del presidente como dictador y populista para justificar cualquier intento de la oposicin por derrocarle por ejemplo, el golpe de estado del 2002 apoyado y justificado por el grupo PRISA   -. Desde el mismo momento en que Chvez gan las elecciones se inici en Espaa la construccin del perfil adecuado. Como ejemplo, la crnica de Juan Jess Aznrez de El Pas que el 7 de diciembre de 1998 abra con el siguiente titular: El ex golpista Hugo Chvez consigue la presidencia de Venezuela por amplia mayora A su muerte, el mismo periodista, 15 aos despus, le dedicaba el siguiente titular: Chvez, un caudillo avasallador e imbatible. No deja de ser significativo que este periodista sea tambin uno de los habituales en construir artculos contra Cuba a la que tambin califica de dictadura- y que le haya dedicado varios artculos llenos de descalificaciones a Maduro en esta campaa.

Al desaparecer la figura de Chvez se ha hecho necesario reiniciar el proceso de personificacin y demonizacin de Nicols Maduro. La consigna de la dictadura ha sido ms complicada de sostener pues, mientras que en el caso de Chvez se apoyaba en la historia del presidente, el intento de golpe de 1992 que daba continuidad al levantamiento popular de 1989 conocido como Caracazo, Maduro no cuenta con ningn elemento de este tipo. La campaa de los medios espaoles, especialmente del grupo PRISA -uno de los ms vinculados a los intereses estadounidenses-, ha tratado de traspasar a Maduro el carcter autoritario diferirlo y para ello ha repetido hasta la saciedad que ha sido designado por el presidente Chvez y que se cree hijo de Chvez De esta forma, los medios, han secuestrado el hecho de que no se trata de una sucesin dinstica (como la de nuestro Rey) sino de un candidato elegido por su partido igual que Capriles. Por si fuera poco este cuestionamiento del sistema de seleccin de Maduro, se sugerir una y otra vez que se trata de un personaje vaco, sin programa de gobierno, dice El Pas Maduro arranca la campaa con Chvez como programa electoral 1 De nuevo Aznrez le dedica a Maduro un artculo con el titular: Lo que Maduro nunca podr imitar 2 y el cuerpo del artculo no habla de Maduro sino de Chvez: La retrica del rgimen ha elevado a las alturas al lder bolivariano hasta un extremo solo comparable con el culto a la personalidad que reciben los dolos totalitarios, un caudillo que encaden victorias electorales gracias a los petrodlares y el paternalismo de Estado Compara a Chvez con Pern pero slo para igualarlo a Mussolini pues Pern admiraba a Mussolini.

La ridiculizacin del carcter mstico del candidato tambin sirve para descalificarlo El presidente se dice bendecido por un pjaro con el espritu del comandante, entradilla fuera de contexto que utiliza El Pas con un doble objetivo, la descalificacin del futuro presidente pero tambin del pueblo venezolano que se deja manipular. No slo PRISA y sus medios han ahondado en esta lnea, el 19 de Marzo el ABC, publicaba el siguiente titular: Maduro, el apstol de Chvez. Una unanimidad bastante curiosa entre medios con ideologas aparentemente contrapuestas.

Un golpe de Estado o una derrota electoral tambin se pueden justificar con la minora de edad del pueblo venezolano, su irracionalidad, su incapacidad para resistirse a las emociones a la hora de votar. Ewald Scharfenberg, el articulista de El Pas nos dir que la muerte de Chvez hace que una tragedia personal se convierta en un motivo para la recreacin de episodios de ndole sobrenatural que seguirn siendo los puntos de amarre principales para asegurar, de manera emocional los votos que den la victoria; Se hablar de fieles adoradores de atmsfera mstica, todo lo necesario para que la eleccin de los venezolanos sea irracional y fruto de la manipulacin.

Un resultado apretado, con escaso margen pero slo con escaso margen para Maduro no para Capriles-, permitira seguir sosteniendo la teora de las dos mitades, la imposibilidad de la Revolucin bolivariana sin Chvez, y dara credibilidad a las acusaciones de fraude. Como en las elecciones del 7 de octubre del 2012 El pas vuelve a optar por las encuestas que dan un resultado apretado: Y contra pronstico, segn los sondeos internos de algunas empresas de opinin, el resultado del combate parece ms ajustado e incierto de lo que nadie pudo prever hace tan solo un mes3; y afirma que la Revolucin bolivariana encarnada en el presidente Chvez: ha dividido polticamente a Venezuela en dos mitades irreconciliables. La realidad es que nunca ha habido dos mitades en Venezuela, aunque s dos proyectos antagnicos. Desde que Chvez asumi la presidencia siempre ha ganado las elecciones el sector popular que apoya la revolucin y ha sido mayoritario. La insistencia en esta falsedad tiene un doble objetivo, genera la imagen de que ambos proyectos son equiparables, el de Capriles y el de los chavistas, y pone en duda las encuestas que otorgan la mayora a la sucesin de Chvez (esta imagen trata de barrer votos hacia el MUD animando a los que pueden quedarse en casa porque saben que su opcin no va a ganar) Es sin duda un hecho inslito que, mientras que en cualquier pas democrtico es suficiente un margen porcentual de un punto para que se acepten los resultados electorales, en el caso de Venezuela, siempre ha sido necesario ganar con contundencia para que la comunidad internacional y la oposicin aceptaran los resultados.

Otro de los argumentos ms utilizados en esta campaa, tambin en las anteriores, ha sido la amenaza cubana. Dado que los medios llevan aos alimentando la imagen de Cuba como dictadura que se sostiene gracias a sus servicios secretos, la represin y la manipulacin de su gobierno, es relativamente fcil utilizar a Cuba como arma para atemorizar a los votantes y justificar, de nuevo, tanto una derrota como un golpe. As, se dice de Maduro que era conductor de autobuses, sindicalista y un hombre de La Habana estudi en una escuela de formacin marxista cubana en los aos 80. El Pas reproduce la denuncia de Capriles sobre la incursin de cubanos en el pas: ha denunciado la intromisin de los cubanos en Venezuela se calcula que hay ms de 40.000 en el pas, con gran poder en el aparato de seguridad del Estado-4 Curiosamente esta acusacin de Capriles es corroborada por el periodista al dar datos sobre los cubanos en Venezuela. Claro est que se oculta el hecho de que estos cubanos forman parte de los programas conjuntos de cooperacin en salud, educacin etc. y nada tienen que ver con los latinoamericanos detenidos por programar acciones de sabotaje y desestabilizacin que denunci el gobierno venezolano en esta campaa5, sin embargo, eso no parece importarle al periodista.

Tambin permitir justificar la probable derrota de Capriles la acusacin de utilizacin de los aparatos del Estado al servicio de la campaa. Esta supuesta desventaja convierte al candidato del MUD y a sus seguidores en vctimas de los aparatos de Estado y le otorga un plus de vctimas ya que su campaa se ha desarrollado condiciones de absoluta desventaja frente al poder chavista, que ha abusado sin escrpulos de todos los resortes y fondos del Estado Por supuesto ningn periodista seala que el 80% de los medios de comunicacin estn en manos privadas y han hecho campaa a favor de Capriles.

Finalmente, el argumento estrella ha sido poner en duda la limpieza del proceso electoral. Por ejemplo, Luis Prados, tambin de El Pas, se hace eco de las acusaciones de la oposicin a Maduro sobre la posibilidad de que el chavismo cometa un fraude manipulando el sistema electoral. Frente al argumento de que la propia oposicin ha utilizado los recursos del CNE (poder independiente en Venezuela) en las primarias que decidieron que Capriles fuera el candidato, aparece el ya clsico de la intimidacin que causan los grupos de chavistas as como una nueva acusacin de grupos violentos no se puede descartar que se produzcan incidentes violentos este domingo, dado los ataques que supuestos descontrolados chavistas han llevado a cabo contra los opositores durante la campaa6. Por si alguien se dejara llevar por los informes de la Fundacin Carter sobre la fiabilidad y transparencia del sistema electoral venezolano, ah est el argumento que se ha repetido siempre poco antes de la cita con las urnas: la intimidacin de grupos violentos; parece ser que slo del lado chavista.

Se ha dicho que esta ha sido una campaa muy corta pero no cabe duda de que ha sido muy intensa para los medios espaoles; han trabajado intensamente para preparar el terreno ante la derrota ms que probable de la oposicin.

Notas:

1 El Pais, 3-4-2013, edicin impresa

2 http://internacional.elpais.com/internacional/2013/04/12/actualidad/1365785626_249531.html

3 http://internacional.elpais.com/internacional/2013/04/13/actualidad/1365806164_423568.html

4 http://internacional.elpais.com/internacional/2013/04/13/actualidad/1365806164_423568.html

5 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=166434&titular=david-koch-represor-salvadore%F1o-y-terrorista-al-servicio-de-eeuu-

6 http://internacional.elpais.com/internacional/2013/04/13/actualidad/1365806164_423568.html

ngeles Diez, Dra. Cc. Polticas y Sociologa, profesora de la UCM

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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