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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2013

La cada de las castas

Marcos Gonzlez
Rebelin


Si en sta sociedad lquida

que nos han creado, no hay

espacio para los dbiles,

slo sobrevivirn los muertos.

 

El Estado nacional o supranacional ejerce su poder sobre la sociedad. Se va regenerando as mismo. Dirigido por los de arriba, que van utilizando las diferentes crisis, especialmente las sistmicas, para avanzare ms rpido en la concentracin del poder.

En ese proceso mueren unas castas y nacen otras. El sistema va mutando el rgimen donde se reproduca, para seguir reproducindose. Identificar en esos momentos el proceso qumico/social que se produce, sus debilidades y fortalezas, es sumamente importante para saber si existen posibilidades de espacios desde donde abortar el proceso o hacer que el coste del parto sea tal, que el sistema no tenga ms remedio que compartir espacios de poder: sociales, polticos, econmicoscon la parte de la sociedad que cuestiona la propia existencia del Estado. La tendencia del Estado siempre va a ser la de garantizar su supervivencia, aunque para ello tenga que mutilarse.

El rgimen en el que vivimos en el estado espaol es el heredero del anterior, fruto de una transicin plasmada en la constitucin de 1978. La misma que garantizaba formalmente la continuidad del sistema, y la creacin de nuevas castas, que ejerceran de guardia pretoriana: partidos, sindicatos, grupos de presin, la monarquaEran la lite de ese ejercito, el mismo que cada vez es ms cuestionado por la sociedad. En sta situacin es impensable que el Estado no este trabajando para una nueva mutacin, un cambio de rgimen.

Agotado el pacto social de 1978 y amortizadas las castas surgidas en aqul proceso histrico, es inevitable la entrada de nuevos actores. Por una parte los invitados por el propio Estado y por la otra, los que han llegado como respuesta de los de abajo.

Pero como en todo proceso social, lo viejo convivir con lo nuevo y posiblemente, lo viejo deje parte de sus genes en el nuevo cuerpo.

Quines son los actores nuevos que llegan?Qu posibilidades tienen de quedarse? Qu va a hacer el Estado con ellos? Qu elementos qumicos existen para determinar el nuevo rgimen? Qu posibilidades de convertirse en un hbrido til tiene lo viejo? Esas son algunas incgnitas a despejar.

Nosotros, los de abajo, a pesar del pesimismo al que nos podamos ver inducidos, hemos conseguido avanzar ms en tres aos que en los ltimos treinta y cinco. Estamos determinadando, y todo ello en continuo movimiento, nuestras formas de organizacin y relacin. Vamos diseando, ya en la prctica, el modelo de sociedad que queremos, y empezado a hablar y actuar en la toma de espacios de poder. Hoy teorizamos y organizamos acciones encaminadas a un nuevo contrato social, el de los de abajo, con los de abajo, que podra empezar en Andaluca y terminar en el universo de este planeta. Nada est cerrado, todo est abierto. La historia nos ofrece la posibilidad de cambiar lo existente, por un mundo ms justo y humano y ah, los ms dbiles, los ms sensibles, tenemos mucho que decir; los dems estn muertos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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