Portada :: Espaa :: Monarqua frente a Repblica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2013

Pablo Iglesias, Javier Couso, Tania Snchez y Willy Toledo participan en las III Jornadas Republicanas del sindicato Acontracorrent
Hacia un cambio de rgimen?

Enric Llopis
Rebelin


La II Repblica advino un 14 de abril de 1931 tras una crisis sistmica que podra compararse de algn modo a la actual. Una monarqua la de Alfonso XIII- tocada y casi hundida por su apoyo a la dictadura de Primo de Rivera; la crisis de los partidos de la Restauracin y del turno; el caciquismo, la corrupcin, la eclosin de los nacionalismos y, sobre todo, un ostensible divorcio entre la Espaa real (con un pujante movimiento obrero) y el establishment. Con todas las salvedades que impone el paso de ocho dcadas, hoy vive el estado espaol otra crisis institucional de gran envergadura.

Para reflexionar sobre la misma, el sindicato Acontracorrent ha organizado en la Universitat de Valncia las III Jornadas Republicanas, en cuya ltima sesin han participado el profesor de Ciencias Polticas en la Universidad Complutense y presentador de los programas La Tuerka y Fort Apache, Pablo Iglesias; el cmara y activista por los derechos humanos, Javier Couso; la diputada de Izquierda Unida por la Asamblea de Madrid, Tania Snchez; y el actor y activista Willy Toledo.

Pablo Iglesias ha destacado que hoy nos hallamos ante una crisis de rgimen (y en un periodo de transicin), en el que se presentan elementos de oportunidad poltica para los dbiles que hace unos aos eran impensables. Entre otras instituciones, iglesia, monarqua, polica y sistema bipartidista han hecho crisis. En ese contexto, la izquierda tiene un problema, ha subrayado el presentador de La Tuerka: Siempre nos haban dicho que la poltica es poner barricadas con una bandera roja o asaltar el Palacio de Invierno, pero no, la poltica es algo ms feo y sucio. Implica navegar entre contradicciones. Por ejemplo, pese a haber criticado duramente el pacto que IU suscribi con el PSOE para gobernar en Andaluca, Iglesias reconoce que el reciente Decreto de la Junta de Andaluca que permite expropiar a la banca el uso de las viviendas en casos de desahucio resulta muy positivo.

Qu necesita la izquierda para ofrecer respuestas en esta fase crtica? El profesor de Ciencias Polticas subraya que echa en falta un agregador sencillo de mayoras, que s existe en Galicia, Catalua o Euskadi. Pero nosotros identificamos Espaa con la monarqua, el ejrcito o la banca; no s si la Repblica podra ser este agregador, seala. Pablo Iglesias mira a Amrica Latina en busca de respuestas: con discursos y proyectos muy sencillos de justicia social, se ha conseguido una distribucin del poder; han aparecido liderazgos muy sencillos que funcionan como eficaz agregador, remata.

Iglesias ha desmontado en su intervencin algunos mitos, como el de la II Repblica. Realmente, fue un proyecto muy modesto, burgus y de reformas razonables. Pero, ciertamente, la II Repblica constituye un artefacto de enorme potencia en el imaginario de la izquierda, y esto es as porque se convirti en un smbolo de la democracia, la decencia poltica y el antifascismo. Igual que Simn Bolvar ha devenido un referente en la lucha antiimperialista. Resistiran el anlisis crtico de los historiadores estos iconos? Seguramente no, pero tampoco importa. Otro mito que cabe cuestionar, a juicio de Pablo Iglesias, es el rol del PCE en la transicin. Seguramente pensaron que aceptando la nueva legalidad podran cambiar algunas cosas, considerando la amenaza militar o el apoyo popular a la Ley de Reforma Poltica. Ahora bien, el gran drama del PCE lo imperdonable- es su renuncia a los smbolos de la izquierda, como la bandera tricolor. Y, sobre todo, que reclamara como virtuoso ese ejercicio de travestismo de franquistas que fue la transicin.

Otro de los tabes del rgimen vigente es la Constitucin de 1978. Con ese trozo de papel, pueden expropiarse bancos, encarcelar a los responsables de la crisis o nacionalizar sectores estratgicos, subraya Pablo Iglesias. Pero lo decisivo no es la constitucin de papel, sino la material. Porque en Gran Bretaa (que no dispone de texto constitucional) la Cmara de los Comunes nunca se plantear la abolicin de la monarqua. Adems, Qu es constitucional o inconstitucional? Lo que determina el Alto Tribunal, que adems de ser elegido en funcin de mayoras parlamentarias, dicta sentencias de carcter poltico. El ltimo mito rebatido por Pablo Iglesias es el del proceso constituyente, entendido como presentarse a las elecciones, obtener dos tercios de la representacin en el Congreso y, de ese modo, aprobar un nuevo texto constitucional. Pero el proceso constituyente debera aspirar a mucho ms. Segn Pablo Iglesias, implica conflicto social en la calle y empoderamiento popular (por ejemplo, la PAH y los escarches).

El activista por los derechos humanos, Javier Couso, duda que la idea de Repblica pueda actuar como aglutinante, agregador o pegamento que cohesione a la izquierda y, ms an, genere mayoras sociales. Entre otras razones, porque tambin una Repblica la de Estados Unidos de Norteamrica- es la que arroja bombas en Irak. En cuanto a la II Repblica, matiza Couso, no deberamos considerarla un fetiche. Pero s represent un intento democratizador frente a la aristocracia feudal que conservaba sus privilegios en Espaa. El activista pone como ejemplo las inversiones pblicas en Educacin o los programas para la erradicacin del analfabetismo. Las cunetas se llenaron de pedagogos y maestros, recuerda, pero tambin fue una II Repblica timorata, con miedo de armar al pueblo y a los sindicatos. Luces y sombras pero, al final, hemos de estar orgullosos de nuestros abuelos, que en algunos casos defendieron la democracia y, en otros, la revolucin social.

Despus de 40 aos de dictadura, segn Javier Couso, se prepar el recambio en la figura de Juan Carlos de Borbn. Por todos los medios, aade el activista, se trat de evitar una ruptura que hiciera salir a este pas del eje atlntico. Por su relieve geoestratgico (una de las llaves para el control del Mediterrneo), se pretenda que el estado espaol se mantuviera bajo la rbita anglo-norteamericana. Trabajos como La CIA en Espaa, de Alfredo Grimaldos, o Soberanos e Intervenidos, de Joan Garcs, dan cumplida informacin de estos procesos.

En el rgimen surgido de la transicin, seala Couso, la figura del rey acta como aglutinador intocable. Es la cabeza visible de un estado inserto en la periferia europea dentro del tablero imperial gobernado por Estados Unidos, aade. Por eso, en plena oleada de escndalos regios, y ante la eventualidad de un debate Monarqua/Repblica, el activista se posiciona: Hemos de defender una Repblica pero y el matiz es esencial- con soberana y control de los recursos estratgicos por parte del pueblo. El referente, Amrica Latina.

La diputada de IU en la Asamblea de Madrid, Tania Snchez, defiende la Repblica como elemento aglutinador para formar mayoras. Y aade: Nadie en la izquierda, desde la II Repblica hasta hoy, ha construido un relato a favor de las mayoras sociales como se hizo en 1931. Lo que ocurre es que la poltica se construye teniendo claro quines somos y quines son nuestros aliados y, por el otro lado, identificando a los enemigos. Pero en la izquierda, muchas veces, en vez de buscar elementos aglutinadores nos perdemos en matices; en sentido contrario, Aznar mantiene la misma construccin discursiva desde la reconquista de Espaa hasta la guerra con Al Qaeda, explica la parlamentaria. Adems, Mitificar la II Repblica? La izquierda no se atreve a decir hoy cosas como las que Azaa proclamaba; que la Iglesia no pudiera acceder a ningn mbito de la educacin del pueblo. Y, ms an, la II Repblica logr un cambio en la conciencia colectiva, que se tradujo en el trnsito de personas sometidas a ciudadanos libres. Y esto, en 1931, era revolucionario.

La sagrada transicin. Un pacto por la convivencia y las libertades en el que supuestamente todos cedieron, y dieron un gran ejemplo de responsabilidad, en aras de la democracia. Pero han pasado 35 aos y, segn Tania Snchez, no podemos seguir comprando un relato de hroes (en el que todo se lo debemos al rey y a Surez) sin ninguna posibilidad de revisin. Ms que nada, porque como seala el politlogo Juan Carlos Monedero, Espaa se acost franquista y se despert monrquica sin cambiar de sbanas. Ello obedece a que era ste un pas atemorizado; pero hoy estamos preparados, no nos atenaza el miedo, afirma la diputada de IU. Sin embargo, advierte de que en la historia lo decisivo son los equilibrios de poder o, dicho de otro modo, uno es lo que pesa. Por ello, urge seguir poniendo pegatinas en la puerta de las casas de unos diputados, ya que es algo que les pone nerviosos, pero tambin construir un relato colectivo en el que incluir a mucha ms gente.

Puede intuirse fcilmente el grado de vinculacin de la poblacin espaola con la monarqua. Tania Snchez recuerda que no se dan a conocer las encuestas pues si se hicieran pblicas, Juan Carlos no continuara siendo rey. Como en las monarquas medievales, se propalan relatos legitimadores. Juan Carlos se consolida y construye su identidad como valedor de la democracia el 23-F. Un rey al que Franco design heredero y que jur los principios del Movimiento, explica Snchez. Tambin a Felipe se la ha construido una narrativa ulica. Estudi en la Universidad Complutense, hizo el servicio militar, se divierte, se enamora de una divorciada Un chico majo, uno de los nuestros; el heredero de una monarqua que quiere ser moderna. El relato apuntaba a una sucesin en orden y sin estridencias. Pero lleg la crisis y el rosario de escndalos. Con ellos, las primeras grietas en la institucin monrquica ya que, seala la diputada de IU, cuando los elementos objetivos de la vida cotidiana de la gente no coinciden con los relatos oficiales, estos se rompen. Puede que hoy ni siquiera resulten efectivas las etiquetas de terrorista y violento, tan rentables no hace mucho.

El actor y activista Willy Toledo comparte que habitualmente se da una mitificacin excesiva de la II Repblica; recordemos que aplast levantamientos populares en Asturias y Andaluca. Cuestin distinta es reivindicar una Repblica en 2013. Interesa, pero siempre que le pongamos apellidos. Debera ser una Repblica popular de trabajadores que garantice la libertad, la cultura y elimine las diferencias sociales, manifiesta el actor. Hoy vivimos en un rgimen distinto: Esto no es una democracia, zanja Toledo. Y desgrana los argumentos en los que apoya esta tesis, que repite normalmente en sus conferencias. Tenemos una monarqua impuesta por un dictador fascista y criminal. Y las monarquas slo pueden pasar por la guillotina o por el exilio.

Las crticas de Toledo se extienden al conjunto de la trama institucional. A la iglesia catlica, apostlica, pederasta y romana, que se lleva anualmente 10.000 millones de euros de las arcas pblicas, mientras califica al aborto de genocidio y dice que la homosexualidad es una enfermedad. A unas fuerzas de seguridad que, como son muy valientes, reprimen a los que salimos a la calle para protestar. Y que en muchos casos son herederas de la polica franquista: Helln, el asesino de Yolanda Gonzlez, contina trabajando para el CNI. Otro puntal de la sedicente democracia son los medios de comunicacin. Segn el actor y activista, la comunicacin est en manos de 4 5 grandes grupos mediticos con idntica ideologa. Tambin en este caso puede olfatearse el rastro del pasado. Martn Villa, Ministro del Interior en una etapa de numerosos crmenes de estado, fue despus presidente de Sogecable.

Y el sistema de partidos, basado en un injusto sistema electoral, afirma el activista. Con personajes como Manuel Fraga en el PP, y por el otro lado- la PSOE (igual que hablamos de la Repsol o la Telefnica), que es un instrumento esencial para el capitalismo disfrazado de socialdemocracia; y con Felipe Gonzlez, que asesora a Capriles y se declara amigo de un criminal y ladrn, perseguido por la justicia, como Carlos Andrs Prez. Por ltimo, el ejrcito espaol, que participa desde los tiempos de Felipe II en todas las guerras imperialistas. Yugoslavia, Irak, Mali, Afganistn Llega un momento en que no sabemos ni dnde estn los militares; eso s, siempre operando a favor de las empresas multinacionales, concluye.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter