Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2013

Que vienen los chinos!

Eduardo Montes de Oca
Rebelin


Irn, Corea del Norte? Etapas de un objetivo an en lontananza. No en vano Washington se apresta a trasladar en los prximos aos el 60 por ciento de su marina de guerra a las cercanas de China, como parte de una estrategia dirigida a frenar el raudo ascenso de esta y, al decir de diversos observadores, reafirmar la hegemona global en un remake de guerra fra.

El insomnio parece haberse enseoreado de las elites gringas de poder, si alguna vez durmieron, tan paranoicas ellas. Porque desde la inteligencia nacional abultada de agencias especializadas- hasta la selecta Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmico (OCDE) pronostican que en 2016, a tiro de piedra, el rival desplazar a Estados Unidos como primera potencia del orbe, privilegio que ostenta desde la Segunda Guerra Mundial.

Hace unos meses, la OCDE destacaba que la economa del gigante asitico se ha expandido (quintuplicado) con indita rapidez, a pesar de un catastrfico contexto internacional. Y aunque el aumento de su producto interno bruto se ralentiz en 2011-2012, hasta 7.8 por ciento, se espera que repunte a 8.5 en 2013, y a 8.9 en 2014. Tngase en cuenta que ya representa unos 12 billones 400 mil millones de dlares, o sea que anda frisando los 15 billones 600 mil millones de USA, en clculos quizs conservadores.

Y las previsiones son tan plausibles, que el plan ms bien contraplan- de EE.UU., oreado en pblico por la secretara de Defensa, consiste en reajustar prioridades para el futuro inmediato, centrndolas all mismo: en la regin de Asia y el Pacfico, donde se est emplazando un nmero indeterminado de submarinos nucleares adicionales, nuevos bombarderos de largo aliento, artilugios antisubmarinos y de guerra electrnica, y la mayora de los navos de superficie disponibles, que no son pocos, por cierto. Como parte del programa pregonado, cobrarn an mayor auge los nexos con Japn, Corea del Sur, Filipinas, Singapur, Australia y otros estados, as como los ejercicios conjuntos y el patrullaje del vasto espacio. Ello se suma al ciclpeo dispositivo castrense que EE.UU. mantiene dislocado en el continente y los ocanos Pacfico e ndico: ms de 300 mil efectivos, en decenas de bases.

Pero corrijamos el tiro. Claro que China no colma en solitario la atencin de Washington. Rusia le hace compaa en ese va crucis. Por qu si no el Kremlin iba a constituir objeto de la primera visita al extranjero del presidente Xi Jinping, en marzo pasado? Se trataba, se trata, de ahondar en una alianza que se vio reforzada por la firma de un voluminoso portafolio de acuerdos y memorandos de colaboracin econmico-comercial, con marcado acento en la energa.

Las partes se mostraron la mar de explcitas en una unin que muchos consideran broquel ante las apetencias del To Sam. Ratificaron la comunidad de enfoques en torno a la problemtica planetaria, desde la posicin de miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, agraciados con el consabido derecho al veto. Lo fundamental: expresaron su apoyo mutuo en intereses clave, como la defensa de la soberana, la integridad territorial y la seguridad. Y aunque una vez ms se gastaron toda la diplomacia posible, insistiendo en que no aluden a una liga marcial, no cabe duda alguna de que esas relaciones resultan un contrapeso en la geopoltica mundial, en particular frente a la lnea poltico-militar de la Casa Blanca, contentiva del urticante Escudo Antimisiles.

Razn del nfasis en el sector de la energa? En caso de una espiral en la confrontacin entre China y los Estados Unidos, la flota norteamericana podra cerrar al rival los canales martimos de suministro de hidrocarburos, y entonces devendra imprescindible la mano tendida a travs de una larga frontera que, de pesadilla, ha devenido esperanza.

Ahora, ms impactante que el podero del binomio Beijing-Mosc es otra realidad. El hecho de que Brasil, Rusia, la India, China y Sudfrica los Brics, bloque que posee ms de la mitad de las reservas de divisa del planeta, y aporta ya 21 por ciento del PIB global- se han insertado en el actual orden universal como una alternativa de desarrollo, crecimiento, cooperacin y comercio. La recin propuesta creacin de un banco comn, que financie proyectos de infraestructura para los pases pobres, por ejemplo, plantea un desafo a la regencia del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, controlados por EE.UU. y Europa. Lo cual, en lapidarias palabras de un analista citado por la colega Claudia Fonseca, supondr el principio del fin del actual sistema de gestin monetaria.

Consiguientemente, el ocaso de un sheriff que, abandonando la autopercepcin -que no el talante- de bravo en taberna, voz de bajo incluida, anda pregonando histricamente, en agudo registro, que los chinos vienen, que llegan ya, para quedarse No sern los marginados todos?

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter