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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2013

Una puerta entreabierta a una paz negociada en Kurdistn Norte

Txente Rekondo
Gara


Una nueva oportunidad parece presentarse en tormo al conflicto del pueblo kurdo. Los recientes movimientos en el norte de Kurdistn permiten entrever la posibilidad de un proceso de paz que ponga fin a dcadas de conflicto armado y solucione las demandas kurdas.

No es el primer intento de una salida negociada al conflicto kurdo, pero algunos destacan las diferencias respecto a los anteriores fracasos. El peso y los intereses de dos figuras claves como Recep Tayyip Erdogan y Abdullah Oalan pueden ser determinantes. Podemos hallarnos ante un proceso negociador que reformule el propio Estado turco, reconociendo los derechos kurdos y poniendo fin al enfrentamiento armado, entre otras cosas. El camino a recorrer no ser sencillo, y los obstculos que surjan pueden condicionar su desarrollo.

La cobertura meditica en Turqua tambin puede sugerir que estamos ante una oportunidad histrica, que puede dar lugar a una nueva transicin.

Los cambios y movimientos de los ltimos aos, principalmente en la ltima dcada, han marcado el nuevo camino. Los discretos contactos, la mediacin internacional, los intentos de golpe de Estado y las maniobras desestabilizadoras, la prdida de poder de los militares turcos y el juicio a los implicados en tramas golpistas, el objetivo del AKP de refundar el Estado turco, con el proyecto de una nueva Constitucin como colofn, son el contexto para poder entender el devenir de los acontecimientos.

El anunciado repliegue de guerrilleros kurdos hacia el sur de Kurdistn y la creacin por parte del Gobierno de una comisin de sabios y una comisin parlamentaria para supervisar el proceso sin hitos en esa direccin.

La comisin de sabios ha acaparado la mayor parte de la atencin meditica. Una idea que en su da propuso Oalan se ha gestado desde el Gobierno con personalidades de las siete regiones del pas. Sus integrantes debern preparar a la poblacin para el proceso y ayudar a crear un ambiente propicio.

Esta comisin deber intentar llenar los vacos que dejen los principales actores y, como opina un articulista turco, debera actuar como una especie de mediador en las etapas avanzadas de las negociaciones de paz, debera instar al Gobierno a realizar las reformas necesarias para el reconocimiento de los derechos culturales y lingsticos de los kurdos, debera observar el desarme y la desmovilizacin del PKK y desarrollar propuestas concretas para cada fase en la que surjan los inevitables problemas.

La creacin de la comisin parlamentaria era una propuesta del opositor partido kemalista CHP, que luego ha cedido al vrtigo y se ha opuesto al proceso, alinendose con el ultraconservador MHP. De momento cuenta con el apoyo del gobernante AKP y del kurdo BDP. Todo apunta a que la postura del CHP le condena a la eutanasia poltica.

La tercera aportacin, la salida de los militantes kurdos desarmados hacia el sur, est pendiente de activarse, pero ya se estn dando pasos. Quedan por definir aspectos tcnicos como el papel de estos militantes del PKK en su nuevo destino y la materializacin de la ocultacin de sus armas. No obstante, la decisin de aceptar la propuesta de Oalan refuerza la posicin y autoridad del lder preso dentro del PKK.

El cuarteto kurdo sigue apostando por el proceso. Tanto en Diyarbakir (BDP), como en Europa (exilio y dispora), en las prisiones (Oalan) y en las montaas Qandil (PKK) creen que ha llegado el momento de afrontar una nueva etapa en su lucha. Por ello, aun conscientes de las dificultades y problemas, se muestran dispuestos a emprender una nueva va en esta lucha de dcadas.

Por su parte, el AKP y sobre todo su lder, Erdogan, tambin estn en esa lnea, aunque aqu confluyen sus propios intereses (nueva Constitucin, papel del presidente, reformulacin del Estado...). De momento, algunas de sus declaraciones han permitido marcar tanto a sus opositores como a sus seguidores. Es un tiempo de paz, no de ajustes de cuentas seal recientemente. Y sus palabras hacia los opositores al proceso tampoco dejan lugar a muchas dudas: Aquellos que no son parte de la solucin pero son parte del problema no pueden debilitar nuestras decisiones con sus crticas. Los opositores al proceso tan solo buscan que continen las muertes, esta mentalidad no es para nada humanista.

La oposicin al proceso aglutina al MHP, con sus movimientos fcticos y sus intentos de desestabilizacin; al CHP, lo que no hace sino conformar su deriva poltica e ideolgica en los ltimos aos, y a los poderes del antiguo status quo, contrarios a cualquier cambio que pueda alterar su hasta hace poco privilegiada situacin.

El proceso iniciado puede lograr que la paz se convierta en algo racional y se de una situacin donde todos ganan, y se evite poner al adversario en una posicin delicada. Para llegar hasta aqu han confluido tres elementos: la eliminacin gradual del histrico papel de garante del Ejrcito en Turqua; la constatacin de que la lucha estaba estancada, y se necesitaban explorar nuevas vas, sin olvidar los cambios que se estn dando en la regin, y, finalmente, la apuesta por una nueva Constitucin.

La hoja de ruta establece al menos tres etapas: un alto el fuego y el anunciado repliegue guerrillero hacia el sur; la garanta de los derechos polticos, culturales y sociales del pueblo kurdo en la nueva Constitucin, y la normalizacin. Todo ello sin olvidar la coyuntura regional y que el adis definitivo a las armas estar condicionado a los avances en la reforma democrtica del Estado, a la definicin de los aspectos tcnicos y a la creacin de una futura comisin de la Verdad y la Reconciliacin, que puedan ayudar al buen desarrollo del proceso.

El proceso de paz es de vital importancia para Turqua y para el pueblo kurdo. Las tres ltimas dcadas se han caracterizado por el conflicto armado, al que contribua el sistema tutelar del pas, nunca dispuesto a solucionarlo. De momento, la divisin se da entre quienes impulsan un nuevo sistema y los que usarn todos los instrumentos (incluyendo el propio proceso) para bloquear toda posible salida negociada.

Como reconoce un intelectual turco, el pueblo kurdo tiene todo el derecho de separarse de los turcos. Es su derecho democrtico. El reconocimiento de este derecho es una obligacin de los turcos. Si los turcos quieren vivir con los kurdos, deberan reconocer que los kurdos tienen derecho a separarse y tener un Estado propio. Cuando los turcos alcancen ese grado de madurez y de conciencia democrtica, se habr avanzado hacia un escenario de paz.

Fuente original: http://gara.naiz.info/paperezkoa/20130417/398000/es/Una-puerta-entreabierta-una-paz-negociada-Kurdistan-Norte



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