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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-04-2013

McDonalds y la seora Thatcher
Dos violentos exponentes del neoliberalismo

Gerardo Iglesias
Rel-UITA


Por estos das, en distintas partes del mundo, irrumpieron dos noticias conectadas entre s. Muri Margaret Thatcher. No me alegra su muerte; me duelen los muertos, los sueos rotos que provoc su poltica de exterminio social y econmico.

La otra noticia llega de Brasil y es un deleite para el alma: McDonalds fue multada en ms de 4 millones de dlares. Y Me Encanta -parafraseando el slogan de la transnacional- que se haya puesto al descubierto que en el mundo de la Cajita Feliz las hamburguesas y los derechos de los trabajadores se fren en el mismo rancio aceite.

La Thatcher fue un cono del modelo econmico neoliberal que asol al mundo desde las dcada de los 80. La dama de hierro, la mujer de los ojos de mando, a quien nunca le import la mirada triste de quienes por millones caan al precipicio del desamparo social.

El Estado de Bienestar Social fue declarado enfermo terminal. De ah en adelante, lo que quedara de Estado e institucionalidad deba preocuparse exclusivamente por el bienestar de las transnacionales.

El mundo se salva, salvando a las empresas, dijeron la Thatcher y los gurs neoliberales, y se transform al planeta en un gran establo donde se puso a las empresas en engorde, que como las hienas, comieron todo: leyes, naturaleza, ideologas, valores morales y ticos, al ciudadano, certidumbres, sueos, sindicatos, Convenciones Colectivas La filosofa era tratar bien al capital y tratar mal a todo lo dems.

Engordaron sin generar ms empleo, sino todo lo contrario, los ndices de paro se dispararon. Esta fue la nueva lgica imperante, hasta tal punto que en varios pases nuevas leyes de promocin del empleo introducan una serie de medidas por las cuales se abarataba el despido.

Al tiempo que trabajadores y trabajadoras se convirtieron en un insumo cada vez ms prescindible para la empresa global, se expandi un generalizado proceso de precarizacin laboral por el cual el empleo tradicional, aquel con jornadas, con horarios definidos y estables, regulados por la Convencin Colectiva o la legislacin, slo contaba con mala prensa.

Con la desregulacin del empleo, junto con la produccin de lo que se necesita en el momento o just-in-time, los empresarios tambin inventaron el empleado just-in-time, que es llamado solamente cuando hay un servicio para realizar. El objetivo fue sacar el trabajo, sacndose de encima cuanto antes al trabajador o utilizndolo exclusivamente para una labor especfica.

El hambre y las ganas de comer

McDonalds en Brasil, que hace tanto alarde sobre su supuesta responsabilidad social y no escatima esfuerzos publicitarios para divulgar su devoto fervor por los jvenes, llev adelante una poltica de empleo just-in-time, es decir, una jornada mvil de trabajo violando los derechos de los trabajadores y las leyes brasileras.

Segn Samuel da Silva Antunes, abogado de la Confederacin Nacional de Trabajadores en Turismo y Hospitalidad (CONTRATUH), la jornada feliz en McDonalds perjudicaba al trabajador en varios sentidos. Por un lado -argument Antunes- el trabajador permaneca mucho mas tiempo a disposicin de la empresa que las ocho horas estipuladas por ley; esto le impeda realizar cualquier otro tipo de actividad ya que en una misma semana poda tener diferentes horarios tanto de entrada como de salida.

Adems -continu el abogado-, si el trabajador llegaba al local y no haba tarea suficiente tena que aguardar hasta ser llamado. El sistema McDonalds inclua otra genialidad: estableca la paga segn el cmputo de horas trabajadas, a tal punto que muchos empleados no alcanzaban a recibir siquiera el salario mnimo nacional, concluy.

Ahora McDonalds tendr que pagar la multa y ajustarse a ley.

A pesar de todos los intentos para acabar con los sindicatos provenientes de personajes como la seora Thatcher, algo todava se mueve en esta sociedad, aunque se pretenda convencernos de que la felicidad se compra en cajitas

Fuente: http://www.rel-uita.org/index.php/es/mcdonalds/item/3240-mcdonalds-y-la-senora-thatcher


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