Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-04-2013

La mejor arma es la que no existe

Jordi Calvo
Centre d'Estudis per la Pau J.M.Dels - Justcia i Pau


Un tratado internacional sobre el comercio de armas puede ser aprobado en breve en el seno de Naciones Unidas. Esta aparente buena noticia esconde tras de si una serie de argumentos que nos obligan a mostrar cautela en cuanto a sus efectos positivos.

En primer lugar, la presin de las grandes potencias incide en la consecucin de un articulado que puede ser ineficiente para su principal objetivo, el verdadero control de todas las transferencias de armamento que se den en el mundo. Porque es muy probable que queden excluidas determinadas armas y municiones de su mbito de aplicacin. Un tratado de estas caractersticas debera incluir todos los tipos de armas existentes, porque las armas son lo que son y sirven para lo que sirven, independientemente de su naturaleza y destino. Y seamos conscientes, el control de las armas se pierde una vez caen en manos del comprador y comienzan a pasar de unas manos a otras, como ocurre y ha ocurrido en infinidad de conflictos armados en pases que compraron armas dentro de la actual legalidad internacional y que despus han dado como resultado cruentas guerras.

En segundo lugar, el tratado que se apruebe en Naciones Unidas servir a lo sumo para saber algo ms del comercio de armas internacional, lo que es en s mismo un aspecto positivo, pero no servir para reducirlo. Porque ya existen relativamente estrictas normativas como es el caso de la Posicin Comn de la Unin Europea 2008/944/PESC, que incluye ocho criterios por los que los pases de la Unin deberan denegar las exportaciones de material de defensa y doble uso, que prohben la venta a lugares donde no se respeten los derechos humanos, haya una situacin de tensin o conflicto armado, en los que se pueda incidir negativamente en la preservacin de la paz, la seguridad y la estabilidad regionales... Criterios similares a los que incluye la Ley 53/2007, de 28 de diciembre, sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso espaola. Desde la existencia de esta legislacin, la Unin Europea y Espaa han vendido ms armas que nunca y lo han hecho ao tras ao a decenas de pases que o bien estn en conflicto o bien son lugares en los que se dan flagrantes violaciones de los derechos ms fundamentales.

En tercer lugar, es ms que probable que el tratado permita, como ocurre en Espaa, que los estados firmantes puedan acudir a la figura del secreto de Estado en los casos en que consideren que la venta de armamentos pueda ser susceptible de daar o poner en riesgo la seguridad y defensa nacionales. Sin olvidar las medidas pblicas de promocin de la industria militar a travs de organismos de fomento de las exportaciones de armas, subvenciones, crditos a la I+D, representacin preferencial ante posibles compradores de miembros del Gobierno o incluso del Jefe del Estado. O la incorporacin de legislaciones hechas a medida, como ocurre en Espaa a travs del Real Decreto Ley 19/2012, de 25 de mayo por el que el Estado se convierte en garante del contrato de venta de armas frente a otro Estado comprador.

An as, hay que aceptar que un tratado sobre el comercio de armas que visibilice con mayor claridad el volumen de transferencias internacionales de armamento servir a la sociedad civil para buscar argumentos que denuncien algunos de los elementos ms controvertidos del mercado armamentstico. E incluso puede servir para incorporar ciertas medidas de transparencia en muchos pases donde no existe ninguna legislacin al respecto. Pero debemos ser conscientes de que la existencia de un tratado no significa que vaya a ser aplicado con diligencia por nuestros gobernantes. Sin una suficiente presin social los gobiernos evitarn su cumplimiento, como ocurre en Europa y en Espaa. Adems, no debemos olvidar la opinin de quienes consideran que un tratado puede ser un revulsivo para aumentar la venta de armamento, ya que equipara regulacin de la venta de armas a la de cualquier otro bien o servicio, legitimndola con un cuerpo legislativo y normalizando su fabricacin y exportacin, cuando en sentido estricto las armas no deberan ser sujetos de un mero control, sino ms bien de un proceso de reduccin y abolicin, cesando las mltiples medidas de promocin de la fabricacin y venta de armas. En fin, aun as es mejor saber que no saber. Este tratado nos servir para saber algo ms del inmoral mercadeo de las armas y denunciar ante la opinin pblica sus aspectos ms controvertidos. Sin olvidar que ni las armas ni un tratado que regule su venta nos ayudarn a conseguir una cultura de paz.

Fuente: http://www.centredelas.org/index.php?option=com_content&view=article&id=1013%3Ala-mejor-arma-es-la-que-no-existe&catid=43%3Aindustria-i-comerc-darmes&Itemid=64&lang=es



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter