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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-04-2013

Lo verde no tan verde

Ivana Beln Ruiz Estramil
Rebelin


Cambia todo cambia...

 

Qu pasara si los rboles, trajeran consigo ms dao de los beneficios que en realidad pueden generar? Desde siempre los rboles han sido uno de los sinnimo de lo natural, han servido a la especie humana en mil y una formas, nos han proporcionado alimento con sus frutos, hemos utilizado su madera para calentarnos en tiempos de fro o para cocer alimentos, los hemos usado para hacer nuestras casas, nos han proporcionado medicinas, e incluso nos hemos vestido con algunas de sus fibras, con todo esto, parece impensable que se hayan vuelto contra nosotros, Ser que ya no son los mismos? Ser que ya no somos los mismos?

En la actualidad, son muchos los bosques que estn siendo talados para plantar rboles. Suena extremadamente incoherente, pero el sacar beneficios a toda costa est operando, y cuando esto ocurre, la lgica cultivada durante siglos por ilustres y cotidianos filsofos, poco importa.

Las plantaciones de rboles no son bosques, aclaman cientos de personas que se estn viendo obligadas a hacer pozos en los lechos de los hasta hace poco acaudalados ros, el motivo?, las plantaciones masiva de eucalipto estn dejando sin agua la mayora de arroyos e incluso algunos ros ven fuertemente disminuido su caudal. Las principales especies que se plantan son eucalipto y pino, para qu? para proporcionar desde pasta para celulosa, utilizacin como biomasa y la extraccin de biocombustible, pasando, como no, por la produccin de carbn vegetal.

Las grandes empresas que llevan a cabo estos proyectos, estn fuertemente brindadas, haciendo extremadamente difcil el poder elevar las quejas y en el caso de hacerlo, como ya se dijese en Martin Fierro son campanas de palo las protestas de los pobres [1] . El control que poseen sobre el propio territorio, es la muestra de una alarmante acumulacin tanto de las materias primas como de su capacidad para transformarlas en productos, todo ello en manos privadas, de un consorcio que tiene su sede central a miles de kilmetros.

Los casos parecen propios de una distopa, como hiciera Aldous Huxley en Un Mundo Feliz, pero tampoco es algo tan extravagante la idea si echamos la vista atrs. Henry Ford ideo Fordlandia [2] siendo ste un proyecto real. Finalmente no funcion, pero tena como finalidad establecer miles de hectreas de plantaciones de caucho en la Amazonia en los aos treinta, y con trabajadores alejados de las distracciones de las ciudades. Las ruinas perduran hoy en da, pero el ideal parece mantenerse cuando aun hoy las grandes haciendas cuentan incluso con mano de obra esclava, despus de siglos de estar abolida.

Miles y miles de hectreas, de vidas, se esquilman en ese gran juego del capital en donde se destruye para construir, bajo el yugo de una nueva dominacin, que har cerrar el crculo de la dependencia. Se pagan con miles y miles de dlares que van a parar a los mismos bolsillos que hacen posible este saqueo a plena luz del da, incluso con vtores del gran pblico. Quizs sea porque los dlares son verdes

Verde parece, verde no es

Las hectreas hoy en da dedicadas al cultivo de agrocombustibles, permanecan en barbecho cuando se clamaba por alimentos, miles de automviles estn mejor nutridos que millones de personas, y aun as, hablamos de los agrocombustibles como los salvadores de la humanidad, no contaminan, dicen

Se presentan como inocuos para el ecosistema, y al mismo tiempo como garantes de importantes beneficios a nivel social: se afirma que crearn miles de empleos, especialmente en los pases del sur, donde harn producir las tierras ociosas de miles de campesinos pobres; se supone al mismo tiempo que limpiaran el aire y permitirn combatir efectivamente el cambio climtico [3] . La experiencia ha demostrado que no son reales estas promesas, los productos ms bsicos han aumentado en muchos casos ms del cien por cien, el impacto ambiental que genera tiene repercusiones sobre las personas incluso mucho antes que el propio cambio climtico, con graves enfermedades como el cncer, intoxicaciones, as como la contaminacin y gasto de recursos tan indispensables como el agua, son necesarios 7 mil litros de agua para cultivar 12 kilos de caa, que son usados para la produccin de un litro de etanol, cada litro de etanol genera 10 litros de agua residual contaminada [4] , incluso se ha constatado que los biocombustibles pueden ser ms perjudiciales para la salud que los combustibles fsiles, por la necesidad de fertilizantes nitrogenados y con amonaco, que al expandirse por el aire entran en nuestro organismo con gran facilidad provocando numerosas enfermedades.

Es sabido de sobra adems, que para la produccin de los agrocombustibles, hace falta plantaciones muy extensas que traen el latifundio de la mano, y con ello la acumulacin en unas pocas manos de grandes extensiones de tierra, contrataciones temporales y menos mano de obra por lo tecnologizado de los cultivos (fumigaciones areas, grandes maquinarias, necesidad de menos cuidados de las plantaciones, etc.), lo que acenta las relaciones de poder y dependencia dentro de la propia zona rural.

Comprar semillas-producir-pagar semillas, la banca siempre gana

Parece ser una clave, las relaciones norte-sur, centro-periferia, o simplemente los de arriba y los de abajo, sin trasladar esto a una mera interpretacin espacial en el mapa mundial, sino tambin hacerlo dentro de las estructuras del propio pas. El capital, el negocio, no entiende de fronteras, pero le encanta que nosotros s las tracemos. En este caso, a pesar de que tambin existen plantaciones destinadas a la produccin de biocombustibles en los pases del norte, vemos que la mayora se encuentran en el sur, menos costes y menos riesgos, si vas a ensuciar, mejor que sea en el patio trasero.

Todo parece estar muy fuertemente relacionado, y es que con el avance de la biotecnologa y su afn por aplicarla a la mxima rentabilidad y beneficio econmico, se han aplicado a las plantaciones destinadas a la produccin de biocombustibles, acentundose significativamente el monocultivo. Al mismo tiempo la utilizacin de semillas modificadas genticamente y el uso de pesticidas hacen que el pequeo productor tenga que comprarlos y al no poder acceder a ellos, pierda su modo de vida, perdiendo incluso las tierras que antes trabajaba, dndose en algunos casos la situacin de trabajar en las tierras que antes le pertenecan.

Se puede entender estos tipos de cultivos como una nueva forma de colonialismo, no es la primera vez que el monocultivo se impone, tierras que dejaron de producir para el consumo local, y pasaron a ser proveedoras de materias primas para las metrpolis, las plantaciones de cacao, caa de azcar, caucho, algodn, todo ello recordemos cosechado bajo mano de obra esclava. Hoy, siglos despus, la historia se repite. Quizs no veamos grilletes en los pies, pero el sistema sigue siendo el mismo.

Miremos un nuevo escenario en donde nos encontramos con que unas pocas empresas agroindustriales tienen las patentes de semillas genricamente modificadas, por otro lado tenemos los grandes proyectos de monocultivos destinados a producir biocombustibles o forraje para animales, y en otra esfera, agricultores independientes, a veces unidos en cooperativas, que viven de su relacin con la tierra, veamos ahora todo el sistema que se retroalimenta paralelamente en detrimento de los pequeos agricultores e incluso del conjunto de los ciudadanos.

Para colocar los productos en el mercado se necesita de una demanda, el pequeo agricultor encontrar esa demanda en grandes empresas agroindustriales que le aseguran la compra de su produccin, pero para que esto sea as, necesita comprar semillas modificadas que le aseguran una cosecha en perfecto estado, resistente y de buena calidad, si no puede pagarlo al instante no importa, podr pagarlo con lo que le den de la compra de su cosecha. Pero esas semillas necesitan pesticidas especiales Cmo los comprar? No hay problema, la empresa se los proporcionar en algunos casos, luego podr pagarlos tambin. Como resultado, antes de la propia cosecha el agricultor est fuertemente endeudado, y con lo recibido por la cosecha no consigue pagar la deuda. Pero no importa, la empresa le proporcionar el mismo trato, teniendo las tierras como aval, es un potencial buen pagador (de todas formas aunque quisiera salirse del circulo le sera muy difcil, las tierras estn ya contaminadas y solo semillas propicias nacern en ellas, adems no hay ningn sistema que garantice la compra de su produccin). Despus de un tiempo su deuda ha crecido y al no poder pagarla, la empresa se queda con sus tierras. El campesino puede ser contratado como jornalero, pero hay mucha competencia as que el salario baja aun ms. Su sistema ha funcionado a la perfeccin, incluso se ha ahorrado los grilletes.

Pero, Cmo se llega a esta situacin tan extrema de buscar las propias demandas de los productos y el verse obligado a caer en este crculo? El liberalismo ha actuado, y as, el caso del dumping de alimentos a precios por debajo de su coste de produccin ha llegado a estas zonas con lo cual el campesino local no ha podido hacerles frente y se encuentra ahora en esa situacin de desproteccin aun mayor, podramos sealar esta como una de las principales causas.

En algunos casos ni siquiera le es necesario el quedarse con las tierras porque esa dependencia le garantiza incluso menos gastos y responsabilidades, adems en el caso de existir legislaciones que le hicieran pagar altos impuestos por las propiedades, el no tener las tierras a ttulo personal le escindira incluso de pagarlos, por lo tanto tambin saldra beneficiado. Pero miremos otros casos, por ejemplo los casos de quienes se niegan a abandonar sus tierras, y quedan aislados en un mar de transgnicos, su nico modo de vida, queda tambin totalmente coaccionado por lo que est ocurriendo a metros de distancia.

Se dan muchos casos, de pequeas parcelas de tierras que quedan entre grandes plantaciones de cultivos transgnicos, sobre los que se fumiga desde avionetas. Las pequeas parcelas se ven afectadas por esas fumigaciones, destruyendo sus plantaciones (sus plantas no estn preparadas para soportar pesticidas tan potentes), contaminando el agua, matando animales y dejando un grave impacto sobre las personas con enfermedades, riesgos para la descendencia e incluso la muerte. La utilizacin de pesticidas prohibidos en muchos pases, componentes de las armas qumicas, como los qumicos utilizados en el Napalm, son los que se vierten sobre las hectreas de plantaciones. La situacin se vuelve insostenible y en muchas ocasiones los resultados son los mismos que en el caso anterior, teniendo que trabajar para la empresa que se lo ha quitado todo.

La contaminacin transgnica es otro de los riesgos que atacan directamente a aquellas reas que no quieren caer bajo los transgnicos, como es el caso de Mxico, quienes en un principio se negaron rotundamente para conservar sus variedades de maz, pero el TLC firmado con EE.UU y Canad, el pas no puede impedir la importacin masiva de maz norteamericano transgnico, amenazando la produccin local ya que su precio viene subvencionado con lo cual es mucho ms barato que el producido localmente.

Son muchas las problemticas que el pequeo agricultor, a menudo campesino ya sin tierra, debe enfrentar, aunque las fuerzas de stos no merman, y de sur a norte, las organizaciones que luchan por una reforma agraria, caminan su presente.



[1] Extrado de Hernndez, J. (1872): Martin Fierro, verso VIII: En su boca no hay razones . Aunque la razn le sobre; Que son campanas de palo . Las razones de los pobres .

[2] Se puede leer ampliamente sobre el proyecto en (Fordlandia de Eduardo Sguiglia).

[3] Agroecology in Action: 2009, Azcar roja desiertos verdes, FIAM Internacional, p.42.

[4] Agroecology in Action: 2009, Azcar roja desiertos verdes, FIAM Internacional, p. 124.



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