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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-04-2013

Dos aos despus de la invasin de la OTAN las milicias siguen aterrorizando al pas
El futuro de Libia parece funesto mientras el foco de atencin de los medios se dirige a otra parte

Patrick Cockburn
The Independent

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


El segundo aniversario de la intervencin de la OTAN a favor de los rebeldes libios y en contra de Muamar Gaddafi ha pasado casi desapercibido para los gobiernos y medios extranjeros que tan preocupados estaban en 2011 por la seguridad y los derechos humanos del pueblo libio. Esto no debera sorprender ya que a todas luces Libias se est desmoronando como pas y los libios estn a merced de las milicias que explotan a aquellos que antes afirmaron proteger.

Una muestra de las noticias que llegan de Libia en las ltimas semanas nos ofrece una visin de lo que est ocurriendo y vale la pena repetirlo porque lo ignora totalmente la prensa extranjera que antes abarrotaba los hoteles de Bengasi y Trpoli. Por ejemplo, el domingo pasado [31 de marzo de 2013] el jefe de personal del primer ministro Ali Zeidan desapareci en la capital y parece que ha sido secuestrado. Es posible que haya sido en represalia por la declaracin de ministros del gobierno de que las milicias actuaban impunemente. Ese mismo da, uno grupo de la milicia irrumpi en el ministerio de Justicia exigiendo la dimisin de ministro despus de acusarle de dirigir una crcel ilegal.

Todo indica que la situacin est empeorando en vez de mejorar. El 5 de marzo el parlament o libio se reuni para discutir si se deberan purgar e inhabilitar a los libios que haban trabajado como funcionarios durante los 42 aos que Gadafi estuvo en el poder, lo que incluira tambin a personas que durante mucho tiempo fueron disidentes y que desempearon un papel destacado durante el levantamiento contra Gadafi, pero que dcadas atrs haba sido ministros bajo el rgimen anterior. Los manifestantes que pedan esta purga obligaron a los parlamentarios a trasladarse por su seguridad a las oficinas del servicio meteorolgico a las afueras de Trpoli donde fueron atacados por hombres armados que irrumpieron en el edificio mientras desaparecan los policas que los custodiaban. Algunos de los parlamentarios estuvieron 12 horas retenidos como rehenes mientras que otros se enfrentaron a un tiroteo para escapar.

Fuera de Trpoli el control de los hombres armados an es ms absoluto. Esto solo llama la atencin del resto del mundo cuando hay un acto de violencia espectacular, como el asesinato en Bengasi el pasado mes de septiembre del embajador estadounidense Chris Stevens por la milicia yihadista. Este fue el nico acto de violencia extrema en Libia que fue ampliamente cubierto por los medios extranjeros, pero solo porque el Partido Republicano lo convirti en una cuestin poltica en Estados Unidos. Pero el embajador y sus guardas no son los nicos extranjeros que han muerto violentamente en Bengasi desde el derrocamiento de Gadafi. Un grupo de derechos humanos egipcio inform el mes pasado que un copto egipcio llamado Ezzat Hakim Attalah haba sido torturado hasta morir en la ciudad tras ser detenido con otros 48 comerciantes en el mercado municipal de Bengasi.

Salvo honrosas excepciones, las organizaciones de derechos humanos suelen informar sobre la s ituacin en Libia de manera ms imparcial y rigurosa que los medios de comunicacin internacionales. Acorde con esto, la organizacin Human Rights Watch (HRW), que tienen su base en Nueva York, elabor un informe detallado sobre la limpieza tnica en la ciudad de Tawergha donde se oblig a 40.000 personas a abandonar sus casas, adems de ser objeto de detenciones arbitrarias, tortura y asesinatos. Las milicias de Misrata ha atacado a la poblacin, en su mayora negra, por su apoyo a Gadafi. HRW utiliz imgenes satlite para documentar la destruccin de Tawergha, la mayor parte de la cual se produjo desde el final de la guerra de 2011 cuando resultaron daados y fueron destruidos 1.370 emplazamientos. Fred Abrahams, asesor especial de HRW, seal que las imgenes confirman que el saqueo, los incendios y las demoliciones estaban organizados y su objetivo era la destruccin sistemtica para impedir que volvieran los residentes.

Hay un fuerte contraste entre esta falta de inters y la exhaustiva cobertura sobre Libia durante la guerra. En la primavera de 2011 yo estaba informando sobre los combates en torno a la ciudad de Ajdabiya al sur de Bengasi. Haba una cierta atmsfera de guerra falsa que no apareca en los entusiastas reportajes. Recuerdo haber observado divertido en la entrada sur de Ajdabiya cmo se colocaban los cmaras de televisin para no revelar que haba ms periodistas que insurgentes.

Nunca vi una posicin defendida por los rebeldes ni siquiera controles de carretera entre Ajdabiya y Benga si, dos lugares que siempre dependieron de la fuerza area de la OTAN para su defensa. Por supuesto, haba unidades rebeldes valientes y entregadas, como haba periodistas que escriban sobre ellas, pero sin el apoyo de la OTAN se habra derrotado rpidamente a los insurgentes.

El hecho de que el derrocamiento de Gadafi se lograra fundamentalmente gracias a la intervencin extranjera tiene graves consecuencias para los libios hoy. Esto significa que aunque los insurgentes afirman y creen que su victoria se debi nicamente a su propio trabajo, han demostrado ser demasiado dbiles para colmar el vaco dejado por la versin de Gadafi del nacionalismo rabe. Sin este nacionalismo rabe hay poco para contrarrestar el fundamentalismo o tribalismo islmico.

Tiene esto importancia? Para muchos libios Gadafi y su familia desacreditaron el nacionalismo libio. Muchos de los desastres que le ocurrieron a Iraq despus de 2003 les estn empezando a ocurrir a otros Estados rabes de diferentes maneras. Como los iraques, se estn dado cuenta de que las formas externas de democracia no tienen excesiva importancia a menos que haya un acuerdo entre las principales fuerzas polticas sobre las reglas del juego que determina quin detenta el poder.

La autodeterminacin nacional debera ser la piedra angular de cualquier nuevo orden. Sin embargo un problema de las revueltas de la Primavera rabe es que han sido excesivamente dependientes de la ayuda exterior. Pero como ocurri en Iraq y demuestra Libia, la intervencin extranjera siempre es interesada. Los revolucionarios de todas las regiones buscan la ayuda de potencias exteriores oportunistas, pero para lograr tener xito a largo plazo, deben poner fin en cuanto puedan a esta dependencia. Y deben construir un Estado fuerte y que respete la ley porque si no lo hacen una tanda fresca de dictadores est dispuesta a sustituirlos.

Fuente: http://www.independent.co.uk/voices/comment/libyas-future-looks-bleak-as-media-focus-turns-elsewhere-8563076.html



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