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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-04-2013

Con frica en la memoria

Jorge Risquet Valds
La pupila insomne


Siempre prefiero presentar un buen libro, como ste, frica en la Memoria, del querido amigo Heriberto Feraudy, por escrito, mediante un prlogo.

Justamente, el presente libro contiene, en una recopilacin de ms de una treintena de artculos, semblanzas biogrficas, discursos, conferencias magistrales, pronunciadas en Cuba y en varios pases de Amrica (Mxico, Venezuela, Estados Unidos), entrevistas, en fin, un mosaico de formas a travs de las cuales el autor nos hace conocer mejor la cultura del Continente ancestral.

De all fueron trados a Cuba, encadenados, en las bodegas de los barcos y arrojados a los barracones de los cortadores de caa, ms de un milln de esclavos, enorme cifra para nuestra pequea isla, poco poblada entonces, mas una cantidad relativamente pequea, si tenemos en cuenta que las ms recientes investigaciones calculan en 40 millones el nmero de esclavos que llegaron a Amrica a lo largo de cuatro siglos, del centenar de millones que fue objeto del ms prolongado y numeroso genocidio de la historia de la Humanidad.

Ms de la mitad de esos cien millones murieron en las acciones organizadas por los esclavistas para capturarlos, en los almacenes de esclavos instalados en los puntos de embarque en las costas atlnticas de frica, desde Dakar hasta Benguela, en El Cabo, en Mombasa, ya en la costa africana del ndico.

Tambin millones desaparecieron en la larga travesa. Fueron arrojados muertos a las aguas del Ocano. O vivos, en este ltimo caso para esconder la trata, ante las naves de guerra britnicas, en el siglo XIX.

He visitado algunos de esos almacenes de la crueldad, testigos ptreos de la ignominia de esclavistas portugueses, espaoles, ingleses, franceses, holandeses, en fin, de la Europa que en 1885 se reuni en Berln para repartirse el Continente africano, incluyendo al Rey Belga, que obtuvo El Congo, y a Estados Unidos, que reclam posibilidades de inversiones y comercio para sus nacientes monopolios.

La intencin del autor no es ofrecernos una clase magistral sobre la historia del Continente, que conoce tan bien por toda una vida dedicada al frica como embajador de Cuba en varios pases, desde la mayor y ms poblada Nigeria hasta el pequeo reinado de Lesotho y como funcionario a cargo de la atencin de los pases africanos en el Ministerio de Relaciones Exteriores y en el Instituto de Amistad con los Pueblos.

El real objetivo es establecer el carcter pluritnico del pueblo cubano, producto de la mezcla durante medio milenio de la poblacin blanca de origen espaol y la poblacin negra, procedente de frica, y en pequea medida de sangre de aborgenes de Cuba y de Yucatn, y aun mayor de chinos; unos 150 mil, que fueron introducidos como cooles, una suerte de servidumbre, a mediados del siglo XIX cuando se hizo difcil la trata por la persecucin britnica.

Este proceso de mestizaje, durante 500 aos, es el pueblo cubano de hoy, integrado por blancos, negros y mulatos de variado tono del color de la piel. Y nuestra cultura es igualmente un producto autctono, resultado final de esta pluralidad y mezcla de costumbres, creencias religiosas, lenguas, en fin, de culturas.

Este primer objetivo que consigue frica en la Memoria es la base para abordar lo fundamental, la persistencia daina de los prejuicios raciales haca negros y mestizos que se manifiestan en las relaciones sociales, los vnculos amorosos y en las condiciones de vida.

Y para subrayar la necesidad actual de incrementar la lucha por eliminar esta persistencia, tan injusta desde el punto de vista humano como ajena a nuestra hermosa historia de combate unido por la independencia patria.

Cmo discriminar a una mujer porque tenga la piel del color de Mariana Grajales, la Madre de la Patria?

Cmo discriminar a un hombre porque tenga la piel del color de la de Jos Antonio Aponte, Antonio Maceo, Jos Maceo, Guillermn Moncada, Flor Crombet, Juan Gualberto Gmez, Jess Menndez, Lzaro Pea, Nicols Guilln, Gerardo Abreu Fontn, Conrado Bentez, Juan Almeida Bosque?

Esta tarea a la que nos convoca la Comisin Aponte de la UNEAC hay que librarla en todos los terrenos, a travs de nuestras organizaciones de masas, de nuestro Partido, de nuestros medios masivos de difusin y sobretodo considero yo, en nuestras aulas, desde la enseanza primaria, en los libros de texto escolares de todos los niveles, desde primer grado hasta la Universidad y preparar a nuestro magisterio para exponer con conviccin esta asignatura fundamental para la unidad de la Patria y para borrar los vestigios de un gran crimen secular, la esclavitud y la discriminacin de los hombres y mujeres no blancos.

Hay que ensearle a nuestros nios el concepto cientfico: hay una sola raza, la raza humana.

Nuestro Hroe Nacional Jos Mart, su prdica y sus actitudes, que felizmente poseemos a travs de los libros, es el insuperable maestro en esta tarea de eliminar los prejuicios raciales remanentes.

En este 160 Aniversario de su nacimiento, busquemos en Mart y divulguemos sus enseanzas, empecemos por este poema de sus Versos Sencillos.

El rayo surca, sangriento, El lbrego nubarrn; Echa el barco, ciento a ciento, Los negros por el portn. El viento, fiero, quebraba Los almcigos copudos; Andaba la hilera, andaba, De los esclavos desnudos. El temporal sacuda Los barracones henchidos: Una madre con su cra Pasaba, dando alaridos. Rojo, como en el desierto, Sali el sol al horizonte: Y alumbr a un esclavo muerto, Colgado a un seibo del monte. Un nio lo vio: tembl De pasin por los que gimen: y, al pie del muerto, jur Lavar con su vida el crimen!

En un artculo publicado en Mxico escribi este fragmento:

Y los negros? Quin qu ha visto azotar a un negro no se considera para siempre su deudor? Yo lo vi., lo vi cuando era nio, y todava no se me ha apagado en las mejillas la vergenza.

En su discurso en el Liceo Cubano, Tampa (Noviembre, 1891) expres:

Al que ms ha sufrido en Cuba por la privacin de la libertad le tendremos miedo, en el pas donde la sangre que derram por ella se la hecho amar demasiado para amenazarla? Le tendremos miedo al negro, al negro generoso, al hermano negro, que en los cubanos que murieron por l ha perdonado para siempre a los cubanos que todava lo maltratan? Pues yo s de manos de negros que estn ms dentro de la virtud que las de blanco alguno que conozco: yo s del amor negro a la libertad sensata, que slo en la intensidad mayor y natural y til se diferencia del amor a la libertad del cubano blanco: yo s que el negro ha erguido el cuerpo noble, y est ponindose de columna firme de las libertades patrias. Otros le teman: yo lo amo: a quien diga mal de l, me lo desconozca, le digo a boca llena: Mienten.

El juramento plasmado en el poema fue cumplido por Jos Mart. Al caer en Dos Ros entregaba su vida por la independencia plena de Cuba de la caduca monarqua espaola y el naciente imperialismo de Estados Unidos. Y por la igualdad plena y la relacin armoniosa de todos los cubanos, fuesen estos blancos, negros o mestizos.

Su visin del problema racial es definitiva:

Hombre es ms que blanco, ms que mulato, ms que negro. Cubano es ms que blanco, ms que mulato, ms que negro. En los campos de batalla, muriendo por Cuba, han subido juntos por los aires las almas de los blancos y los negros. En la vida diaria de defensa, de lealtad, de humanidad, de astucia, al lado de cada blanco siempre hubo un hombre negro.

Podran citarse muchos otros textos de Mart sobre el tema, pero el tiempo no me lo permite.

Slo agregar que en su actuacin prctica, en su cargo de organizador poltico como Delegado del Partido Revolucionario Cubano, Mart escogi a los cuadros principales por sus mritos, libre de todo prejuicio racial.

Quin mejor para General en Jefe que el internacionalista Mximo Gmez, blanco y dominicano, que pele durante los Diez Aos de la Guerra Grande, que forj a jefes militares como Calixto Garca, Antonio y Jos Maceo?

Para segundo de Gmez, como Lugarteniente General Quin mejor que Antonio Maceo, cubano mulato protagonista de la Protesta de Baragu?

Y para representante en Cuba del Delegado del Partido, Quin mejor que Juan Gualberto Gmez, que naci esclavo?

Y para jefes del levantamiento en Oriente quienes mejores que Guillermn Moncada en el Este y Bartolom Mas en el Oeste de la gran regin?

Nuestra Revolucin, que es de los humildes y para los humildes favoreci a los ms humildes, justamente, entre estos, a las familias de negros y mestizos.

Los siquitrillados por la Revolucin, los dueos de centrales y fbricas, los latifundistas, los casatenientes y dueos de empresas comerciales y de servicios, en fin, la oligarqua burgus-latifundista era de magnates norteamericanos y cubanos, descendientes de europeos.

Las universidades se vistieron de negros, de mulatos, de obreros, de milicianos, como pidi el Che. Devinieron punibles, realmente, todo acto de discriminacin racial, aquel principio que los comunistas impusieron insertar en la Constitucin de 1940, pero que nunca se cumpli a falta de la Ley Complementaria.

Y lo ms importante: cientos de miles de cubanos, de todos los colores, emprendieron la ruta del esclavo en sentido contrario, para combatir, junto a los pueblos africanos, el colonialismo y el Apartheid y defender la integridad de las naciones ya independientes.

Si a Cuba llegaron un milln 300 mil esclavos, cien veces ms es la cifra de las poblaciones de estos pases: Argelia, Guinea Bissau, Angola, Zimbabwe, Etiopa, Namibia, frica del Sur.

380 mil oficiales y combatientes cubanos participaron de aquella lucha, 2 mil 400 entregaron sus vidas. Hace dos aos superamos la cifra de 120 mil colaboradores civiles que han prestado sus servicios tcnicos en frica. Ello suma MEDIO MILLON DE CUBANOS, que han pagado su deuda con la humanidad, como define Fidel nuestro internacionalismo.

Mas persisten los remanentes del prejuicio.

Fidel, tan temprano como abril de 1959, advirti la complejidad de la lucha contra la discriminacin racial que la Revolucin emprendera. Se trataba de un mal de cuatro siglos de esclavitud y 60 aos de neocolonialismo impuesto por los imperialistas del Ku Klux Klan. Cuatro dcadas ms tarde abord en profundidad el tema en la UNEAC.

Ms recientemente, Ral ha calificado como una vergenza el insuficiente avance en esta materia en 50 aos de Revolucin

Ello significa que hay que luchar, trabajar, educar, as como promover en todo lo posible las condiciones de trabajo y vivienda.

La lucha continua. A ello est destinado en realidad el libro frica en la Memoria y la incansable actividad de su autor, compaero Heriberto Feraudy.

*Palabras de presentacin del libro frica en la Memoria de Heriberto Feraudy. Feria del Libro. Febrero 16 del 2013

Fuente: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/04/17/con-africa-en-la-memoria/



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