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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-04-2013

Reino Unido
Thatcher se forj en Malvinas

Roberto Montoya
viento sur


Documentos desclasificados muestran cmo Thatcher descart la negociacin tras la entrega sin resistencia de las Georgias del Sur por Alfredo Astiz.

Margaret Thatcher, la ex hija de un pequeo comerciante del centro de Londres, nombrada en 1992 baronesa y calificada por Ronald Reagan como la mejor hombre de Europa, recibir honores militares en un funeral digno de un emperador.

El gobierno de Cameron, que acaba de anunciar un nuevo paquete de duros recortes para su pueblo, no ha dudado en destinar millones de libras de las arcas del Estado para celebrar el funeral en la catedral londinense de San Pablo este mircoles 17, al que estn citados 2.500 invitados oficiales provenientes de todo el mundo.

No es para menos, para un tory como Cameron, como para muchos neoliberales de Europa, EE.UU. y todo el mundo, Margaret Thatcher es todo un estandarte, fue quien abri el camino de los recortes, del desmantelamiento del Estado y de todo lo pblico, la adalid de la privatizacin a ultranza y del anticomunismo feroz.

Y si algo le facilit enormemente ese camino fue el hecho de que se saliera con la suya con las Malvinas. La victoria militar britnica sobre las tropas argentinas en 1982 cambi radicalmente su propia vida, la de su pas y, en alguna medida, la del mundo entero.

Los 3.500 documentos que viene desclasificando desde fines de 2012 el Archivo Nacional britnico, algunos de los cuales ha dado a conocer estos das la Fundacin Margaret Thatcher, muestran la importancia que tuvo la guerra en el Atlntico Sur en su vida, cmo le facilit nuevas victorias electorales en 1983 y 1987 y cmo le ayud a convertirse a pasos acelerados en la lder conservadora indiscutible de Europa y en la poltica ms poderosa del mundo.

La tensin entre los dos pases haba aumentado en los ltimos meses de 1981, pero aun as Thatcher decidi retirar de la base naval en las Malvinas al portaaviones HMS Endurance, el nico de su flota presente en todo el Atlntico Sur.

El almirantazgo le advirti que el rgimen argentino poda interpretar esa decisin como un desinters por las islas, alentando alguna aventura militar. Pero Thatcher no escuch ninguna recomendacin. Haba comenzado a recortar el gasto pblico y el militar no era una excepcin.

Ese tema provoc serias fricciones entre el Ejecutivo, el Foreign Office (Ministerio de Exteriores), el Ministerio de Defensa y en el seno mismo de la Cmara de los Comunes, polmica presente durante todo el mes de marzo de 1982.

Pese a las advertencias que le haban hecho, Thatcher se qued atnica cuando en la maana del 2 de abril, mientras intervena en un acto pblico, responsables de Inteligencia le advirtieron que haba indicios de que Argentina estaba por lanzar una accin militar inminente contra las islas. Horas despus se confirmaba, tropas argentinas haban desembarcado en las Malvinas.

La polmica se agudiz an ms. En los documentos se puede ver cmo en las reuniones con sus colaboradores y altos mandos de las fuerzas armadas, as como en el debate que tuvo lugar el sbado 3 de abril en la Cmara de los Comunes, hubo desde aquellos que recomendaban que si Argentina no se amedrentaba con un limitado despliegue de tropas navales, era mejor que Reino Unido negociara la cesin de esas islas pobladas slo por ovejas como un gesto de magnanimidad.

Otros proponan que se hundiera un par de barcos como demostracin de fuerza, pero que luego se negociara. Estados Unidos tampoco era partidario de que se abriera un conflicto blico entre dos de sus aliados en plena Guerra Fra.

Ronald Reagan no quera debilitar a la dictadura argentina. Segua el modelo que Estados Unidos propiciaba para Amrica latina y el Caribe, y agradeca enormemente el apoyo que le prestaban varias decenas de oficiales argentinos en Honduras, entrenando a los hombres de la contra que incursionaban y atacaban a la vecina Nicaragua sandinista. Algunos mandos militares mostraron a la primera ministra sus dudas de si en el momento de crisis por el que atravesaba el Reino Unido se podra embarcar en una guerra a miles de kilmetros de distancia, con los graves problemas logsticos que presentaba.

Segn la documentacin, Thatcher, a pesar de decidir de inmediato la conformacin de una flota que fuera a recuperar las Malvinas, estudi seriamente durante las tres primeras semanas la opcin de negociacin propuesta por Alexander Haig, secretario de Estado de EE.UU. Esta prevea un perodo transitorio en el que se fijaran zonas martimas de desmilitarizacin, se aceptara una representacin argentina en los consejos ejecutivos y legislativos de las islas y se abriera una discusin posterior sobre el estatuto definitivo.

Pero, en tanto, en el escenario blico, las tropas britnicas recuperaron el 25 de abril las islas Georgias del Sur. El genocida teniente de navo Alfredo Astiz firm la rendicin sin ofrecer resistencia. Y Margaret Thatcher se envalenton, vio el triunfo a su alcance, descart definitivamente las opciones de negociacin y apost por dar un duro castigo a la Argentina. La primera ministra llevaba slo tres aos en el poder, no contaba an con un slido apoyo de su propio partido, el Conservador, no tena peso ni en la OTAN, ni en la UE ni ante Estados Unidos.

Entendi que ah se jugaba su futuro y el orgullo imperial de su pas. Y Reagan, ante la necesidad de optar por uno de sus dos aliados, lo hizo por la que ya vislumbr que sera su principal aliada en la lucha mundial contra el comunismo, Margaret Thatcher.

En los manuscritos de la Dama de Hierro y en las actas de las reuniones de su gabinete y con las fuerzas armadas, se comprueba cmo una decisin de envergadura como la de hundir el crucero General Belgrano la adopt personalmente el 2 de mayo de 1982, anuncindola a su gabinete de guerra durante un almuerzo en su residencia de descanso en la localidad de Chequers.

Poco le importaba la discusin de si el Belgrano estaba o no en aguas internacionales. Respaldaba la idea de algunos de sus altos mandos que abogaban por flexibilizar el rea de exclusin alrededor de las Malvinas en funcin del inters militar del momento.

Thatcher estudi incluso la posibilidad de bombardeos selectivos en territorio continental argentino si sus tropas perdan terreno en el plano militar. La evolucin del conflicto ya no lo hizo necesario.

Al igual que sucedera aos despus con Bush tras el 11-S, Thatcher rentabiliz aquella tragedia como mrito propio y de su pas. Haba nacido la Dama de Hierro.


Fuente: http://www.vientosur.info/spip.php?article7867



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