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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-04-2013

Exilio colombiano y proceso de paz

Jaime Jimnez
Rebelin


El exilio es una dolorosa condicin que asumen aquellos que se rebelaron contra el orden establecido en su pas y que ante la inminencia de atentados graves contra su vida, integridad fsica, libertad o patrimonio, se ven obligados a buscar refugio en el extranjero. En la prctica ms de un avispado se hizo pasar por tal y no faltan los que sin serlo intentan conseguir la representacin de este colectivo.

Marx, el eterno desterrado, muri en Londres; Lenin estuvo en Suiza unos cuantos aos; Ho Chi Minh en Pars un buen tiempo; el ayatol Khomeini en Irak y en Pars. La poltica expulsa y recibe a unos y a otros. El Terrorismo de Estado fue eficaz motor para expulsar a miles en Colombia. A fines de los aos noventa y durante la primera dcada del presente siglo, una ola de exiliados colombianos recorri el mundo, en este escrito me referir, muy someramente, a los llegados a Europa.

1.- Exilio colombiano: el dolor de la partida

Aguerridos luchadores populares, valerosos intelectuales, corajudos combatientes, tuvieron que abandonar lo que ms queran en su vida: la utopa que les daba razn para existir. Familia, amigos, compaeros, trabajos, quedaron atrs.

2.- Exilio colombiano: asentarse y echar races

Llegados en una poca en que la abundancia del estado del bienestar era visible, ms an en los pases francfonos y anglosajones, hubo tranquilidad y seguridad suficientes para organizar ideas, en algunos casos reagrupar a los seres queridos y hasta resarcir algn quebranto patrimonial. Los aos han corrido presurosos: las arrugas, canas, calvicie y kilos de ms as lo corroboran. Los hijos, llegados nios o adolescentes, han crecido, sin faltar el que ha sembrado vstagos en Europa.

3.- Exilio colombiano: cualificada participacin dentro de la inmigracin

Lo que bien saban hacer all, organizar al pueblo, igual lo siguieron haciendo en el pas de acogida. Un alto porcentaje de asilados jugaron un papel protagnico en las luchas por la defensa de los derechos de los inmigrados.

4.- Exilio colombiano: tmida acogida en los organismos de decisin poltica del pas receptor

Pero el liderazgo obtenido en las luchas a favor de la inmigracin no se tradujo en el acceso a puestos clave en el manejo del poder en la sociedad de acogida. Han sido numerosas las funciones retribuidas en ONGs, como AI, pero su carcter temporal y perifrico han limitado ese desempeo. Puntualmente en organizaciones sindicales s que suele verse algn exiliado y la presencia se hace ms notable en ONGs o asociaciones creadas y dirigidas por los mismos asilados, pero cuntos de ellos han sido elegidos concejales o diputados? cuntos estn en los organismos de direccin de los grandes sindicatos o de las macro ongs como AI o Greenpeace? Mxime cuando son personas de una muy alta preparacin: cuando se trata de nminas los europeos progresistas o de izquierda han sido ms cerrados de lo que pensbamos.

5.- Exilio colombiano: divididos a la hora de trabajar por Colombia

Las divisiones en la izquierda, tan comunes en ambos lados del Atlntico, se expresan al interior de los asilados en Europa, pero elevadas a la quinta potencia. Mezcla de contradicciones programticas, pero a veces ms por la realidad de estar subyugados por la sociedad de acogida que a su vez genera enormes problemas subjetivos, los exiliados colombianos han creado una red de amistades y animadversiones casi patolgicas. Si all va fulano, yo no voy; si eso lo organiza perencejo, menos que asisto. El resultado ha sido que la incidencia poltica, tanto en la sociedad de acogida como respecto a Colombia, ha sido menor y por supuesto excelente argumento para que se nos cierren puertas: no ve como pelean los colombianos?

6.- Exilio colombiano: funcional al poder del capital

Sea por la lejana, sea por la influencia de ideologas mal entendidas como la de los derechos humanos (que de herramienta para la resistencia y el logro de la dignidad humana a veces pareciera una nueva religin con sacerdotes incluidos), sea porque hay que conseguir de qu comer, el caso es que ha ido tomando cuerpo un discurso contra las organizaciones insurgentes por parte de un sector del exilio colombiano sin importar la corriente poltica de origen.

Han hecho suyos argumentos de la ms rancia derecha colombiana y han incorporado otros, entremezclados con un discurso de defensa de los movimientos sociales, absolutamente nocivos y perversos de cara a una autntica reconciliacin entre los colombianos. A ello han contribuido no pocas ongs europeas: desinformacin o inters? Ya se ver.

He aqu sus principales planteamientos:

a.- Todos los actores del conflicto armado son iguales porque violan los derechos humanos. Con esto pretenden deslegitimar el accionar insurgente, el supremo derecho a la rebelin, pues parten de una resistencia armada ideal, que no ha existido sino en sus mentes. Desconocen que los derechos fundamentales permanentemente entran en colisin y que la preponderancia de determinado derecho sobre otro se asume a partir de la magnitud del dao que los derechos en contradiccin generan. En 1990 la guerrilla rob al paramilitar Fidel Castaos 42 reses y ajustici al mayordomo de la finca. Como acto de retaliacin los paramilitares fueron a Pueblobello, Antioquia, y desparecieron y posteriormente asesinaron a 43 pobladores. Es lo mismo 42 reses y la vida de un mayordomo que 43 vidas de los pobladores de la regin? Es lo mismo el trauma vivido por personas secuestradas cercanas al narcotrfico que la tragedia padecida por comunidades como la de Trujillo, Valle del Cauca, en la que asesinaron a 300 personas, muchas de ellas decapitadas?

No por eso hay que ser acrticos con la insurgencia. Errores han cometido, y muchos. En sus filas han militado verdaderos delincuentes, eso sin contar el papel de los infiltrados, por no hablar de sus errores polticos, pero de ah a considerarlos como igual a los paramilitares jams. Pero en Colombia se convirti en verdad oficial y cuestionarla costaba la vida. En Europa esta verdad oficial, matizada con un discurso progresista o de izquierda, abre las puertas a generosos convenios o contratos.

b.- La verdad de los crmenes de lesa humanidad de la guerrilla que por su naturaleza no prescriben, habr de hacerse pblica y judicializarse ante los tribunales nacionales o internacionales. En un proceso de paz toda la verdad, de todos los actores, habr de saberse, de acuerdo. Ser interesante cuando se indague sobre la autora intelectual y sobre los beneficiarios de los crmenes de guerra y de lesa humanidad entre la pulcra lite colombiana.

Pero veamos en vivo esta argumentacin en una entidad como la Coordinadora Valenciana de Solidaridad con Colombia que recoge a varias ongs y hasta un sindicato. En Pronunciamiento hecho por ellos el 1 de diciembre de 2012 sostienen que:

Reconocemos y repudiamos tambin los crmenes cometidos por la guerrilla contra la poblacin civil, que no pueden ser ocultados con la calificacin de acciones de guerra. Es necesario que la paz se construya desde la verdad de lo sucedido, que los culpables de los crmenes de lesa humanidad sean sometidos a la justicia...

De este razonamiento se desprende una pregunta: cules son las acciones contra la poblacin civil que no son crmenes de guerra sino que son crmenes de lesa humanidad? No responden. De momento Eduardo Montealegre, Fiscal General de la Nacin colombiano, en declaraciones hechas el 9 de abril de 2013, sostuvo que "Estoy de acuerdo con que las FARC puedan llegar al Congreso, adems porque en este momento no existe ninguna condena contra un miembro del secretariado por delitos de lesa humanidad". Tres das despus ampli su opinin, as lo registr la prensa: Montealegre asegur que la ausencia de condenas contra guerrilleros de las Farc por delitos de lesa humanidad facilitara que recibieran beneficios en el marco para la paz. El funcionario aclar que delitos de tomas y secuestros son infracciones al Derecho Internacional Humanitario, pero no son considerados de lesa humanidad. Igualmente, seal que frente al delito de reclutamiento de menores solo hay un antecedente internacional en el caso de Sierra Leona por tratarse de una poltica sistematizada contra los menores.

Cul es el afn en reconocer y repudiar hechos que si existieran no han sido judicializados por el Estado en Colombia? Ser que el Estado colombiano con toda su maquinaria de guerra, ms los poderes pblicos, permiten impunidad de la guerrilla? Da como para pensar...

c.- El pueblo colombiano est cansado de la guerra. Si eso lo dicen los campesinos de una zona guerrillera en la que los bombardeos, las requisas, la arbitrariedad, los asesinatos selectivos y las masacres son el pan de cada da, s. Y los crmenes de la paz? La paz produce muertos en los hospitales a pesar de que esas personas en vida pagaron su seguro privado y no fueron atendidos por ser enfermos no rentables, la paz produce que los obreros sean explotados sin consideracin y sus dirigentes asesinados, la paz produce que comunidades sean masacradas para desalojarlas y construir en su territorio un megaproyecto.

Ahora, qu es la guerra? La confrontacin violenta de dos bandos. Un bando ha sido el agresor, ha practicado sistemticamente el Terrorismo de Estado contra su propio pueblo y el otro ha tenido que defenderse haciendo uso del supremo derecho a la rebelin. Al rechazar la guerra en abstracto, rechazamos a los dos bandos, negamos la legitimidad del pueblo en armas.

Para mejor ilustracin estn las conclusiones del Encuentro Estatal para la Paz en Colombia, celebrado en Madrid el 12 y 12 de abril de 2013. Las organizaciones de la sociedad civil que nos encontramos fuera de Colombia nos reconocemos como sujeto poltico constructor de la paz y seguiremos desarrollando tres capacidades: propositiva, autonoma frente al gobierno y las insurgencias, desobediencia civil frente a la guerra. [subrayado por el autor]

En este documento se hacen nueve menciones a la guerra en abstracto y tan solo una, al final de un prrafo, al terrorismo de estado. Cmo materializar la desobediencia civil frente al Estado como actor en la guerra? Te niegas a pagar el IVA o los impuestos directos? Podr una desobediencia civil, en estos momentos, evitar el flujo de millones de dlares en ayuda militar extranjera al Estado colombiano? Esta desobediencia civil es una consigna hueca respecto al Estado, pero altamente nociva para la insurgencia, pues sus apoyos materiales s dependen de la voluntad de los colombianos.

El pueblo est cansado pero del Terrorismo de Estado, del yugo inmisericorde del capital, de la impotencia que produce que los muertos siempre los ponen los mismos. Afirmar que el pueblo colombiano est cansado de la guerra es dar cabida a la idea de que est cansado de la insurgencia y no es as. Habr sectores que por respetables razones no compartan su existencia y otros que por ignorancia repiten el discurso oficial, pero hay un sector considerable del pueblo que apoya a la guerrilla, y si no, cmo se mantiene sta?

d.- Los actores que negocian en La Habana no me representan. Est claro que los negociadores del gobierno representan los intereses de la gran burguesa, las multinacionales y las fuerzas armadas. Pero, y los de la FARC? Desde el punto de vista programtico esta organizacin intenta incluir a todos los sectores populares, pero ellos desde siempre han solicitado la presencia del pueblo en las negociaciones, jams han querido tomar la vocera de grupos o reivindicaciones sociales especficas entre otras cosas porque ni siquiera las conocen al detalle. Es el Estado el que no quiere ms interlocutores en la Mesa de negociacin. Entonces, cmo decir que la insurgencia no me representa cuando es ella la que est abogando para que el pueblo tenga un puesto en la Mesa?

Las conclusiones salidas del Foro Social Agrario ocurrido en Bogot en diciembre pasado, propuesto desde La Habana y auspiciado por Naciones Unidas y la Universidad Nacional y con la participacin de centenares de organizaciones campesinas, acadmicos, etc., no representan a los que dicen los de La Habana no me representan, sabiendo que fue por ellos que se pudo llegar a tan sabias recomendaciones?

e.- La lnea divisoria entre los inmigrantes econmicos y los exiliados cada vez es ms tenue pues los primeros tuvieron que salir por el conflicto social (desigualdad en el reparto de la riqueza) y los segundos porque se rebelaron, pero ambos derivan del mismo rbol. Esta percepcin desconoce la toma de partido que los grupos o los individuos toman respecto a la lucha de clases. El inmigrante econmico que perdi su empleo por las reformas neoliberales y emigr a una sociedad prspera, se aline con la derecha. Particip muy poco en la lucha por sus derechos, pues como haba tanto trabajo, para qu perder tiempo luchando por papeles? Votaron por Uribe porque ya no me atracan en el centro de la ciudad. Eran magnates por un mes cuando iban de paseo a la tierrita. Eso sin contar el no poco nmero que se dedicaron al negocio de la escayola (cocana) y casi siempre tomaron partido por los paramilitares.

Que ese colectivo, ahora cado en desgracia por la crisis, sobre todo en Espaa, tenga intereses comunes con los exiliados, es distorsionar la realidad. La prueba es simple, cuntos asisten a los eventos sobre la situacin colombiana? Pero, cuntos asisten a la fiesta del 20 de julio o a cualquier acto donde halla comida y msica? Todos conocemos la respuesta.

f.- Los paramilitares llegados a Europa, fruto de convenios amparados por la Ley de justicia y paz, entre otros, tienen derecho a organizarse y en un ambiente de reconciliacin podemos trabajar con ellos. Una cosa es construir un nuevo contrato social en Colombia despus de un proceso social que incluya verdad, justicia, reparacin y no repeticin y otra cosa es, en estos momentos en que la guerra sigue inclemente y dirigentes populares siguen cayendo a diario, que nosotros resultemos de la mano con los sicarios y mercenarios que ayer fueron nuestros verdugos, los cuales, adems, salieron impunes luego de asesinar y descuartizar a miles de colombianos y que hoy con rostro taciturno vagan sin empleo por las calles. Una cosa es tener un corazn abierto y otra ser idiota y abrrselo en Europa a quienes no vacilarn en hacer lo que sea por dinero, con el consabido argumento de parcero (amigo), todo por la cucha (madre).

7.- Conclusin

La forma como viven los exiliados constituye la base de cmo piensan y actan polticamente. Los que tienen un buen empleo, los que reciben un buen o regular subsidio o prestacin social, los que se buscan la vida a punta de proyectos en alguna ong, los que se ganan el da a da a base de remiendos, maraas o chapuzas, todos ellos generan otra clasificacin: los activistas incansables, los que definitivamente no quieren volver, los que quieren volver pero no pueden porque su vida an corre peligro o porque all no encontraran trabajo o porque su salud se los impide, los que ya ni asisten a reunin alguna, los que esperan pacientes la pensin no contributiva y su contacto con el mundo es por computador, todos ellos tiene algo en comn: hemos perdido la nocin de lo que pasa en Colombia.

Nos extendemos pidiendo participacin en La Habana, que los cinco millones de la dispora colombiana, que debemos ser indemnizados, que garantas para el retorno. Bien, de acuerdo, pero nos hemos puesto a pensar cmo nos ven los colombianos? acaso no nos percibirn como los que vivimos cmodos en Europa, disfrutando, de momento, de un buen sistema sanitario, de un cmulo de ayudas que impide que nos muramos de hambre, mientras el pueblo colombiano sigue luchando?

Muchos no han podido salir, se han tenido que quedar y enfrentar al capitalismo real, al del tercer mundo, al de los asesinatos selectivos, las masacres y desplazamientos forzados, creemos que el pueblo colombiano nos tiene en su memoria cotidiana? No quiero desmeritar los muy valiosos esfuerzos que se hacen en Europa de cara a la opinin pblica y de algo sirven, por ejemplo para impedir que lvaro Uribe enseara en la Universidad de Metz en Francia, para hacer denuncias en Bruselas, en Ginebra, en todos los pueblos y ciudades donde tenemos asiento, pero se han parado los TLC? Las fbricas de armas europeas han desabastecido al Estado o a los paramilitares? Las multinacionales europeas han cesado su papel depredador en Nuestra Amrica?

Este sombro panorama es ante todo un llamado de atencin para que nos ubiquemos en nuestro real aporte al cambio en Colombia.

Lo primero que debemos hacer los exiliados es reconocernos en nuestra derrota, da igual que seamos intelectuales prolficos y nuestros libros y artculos se publiquen profusamente, que se tenga un puesto en el sindicato X, en la ong Y, o en la Administracin Z, o que tengamos una prestacin social que nos permite vivir sin sobresaltos o que estemos viviendo de milagro.

Da igual que hayamos tenido un pasado glorioso como para merecer un busto o el nombre de una avenida, nuestra hora se pierde aceleradamente si no conectamos directamente con las luchas en Colombia. Vamos perdiendo reflejos, la objetividad se nos extrava y el temor a morir nos hace viejos. Somos la retaguardia que le sirve a los luchadores colombianos cuando vienen a Europa, los recibimos en nuestras casas, les organizamos eventos a los que no asisten ms de 50 personas y as llevamos aos y ah nos hemos quedado.

Estas sociedades europeas nos escuchan, se enteran de viva voz de lo que all ocurre, eso tiene un costo, y lo pagan, pero a la larga este continente pasa por una de sus peores crisis en la historia y por defender la posibilidad de llenar los tanques de sus automviles apoyaron la invasin de la OTAN a Libia, un pas soberano, es que Kadafi era un tirano; y no hay mucha protesta por lo que la Alianza Atlntica hace en Siria; y es que a esos fundamentalistas afganos hay que pararlos, no ve cmo tratan a las mujeres?

Recordarn los europeos cmo se lucha, cmo se conspira? Nos vern como iguales a la hora de escuchar nuestras experiencias aprendidas en la lucha contra el capitalismo real, el cual les permite tener derechos, libertades y neveras llenas de momento? O seguiremos siendo vistos como personajes exticos, que vienen del nuevo mundo, y cuyo deterioro fsico, poltico y espiritual se hace evidente a cada da que pasa.

Somos revolucionarios colombianos? Somos revolucionarios europeos? Seremos capaces de construir una sola voz frente a Colombia, frente a Europa, frente a nosotros mismos?

NOTAS:

http://www.derechos.org/nizkor/corru/doc/tangueros.html
http://memoriaydignidad.org/memoriaydignidad/index.php/casos-emblematicos/141-masacres-1980-a-2010/642-masacre-de-trujillo
Este documento denominado Pronunciamiento de la Coordinacin Valenciana de Solidaridad con Colombia sobre el Proceso de Paz ha sido divulgado por Internet a nivel de correos personales pero no lo he encontrado en alguna pgina web.
http://www.finanzas.com/noticias/colombia/20130409/dirigentes-farc-podrian-participar-2271780.html
http://www.eltiempo.com/justicia/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-12738944.html
Encuentro Estatal para la Paz en Colombia, celebrado en Madrid el 12 y 12 de abril de 2013, pg. 7
http://www.telesurtv.net/articulos/2012/12/19/en-colombia-finaliza-foro-sobre-sector-agrario-enmarcado-en-dialogos-de-paz-2998.html


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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