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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-04-2013

Una eleccin con nύmeros que llaman a repensar el trabajo ideolgico
Chvez gana elecciones hasta desde el ms all

Erasmo Magoulas
Rebelin


Maduro gan las elecciones con el 51% de los votos. El PSUV (y el Gran Polo Patritico), le sac apenas a los representantes del proyecto neoliberal, (a quin le cabe alguna duda?) la MUD, Mesa de la Unidad Democrtica, con el apoyo confeso de los Estados Unidos y el aparato de adoctrinamiento, llamado informativo y de comunicacin, slo un 1% y alguito.

Cmo se entiende todo esto? Es que acaso hay 49 % de burgueses en Venezuela? Cmo a pesar de los 14 aos de Revolucin bolivariana, con profundas transformaciones en la distribucin de la renta en favor de los sectores medios y bajos de la poblacin venezolana, haya en la competencia eleccionaria, un margen tan estrecho?

Existe una alta correlacin estadstica entre una justa distribucin de la renta y un cambio en el imaginario colectivo de los sectores populares en pos de priorizar valores de justicia social e igualdad, compromiso poltico, empoderamiento, conciencia de clase?

Ms all de la alegra del triunfo de las fuerzas populares en Venezuela, hay un dejo de amargura en muchos de nosotros, y es sano que la haya, de lo contrario estaramos negando que algo muy serio est pasando.

No vivo en Venezuela, tampoco soy venezolano, slo me une a ese pas el amor que le tengo a los pueblos desde el Ro Bravo hasta la Patagonia, a su historia y a sus hroes y mrtires, el ms reciente, Chvez.

No cabe duda que los aparatos de adoctrinamiento de la burguesa venezolana estn ms engrasados que el aparato poltico e ideolgico del campo nacional, popular y revolucionario de ese pas.

El 49% que vot a Capriles no est conformado por 7 millones de burgueses ( si entendemos por ellos a los que conforman la clase que vive de una renta, fruto de una plusvalia industrial, agropecuaria o comercial). Entre esos 7 millones de votos que prefirieron la opcin de Capriles, hay una inmensa mayora que fue beneficiada de alguna u otra forma por el nuevo modelo de distribucin de la renta implantado por Chvez desde 1999, y una microscpica minora que fue afectada por las mismas medidas.

En difinitiva, votaron en contra de sus propios intereses.

La burguesa no reproduce solamente un modelo de produccin de bienes materiales, de relaciones de trabajo, de divisin social del mismo, un modelo poltico, y un modelo econmico, sino que para establecerse como clase hegemnica tiene que reproducir en todo el espectro social un modelo cultural, un imaginario de ser, un imaginario de anhelos, de propsitos y hasta un imaginario de sueos, un cdice entendible, de fcil decodificacin, en definitiva homogenizar y hegemonizar una directriz moral.

Los medianos y grandes propietarios de Venezuela, la clase media alta y alta, fueron toditos a votar, salvo aquellos que estuvieran vacacionando en su paraiso soado, Miami.

Cmo arrastran stas minorias y sus profesionales orgnicos, con intereses estrictamente sectoriales, a casi la mitad del pas, la cual no slo no es parte de sus intereses y beneficios, sino que los intereses y beneficios de los primeros se contraponen con los intereses y beneficios de los segundos?

Como cualquier fenmeno socio-cultural, creo que el enigma o mejor dicho el dilema, tiene un universo amplio de enfoques, pero quisiera caracterizar dos.

El primero, que lo llamara de la conciencia negativa, estoy tentado en llamarlo de la falsa conciencia, pero no quisiera que se confundiera con el problema de lo ideolgico tratado por Gramsci, aunque tiene muchos puntos de contacto.

Llamo conciencia negativa, al resultado de la estructura ideolgica de nuestro pensamiento poltico-social-cultural que moldean los aparatos de adoctrinamiento del Estado burgus, - o que la burguesa detenta en un Estado bonapartista popular, en trnsito hacia otra forma de relacin post-capitalista, que el mismo Chvez ha llamado Socialismo Bolivariano,- mediante su propagandizacin en forma orgnica y sistemtica.

Tal estructura ideolgica tiene como propsito el de mimetizar los intereses sectoriales de las clases dominantes con los intereses de la Nacin como un todo. Confundir a los sectores populares con la idea de una sociedad homognea, con intereses similares y compatibles. Imponer sus paradigmas de progreso y civilizacin; eficiencia y ahorro; trabajo y modernidad; movimiento social ascendente y cultura; primer mundo y desarrollo; competencia y bienestar; educacin privada y conocimiento; libertad de prensa e informacin veraz, balanceada y objetiva; privilegios y esfuerzo personal; derechos sociales y restriccin de las libertades individuales; xito econmico individual y finalidad ύltima del ser humano; extranjerizacin del pensamiento y cosmopolitismo; referentes forneos y el ser nacional; justicia social y atraso econmico; globalizacin neoliberal e insercin en el mundo; solidaridad e ineficacia; capital extranjero y avance tecnolgico; ciencia y educacin y gasto pύblico; derecho de los pueblos a informarse e informar y ataque a la libertad de expresin; entretenimiento y frivolidad; discriminacin social y orden social; modelo de desarrollo agrcola y agro-negocios; memoria, verdad y justicia y anacronismo; cultura popular e ignorancia; comunidad organizada y chusma; gestas emancipatorias y pasado inconexo con nuestro presente; pueblos originarios y atraso social; libertad y libertad de empresa; democracia y democracia formal; Derechos Humanos y privilegios de clase; movimientos sociales y ONGs; Pueblo y sociedad civil.

Mi segundo enfoque gira en torno de la necesidad por parte del status quo de crear el ser inautntico del que hablaba Heidegger. Ese ser que actύa en base a lo que el mundo dice, justificndose en el se dice. En la vida vivida por el ser inautntico todo posible descubrimiento lo aterroriza, rehuye de lo nuevo, o lo combate por que se aferra a lo ya establecido. Heidegger dice que el mundo de lo inautntico, el del anonimato est construido por los Poderes Otros, por lo tanto quien acepta ese mundo est bajo el Seoro de los Otros.

Quin es el Seoro de los Otros, hoy? Sin lugar a dudas y por amplia ventaja, el Seoro de los medios y su inmensa parafernalia de racionalidad instrumental, para llegar a nosotros y sujetarnos.

Michael Foucault dice que los medios de comunicacin, son los medios por los cuales los sujetos son sujetados.

En definitiva, el Seoro de los Otros anula toda posibilidad de vida autntica. Al ser inautntico se le anula su capacidad de pensamiento crtico.

Para Heidegger lo ms horroroso del mundo inautntico est centrado en la publicidad y en la avidez por lo novedosomente banal.

Los medios masivos (que son los corporativos) en Venezuela, son la usina generadora de los valores de la existencia inautntica y de la estructura ideolgica que reproduce sitemticamente la conciencia negativa. Son operadores ideolgicos de un poder tal, que merecen un anlisis muy minucioso por parte del bloque histrico nacional, popular y revolucionario, que hoy conforman los que gobiernan, el PSUV, el Gran Polo Patritico, juntamente con los Movimientos sociales patriticos y revolucionarios, Consejos Comunales y las Comunas del Poder Popular. Hay experiencias extraordinarias en Venezuela al respecto, por ejemplo, Catia TV, en un barrio populoso de Caracas, donde se invita a los vecinos a que no vean televisin, hganla.

Sobre estos temas esenciales en la formacin ideolgica del bloque histrico revolucionario, que podramos definir como el Pueblo, han hablado y articulizado figuras intelectualmente importantes de ese pas, como William Izarra, Luis Britto Garca, Gonzalo Gmez, Roland Denis, y seguramente muchsimos ms.

El presidente Maduro habl de gobernar en las calles, en las comunas, en las ciudades y en los barrios, junto al Pueblo. Cuando sto deca, haban pasado slo horas de que hordas fascistas, - conformadas en su inmenssima mayora por seres inautnticos y de conciencia negativa, pertenecientes a las clases sociales beneficiadas por el proyecto chavista (nacional, popular y revolucionario) vandalizaron buena parte del territorio nacional, asesinaron a varios simpatizantes chavistas y pusieron en vilo el orden constitucional del pas sudamericano.

Hay que formar Pueblo, ese trmino que segύn Jorge Alemn, Consejero cultural de la embajada argentina en Espaa, siempre est en disputa. Dice Alemn: Reservo el trmino pueblo para designar la emergencia histrica de una subjetividad poltica que no hace nmero, no es contabilizable y que, a diferencia de la masa, inventa y construye su discurso en relacin con un legado histrico y emancipatorio. Pueblo es el sujeto que le da forma a lo que siempre est por venir: la igualdad y la justicia. Masa es lo que apoya lo que ya hay: opinin, medios, consenso mundial dominante. El pueblo es raro, surge cada tanto, es tan excepcional como el artista popular. En cambio, la masa es permanente como la produccin del artista de masas, como la circulacin de la mercanca. Se trata de una frontera frgil, sutil, que divide a cada uno, pero siempre posible de establecer. El pueblo transforma a la historia, la masa hace que vuelva lo de siempre.

Tal vez una de las palancas que hay que fortalecer para formar ms Pueblo, pase por la creacin de la Gran Misin Comunicacin Popular, dirigida por los cuadros ms dinamizadores y menos burocrticos del PSUV, el Gran Polo Patritico, los Movimientos sociales, los Consejos Comunales y las Comunas del Poder Popular, para comenzar a formar ya, los futuros formadores de seres autnticos y propagadores de conciencia popular, nacional y revolucionaria.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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