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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-04-2013

No existieron los ataques a los CDI? Son de poca importancia? Hay racismo detrs de ellos?

Luigino Bracci
El Espacio de Lubrio


 
Desde el pasado mircoles, una matriz de opinin se ha impuesto desde polticos, medios de comunicacin y personas en las redes sociales, acusando a voceros gubernamentales de "mentirosos" porque se afirm que diferentes centros de salud construidos por el gobierno bolivariano en los barrios y sectores populares (conocidos como CDI o Centros de Diagnstico Integral) haban sufrido ddaos el pasado lunes, pero no se han hallado fotos de estos daos.

Es una matriz de opinin desdeable, que intenta minimizar o hacer pasar debajo de la mesa lamentables realidad: en los hechos violentos del pasado lunes, ocurridos luego de que Henrique Capriles Radonski llamara a cacelorear y protestar exigiendo un reconteo de votos, murieron 8 personas en diferentes lugares del pas.

Cacerolear un CDI... algo trivial?


Entendamos esto como se debe: Un CDI es un centro de salud dedicado a salvar vidas, por lo que un cacerolazo contra el mismo no debe ser tomado como un hecho trivial o insignificante. Es algo grave. Es algo que debe ser rechazado por todo el mundo.

No es lo mismo cacerolear desde un balcn, en una plaza o cacerolear un banco (como se ha hecho en Argentina, Grecia o Chipre), que cacerolear un centro de salud en el que hay mdicos y pacientes en recuperacin. Y mucho menos si ese centro de salud se dedica a atender a los ms pobres.


Dos de las ocho personas que murieron vivan en La Limonera, municipio Baruta del estado Miranda (dentro de la ciudad de Caracas, en el sureste), lugar en el que miembros violentos de la oposicin llevan meses acosando a personas humildes y provenientes de sectores populares, cuyo nico crimen ha sido ser beneficiadas por el gobierno bolivariano viviendo en un desarrollo urbanstico construido recientemente, que est rodeado de urbanizaciones de clase media-alta que los odian y no los quieren all. Los habitantes de La Limonera perdieron sus viviendas en lluvias e inundaciones ocurridas aos atrs, pero el gobierno acudi a apoyarlos.

La Limonera, Baruta, estado Miranda



Es entonces donde ocurre lo incomprensible: antichavistas y gente de clase media y media-alta van a cacerolear un centro de salud, en este caso el CDI de Piedra Azul, La Limonera, el pasado lunes. La gente de La Limonera obviamente acude a defenderlo. Es una de las pocas cosas que consideran suyas, es donde muchas se han curado o donde les han salvado la vida. En su interior hay mdicos cubanos y probablemente hay pacientes y personas siendo tratadas o en recuperacin, pues los CDI tienen quirfanos.

Foto enviada por @gustaherrera1 del acoso de opositores al CDI de Piedra Azul y
vecinos revolucionarios que acudieron a defenderlo.


Esa es la razn por la que gente de La Limonera y otros sectores populares salieron a defender su CDI: porque, para ellos, significa muchsimo ms de lo que podra significar para alguien del este una clnica privada. Y su defensa cost dos vidas: las de Jos Luis Ponce y Rosiris Reyes Rangel, ambos de 45 aos.

Aqu dos fotos del sepelio:




Esta es una entrevista a sus familiares:



Adems: durante el sepelio, fueron capaces de dispararle desde los edificios a la marcha fnebre durante el traslado del cuerpo sin vida de Jos Luis Ponce, de 45 aos, fallecido el lunes. Isaac Lozano, mostrado abajo, result herido en la clavcula.
 


Esta es una entrevista a sus familiares, realizada por Venezolana de Televisin el mismo da martes:




Creemos que las razones para el cacerolazo iban mucho ms all del reconteo de votos solicitado por Capriles. Si esa fuera la causa, la gente caceroleara en sus casas o en alguna sede del CNE. Pero cacerolear las instalaciones dedicadas a darle servicio a los ms humildes, slo demuestra un profundo odio a quien es diferente de ti. La discriminacin va ms all del color de piel: tiene que ver con el origen y el estrato social.
 


Racismo y discriminacin por estrato social


La situacin se parece mucho a la que vivieron los afroamericanos en el sur de los Estados Unidos en los aos sesenta del siglo XX, cuando, liderados por Martin Luther King y otros luchadores sociales, as como organizaciones de defensa de derechos civiles como la NAACP, batallaron para abolir el principio de "separados pero iguales" que rega en ese momento: los negros no podan usar los mismos asientos en los autobuses que los blancos, no podan usar los mismos baos, los mismos sitios de comida, ni las mismas escuelas y universidades. En la mayora de los restaurantes, el bao para blancos tena todas las comunidades mientras que el bao para negros era poco ms que un pozo sptico. Las escuelas para blancos eran de gran calidad, tenan mayor presupuesto y mejores instalaciones.

"Mezclar razas es comunismo", dicen los carteles. Cualquier parecido
con nuestra realidad es pura coincidencia.
Cambiar esta situacin fue difcil: los blancos se oponan a que sus hijos estudiaran junto a nios negros. En Little Rock, Arkansas, la junta escolar decidi integrar las escuelas de negros y blancos en 1957, pero el gobernador se opuso y llam a la Guardia Nacional para impedir que los nios negros ingresaran a las escuelas de blancos. Finalmente, el presidente estadounidense de aquel entonces orden a la GN replegarse y le orden al Ejrcito proteger a los nios y permitirles entrar a la escuela.


A pesar de la proteccin del Estado norteamericano, las cosas no fueron fciles para los estudiantes del sur estadounidense: "Los estudiantes pudieron asistir al instituto, aunque para esto debieron pasar por una muralla de blancos insultndolos y escupindoles el primer da de clases y el resto del ao tuvieron que soportar el hostigamiento continuo de sus compaeros". Ni mencionar la actitud de grupos extremistas como el Klu Klux Klan.

Blancos insultado a estudiantes negros en Little Rock, Estados Unidos, en 1957
A una situacin similar se enfrentan los camaradas de La Limonera: rodeados por gente de clase media-alta que los ve como invasores, como ilegtimos y que los quiere fuera de all.

Sin embargo, el odio ni siquiera tiene razones para existir: La gente de clase media-alta van a sus costosas clnicas privadas; los de La Limonera van a su Barrio Adentro, a su CDI y a hospitales pblicos. Los primeros usan escuelas privadas, los segundos van a liceos y escuelas bolivarianas. Es una situacin "separados pero iguales" de facto, con la diferencia de que el Estado venezolano no est afectando a la gente de clase media-alta. Nadie est obligando a nios de clase alta de Baruta a sentarse a estudiar junto a nios de una barriada.

 

Y si fuera al revs? Si el pueblo caceroleara clnicas privadas?


Crannos, que nosotros los venezolanos, seamos pobres o ricos, tendramos razones de sobra para protestar contra las clnicas privadas: sus costos son abusivos, nos hacen esperar horas mientras los seguros mdicos aprueban el ingreso de nuestros familiares (an tratndose de emergencias en las que peligre la vida), no aceptan a quien no puedan pagar y realizan cargos abusivos con el fin de consumir los seguros rpidamente.

Esto lo puntualizo porque, mientras que un CDI nunca rechazara a nadie de clase media-alta, las clnicas en cambio s rechazan a las personas de clase baja. Los pobres s que tendran razones para atacar las instalaciones de quienes jams los aceptaran, pero no lo hacen ni lo harn. No entiendo entonces por qu los ricos s tienen que cacerolear y atacar instalaciones que ellos mismos nunca saben si maana les podra salvar las vidas.

A pesar de estos y otros problemas, ningn chavista ha pensado alguna vez hacer un cacerolazo a una clnica privada, no porque sus dueos no lo merezcan, sino porque en una clnica privada hay pacientes, hay gente recuperndose y hay mdicos echndole pichn por salvar vidas. Ir a cacerolear un sitio de salud, sea pblico o privado, no tiene otro nombre sino fascismo.

Hay otra diferencia a nivel de infraestructura: si un grupo de chavistas acudisemos a cacerolear y atacar clnicas, seramos grabados por todos los sistemas de seguridad que ellas poseen (cmaras y dispositivos que graban las 24 horas del da). De inmediato apareceramos en Globovisin y en medios internacionales, causndose un efecto psicolgico inmediato en la poblacin. De inmediato los agresores seramos repudiados por la comunidad nacional e internacional, y de seguro ya estaramos en prisin.

En cambio, los CDI y los mdulos de Barrio Adentro, en su mayora, no tienen esos dispositivos. No pueden grabar a quienes los atacan. Si no haba alguien grabndolos con un celular, no hay forma de mostrar los ataques. Por ello, a pesar de lo grave y fascista de esta accin, no hay nadie preso.

Sin embargo, a medida que las vctimas son contactadas por diferentes medios de comunicacin, comienzan a aparecer las pruebas de que los ataques s ocurrieron, fueron graves y no deberan repetirse nunca ms.

El CDI de Palo Verde (Caracas)


Personas se alarmaron mucho cuando, la noche del martes, vieron fuego cerca del CDI de Palo Verde. En la oscuridad, slo poda verse fuego en el CDI o cerca de l, y muchos empezaron a tuitear que el CDI estaba en llamas. Era de noche, haba mucha tensin, los vecinos estaban caceroleando este martes de nuevo y el da anterior haban prendido fuego en las calles, haban incendiado las sedes del Partido PSUV (el partido de Chvez y Maduro) en Anzotegui, Barinas y Tchira. Adems, todos recordaban lo ocurrido la noche anterior en el CDI de La Limonera, en los hechos en los que haba fallecido Jos Luis Ponce.

De all que algunos vecinos de la zona, alarmados, comenzaron a escribir que estaban quemando el CDI y pidieron ayuda urgente a travs de las redes sociales de Internet.

 
Foto: SIBCI
Finalmente llegaron los bomberos y pudo verse que lo que arda en llamas era el monte adyacente al CDI, que puede verse en la parte central izquierda de la foto arriba presentada. Tambin llegaron grupos afectos al chavismo y se quedaron en la noche protegiendo el CDI. Los bomberos combatieron el incendio.

El origen del fuego, segn contaron Betsy Camacho y Maryira Angulo, vecinas del sector 5 del barrio Jos Felix Rivas y activistas comunitarias en el consejo comunal Al Primera, fue con bombas incendiarias desde la parte trasera del CDI. "Las vecinas pudieron ver como las bombas surcaban en espacio en medio de la oscuridad, ya que esa noche se registr un apagn que se prolong hasta el da siguiente", explicaron a periodistas de la pgina web del Sibci.



"Por fortuna las bombas reventaron sobre un muro de contencin que protege la estructura del centro de salud, pus de lo contrario se pudo haber causado una explosin", contaron las vecinas al Sibci. "En la parte trasera de la edificacin se almacenan las bombonas de oxgeno que son inflamables. Desde el mismo lunes los vecinos de distintos sectores del barrio Jos Flix Rivas se movilizaron para enfrentar los ataques. Todos se encuentran en alerta, especialmente a la hora de los cacerolazos".

Ese fue el segundo da de ataques. El da anterior, el CDI fue atacado con tres bombas incendiarias. Camacho y Angulo explican que los artefactos inflamables fueron lanzadas desde la parte alta del edificio Residencias Don Giovanni, adyacente al complejo comunitario ubicado al final de la calle 10, y provocaron un incendio en una carpintera que forma parte de las actividades productivas del ncleo endgeno. Asimismo caus la destruccin de una plantacin de hortalizas, que tambin forma parte de las tareas productivas que se desarrollan en el lugar.

El CDI de La Vaquera (Guarenas)


Los opositores tambin critican a Nicols Maduro y otros funcionarios pblicos, afirmando que en el CDI La Vaquera no hubo dao alguno. Pero eso no significa que no haya sido intentada una agresin contra l... y es que insistimos: el que un CDI sea rodeado y caceroleado ES UNA AGRESIN, pues es un centro de salud que salva vidas y donde hay pacientes en recuperacin y mdicos trabajando.

Aqu incluimos videos grabados por el Comando Comunicacional "Huarenas", entrevistando a personas que contaron cmo ocurri la agresin.





El ataque slo caus la destruccin de una ventana y una mesa, pero insistimos: un grupo de 20o 30 o 50 personas caceroleando un CDI ya de por s es una agresin. Estas son fotos capturadas por la gente del SIBCI:




 
Buscando en Twitter, tambin hemos encontrado imgenes de agresiones a otros centros de salud del Estado. @GutierrezUCV tuite esta imagen de un Barrio Adentro en el sector La Rosa, Guatire:


Esta otra imagen proviene de @ALBERLYNMIC y muestra un Barrio Adentro atacado en Valencia.


A pesar de esto, la actitud de grupos oposicionistas y medios de comunicacin de derecha ha sido trivializar y burlarse de estos hechos. Por ejemplo, esta imagen de "CDI en llamas" ha sido tuiteada una y otra vez, mientras el candidato Henrique Capriles Radonsky y medios como Globovisin, El Nacional y El Universal insisten en alegar que no hay pruebas de agresiones a CDI.

Imagen de "CDI en llamas" que opositores han distribuido en las redes sociales de Internet
Fallecidos



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