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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-04-2013

La Concertacin debe explicaciones
La Concertacin y el enclave esclavista de Colonia Dignidad

Felipe Portales
El Clarn de Chile


El liderazgo de la Concertacin debiera explicarle tambin a sus bases y al pas porque sus gobiernos nunca hicieron nada decisivo por terminar con el enclave esclavista de Colonia Dignidad, pese a que ya bajo la dictadura haba pruebas abrumadoras de las atrocidades que se cometan permanentemente en su interior.

En efecto, desde antes de 1990 era un hecho evidente que en dicho reducto desde haca dcadas imperaba una secta regida por un pequeo grupo de alemanes que explotaban sin lmite alguno el trabajo de centenares de personas, predominantemente de origen alemn; que su jefe Paul Schffer- ejerca habitualmente su pederastia con decenas de nios chilenos y alemanes; que no se podan constituir familias normales en su interior; que se aplicaban brutales tratamientos a cualquiera que intentara fugarse de la Colonia; y que este reducto cooper activamente con la poltica sistemtica de tortura y exterminio aplicada por la dictadura de Pinochet contra sus opositores.

Testimonios de lo anterior, ante instancias judiciales y parlamentarias de diversos pases, lo dieron numerosas personas que finalmente lograron fugarse de la Colonia o que desertaron de su crculo dirigente. Entre ellos, Wolfgang Mller (Kneese), Heinz Kuhn, George y Lotty Packmor y Hugo Baar. Adems, en un juicio que se desarroll en Alemania en 1977 brindaron testimonio, como presos polticos sobrevivientes de la tortura, Enrique Peebles, Adriana Brquez, Erick Zott, Ivn Treskow, Gerardo Snchez y Manuel Bravo. En el mismo sentido declararon los ex agentes de la DINA Juan Muoz Alarcn (a travs de una grabadora; testimonio que dej poco antes de ser asesinado por la propia polica secreta) y Samuel Fuenzalida Devia, quien logr escapar de Chile. (Ver Felipe Portales.- Chile: Una democracia tutelada; Edit. Sudamericana, Santiago, 2000; pp. 299-300).

Por otro lado, en la dcada de los 80 hubo numerosos artculos periodsticos en la prensa disidente de nuestro pas- que informaron extensamente sobre las brutalidades que se cometan en el lugar. Como por ejemplo, en la revista Anlisis del 27 de marzo y del 14 y 28 de agosto de 1989. Asimismo, el Informe Rettig fue lapidario en su juicio sobre la Colonia Dignidad (Ver Volumen I, Tomo 2; pp. 469-70).

Por si lo anterior fuera poco, el ministro en visita de la Corte de Apelaciones de Talca, Hernn Robert Arias, al investigar dicho enclave bajo Pinochet, concluy que all los hijos son separados de sus padres desde que nacen, sin haber razn aparente que lo justifique. Esto atenta contra el artculo 1 de la Constitucin, cuando seala que la familia es el ncleo fundamental de la sociedad. Y el entonces ministro de Relaciones Exteriores de la dictadura, Hernn Felipe Errzuriz, seal que del estudio y anlisis del informe en cuestin (de Robert) se desprende que Colonia Dignidad tiene caractersticas propias de una secta, no descartndose que pueda existir una manipulacin intencionada de sus miembros (La Epoca; 23-2-1991).

Dado todo lo anterior, era clarsimo en 1990 que dicho reducto constitua un virtual Estado dentro del Estado donde se violaban permanente y gravemente los derechos humanos ms bsicos. Cualquier Estado mnimamente democrtico y respetuoso del Estado de Derecho debera haber terminado inmediatamente con dicho reducto esclavista; liberado y reparado a toda su poblacin cautiva; y procesado a sus criminales jefes. En cambio, el gobierno de Aylwin y los posteriores no hicieron durante aos nada relevante! Slo en 1991 el gobierno les cancel su personalidad jurdica, lo que ni siquiera sirvi para debilitar econmicamente a la Colonia ya que sus strapas haban traspasado sus bienes con anterioridad a sociedades comerciales de pantalla.

Posteriormente, gracias a la accin privada de algunos abogados entre los que cabe destacar especialmente a Hernn Fernndez- el Poder Judicial comenz lentamente a procesar a Schffer y a otros amos de la Colonia. Producto de ello Shffer pudo huir a Argentina en 1997, donde solo pudo ser ubicado en 2005 y devuelto para enfrentar a la Justicia chilena!

En este contexto no extraan en absoluto las revelaciones del destacado periodista Jorge Escalante (en el artculo Un sutil correazo, publicado en El Mostrador del 12-4-2013) de que el subsecretario del Interior del gobierno de Lagos, Jorge Correa Sutil, le neg con molestia informaciones para un artculo periodstico de la propia La Nacin, respecto del curso de las investigaciones sobre el fugado Schffer y de su patrimonio.

Tampoco extraan las informaciones que Escalante obtuvo de abogados del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior de que Don Jorge prohiba a los abogados de ese programa pedir procesamientos en contra de militares que haban participado en el exterminio y torturas de opositores; y de que les prohiba que alegaran en los estrados de tribunales para oponerse a las libertades provisionales de los principales asesinos de la Dina y la CNI, que ya se encontraban procesados y como tales cumplan arrestos por orden del juez a la espera de una sentencia. Lo mismo ocurra con los criminales de Colonia Dignidad (El Mostrador; 12-4-2013). Naturalmente que, por muy subsecretario que fuese, dicha actuacin en un tema tan delicado y trascendente tendra que haberse debido a rdenes superiores.

Lo que s asombra es la mantencin bajo secreto por parte de los gobiernos de Bachelet y Piera -y del Poder Judicial- ya por ms de siete aos!, de 36 mil fichas que haban sido ocultadas en un bunker de la Colonia. De acuerdo al mismo Escalante la Jefatura de Inteligencia de la Polica de Investigaciones, la Jipol, se tom varios meses y redact un minucioso informe acerca del contenido de esas fichas. Supe que la parte ms peligrosa de ese documento es una lista de las personas que conformaron (siguen conformndola?) la misteriosa red de proteccin que permiti por dcadas a los alemanes del to Paul seguir delinquiendo. Si se llega a conocer esa lista es una bomba poltica, me dijo un integrante de la Agencia Nacional de Inteligencia, ANI. Polticos, jueces, parlamentarios, autoridades, empresarios, figuran en la nmina como amigos ntimos de los fabricantes de exquisiteces que venden en los supermercados Jumbo. La lista es transversal polticamente, agreg mi informante de la ANI. Varios de ellos hacen negocios con los alemanes (El Mostrador; 12-4-2013).

Obviamente, en la medida que dichas fichas e informes se mantengan en secreto, se confirmar definitivamente la srdida versin recogida por Jorge Escalante

http://www.elclarin.cl



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