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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2013

Las falsedades y los errores de la sabidura econmica convencional

Vicen Navarro
Sistema Digital



 

No hay plena conci encia a nivel popular del carcter ideolgico (y no cientfico) de gran parte del pensamiento econmico dominante que se reproduce a travs de la sabidura econmica convencional (SEC). Hoy, gran parte de tal SEC se genera en un contexto acadmico y meditico enormemente influenciado por el capital financiero (es decir la banca, las compaas de seguros, los fondos de alto riesgo, y un largo etctera) que financia los mayores frums (como instituciones de investigacin econmica, congresos econmicos, revistas acadmicas, ctedras universitarias entre otros) donde se reproduce tal SEC, de una manera muy semejante a cmo la industria farmacutica configura e influencia en gran manera la cultura farmacolgica y hbitos de prescripcin de los mdicos en nuestro sistema sanitario (es una lstima que uno de los pocos programas de anlisis crtico que existen en la televisin espaola, Salvados, -que ha hecho un programa excelente sobre la influencia de la industria farmacutica- no haya tratado todava este tema). No es pues de extraar que la SEC condicione las polticas pblicas de tal manera que favorezcan sistemticamente los intereses de tal capital financiero as como los de las grandes empresas no financieras con las cuales el capital financiero se ala con el objetivo de optimizar su influencia. Un ejemplo, entre otros muchos, es FEDEA, que constantemente est configurando la sensibilidad neoliberal que domina la SEC hoy en Espaa.

De esta manera, constantemente se justifican polticas econmicas (que daan el bienestar de la poblacin) presentndolas como necesarias para salvar la economa (o, ms frecuentemente, para salvar el euro) cuando los datos (fcilmente accesibles, por cierto) muestran la falta de credibilidad de tales argumentos. Ejemplos hay a miles. Veamos algunos de ellos:

Los liberales (en realidad neoliberales pues van ms all que los liberales en la agresividad de sus propuestas) a ambos lados del Atlntico Norte, es decir, en EEUU y en la Unin Europea, constantemente subrayan que la deuda pblica ha alcanzado en estos pases unos niveles que son insostenibles (y de esta lectura concluyen que hay que recortar y desmantelar el Estado del Bienestar, que es lo que en realidad estn deseando que ocurra). El Tea Party (y el Partido Republicano que este controla) en EEUU, y las derechas gobernantes (y algunas izquierdas tambin) en la UE han hecho de la reduccin de la deuda pblica y del dficit pblico el centro de sus propuestas.

Los datos, sin embargo, muestran que no hay ningn problema ni con la deuda ni con el dficit pblico. Soy consciente de que esta afirmacin me descarta automticamente para ser considerado como una voz razonable y realista, dando pie a la marginacin (cuando no a los insultos la derecha espaola es enormemente insultante, en parte debido a su escasa cultura democrtica) en los frums donde se produce, reproduce y promueve la SEC en temas fiscales y econmicos en Espaa, claramente controlados por los economistas neoliberales. Pero no es la primera vez que el tiempo termina mostrando la falsedad de los argumentos que sostiene tal sabidura convencional. Recuerden los sacrificios que se estaban imponiendo a la poblacin bajo la excusa de que haba que salvar al euro, moneda que nunca ha estado en peligro, y cuya permanencia y pervivencia estn favoreciendo a unos a costa de otros. La obvia falsedad del argumento de que el euro estaba en peligro (puesto que nunca lo ha estado debido al poder de los establishments financieros y exportadores alemanes que se han beneficiado de su existencia) ha hecho variar ahora la argumentacin a favor de las polticas de austeridad (ver artculo La relacin imperial del establishment alemn en Pblico 04.04.13).

Pero, de nuevo, veamos los datos, comenzando por EEUU. La deuda pblica y el dficit pblico han aumentado desde que la crisis se inici en 2008. El dficit pblico se dispar al iniciarse la crisis pero, tras alcanzar el punto ms alto inmediatamente despus del inicio de la crisis, ha ido disminuyendo y muy marcadamente, durante la Administracin Obama (en contra de lo que el siempre presente en los medios de informacin catalanes, el seor Sala i Martn, dijo en la televisin catalana, TV3). El dficit pblico de EEUU hoy es un 8,5% del PIB, una cifra que es superior a la existente en Espaa.

La deuda pblica en EEUU es de 17 billones de dlares, que es aproximadamente el 100% del PIB, lo que ha creado la histeria (y no hay otra manera de decirlo) de que la deuda pblica de EEUU es excesiva y de que, de no corregirse, colapsar la economa estadounidense. Esta interpretacin tambin aparece en los medios espaoles por economistas como el catastrofista seor Santiago Nio-Becerra que goza tambin de grandes cajas de resonancia en Catalunya. En esta exagerada alarma se olvida que el propio Estado federal tiene un porcentaje muy elevado de tal deuda pblica (debido, entre otras razones, a la compra de bonos pblicos por parte del Banco Central Americano, el Federal Reserve Board), con lo cual la deuda pblica real es de alrededor de un 75% del PIB, una cantidad totalmente asumible. Una situacin semejante ocurre, por cierto, en Espaa, donde organismos del Estado, tales como la Seguridad Social, poseen un porcentaje elevado de la deuda pblica.

Pero el argumento de que la deuda pblica es demasiado alta o baja olvida citar cul debera ser el nivel adecuado de deuda pblica que un Estado debera tener. Y nadie lo cita o lo sabe. Los nicos que lo dijeron en su da fueron Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff, de Harvard, que indicaron que la deuda pblica no debera ser mayor que un 90% o 100% del PIB. Y se equivocaron (como es habitual con los gurs prximos al establishment financiero), pues cada uno de los supuestos tericos que justificaba tal alarma es errneo. As la SEC indica que elevados dficits y deudas pblicos conducen a una inflacin elevada o a unos intereses muy altos. Pues bien, la inflacin nunca ha estado tan baja (2,2% en EEUU y 1,8% en la Eurozona) a los dos lados del Atlntico, a la vez que el dficit y la deuda pblica han sido tan elevados. Y en cuanto a los intereses, los de los bonos pblicos federales a corto plazo son de menos de un 0,5% y a largo plazo de menos de un 2%. En realidad, teniendo en cuenta que los intereses de los bonos federales son ms bajos que la inflacin, esto quiere decir que no solo el gobierno federal no tiene ningn (repito, ningn) problema en conseguir dinero, sino que los inversores pagan al Gobierno federal para que les guarde el dinero. Lo mismo ocurre, por cierto, en Alemania (que tiene una deuda pblica mayor que la espaola).

Hablar o escribir que la deuda pblica de estos pases es impagable es, francamente, una absurdidad. Es difcil encontrar mayores contradicciones entre lo que sostiene la sabidura convencional, por un lado, y los datos, por el otro. Las falsedades, a base de repetirse mil veces, se aceptan como la realidad. Si a esta evidencia se aade el hecho bien demostrado de que la deuda pblica se ha expandido como una burbuja, sobre todo en la Eurozona, como resultado del enorme poder de la banca (que, utilizando el Banco Central Europeo (BCE) a su favor, ha inflado artificialmente los intereses de la deuda pblica en los pases perifricos de la eurozona), entonces hay que concluir que el problema no es que sea inasumible sino que debera ser inasumible por su origen, que debe denunciarse. El tamao de la deuda pblica y del dficit pblico no es un problema. Su origen, no su tamao, es el problema.

LA DEUDA FAMILIAR Y LA DEUDA PBLICA

Otra falacia que constan temente se reproduce en la SEC es que, de la misma manera que las familias se aprietan el cinturn para pagar sus deudas, el Estado tambin debera hacerlo (y se supone que no lo hace). Recientemente vimos a todo un Consejero del Banco de Espaa (que tambin goza de grandes cajas de resonancia) repetir esta postura, ampliamente generalizada. Los datos, sin embargo, muestran la falsedad de tales argumentos.

En primer lugar, las familias se han endeudado enormemente debido, como he explicado en otro artculo, a la disminucin de las rentas del trabajo a costa del crecimiento de las rentas del capital (ver mi artculo La deuda y la supuestamente anticuada lucha de clases, Pblico 28.03.13). En EEUU, el tamao de la deuda privada es el 100% del ingreso familiar y se sostiene a base de crdito. Siguiendo tal similitud que el estado debera comportarse como las familias-, el Estado tambin debera tener el derecho a estar endeudado. Si una familia se endeuda para poder educar a sus hijos, un Estado debera tambin poder endeudarse para educar a la totalidad de la poblacin, punto que por lo visto ignoran cuando insisten que el Estado debera ajustarse el cinturn y equilibrar sus cuentas, como hacen las familias. Pues bien, las familias estn hoy ms endeudadas que los estados.

Otra falacia de la SEC es que la deuda pblica es inmoral, pues significa cargar a los hijos y nietos unos gastos que deberamos absorber nosotros. Es interesante subrayar que esta supuesta preocupacin por las futuras generaciones que aparece en gurs neoliberales, desaparece completamente cuando se oponen a los gastos del Estado para proteger el medioambiente que heredarn las prximas generaciones. La hipocresa es una caracterstica de la SEC.

Pero la mayor falacia en esta similitud entre familia y Estado es que un Estado digno de su nombre tiene una potestad que las familias no tienen: la de imprimir dinero y con ello pagar su deuda. Los intereses tan bajos de los bonos federales de EEUU se derivan de la confianza en que el Estado federal siempre pagar los intereses de sus bonos (pues tiene al Banco Central, el Federal Reserve Board, FRB, que compra bonos).

La SEC, sin embargo, se opone a tal poltica porque dice tal poltica crear inflacin. De ah que al BCE se le prohba comprar bonos pblicos. Pero, de nuevo, los datos muestran la falsedad del argumento. Tanto el FRB como el BCE han impreso millones y millones de dlares y de euros, sin que la inflacin haya aumentado. En EEUU, el FRB ha comprado bonos pblicos con este dinero. En la Eurozona, el BCE ha dado prstamos (a intereses bajsimos) a los bancos privados, creando una sobrevaloracin desmesurada de los intereses de los bonos de los pases perifricos que han estado desprotegidos frente al ataque especulativo de los mercados financieros (al no tener un Banco Central que les compre sus bonos). Tal poltica del Banco Central Europeo ha beneficiado enormemente a la banca. Es incomprensible que, incluso economistas progresistas de sensibilidad socialdemcrata apoyen todava hoy las polticas del BCE y del gobierno alemn que lo domina.

POR QU SE QUIERE RECORTAR EL DFICIT Y LA DEUDA PBLICA?

Ninguno de los argumentos propuestos por la SEC para responder a esta pregunta es creble. En realidad, el gran debate sobre el dficit y la deuda pblica en los foros donde la SEC se reproduce es irrelevante y tiene solo la finalidad de justificar la imposicin de estas polticas sumamente impopulares. La respuesta a la pregunta enunciada en el ttulo de esta seccin es poltica, no econmica. Su intento es desmontar la Seguridad Social y el Estado del Bienestar. Si creen que soy paranoico, les aconsejo que lean los escritos del BCE, de Fedea y de los medios de difusin prximos o dependientes del capital financiero (la gran mayora de medios deben mucho dinero a la banca). Todos estos intentos son cada vez ms explcitos, indicando que el problema radica en que la Seguridad Social, (incluyendo las pensiones) y el gasto pblico en transferencias y servicios pblicos del Estado del Bienestar, son las causas de la recesin.

DE NUEVO, VEAMOS LOS DATOS, COMENZANDO POR LAS PENSIONES

Es casi imposible leer ningn diario o ver programas televisivos (incluyendo algunos de trayectoria progresista) sin que se lea o se escuche que las pensiones estn en peligro. En unas semanas aparecer un libro de Juan Torres y mo, Lo que debes saber para que no te roben la pensin, en el que mostramos las falsedades del argumento de que las pensiones actuales no son sostenibles. Toco ahora un tema en concreto (hay otros que analizamos tambin en el libro), el de que las pensiones no se pueden pagar. Comencemos por EEUU, donde, como en Espaa, las pensiones se pagan con cotizaciones sociales (un 12,4% de la nmina), una forma de financiacin enormemente regresiva. Cada dlar en compensacin salarial paga el 12,4% a la Seguridad Social, hasta un mximo de ingreso de 113.700 dlares. Por encima de esta cantidad no se paga, lo cual convierte este sistema de financiacin en enormemente regresivo. Si fuera progresivo y se aplicara a todos los niveles de renta, los fondos a la Seguridad Social se incrementaran un 12%, lo cual es una cantidad ms que respetable. Algo semejante ocurre en Espaa. Y as otras muchas medidas que podran aumentar la progresividad de la financiacin de las pensiones pblicas (incluyendo su mayor dependencia de impuestos generales como ocurre en otros pases).

Otro punto a subrayar es que ningn sistema de Seguridad Social a ambos lados del Atlntico est en negativo. Todos ellos estn en supervit (cuando se cuentan las reservas), contribuyendo a que el dficit pblico sea menor, al contabilizarse como parte del presupuesto del Estado, aunque tenga una autonoma y contabilidad propias. Se me dir que en Espaa ha habido ms gastos que ingresos en estos ltimos aos de crisis que irremediablemente se presentan como prueba de su inviabilidad. Pero tales argumentos ignoran que este hecho no tiene nada (repito, nada) que ver con los argumentos demogrficos que siempre se utilizan. Esta situacin se debe al enorme desempleo, que, repito, no tiene nada que ver con la transicin demogrfica. Por cierto, es sorprendente que constantemente se utilice la transicin demogrfica (con una reduccin de la poblacin joven como indicador de un desastre pues faltar gente para financiar las pensiones), ignorndose el enorme problema del desempleo que muestra claramente que el problema no es la falta de gente sino la falta de trabajo.

Y, se preguntar el lector, por qu desea el capital financiero desmontar el Estado del Bienestar? La respuesta es a varios niveles. Uno es que las pensiones pblicas son la mayor cantidad de dinero que cualquier Estado gestiona. Y la banca y las compaas de seguros quieren meterle mano. La privatizacin de las pensiones es el prximo paso en la bsqueda de ganancias.

Una lgica semejante opera en cuanto a la privatizacin de los servicios sanitarios, sector en el que las compaas de seguros privados (claramente relacionadas con la banca) estn deseando tambin expandirse.

Otra explicacin es que en el ataque al Estado del Bienestar se intenta debilitar al mundo del trabajo, con lo cual se consigue bajar los salarios (lo que determina un mayor endeudamiento que beneficia a la banca) y una mayor docilidad y disciplina del mundo del trabajo, lo cual explica tambin el apoyo del mundo empresarial no financiero a tales polticas.

Estas son las razones del discurso neoliberal que nunca se presentan como tales. Es el conflicto capital-trabajo que contina diariamente y que la SEC juega un papel clave en la defensa del primero en contra del segundo. As de claro.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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