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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2013

Los atentados del Maratn de Boston desatan una nueva ola de islamofobia

Alex Kane
Mondoweiss

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Est pasando de nuevo: otro ataque de miedo colectivo que acaba impregnado de islamofobia. Los atentados del Maratn de Boston han desatado los sentimientos antimusulmanes que estn ah, bullendo bajo la superficie, y que acaban siempre irradindose en tiempos de histeria nacional. La actual oleada de islamofobia que el pas est perpetuando y experimentando y esto es slo el principio- es la primera desde los disturbios de Park 51 en 2010.

La noticia de que los principales sospechosos del atentado eran musulmanes chechenos alimentar el feo odio que se ha intensificado desde el 11 de septiembre. Pero el odio se desat inmediatamente despus del ataque, incluso antes de que la gente supiera que haba musulmanes implicados. Qu poco se necesita para que el lado histrico e intolerante de este pas aparezca para tirar contra el enemigo musulmn en cuyo temor tan bien nos han entrenado.

Es muy fcil ver las manifestaciones ms evidentes del desagradable fenmeno de la islamofobia, que arroja una culpa colectiva sobre todos los musulmanes. La derecha es siempre el lugar donde empezar. Pero est asimismo emanando de nuestras principales instituciones y personalidades, donde resulta un poco ms difcil identificarla. Sin embargo, ah est. Poderosas instituciones y personajes se estn cebando con los musulmanes e intentando justificar, ms an, la vigilancia y animosidad contra la comunidad musulmana en los Estados Unidos.

Empecemos con el ms fcil de los lugares: los medios de comunicacin islamfobos. The New York Times dirigi la carga en ese frente. En las horas inmediatas al ataque de Boston, el tabloide propiedad de Rupert Murdoch seal como sospechoso a un nacional saud que haba resultado herido en la explosin. Luego result que no tena nada que ver con el ataque.

Otro lugar donde es fcil encontrarse con el odio antimusulmn es, por supuesto, la blogosfera islamfoba. Pamela Geller empez a ponerse frentica con el saud, despus pas a ponerse frentica con dos personas inocentes que aparecan en primera pgina en el Post, seguidamente a ponerse histrica con un estudiante universitario desaparecido, para llegar finalmente a donde todo el resto est situado: a ponerse histrica respecto a los sospechosos chechenos. Lo que a todos ellos les una era que tenan pinta de musulmanes, los trminos que Wajahat Ali utiliz acertadamente en Salon, y que denota lo racializados que en este pas han llegado a estar los musulmanes. Tambin apareci Steve Emerson, el falso experto en terrorismo, al que el AIPAC acogi con brazos abiertos, que opinaba sobre el nacional saud en televisin, como Ali Gharib document.

Y despus tenemos tambin los delitos provocados por el odio antimusulmn. ColorLines ha recogido algunos de ellos, entre los que se incluyen: un hombre blanco dando puetazos a una mujer palestina que lleva un hiyab en Massachussets; y varios hombres latinos golpeando a un bangladesh en el Bronx porque pareca rabe.

Pero qu fcil resulta que el sentimiento antimusulmn invada los medios dominantes de comunicacin! Quiz esta forma de islamofobia no sea tan descarada como la de Pam Geller. Pero es igual de peligrosa, si no ms, ya que hay mucha ms gente que se deja imbuir completamente por lo que le cuentan los medios de comunicacin.

Los medios dominantes estn ocupados especulando si el Islam jug un papel en la decisin de hacer estallar las bombas en el maratn de Boston. Puede escuchar cmo un periodista le preguntaba al to de los sospechosos, en una mezquita local, si estaban radicalizados, al parecer sin saber que la inmensa mayora de las mezquitas en la nacin estn lejos de ser radicales. Esta es la intolerancia suave de la que participan los medios de comunicacin dominantes.

Otro culpable que se ha tragado la islamofobia, legitimndola por tanto, son los encargados de la aplicacin de la ley. Volvamos a la historia del nacional saud. Como escribe Amy Davidson en The New Yorker, fue al nico al que, aunque se hallaba en el hospital recibiendo tratamiento para sus heridas, le registraron el apartamento en una sorprendente demostracin de fuerza, mientras sus compaeros inquilinos describan esa actuacin al Boston Herald como la aparicin de una falange de funcionarios y agentes ms dos unidades K9. Davidson contina preguntando: Por qu el registro, el interrogatorio, los perros, la brigada antibombas y el nombre de la persona herida tuiteado por todas partes, unido a la palabra sospechoso? La pregunta se responde a s misma. Era saud. Era rabe. Eso es suficiente para un montn de gente, incluida la polica. Que a la nica persona herida, que resulta que es un nacional saud, le registren la casa los encargados de aplicar la ley, lo dice todo.

Por ltimo, miremos al hombre que est al frente de la ciudad que sufri el ataque terrorista ms catastrfico de la nacin. El alcalde Michael Bloomberg trat de tranquilizar a la ciudad tras los ataques de Boston. Pero acab explotando esos ataques para favorecer sus propios fines polticos. En una conferencia de prensa del martes pasado, dijo estpidamente: En el momento en que bajemos la guardia, en el momento en que nos mostremos complacientes, en el momento en el que permitamos que intereses especiales moldeen nuestras estrategias de seguridad, ese ser el momento que los terroristas estn esperando. Como pas, es posible que no podamos frustrar todos los ataques. Lo vimos ayer. Pero debemos hacer todo lo posible para intentarlo.

Estrategias de seguridad. No hace falta ser un genio para imaginar que a lo que Bloomberg se est refiriendo es a la tctica del Departamento de Polica de Nueva York de espiar a las comunidades musulmanas, sin que importe si la gente es inocente o culpable de algn delito. No se duerman en los laureles: dejen de criticar al Departamento de Policia de Nueva York, nos dice su alcalde. Estn haciendo su trabajo, y su trabajo es cartografiar a las comunidades musulmanas, escuchar a escondidas conversaciones y catalogar a personas inocentes en documentos policiales relacionados con el terrorismo. Y cules son esos intereses especiales? Pues es una referencia, clara como el agua, a los musulmanes que estn combatiendo contra el programa de espionaje y a los aliados que se les han unido en esa lucha.

Lo que Bloomberg no reconoce es que el mismo departamento de polica ha admitido en los tribunales que su programa de vigilancia no ha servido para detener un solo acto de terrorismo. Ni uno. Lo cual hace que nos planteemos la siguiente pregunta: cmo pueden las estrategias de seguridad que Bloomberg est defendiendo ayudar a impedir el prximo Boston? No pueden. Pero Bloomberg quiere justificar un programa que es tiene un ncleo bsicamente islamfobo.

As pues, aqu estamos, casi doce aos despus de que el 11-S, con una nueva oleada desatada de odio antimusulmn. El 44% de los estadounidenses dicen que tienen una opinin desfavorable de los musulmanes, segn una reciente encuesta que se llev a cabo antes de los atentados de Boston. Qu poco ha cambiado todo!

Alex Kane es editor-asistente de Mondoweiss y editor de la seccin de Mundo de AlterNet.

Fuente:

http://mondoweiss.net/2013/04/marathon-bombings-islamophobia.html

 

 



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