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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2013

Renovada disputa enfrenta a Filipinas y Malasia

Richard Heydarian
IPS


Filipinas afronta una crisis adicional sobre el estado malasio de Sabah con pocas seales de un logro diplomtico significativo en los horizontes del sur del mar de China.

La crisis se vio alentada el 14 de febrero, cuando entre 80 y 100 partidarios armados de los descendientes del sultanato de Sulu, liderado por Jamalul Kiram III, ocuparon un rea remota de Sabah, precipitando una fuerte respuesta de las fuerzas de seguridad del pas.

Pese a los incesantes esfuerzos del gobierno de Filipinas por impedir un enfrentamiento violento, Malasia y las llamadas Fuerzas Reales de Seguridad (RSF) de Kiram III terminaron librando una guerrilla prolongada y sangrienta, volviendo a encender un tira y afloja centenario entre malasios y filipinos en torno a Sabah, rica en petrleo.

Mientras, el conflicto condujo al potencial desplazamiento de hasta 800.000 filipinos residentes en Sabah, con decenas de otros filipinos acusando a las autoridades de Malasia de cometer violaciones a los derechos humanos, en medio de operaciones de limpieza a gran escala contra presuntos seguidores de Kiram.

Al intensificarse la crisis, ingresaron a la escena de la guerra ms partidarios del sultanato de Sulu que, a travs de las porosas fronteras martimas, infiltraron el bloqueo naval impuesto por las fuerzas filipino-malasias.

Al cabo de dos meses, las confrontaciones derivaron en la muerte de por lo menos 68 miembros de las RSF y al arresto de otros 126, mientras que hasta 6.000 filipinos residentes en Sabah fueron desplazados por la crisis.

En muchos sentidos, algunos analistas han caracterizado a todo el fiasco como un tpico caso de fracaso de inteligencia, en que tanto Manila como Kuala Lumpur no anticiparon una crisis bilateral causada por acciones unilaterales de varios actores no estatales.

Tambin, sostienen, fue un ejemplo de desastre en materia de manejo de crisis, en que ninguno de los dos gobiernos lograron impedir efectivamente una confrontacin armada en ausencia de una estrecha coordinacin bilateral entre seguridad e inteligencia, y un efectivo despliegue de medios pacficos y diplomticos.

En tanto, Filipinas afronta una peligrosa escalada en el sur del mar de China y Beijing rechaza el pedido de Manila de un arbitraje internacional de disputas martimas, adems de haber tomado la decisin sin precedentes de desplegar tres "buques de vigilancia" y un helicptero naval para consolidar sus reclamos sobre zonas disputadas.

Mientras un manto de misterio envuelve las circunstancias exactas que llevaron a la crisis, la poblacin ha recurrido a una serie de teoras conspirativas, en medio de las delicadas elecciones en Filipinas, donde el gobierno de Benigno Aquino enfrenta un referendo de facto. Y en Malasia, la coalicin de gobierno enfrenta una batalla parlamentaria histrica contra la oposicin.

Algunos acusan al gobierno de Aquino de orquestar la crisis de Sabah para ganar puntos polticos internos, mientras otros sealan a la oposicin malasia liderada por Anwar Ibrahim.

El gobierno de Malasia lleva a cabo una efectiva campaa de relaciones pblicas, exacerbando los sentimientos nacionalistas y la simpata del pblico por la administracin del primer ministro Najib Razak.

Cada vez ms filipinos renuevan sus reclamos de una posicin ms firme del gobierno de Aquino sobre la cuestin de Sabah, y algunos ciudadanos solicitaron a la Suprema Corte de Justicia que ordene al Poder Ejecutivo llevar los reclamos de Filipinas a tribunales internacionales.

Respondiendo al pulso popular, el gobierno de Aquino prometi convocar a un panel de expertos y a funcionarios para evaluar la posibilidad de someter el reclamo de Sabah al arbitraje internacional.

Previo a la independencia de Malasia y Filipinas, el sultanato de Sulu reclam Borneo del Norte, un obsequio de la realeza de Brunei, que la arrend a la Compaa Britnica de Borneo del Norte en 1878 a cambio de un pago anual de 5.000 dlares malasios de entonces, que aumentaron en otros 300 de 1903 en adelante.

Al inicio de la Federacin Malasia, luego de la retirada de las fuerzas britnicas, el sultanato de Sulu cedi su reclamo de Borneo del Norte al gobierno filipino, en 1962. Al ao siguiente, sin embargo, Sabah se incorpor a la Federacin Malasia, provocando una crisis diplomtica entre Manila y su nuevo vecino del sudeste asitico.

El rgimen de Ferdinand Marcos en Filipinas agit cada vez ms contra el recin formado estado malasio, amenazando con recuperar Sabah por la fuerza. Esto, a su vez, alent a Kuala Lumpur a buscar la ayuda de Estados Unidos para disuadir a Manila de toda accin armada, segn los cables diplomticos divulgados.

Inicialmente, Marcos solicit el apoyo de filipinos musulmanes, llamados "moros", para reclamar Sabah.

Pero una serie de acontecimientos, principalmente la masacre de Jabbidah, escalaron a una guerra interna entre el gobierno de Filipinas y la insurgencia abierta en el sur, liderada por el Frente Moro de Liberacin Nacional (MNLF), al mando del carismtico acadmico devenido combatiente Nur Misuari.

Lo que sigui fue una guerra a travs de apoderados, en la que el gobierno de Malasia apoy a la insurgencia para distraer al gobierno de Filipinas, que termin priorizando sus lazos estratgicos con su vecino occidental y abandonando el reclamo de Sabah para centrarse en la crisis interna.

No llama la atencin que muchos hayan acusado al gobierno de Aquino de marginar el reclamo sobre Sabah para facilitar un acuerdo de paz mediado por Malasia con el principal grupo rebelde y heredero del MNLF, el Frente Moro de Liberacin Islmica (MILF), en 2012.

Para algunos, las acciones de Kiram III fueron un intento desesperado por subrayar una disputa territorial de otro modo olvidada, dado que el sultn de Sulu, previo a la crisis, busc reiteradamente las garantas de Manila en cuanto a mantener el reclamo sobre Sabah.

Mientras, el MNLF, con Misuari apoyando la posicin de Kiram sobre Sabah, acus al gobierno de Filipinas de forjar nuevos acuerdos con el MILF, sin cumplir plenamente sus acuerdos anteriores con el grupo.

En ese complejo contexto, Malasia impuso restricciones a pactos de trueque con los comerciantes filipinos, mientras Manila y el MILF no lograron coincidir sobre aspectos clave del acuerdo marco en la ltima serie de negociaciones.

En efecto, Manila qued en una precaria posicin desde el punto de vista estratgico, donde enfrenta simultneamente dos crisis diplomticas hacia el occidente (Malasia) y el norte (China), adems de buscar desesperadamente frenar la insurgencia interna, especialmente en la surea isla de Mindanao.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=102735



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