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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2013

Paraguay
El golpe perfecto y la cuadratura del crculo

Giorgio Trucchi
LINyM

Gana Horacio Cartes y Paraguay "vuelve a la normalidad", dejando atrs un golpe, una masacre y un aislamiento internacional de fachada


Cuando en junio de 2012, despus de un proceso de impeachment que dur menos de 30 horas, el Senado de Paraguay destituy al presidente Fernando Lugo, Amrica Latina vio con creciente preocupacin la perversa evolucin de nuevos tipos de "golpes institucionales", as como de nuevos mtodos, aparentemente democrticos, para frenar la lucha social de los pueblos y los avances de los gobiernos progresistas comprometidos con cambios sociales.

Si el golpe que, en junio de 2009, derroc al presidente hondureo Manuel Zelaya fue un verdadero laboratorio para testar estos nuevos tipos de golpes de Estado, y la intentona fallida contra el presidente ecuatoriano Rafael Correa, en septiembre de 2010, reforz an ms esta hiptesis, las elecciones del domingo pasado (21/4) en Paraguay representan la cuadratura del crculo para las fuerzas reaccionarias latinoamericanas.

Con el regreso del Partido Colorado al poder -con su candidato el empresario Horacio Cartes- y la reinsercin poltico-econmica internacional de Paraguay, slo 9 meses despus de la vergonzosa masacre, framente planeada, en Curuguaty y el golpe "institucional" contra Lugo, no slo se estn legitimando estos trgicos hechos, sino que se sienta un precedente extremadamente peligroso para todos los procesos de cambio en Amrica Latina.

Al momento de darse el golpe contra el presidente Lugo, el analista poltico y catedrtico hondureo Eugenio Sosa, afirmaba a la LINyM que con el derrocamiento del presidente Zelaya, la derecha ha aprendido que ya no es necesario actuar como en las dcadas pasadas, y que los golpes militares con derramamiento de sangre ya no sirven.

El acadmico aseguraba tambin que es mucho menos grave, para esta derecha, apostar por nuevas frmulas con apariencia constitucional, ya que son ms aceptadas ante los ojos del mundo.

Si en el caso de Honduras, los Acuerdos de Cartagena permitieron normalizar las relaciones internacionales con el resto del mundo y el reconocimiento formal del rgimen de Porfirio Lobo, excepto el valiente gobierno de Ecuador y su presidente Rafael Correa, tambin abrieron paso al regreso de Zelaya y permitieron la conformacin de un partido poltico -Libertad y Refundacin (Libre)- que actualmente se posiciona como alternativa real al bipartidismo clsico del pas centroamericano.

Lo que estamos viendo en estos das en Paraguay, entonces, no es ms que un perfeccionamiento de este nuevo modelo, para que no se repitan esos "efectos colaterales" post-golpe.

Se dio un golpe en base a lo que prev la Constitucin, se aguant el aislamiento parcial internacional unos 9 meses, se dividi e invisibiliz a la izquierda y los movimientos progresistas, se realizaron elecciones reposicionando a los partidos (de derecha) tradicionales y se volvi al seno de la comunidad internacional. El golpe perfecto!

No es un caso que, hace pocos meses, el Congreso Nacional de Honduras aprobara una reforma constitucional que instaura la figura del juicio poltico, que permite enjuiciar a funcionarios pblicos, incluido el Presidente de la Repblica, removindolos de su cargo.

En este sentido, resulta cuanto menos lamentable el hecho de que varios presidentes latinoamericanos hayan felicitado a Horacio Cartes por su victoria electoral, abriendo de hecho el camino de regreso de Paraguay al Mercosur y a la Unasur, sin tan siquiera recordar el origen del proceso electoral que llev al candidato del derechista Partido Colorado a la presidencia de la Repblica.

Fuente: LINyM


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