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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2013

Venezuela: reforma o revolucin

Adrin Sotelo V.
Rebelin


De acuerdo con el Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) e n las recientes elecciones presidenciales los resultados fueron los siguientes : Nicols Maduro obtuvo 7.563.747 votos (50,75%) y Henrique Capriles, alcanz 7.298.491(48,97 %) del total, lo que arroja una diferencia de 265, 256 votos o 1.78% que contrasta con los ms de 10 puntos que en octubre de 2012 obtuvo Hugo Chvez sobre su contrincante.

Estos resultados del reciente proceso electoral en Venezuela se pueden interpretar como la expresin de un relativo fortalecimiento de la derecha, un cierto debilitamiento del bloque gubernamental y el aumento inusitado de la polarizacin social y poltica en el pas que ya se manifiesta en acontecimientos de violencia, manifestaciones callejeras de descontento y en el intento de deslegitimar por todos los medios el proceso por parte de la derecha con el contubernio de Estados Unidos a travs de la exigencia del recuento de los votos ante la estrechez de los resultados obtenidos. Incluso Estados Unidos condicion su reconocimiento del nuevo gobierno al cumplimiento y verificacin de esta exigencia.

Lo anterior es un hecho revelador de que ya no opera el chavismo tal y como ste surgi histricamente hace 14 aos; sino, ms bien, un post-chavismo encarnado en Maduro, el nuevo Presidente Electo de Venezuela que gobernar durante los prximos seis aos el pas.

Ante esta nueva circunstancia, ya sin Hugo Chvez, el presidente tendr que construir su propia fisonoma y alternancia poltica, independientemente de la retomada de los principios y proyectos del chavismo para darles continuidad, particularmente, en materia de beneficio social y de estrategia petrolera.

A pesar de que en la campaa el candidato gubernamental y presidente encargado despus del fallecimiento de Hugo Chvez, us y promovi la figura meditica y poltica del comandante para cohesionar y evitar a toda costa una fractura del chavismo, sin embargo, la realidad rebelde se impuso y mostr que, del lado del bloque opositor y de su candidato, exista el voto duro, inamovible y se confirm al grado de que nuevamente fue ratificado a favor de Henrique Capriles. Lo irnico fue que el movimiento en contrario vino del bloque chavista: por un lado, aument ligeramente el abstencionismo y, por el otro, hubo desprendimientos y fuga de votos chavistas hacia la oposicin en una cantidad oficialmente calculada en alrededor de 600 mil sufragios que favorecieron a la oposicin, lo que explican, en parte, la poca diferencia de slo 1.78% del total que ha servido de pretexto para cuestionar los resultados y demandar, por parte del candidato opositor y de Estados Unidos, el recuento de los votos.

Esta segunda ronda de las elecciones, despus del deceso de Hugo Chvez, quien se haba reelegido en octubre del ao pasado contendiendo contra el mismo Capriles, se da en un contexto interno sumamente complejo y crtico caracterizado por fuertes tendencias recesivas de la economa, desaceleracin de la tasa de crecimiento, escasez de productos de primera necesidad y de unas finanzas pblicas altamente petrolizadas que llegan a explicar hasta 90% de los ingresos del Estado venezolano, configurando una situacin de petro-dependencia estructural. Al respecto, en su  Informe: Perspectivas Econmicas Globales, el FMI pronostica que la economa crecer alrededor de 0,1% en 2013 y 2,3% en 2014, mientras que el desempleo se situar en 7,8% y la (hiper)inflacin seguir afectando al pas con tasas de 27,3% en 2013 y 27,6% en 2014 (http://www.americaeconomia.com/economia-mercados/finanzas/conozca-el-crecimiento-economico-de-los-paises-andinos-elaborado-por-el-f). Panorama no muy alentador para el gobierno post-chavista.

En el plano internacional, en el que habr de desarrollarse el gobierno del presidente Maduro y sus polticas pblicas en los prximos meses, el capitalismo acusa tendencias muy pronunciadas al (cuasi)estancamiento econmico, como se observa en Europa y, en particular, en los pases de la eurozona con nfasis en Espaa, Portugal, Italia, Irlanda y Francia, para lo que ya alerta el FMI de la necesidad de concluir las reformas ("saneamiento bancario" le llama) para contrarrestar un inevitable tsunami econmico que se producir si no se adoptan para "salvar" el sistema financiero internacional y, a partir de aqu, retroalimentar con inversiones el sistema productivo capitalista.

El problema de fondo, a nuestro juicio, radica en el hecho de que durante todo el periodo en que ha gobernado el chavismo no se realizaron reformas de carcter estructural que, por un lado, rompieran con la tradicional dependencia del pas del mercado mundial y superaran, al mismo tiempo, la correspondiente a la renta petrolera sobre la cual gira el ciclo del capital de la economa dependiente venezolana. En segundo lugar, no se estructur un autntico programa de transicin al socialismo que verdaderamente revolucionara las relaciones sociales de produccin, de propiedad y de explotacin del trabajo por el capital. Es decir, instaurara un sistema de produccin y planificacin socialistas capaz de contrarrestar y superar la dinmica y la lgica estructural del capitalismo dependiente tal y como funciona en el pas y en Amrica Latina en el contexto global.

Existe un programa de transicin intitulado: Propuesta del Candidato de la Patria Comandante Hugo Chvez Para la Gestin Bolivariana Socialista 2013-2019 (http://blog.chavez.org.ve/Programa-Patria-2013-2019.pdf) que incluye los siguientes puntos relativos al Segundo Plan Socialista para el perodo 2013-2019:

  1. Defender, expandir y consolidar el bien ms preciado que hemos reconquistado despus de 200 aos: la Independencia Nacional.

  2. Continuar construyendo el socialismo bolivariano del siglo XXI, en Venezuela, como alternativa al sistema destructivo y salvaje del capitalismo y con ello asegurar la mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad poltica y la mayor suma de felicidad para nuestro pueblo.

  3. Convertir a Venezuela en un pas potencia en lo social, lo econmico y lo poltico dentro de la Gran Potencia Naciente de Amrica Latina y el Caribe, que garantice la conformacin de una zona de paz en Nuestra Amrica.

  4. Contribuir al desarrollo de una nueva Geopoltica Internacional en la cual tome cuerpo un mundo multicntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del Universo y garantizar la Paz planetaria.

  5. Preservar la vida en el planeta y salvar a la especie humana.

El programa detalla en particular lo desglosa el segundo punto relativo a la transicin socialista y el socialismo bolivariano del siglo XXI los objetivos, mecanismos y resultados esperados que conforman una estrategia integral para alcanzar sus metas finales tendientes, tericamente, a superar el capitalismo, sus contenidos y formas de funcionamiento e injusticias en que se asienta materialmente.

La realidad histrica, es decir el proceso transcurrido durante el chavismo, es que stos objetivos y mecanismos poltico-econmicos han sido, o poco implementados por el gobierno en virtud de circunstancias polticas como el boicot que ejerce la burguesa y la derecha contra el gobierno o, bien, simplemente se han subordinado a la lgica y mecanismos de la dinmica capitalista que, bajo la forma de economa monoexportadora y dependiente, prevalece an en el pas bajo la hegemona del petrleo.

Este punto es crucial para entender la problemtica de la transicin de una economa capitalista a otra socialista como propone el gobierno bolivariano, entre otras razones, porque histricamente los pases que dependen de uno o dos productos estratgicos que los vinculan al mercado mundial o regional, como es el caso concreto del petrleo, son mucho ms vulnerables al acontecer de la dinmica global que aqullos que, sin dejar de pertenecer a la periferia capitalista, como Brasil, estn ms diversificados tanto en la produccin como en los mercados y en sus cadenas distributivas.

De aqu esta interesante prescripcin de Petras al respecto: "Los tratados tericos marxistas y los postulados de 'transiciones al socialismo' que no tomen en cuenta el carcter profundamente clientelista del capitalismo venezolano no tienen relevancia alguna. La transformacin de un capitalismo rentista en una economa productiva moderna con una administracin pblica capaz de ofrecer servicios sociales es crucial para la transicin al socialismo venezolano del siglo XXI" (James Petras, "El socialismo en un pas rentista", http://www.rebelion.org/noticia.php?id=158616, 03 de noviembre de 2012).

Por supuesto que aqu habra que discutir si realmente es requisito previo de una transicin socialista primero, transitar desde el rentismo econmico al sistema productivo y, despus, realizar su consiguiente modernizacin y diversificacin. No parece ser este el proceso de experiencias previas ocurridas en Amrica Latina, por ejemplo, en Cuba, en Nicaragua o, an, en el Chile de la Unidad Popular donde transcurri el proceso por la va predominantemente electoral posteriormente frustrada por el golpe de Estado perpetrado por las fuerzas armadas bajo el mando del general Pinochet.

En estos casos, la transicin oper sobre la misma base de la economa exportadora, aunque bajo una correlacin de fuerzas (partidos, organizaciones sociales, populares y de trabajadores) proclive al socialismo que, en el caso de Nicaragua, fue frustrada al influjo de la guerra de baja intensidad y del carcter inconcluso de la revolucin sandinista; elementos que, por cierto, fueron muy bien dosificados y aprovechados tanto por las fuerzas internas de la derecha, como por la poltica contrainsurgente de Estados Unidos en plena expansin.

Sin embargo, si en funcin de las peculiares circunstancias histrico-estructurales de cada pas ocurren procesos de superacin de la condicin de dependencia de un solo producto (petrleo, cobre, caf), es plausible pensar que pueden mejorar y facilitarse las condiciones de la transicin en un pas como Venezuela que ya cuenta con un gobierno de corte popular y progresista y que no es el caso, por ejemplo, de Mxico o Per, para mencionar a dos que se mueven en el redil de la geopoltica imperialista de Estados Unidos.

Lo esencial es que no puede procesarse una transicin al socialismo si no se transforman, destruyen y superan simultneamente las relaciones sociales de produccin, de explotacin y de dominio, as como las correspondientes a la propiedad privada que son consustanciales al sistema capitalista y a sus ciclos de funcionamiento y se sustituyen por nuevas relaciones, modos de produccin, de vida y de trabajo en comunidad.

Las reformas emprendidas hasta ahora por el chavismo han dado pasos firmes en esta direccin, particularmente en lo concerniente a las nacionalizaciones y la poltica social de las Misiones; pero hay que reconocer que han sido insuficientes para construir un (nuevo) modo de produccin socialista que realmente se constituya en soporte material, social, poltico e ideolgico de la transicin, la cual necesariamente afectara el sistema de propiedad y de privilegios de la burguesa (sus negocios, sus tasas de plusvala y de ganancia), hoy fortalecida por el avance de la derecha de Capriles y el apoyo de Estados Unidos. La reaccin sera inminente en la defensa de sus privilegios de clase y corporativos.

Se pueden destacar varios factores que han bloqueado y postergado, hasta ahora, la transicin desde la sociedad venezolana de las misses y del rentismo petro-dependiente y consumista al socialismo bolivariano del Siglo XXI: la reanimada lucha de clases, incluyendo la ideolgica; la polarizacin social incrementada con los recientes resultados electorales, el constante boicot de la burguesa a los productos de primera necesidad con el fin de generar escasez y desabasto entre la poblacin y causar descontento social; las tendencias recesivas e inflacionarias presentes en la economa venezolana, la dependencia de los presupuestos pblicos de los ingresos petroleros, los problemas de violencia e inseguridad social estimulados por las lites dominantes y agrupaciones de derecha de las clases medias, etctera.

Todos estos fenmenos evidentemente contribuyen a crear un clima adverso, hostil y problemtico para desarrollar la Gestin Bolivariana Socialista en una economa de renta petrolera fuertemente dependiente de la dinmica de los precios que establece el mercado mundial capitalista, en gran parte, controlado por el capital extranjero y las empresas trasnacionales de los pases avanzados. En este terreno el desafo del nuevo gobierno consiste en cambiar esta estructura econmica para, al mismo tiempo que aprovechar la renta petrolera, diversificar los sectores productivos y sociales bajo una gestin profundamente popular que evite su burocratizacin y la haga menos vulnerable a los vaivenes de la economa internacional.

De cualquier forma, la coyuntura actual no es ya la del ascenso del chavismo del periodo anterior; sino la de su consolidacin y realizacin (tendencial) en cuanto proyecto socialista. Y si bien en todo momento las reformas son necesarias para avanzar en esta direccin, sin embargo, cada vez ms, ante la coyuntura nacional e internacional, se hace impostergable profundizar el proceso revolucionario si es que no se quiere experimentar una reversin del camino andado hasta ahora de impredecibles consecuencias no solo para el pas sino, incluso, para Amrica Latina

En sntesis, el gobierno de Nicols Maduro y la constelacin de fuerzas polticas, sociales, culturales e ideolgicas que lo respaldan, tienen ante s la responsabilidad y un duro dilema: inclinarse por esta ltima alternativa que necesariamente caldear an ms los nimos de la burguesa y de sus huestes de derecha o bien, en las inmediaciones de la crisis nacional e internacional, moderar sus acciones y demandas, limitar las reformas y moverse hacia el centro del espectro poltico venezolano, lo que necesariamente supone hacer concesiones a la burguesa y al imperialismo, mientras ste lgicamente intenta manipular el proceso en su propio beneficio, manteniendo la tentativa de fraguar el golpe de Estado en el caso de que dicho proceso escape a sus intereses y a su control.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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