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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-04-2013

Entrevista a Yayo Herrero, activa militante del movimiento ecofeminista
En un mundo limitado, el reparto de riqueza es la nica forma de justicia

lvaro Ramrez Calvo
speculorum


El centro de investigacin por la paz Gernika Gogoratuz organiza, desde ayer y hasta maana, sus XXIII Jornadas Internacionales de Cultura y Paz en Gernika, que tienen como plato fuerte la conferencia Poder y paz. Economa de paz. El poder de la paz, narrada a dos voces entre Santiago Alba Rico y Yayo Herrero. Aprovechamos la oportunidad para entrevistar a esta ltima, poseedora de un extenso currculum relacionado con la docencia y el activismo ecologista y feminista, en una inabarcable carrera que le ha llevado a coordinar desde Ecologistas en Accin hasta, ms recientemente, FUHEM.

Qu podemos entender por economa de paz?

Yayo Herrero: Hay que partir de la consideracin de que lo que vivimos en los pases occidentales es un sistema econmico que le ha declarado al guerra a las personas y a los territorios. Se ha construido de espaldas a la naturaleza, no conoce los lmites fsicos del planeta, es un sistema que se basa en la extraccin creciente de materiales y la generacin creciente de residuos. No sigue las pautas que rigen lo vivo. Adems, es un sistema econmico que est basado en la explotacin del trabajo de las personas y que se apoya en una cantidad ingente de trabajo oculto que, de forma mayoritaria, realizan las mujeres en el mbito privado de los hogares. Este sistema ha conducido, en muy pocas dcadas, a una situacin de previsible colapso fsico. Por tanto, una economa de paz es una reconstruccin de los vnculos entre la economa, la naturaleza y las personas, poniendo el bienestar y el mantenimiento de la vida en el centro y sustituyendo al lucro como ncleo de la organizacin social.

Es curioso que seales que el sistema vigente da la espalda a la vida y al ser humano, porque no hay sistema econmico que se mantenga sin personas, no?

Y. H: Por una parte, hay mucha ignorancia en la construccin terica de la ciencia econmica, para la que slo tiene valor aquello que puede expresarse en trminos de precio, y para la que la tierra y el trabajo siempre pueden ser sustituibles por capital. Es una ciencia absolutamente analfabeta desde el punto de vista ecolgico. Si adems aadimos la desvinculacin de la ciencia econmica con la moral y la poltica, en el sentido de que se considera una ciencia neutral que elabora leyes y proposiciones universales, tenemos servido el conflicto entre la vida y la economa. Las polticas econmicas privilegian el lucro a costa de recursos decrecientes. Nos encontramos con la paradoja de que, aunque la economa depende absolutamente de las personas, cada vez deja excluidas a ms personas.

Esto es lo que lleva al colapso?

Y. H: Absolutamente. Es la nica consecuencia inevitable que tiene no mirar el rumbo que tomamos. No ser un colapso inmediato en los pases del centro. Pero si le preguntas a un iraqu, probablemente te dir que que s percibe esta situacin de colapso. Irak ha pasado de tener uno de los consumos per cpita ms altos de petrleo antes de la invasin, a tener uno de los consumos de energa ms bajos despus de ella. Sin transicin, por la va de las armas y de la destruccin de la vida comunitaria ms atroz que se pueda imaginar.

Dices que los pases del centro son los que tardaran ms en percibir el colapso. Pero tambin son los ms dependientes en cuanto a fuentes de energa y materias primas

Y. H: Cualquier pas desarrollado es totalmente deficitario en materias primas y excedentario en residuos. Son pases que han sobrepasado los lmites de lo que permiten sus propios territorios, economas canbales que sobreviven devorando territorios y personas de otros lugares del mundo. Si se llegase a la situacin de que los pases perifricos se negasen a exportar sus materias primas en las condiciones en que lo hacen actualmente, se producira un colapso material evidente en los pases centrales. Qu ocurre en el marco de la economa globalizada? Existen armas poderosas que permiten que los pases del centro ejerzan esta hegemona. Armas no slo militares, que tambin, sino a partir de las reglas de la OMC, de las polticas de la UE este marco de reglas injustas permiten la perpetuacin de la economa del expolio.

Podras dar algn ejemplo de este marco injusto?

Y. H: Toda la PAC (Poltica Agraria Comn), donde se privilegia el modelo de agricultura industrial, penalizando a los pequeos campesinos y a los modos de produccin relacionados con la agroecologa. Estos grandes cultivos se suelen dar en reas que estn siendo deforestadas, potenciando procesos de acaparamiento de tierras, disminuyendo la capacidad de los sumideros del planeta Es un caso claro.

Qu importancia debe tener el sector de la agricultura dentro del modelo de la economa de paz?

Y. H: La vida humana es absolutamente deudora de la fotosntesis. Es la nica forma de incorporar energa a la cadena alimentaria. A la humanidad siempre le separa una cosecha de la extincin total: un ao sin cosecha, y no habra humanidad. Hasta que no se invente una forma de sobrevivir sin comer, el sector primario es esencial. Ahora se ha privilegiado este modelo de agricultura industrial, que hace que la produccin de alimentos, algo esencial, se someta a las propias reglas del resto de mercancas. Por encima de satisfacer necesidades humanas, la produccin de alimentos busca la generacin de beneficios. Cuando hablamos de que los pequeos agricultores convencionales estn en la ruina, tendramos que mirar todo el modelo de produccin, distribucin y consumo. Ah veramos que unas pocas multinacionales controlan toda la distribucin. Los campesinos reciben un pago por sus cosechas totalmente ruinoso. A veces ni les compensa. Esto no es una ley natural, las polticas de precio no caen del cielo. Es un ejercicio de poder desde quienes controlan la distribucin, que a su vez condicionan qu se produce, cmo y dnde. En ese sentido, el movimiento del campesinado, desde el Movimiento Sin Tierra en Brasil hasta la Va Campesina en Europa, se est articulando para romper la poltica de precios y que los campesinos, al vender directamente su produccin, perciban unos precios justos, y rompiendo tambin la barrera cultural absurda entre la ciudad y el campo, dos estructuras que son interdependientes. No me sorprende que en el Estado espaol haya ms de 100.000 personas implicadas en cooperativas de consumo autogestionadas. Algo autoorganizado y pequeo, que con el apoyo de polticas pblicas podra tener un impacto mucho ms grande, incluso en la creacin de empleos.

Cmo se lograra convencer a la gente para cambiar de actitud?

Y. H: Ah est el principal escollo. El discurso mayoritario de los medios de difusin no es ste, incluso la agenda poltica invisibiliza algunas iniciativas alternativas que estn ganando peso. No obstante, a partir de la irrupcin del 15-M estamos viviendo un momento en el que, de forma insuficiente pero creciente, hay mucha gente que sabe que por esta va hay algo que no funciona. Estn surgiendo muchos medios de comunicacin alternativa, blogs de personas inquietas que permiten que fluya otra informacin la duda es si este flujo es lo suficientemente interesante como para confrontarse con la apisonadora del ajuste estructural que estamos padeciendo. Este cambio de imaginario colectivo es central y muy atractivo para las personas. Un modelo social que no sea tan violento puede crear grandes cotas de felicidad. Pero hace falta dar un salto que por el momento no se ha dado.

Todava no se ha alcanzado un grado de maduracin.

Y. H: Vamos de camino, pero todava no.

Antes has dicho que el sistema vigente no es poltico ni moral. Quiz habra que matizarlo, porque hay regmenes polticos que se llevan muy bien con el capitalismo

Y. H: S, hablaba de la poltica como la moral de lo colectivo. Este sistema capitalista no funciona porque hay un poder poltico que legisla la desregulacin.

Y podra, desde la gran poltica, darse el cambio requerido?

Y. H: Mi sensacin es que no, si no hay una fuerte presin por parte de un movimiento poltico ciudadano. Los gobiernos nacionales no han querido darle la vuelta a esta situacin. Estn ahondando la crisis. Dan la sensacin de ser gobiernos cautivos y presos de las polticas impuestas ante las que no hay alternativa. Un cambio de las dimensiones que necesitamos o viene exigido por un movimiento ciudadano o no se va a dar.

Entonces, la relacin que ves entre movimientos sociales e instituciones es de presin.

Y. H: No solamente. Los movimientos sociales estn trabajando para confrontar y presionar, pero tambin crean alternativa. No slo hacen movimiento, tambin colaboran en la construccin de laboratorios y experiencias nuevas. Pero las instituciones actuales, salvo honrosas excepciones, no tienen como prioridad ni el bienestar de la gente ni salir de un sistema con un agujero cada vez ms grande. Al no haber un discurso en esta lnea desde las instituciones, da la sensacin de que, o se construye desde abajo y se presiona para crear otro marco instituyente y constituyente, o va a ser difcil que salgamos de esta situacin.

Est cerca el momento ptimo?

Y. H: Nunca he conocido un momento de tanta indignacin entre la gente, ni de tanta construccin de iniciativas en los barrios. Es un momento idneo para plantear estos debates y reflexiones. Es el momento ideal para hacerlo. No me da miedo movilizarme para impulsar los cambios, lo que me da miedo es que no se haga.

La historia est llena de oportunidades perdidas.

Y. H: S, pero la crisis energtica y econmica nos ponen en una situacin en la que no podemos seguir de esta manera. Quiz a nivel macroeconmico haya mejoras, pero a costa de un nmero creciente de personas que van a quedarse fuera. Puede mejorar dentro de unos aos la coyuntura, pero ser para caer de nuevo al cabo de unos aos si no se hacen las transiciones ecolgicas necesarias. Incluso para hacer una transicin a un modelo energtico renovable hace falta energa. Si consumimos la que queda en profundizar en este modelo loco, podra llegar a ser fsicamente inviable realizar estas transiciones.

Desde la perspectiva de la economa de paz, qu otros sectores y actividades seran clave y tendran que consolidarse? Cules tendran que desmantelarse por formar parte de la economa de la violencia?

Y. H: Creo que la clave est en hacerse tres preguntas: qu cosas son las que satisfacen necesidades humanas, qu hace falta para producirlas, y en qu sectores puede tener lugar esta produccin. Hay cosas que se producen hoy y que no responden a necesidades, como todo lo relacionado con la industria militar. En buena medida, la industria del automvil debe decrecer, porque no va a ser posible mantener el uso del coche privado slo para una pequea parte de la poblacin del mundo.

Pero surgiran voces diciendo que es una medida impuesta, dictatorial.

Y. H: Claro, dirn que es dictatorial, que queremos volver a las cavernas pero a poco que uno se ponga a sumar infraestructuras, coches y gasto de energa, ver que es inviable. Por otra parte, hay otros sectores que s tienen que crecer y desarrollarse. Por ejemplo, la rehabilitacin energtica de edificios. Todo el parque de viviendas que se han hecho en el Estado espaol en los ltimos aos es totalmente ineficaz desde el punto de vista energtico. Hay unas posibilidades tremendas de creacin de empleos dentro de la utilizacin de las energas pasivas. El trnsito a las renovables tambin puede crecer, tal y como establece un estudio de la Complutense que habla de una posible evolucin a un sistema basado en renovables para el ao 2030. Todo lo relacionado con economa de cuidados (somos una poblacin totalmente envejecida), la agroecologa, la produccin forestal, un modelo de transporte colectivo que llegue a todas partes Cuando quieres reducir el consumo de energa fsil, necesitas ms trabajo humano, ms personas empleadas. Qu problema hay? Pues que este modelo es incompatible con las tasas de ganancia que pretenden tener algunas empresas capitalistas. Y ah es cuando nos encontramos con una tensin, que no es ms que la vieja tensin de la lucha de clases.

Ese debate sigue actual, entonces.

Y. H: Es algo plenamente vigente. Si vivimos en un planeta con recursos naturales limitados, es evidente que el reparto de riqueza es la nica forma de caminar hacia la justicia. Y el reparto de la riqueza supone que luchar contra la pobreza es, en realidad, luchar contra la riqueza excesiva.

Fuente: http://speculorum.wordpress.com/2013/04/25/yayo-herrero-en-un-mundo-limitado-el-reparto-de-riqueza-es-la-unica-forma-de-justicia/



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