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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2013

En su nuevo libro, Supernatural Strategies for Making a Rock n Roll Group, Ian Svenonius diserta sobre el significado del rock
Manifiesto del rock n roll

Ian Svenonius
Washington City Paper

Traducido por Manuel Talens.


Estbamos flotando en algn lugar del estrecho de la Florida e Ian Svenonius tena un mensaje para los muchachos:

Muddy Waters coment una vez que el blues haba tenido un hijo y le pusieron por nombre rock n roll, pero no explic las circunstancias de aquel bendito nacimiento, declam ante un pblico de rockeros de garaje y nufragos de la clase creativa, que se haban dado cita en un barco de la compaa Carnival Cruise Lines en febrero de 2011 para el festival inaugural Bruise Cruise. Svenonius estaba recitando un comunicado apcrifo, nicamente audible si se escucha en sentido inverso una determinada grabacin del Coro del Teatro Bolshoi con la Orquesta del Primer Modelo del Ministerio de Defensa de la URSS. Y quin haba fecundado al blues?, continu. El comunicado no aclara este detalle y cabe esperar que el oyente se pregunte por qu. Acaso debemos asumir que fue un nacimiento virginal? Dada la promiscuidad del blues parece muy poco probable.

Unos meses despus, de vuelta en tierra firme con su banda Felt Letters, Ian Svenonius estaba inmerso en un extrao concierto en Comet Ping Pong. En vez de la chchara habitual entre tema y tema, lo que all se escenificaba era una sesin de espiritismo: fue convocando de una en una a varias figuras encapuchadas que estaban al fondo del escenario para que recitasen los consejos de ultratumba de iconos muertos del rock.

Puede que a estas alturas el lector haya asumido que Svenonius, que es tal vez el showman ms original surgido del segundo advenimiento del punk en el Distrito de Columbia cuyo currculum vitae, teido de un lenguaje polticamente radical, incluye bandas como Nation of Ulysses, The Make-Up, Weird War y, ahora, Chain & The Gang haba entrado en una fase didctica de su carrera.

Pero lo cierto es que Svenonius ha estado cuestionando y desembalando el significado del rock n roll desde que empez a practicarlo: en su libro de ensayos The Psychic Soviet; en una de las entrevistas Soft Focus que suele publicar en el sitio web Vice la que le hizo al msico britnico Peter Kember y en las canciones que van desde The Sound of Young America, del lbum 13-Point Program to Destroy America con su primer grupo Nation of Ulysses, ​​hasta 600,000 Bands con Felt Letters.

En su trabajo ms reciente, Strategies for Making a Rock n Roll Group (Akashic Books), Svenonius monta de nuevo una sesin de espiritismo con espectros de rockeros famosos como Brian Jones, Buddy Holly, Jimi Hendrix y Paul McCartney (de quien arguye que, si bien no ha muerto, pasa mucho tiempo en el plano astral). A lo largo del libro, dichos espritus contraculturales ofrecen una serie de instrucciones para la creacin, la actuacin y la supervivencia de una banda de rock n roll. Se trata, como promete el dossier destinado a la prensa, de un dispositivo de alarma, un texto filosfico, un ejercicio de terror, una clase de aerbic y un libro para colorear.

Con la ayuda del mdium Ian Svenonius, el Washington City Paper ha logrado pasar de contrabando desde ultratumba tres de los veintisiete captulos de este libro, que presentamos a continuacin.

Jonathan L. Fischer

***

Segunda Parte - Captulo II: OBJETIVOS

Para establecer la identidad de una banda de rock n roll hay que definir en primer lugar cules son sus objetivos.

Busca ser a) famosa o b) sexualmente popular? Pretende c) escribir buenas canciones al estilo de otra banda o quizs d) promover un sistema ideolgico en particular?

Si el objetivo es ser a), le instamos a que busque otro camino. La fama de una banda suele ser fugaz e, incluso cuando se alcanza lo cual es bastante raro, est sujeta a los caprichos y vaivenes de un pblico ignorante. El miembro de la banda o el cantante solista es un payaso que a veces divierte a quien lo escucha, pero que con mayor frecuencia pasa totalmente inadvertido o es objeto de escarnio. La fama que logra es tan momentnea que parece una alucinacin y, por lo general, se asocia con poco dinero. Hay maneras mucho ms seguras de buscar notoriedad, la ms fiable de las cuales es una carrera poltica.

La poltica no requiere talento, inteligencia ni belleza. Al principio, ni siquiera es necesario tener un traje. Basta con soltar ante un micrfono algn vitriolo provocador (creacionista, intolerante o reaccionario de cualquier tipo) para atraer patrocinadores financieros que se encargarn de obtener apariciones en la tele, eventos para recaudar fondos y ropa elegante a medida. Esa fama ser ms duradera y generalizada que toda la que puede alcanzarse en la msica. Baste con decir que alguien como Donald Rumsfeld, un mediocre funcionario pblico sin preparacin, inteligencia ni encanto, goza de una mayor celebridad internacional que el rockero Mick Jagger, que ha alcanzado la cspide de su arte. A Rumsfeld, que es un personaje del ayer sin proyeccin alguna, lo conocen en todos los rincones de Asia, Oriente Prximo y frica por su locura y su arrogancia, mientras que a Jagger apenas lo admiran un par de cientos de millones de entusiastas de la msica, en su mayora localizados en el primer mundo.

Si alguien se mete en un grupo para b), es decir, para follar, que se vaya olvidando del asunto. Lo mejor es que se busque un trabajo en la publicidad, la medicina o la ley. La propaganda televisiva glorifica profesiones de ese entorno (en series como Ley y Orden, Anatoma de Grey y Mad Men), que proporcionan incentivos como bienes races, lujosas sbanas de algodn y la estabilidad necesaria para seducir a sus presas en la sociedad capitalista.

Si el objetivo es c), escribir canciones al estilo de otra banda, es posible que sea algo innecesario. Puede que el grupo merecedor de un homenaje haya dejado de existir, pero probablemente su legado permanezca en casetes, discos o vdeos.

Sin embargo, si la ambicin se centra en d), a saber, algn tipo de objetivo social, esttico o vagamente poltico, una banda es el medio ideal para transmitir el mensaje, ya que se trata de una especie de organizacin secreta a travs de la cual es posible realizar una autntica transformacin de la cultura.

Pero no hay que olvidar que el cambio promovido por una banda no se diferencia gran cosa de un hechizo mgico. Sea cual sea la intencionalidad que pretenda, el conjuro invocar algo deforme y accidental: desatar fuerzas incontrolables o avanzar lenta e insidiosamente como una bola de nieve hacia algo monstruoso que atormentar a sus miembros para siempre. Pero esas cosas inevitables no tienen por qu quitarles el sueo a estas alturas.

Por ahora, su preocupacin es cmo hipnotizar, seducir y atrapar a una congregacin o pblico para que se conviertan en fieles o fans. Al fin y al cabo, hoy en da la banda de rock n roll se parece mucho a una secta religiosa o a una faccin de un grupo poltico: se dedica en permanencia a evangelizar y a buscar aclitos.

En el pasado, el msico sola ser un pianista que se sentaba en un rincn de un bar o un laudista o sitarista que tocaba en la calle o en un baile. Ese msico trataba de provocar una reaccin en sus oyentes, pero sin hacerse ms ilusiones que las posibles alabanzas a recibir en una noche especialmente redonda. Desde luego, no esperaba lealtad alguna de sus oyentes. Ms an, el hecho de esperarla habra sido considerado como algo errneo, insensato o blasfemo. Sin embargo, eso es precisamente lo que exige incluso la ms anodina banda de rock n roll.

Las modernas bandas de rock n roll quieren seguidores, cifras desorbitadas en el Nielsen SoundScan, una masa de fieles que la citen en las redes sociales y famosos en los documentales que den testimonio de lo mucho que cambiaron sus vidas tras haberlas escuchado. Exigen la asistencia a sus conciertos, derechos sobre las camisetas impresas con su nombre y fetichismo por las versiones originales de sus discos. Ven el rock n roll como un juego de suma cero en el que el disfrute de la msica o de la actuacin de otra banda se toma como una deslealtad. Padecen los celos miopes de un amante inseguro, pues no tienen en cuenta que la masa de seguidores del rock n roll se ha ido reduciendo mientras que, al mismo tiempo, se produca una explosin demogrfica de las bandas que lo practican, que hoy se cuentan por cientos de miles.

Por qu la banda de rock n roll exige una lealtad como sta? Porque lo suyo no tiene que ver slo con la msica. De hecho, tiene muy poco que ver con la msica. La moderna banda de rock n roll es la descendiente directa de la pandilla callejera y ha heredado muchas de las petulancias de tales organizaciones. Sin embargo, se trata de una entidad cuyas actuaciones han adquirido un componente de produccin comercial y su mbito ha llegado a ser mucho ms amplio que el de sus violentos y obtusos predecesores.

En cierto sentido, las bandas de rock n roll han reemplazado a los movimientos artsticos modernistas que transformaron la sociedad en el siglo XX (dadasmo, futurismo, surrealismo, etc.) y que tambin se alejaron de las artes visuales, el medio que supuestamente practicaban. Llegaron tan lejos en su impugnacin de las tcnicas que se haban ido desarrollando a lo largo de los siglos y en el desprecio de todo lo acadmico que el arte se fue a pique, tras lo cual los restos del naufragio pasaron a transformarse en ese hbrido peculiar de ensayo acadmico, bono de inversin y bufonada que es hoy en da.

Si los dadastas, surrealistas, constructivistas y dems nosequestas hubieran podido vislumbrar el futuro se habran horrorizado al ver el mundo del arte que engendraron para las generaciones futuras. O puede que les encantase el espectculo al darse cuenta de que sus visiones apocalpticas eran en realidad medidas a medias, pues el cinismo que sin saberlo pusieron en marcha era inimaginable. De todos modos, es algo irrelevante. El punto es que los -istas de la primera mitad del siglo XX luchaban por algo ms que esttica: luchaban por ideologa. Luchaban por el alma del mundo.

Sus ideologas eran explcitas. El grupo Blaue Reiter, los constructivistas, los supremacistas, los fauvistas, los cubistas, los futuristas y los cubo-futuristas eran elocuentes, francos y didcticos. Sus manifiestos se lean a voz en grito ante multitudes y proliferaban como peridicos de gran formato que se debatan, se diseccionaban y se refutaban con pasin. Anunciaron sus programas sin el menor complejo, al mismo ttulo de los de tericos polticos contemporneos populares como Gramsci, Sorel y Marx.

En nuestros das, la banda de rock n roll est tan desconectada de lo que fue la msica como lo estuvieron sus antepasados ​​dadastas de lo que haba sido el arte, pero con el problema aadido de que la banda carece de la introspeccin de que hacan gala sus predecesores modernistas. A la banda de rock n roll, que es una creacin del capitalismo, se le ha prohibido la ideologa explcita ms all de un nihilismo institucionalizado o de una vaga disensin y, por lo tanto, vive inmersa en la neblina, semiinconsciente de lo que pretende, ajena a la gran lucha de la que forma parte. Las bandas de rock n roll fluctan errantes a la manera de Les Incroyables et Les Merveilleuses, en parte avergonzadas de su esfuerzo y en parte satisfechas, con un aire elitista impostado y totalmente fuera de lugar.

Desprecian a los cabezas cuadradas que han de soportar a diario. Pero por qu? Qu hay en el rock n roll que parece haber fracasado en su promesa de liberar a la humanidad de la hipocresa burguesa y del tedio para que se permitan tamaa presuncin?

Ya nadie lo sabe a ciencia cierta. Y, sin embargo, intuyen su significado ms amplio, su enorme potencial. Incluso las personas ms ilgicas y poco curiosas entienden que el rock n roll es algo totalmente distinto de la msica. Estn al corriente de su carcter tribal y de que las bandas son una versin comercial de las pandillas barriobajeras con la misma idea ilusoria del mundo e idnticas obsesiones paranoicas. Reconocen que la banda de rock n roll es el producto de una reestructuracin radical de la familia, cuyo modelo nuclear se ha retrotrado al tribal de los cazadores-recolectores o de las granjas colectivistas de los tiempos de Stalin. Y saben que tiene carcter religioso, pues adopta descarnados paralelismos con los cultos mesinicos, cuyas utpicas escenas freak tipificaron la colonizacin del Nuevo Mundo.

Por eso, ya se trate de un club social con miles de miembros auxiliares, de una religin que compite por los millones de descontentos de otras creencias o de una faccin poltica radical exclusiva del bipartidismo oficial, la banda debe tener claro: a) a qu tipo de gentes se dirige y b) hacia dnde trata de guiarlas.

Segunda Parte - Captulo VI: PRCTICA Y ENSAYO


La prctica es importante, pero no debe olvidarse que slo es una parte de la lucha que la banda acaba de iniciar.

Las fuerzas armadas de la Repblica Democrtica de Vietnam y el Vietcong le ganaron la guerra al ejrcito de USA a causa de su formacin ideolgica. Los guerrilleros del Vietcong dedicaban ms de cuatro horas al da a la educacin poltica. Las prcticas de tiro al blanco y la instruccin eran slo una parte. Tenan muy claro por qu luchaban, mientras que el ideario poltico de su adversario, mejor armado y con una enorme capacidad letal, era confuso.

Durante las guerras napolenicas, cuando el terico de la estrategia militar Carl von Clausewitz ejerca de agregado en el ejrcito prusiano, determin que las fuerzas revolucionarias francesas eran invencibles precisamente porque estaban luchando por una causa, mientras que sus contrincantes eran mercenarios y reclutas incautos sin la cohesin que proporciona la ideologa.

Por lo tanto, si una banda es fervientemente ideolgica, consciente de sus implicaciones estticas y est comprometida con su causa, ser casi imbatible. Una fe como sta es difcil de congregar en un mundo indiferente, cnico, intelectualmente paralizado, narcisista, pornohlico y pos ideolgico, pero aun as puede lograrse, ya sea mediante autohipnosis o mediante una suerte de mtodo Stanislavski.

La prctica no slo concierne al espacio de la prctica. Podra argumentarse que la llama prctica en realidad es ensayo. La prctica es lo que sucede cuando uno est solo y no tiene ms remedio que arreglrselas. Arreglrselas puede ser practicar con la guitarra o cualquier cosa que tenga que ver con la preparacin de un concierto. Puede ser meditar, leer un libro, ducharse o ver una pelcula.

Para el miembro de la banda el tiempo libre no existe. La identidad de la banda es algo constante. Uno est continuamente en la banda de la que forma parte, a menos que est fuera de ella, es decir, que lo hayan expulsado o excluido, lo cual quiere decir que a todas horas debe encarnar los ideales de la banda, est despierto o dormido. Si las zapatillas de tenis no estn a juego con la identidad de la banda, ninguno de sus miembros debe usar zapatillas de tenis, incluso si est solo en casa o de vacaciones. La totalidad de la existencia de cada uno de los miembros debe representar a la banda, y eso hasta que deje de existir.

Para qu sirve esta incesante representacin? Para asegurarse de que la banda se sienta como un ente cohesionado cuando acte, no como un grupo artificial de capullos disfrazados. Y por qu este papel no puede reservarse slo para el escenario? Porque una banda de rock n roll no es Hamlet. Su actuacin no empieza cuando los miembros suben al escenario ni termina cuando bajan de ste. Siempre estn actuando. Laurence Olivier se quitaba la peluca y el maquillaje una vez que terminaba la representacin en el Old Vic Theatre. Era l mismo cuando dorma en su cama. Fuera de las pelculas Chaplin hablaba, Brando no vesta chaqueta de cuero y Mae West no soltaba ocurrencias lascivas. Si uno hojea los tabloides en el supermercado ve glamurosas estrellas del celuloide que pasean a sus perros labradores en pantalones color caqui y gorra de bisbol o de pie junto a su Mercedes. No hacen el menor esfuerzo por convencer a su pblico de que no son los vulgares gilipollas que realmente son. Pero el rock n roll no puede permitirse un lujo como se. Los rockeros tienen que vivir el mito hasta que se convierta en realidad. Lo viven eternamente. Muchos, como Sid Vicious o Jim Morrison, mueren por l.

El director Joseph Losey, durante el rodaje de una pelcula de poca como The Go-Between, protagonizada por Julie Christie, o de King & Country con Dirk Bogarde, insisti en que sus actores utilizasen en todo momento el mismo vestuario, incluso cuando coman a toda prisa entre escena y escena o realizaban tareas rutinarias. Obviamente corra un riesgo caba la posibilidad de que la ropa sufriese desperfectos o se manchara, pero lo consider necesario, ya que de esta manera sus actores no apareceran en la pantalla tan visiblemente complacidos de vestir aquellos trajes. Segn Losey, esto garantizaba que el vestuario no se convirtiese en protagonista de la historia. La actitud del rockero ha de ser similar.

A qu viene tanto enredo? A que la banda no tiene nada que ver con la msica: es un modelo, un ideal. Cuando se est en una banda, toda la vida es prctica. De la misma manera que uno practica cuando est fuera del escenario para estar en el escenario, lo contrario tambin es verdad, o incluso ms. Dado que el escenario es un ambiente controlado, con instrucciones especficas para cada miembro de la banda, resulta bastante sencillo ensayar lo que sucede en l. Es posible medir el tiempo de los acontecimientos con una precisin razonable, como puede apreciarse en las bandas de estadio que han coreografiado explosiones o linchamientos simulados de enanos. Fuera del escenario es donde ponen a prueba la improvisacin, las bromas, los comentarios y el jamming.

El tiempo que se pasa en el escenario sirve de prctica para el tiempo que se pasa fuera de ste. El rockero debe aprender a ser tan directamente indirecto, inconscientemente consciente de s mismo, potico, despreocupado, dinmico y encantador fuera del escenario como cuando est pisando las tablas. Debe deleitar, cautivar, extasiar y seducir, ya se halle en la cafetera, en la sala de estar o en la oficina.

Qu es una cancin? Es una especie de chiste o historia que uno cuenta de manera concisa, con dramatismo, ingenio, reiteracin estratgica de un tema (el estribillo) y patetismo. Si uno es capaz de conversar con la misma brevedad y control mental hipntico que se observa en una cancin de xito, habr logrado el objetivo. Si uno es capaz de moverse con gestos heroicos y de pavonearse con la pomposidad de una puesta en escena, las cosas funcionarn en todos los mbitos de la vida.

Y para qu se vive la vida cuando uno es miembro de una banda? Se vive para la banda, absolutamente y sin condiciones, igual que el samurai viva la vida para su seor feudal. El tiempo de prctica en el escenario es breve: en general, una banda que no es cabeza de cartel no podr actuar durante ms de 30 o 35 minutos. El rockero debe aprender a utilizar el tiempo de manera eficiente.

El tiempo que pasa en el escenario es prctica para la vida, no ensayo. La diferencia estriba en que este ltimo es un repaso literal de los acontecimientos tal como deben producirse, mientras que la prctica es la educacin general, como sucede en el dōjō, en los estudios universitarios o en el aprendizaje de las reglas de la etiqueta.

Segunda Parte - Captulo XIII: ACTUACIONES

Se espera que la banda toque su msica en vivo para un pblico. A pesar de que los adultos se burlan del apego que muestran los nios y los animales por la repeticin (los nios, por ejemplo, con sus Teletubbies y los perros con su ritual de correr una y otra vez en busca del palo que su amo lanza a lo lejos), esperan que una banda de rock n roll repita siempre las mismas cosas en sus conciertos. Se espera que el corpus de la obra de un intrprete sea coherente y est bien hilado; se supone que tocar diligentemente sus xitos en cada actuacin y que conservar el mismo aspecto durante toda su vida (que ser eternamente joven). Cada da de gira es una repeticin del anterior, cada concierto esencialmente igual y ​​cada verso y cada estribillo tambin. Los solos o partes improvisadas de una cancin, que aparentemente desafan la estructura de sta, en realidad no son ms que una ligera variacin de los acordes y las notas que la componen, un coqueteo con el caos, un momento de ansiedad antes de que se restaure el orden con la reaparicin providencial del estribillo, que galopa raudo hacia la colina como en los westerns la proverbial caballera.

Los artistas queridos y venerados poseen estilos y movimientos que llevan su firma. De nuevo, la repeticin.

Pregunta: en qu se basa este deseo del pblico de que la banda o el artista repitan lo mismo una y otra vez, como mquinas sin cerebro? Respuesta: en el deseo de ser una mquina sin cerebro.

Antes de que las mquinas tomasen el control, la gente trabajaba y el trabajo manual ocupaba buena parte de su tiempo, durante el cual aprovechaba para ordenar sus pensamientos. El trabajo era repetitivo y, por lo tanto, meditativo. Las personas eran como mquinas. Entrenaban sus miembros para trabajar en el campo, lavar la ropa, tejer cestas, cocinar alimentos y hornear la arcilla. Sin embargo, eran mquinas imperfectas: se distraan y socializaban entre s o dorman la siesta en el trabajo. Nadie saba hacerlo de otra manera, as que todo estuvo bien hasta que llegaron las mquinas con la Revolucin industrial.

Al principio, fueron recibidas como un avance novedoso y necio. Eran torpes, ineficientes, sin cerebro, y con frecuencia se averiaban. La gente se rea de ellas. Pero a medida que fue pasando el tiempo mejoraron hasta volverse eficaces, incluso desde el punto de vista revolucionario. Podan hacer el trabajo de ms de una docena de trabajadores. Los patrones decidieron utilizarlas, pero no para facilitar el trabajo del obrero, sino para sustituirlo. Las mquinas empezaron a desplazar la mano de obra, a romper la unidad familiar y las formas tradicionales, incluso antiguas, de la vida. El conocimiento heredado y transmitido a lo largo generaciones pas pronto a ser obsoleto. Las granjas fueron abandonadas y las ciudades se llenaron de paletos que bascaban trabajo en las fbricas. Las mquinas pisoteaban, prostituan, aplastaban a la gente. La sociedad inici su ocaso. De repente, todas las reglas que se haban ido perfeccionando a lo largo de los siglos cayeron en desuso. El tiempo empez a ser la preocupacin central: incrementos de horas de trabajo, eficiencia, nmeros. Nadie miraba ya las estrellas. Las personas dejaron de vivir con las bestias. La humanidad se vio superada por mquinas. Incluso si la clase dirigente reconoci que haba desatado una fuerza demonaca, estaba ganando demasiado dinero como para preocuparse. Haban creado y puesto a su servicio una nueva e incontrolable supermquina amoral con su propia lgica demente: el capitalismo, un gigante que inaugur una poca nueva e incomprensible, el Gtterdmmerung. El tiempo de las plantas y los animales estaba siendo eclipsado por el del petrleo, las ruedas dentadas y los engranajes.

Los seres humanos vivan cada vez ms segn los dictados de las mquinas y de lo que tena sentido para las mquinas. Creci el resentimiento ante el poder que stas adquiran. John Henry es un mrtir imaginario del folclore yanqui que desafi y venci a la mquina, pero muri en el empeo. En Metropolis, la pelcula de Fritz Lang, un robot hombre-mquina se infiltra y subvierte los movimientos de los trabajadores. El auge de las sesiones espiritistas de comunicacin con muertos que responden moviendo la mesa fue una consecuencia del caos y el miedo que provoc el industrialismo: la gente buscaba refugio en la mstica de los cambios desconcertantes que padeca. Surgieron movimientos fascistas que alababan los valores perdidos del mundo arcano y rural. Libros de ciencia-ficcin como The Time Machine profetizaron la degeneracin de la humanidad industrializada. En fechas recientes maestros del ajedrez se han enfrentado a la supercomputadora Deep Blue. Pero todo ha sido en vano. Hoy la humanidad se ha dado por vencida, derrotada por el ejrcito de androides y discos duros que supervisan cada idea y cada movimiento. Pero durante la transicin, antes de que las mquinas tomasen el mando, hombres y mquinas trabajaron juntos en fbricas y siderurgias.

Y as como las diferentes culturas humanas copian sus hbitos entre s cuando comparten un entorno, el hombre y las mquinas hicieron lo mismo.

De las mquinas, sus nuevas compaeras de trabajo, los seres humanos aprendieron la seduccin de la repeticin existencial, la comodidad de resolver acciones con la ayuda de las mquinas sin necesidad de explicar el proceso. Frente a stas, la gente senta vergenza de su anterior inclinacin por ideas tales como resolucin, discurso, argumento y moralidad. Los occidentales, hasta entonces partidarios de la sucesin ordenada y lineal de las cosas, volvieron los ojos hacia las filosofas cclicas de los hindes, los mayas, los egipcios y los nrdicos. Nietzsche disert sobre el eterno retorno de lo mismo. La humanidad jur que no volvera nunca a pintar una imagen de una cosa ni a escribir una obra teatral con moraleja o posicionamiento. La verdad es que ya no tiene sentido.

Una vez que las mquinas tomaron el control, los seres humanos perdieron la iniciativa. Ya no son necesarios para hacer la colada, trillar el trigo o matar sellos, estn atrapados en la opresiva paradoja del tiempo libre. No es nada extrao que muchos de ellos hayan abandonado aficiones antiguas como la pintura, la poesa y la escritura para centrarse en la creacin de algo tan estpido, complaciente y repetitivo como sus amos. Primero fue el modernismo, luego la abstraccin, el collage, el avant-noise y el existencialismo. Todos aquellos experimentos terminaron por desaparecer con el descubrimiento de la forma ms descentralizada de expresin que ha existido jams: la Banda.

A diferencia de la escritura, que por lo general requiere una trama narrativa con su conclusin, o de la pintura, que era esttica, los humanos decidieron imitar a sus amos y conformarse con slo hacer. Para la banda, el xito consista simplemente en la repeticin completa de la misma cosa, una y otra vez. No haba ninguna conclusin como las de la obra teatral y no exista ningn elemento cerebral como los de la poesa. Para la banda bastaba con estar siempre a punto, con las piezas engrasadas y resoplando. Lo nico que se le pide es que funcione como cualquier aparato. La excelencia de una actuacin se mide por cmo se ajusta a lo previsto. Algunas bandas intentaron usar su msica para lanzar opiniones o declaraciones polticas, sobre todo durante la poca del renacimiento del folk (1948-1964), pero este tipo de compromiso y coherencia intelectual, este intento de inyectar humanismo y significado en el sinsentido, fue abandonado por la lgica interna de lo absolutamente absurdo.

Una de las intenciones de toda banda seria fue la creacin de los discos. El disco era una actuacin nica fijada para siempre y diseada para un sinfn de escuchas repetidas. Este tipo de capacidad sin alma para reproducir una y otra vez una accin exacta convirti a la banda en algo hermoso en la era mecanizada. Si la banda era una mquina, los discos de la banda eran sus piezas de recambio, un ejrcito de clones depositados en el almacn en previsin de que llegase el da en que la banda tuviese que ser retirada por la razn que fuera, diseados para hacer su trabajo igual o incluso mejor.

Por eso, cuando una banda-mquina se separa o se rompe, no se la llora por las cosas tangibles que hizo que permanecen para siempre con nosotros a travs de las grabaciones, sino porque no podr producir ms momentos estrechamente parecidos a lo que nos hizo sentir.

Al igual que la mquina, la banda produjo una obra (en forma de canciones, conciertos y grabaciones, estas ltimas fabricadas por mquinas para su uso). Mientras que las mquinas fabricaban productos para los seres humanos como la mquina de coser, el cojn tirapedos o el bastoncillo de algodn, la banda grababa discos o casetes de msica que slo podan llegar a otros seres humanos a travs de otro autmata. Por eso, la banda consista en seres humanos convertidos en mquinas que slo podan comunicarse a travs de otras mquinas.

Es lcito considerar que las bandas de rock n roll son intercambiables con los gadgets, que iniciaron su existencia como simples bestias de carga para los seres humanos y ahora estn saboreando su venganza.

La banda, en cierto sentido, es una rendicin, una concesin a la mquina, una retribucin krmica a los aparatos que nos proporcionaron la prosperidad y la relativa facilidad de nuestra existencia. Como tal, el ser humano que forma parte de una banda debe repetir su ritual nocturno en una penitente repeticin sin fin de lo mismo.

Fuente:
http://www.washingtoncitypaper.com/articles/43510/rock-n-roll-a-manifesto-in-his-new-book-ian/

Fuente de la traduccin: http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=9538


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