Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2013

La insensibilidad moral de la Iglesia catlica

Vicen Navarro
Pblico.es


No existe plena conciencia en Espaa del enorme conservadurismo de las mximas autoridades eclesisticas de la Iglesia Catlica en nuestro pas, resultado de su histrica alianza con las fuerzas ultraconservadoras que han dominado al Estado espaol en los ltimos setenta y cinco aos. Y quisiera aclarar que cuando hablo de la jerarqua espaola, incluyo tambin a la catalana y a la vasca que, an siendo ms sensibles hacia el carcter plurinacional del Estado espaol, continan siendo insensibles hacia el bienestar social de las clases populares, limitando su accin a la labor asistencial de carcter caritativo, la cual, sin desmerecer su valor para sectores muy vulnerables de la poblacin, no afecta al bienestar general de la mayora de la poblacin, seriamente afectada por las polticas pblicas de austeridad del gasto pblico del Estado espaol (tanto el central como las CCAA). Los recortes de gasto pblico social que caracterizan a estas polticas pblicas de austeridad contribuyen en gran medida al deterioro de la calidad de vida de la poblacin. La falta de crtica de la Iglesia Catlica hacia estas polticas pblicas promovidas ahora por los gobiernos conservadores que estn debilitando enormemente las transferencias (como las pensiones) y los servicios pblicos (como sanidad, educacin y servicios sociales del Estado del Bienestar) es sorprendente en una institucin como la Iglesia Catlica- que se presenta como promotora de la moral individual y colectiva de una sociedad. El nfasis en la caridad, en ausencia de una preocupacin por la justicia y la equidad, suena a una incoherencia prxima al escapismo y cercana al oportunismo.

Su aparente preocupacin por los sntomas la pobreza- con deliberado olvido de sus causas la injusticia y explotacin social- es una muestra de una moral oportunista, afn a las estructuras de poder responsables de la pobreza. Hoy el deterioro del bienestar de la poblacin se est generando mediante unas intervenciones pblicas que sistemticamente apoyan a unos sectores y clases sociales a costa de otros. La evidencia de ello es abrumadora.

De ah que, comparando el silencio ensordecedor de las autoridades eclesisticas frente a estas polticas pblicas con la protesta activa y contundente frente a las polticas que facilitan el aborto y permiten la homosexualidad, parezca lgico concluir que la jerarqua eclesistica tiene una gran preocupacin (que alcanza niveles casi de obsesin) por los derechos de los que no han nacido todava (en su lucha, por ejemplo, contra el aborto) y en cambio muestra una desatencin hacia los derechos de los que ya han nacido.

Comparando con la Iglesia Protestante Anglicana

Este ultraconservadurismo se pone en evidencia claramente cuando se compara tambin su comportamiento con el de la Iglesia Protestante Anglicana en Gran Bretaa frente a una situacin semejante a la de Espaa . El Sr. Rajoy de Gran Bretaa se llama Sr. David Cameron, presidente del PP britnico que se llama Partido Conservador. Como en Espaa, el Partido Conservador ha sido histricamente muy cercano a la Iglesia Anglicana hasta el punto de que sola llamrsele el Partido Conservador con Sotana. Pero esta relacin se ha ido debilitando y, aunque es el partido ms prximo a esta Iglesia, el hecho es que ltimamente ha habido bastantes enfrentamientos sobre temas de poltica econmica y social.

As, el gobierno presidido por David Cameron ha estado, como tambin el gobierno Rajoy, debilitando el Servicio Nacional de Salud (National Health Service, NHS) a base de recortes de gasto pblico sanitario, que estn destruyendo el servicio. 25.145 empleados han sido despedidos; se ha reducido el 6% de todas las camas hospitalarias; el tiempo de espera promedio ha alcanzado la mayor cifra conocida; la satisfaccin del usuario con estos servicios ha decado, bajando de un 70% en 2010 a un 60% en 2012; la privatizacin de la sanidad ha sido favorecida por estos recortes, que estn afectando a la calidad de los servicios sanitarios pblicos; 12 hospitales pblicos han sido privatizados; y as un largo etctera, polticas, todas ellas, que estn siendo aplicadas aqu en Espaa por el Partido Popular, el partido ms prximo a la Iglesia Catlica (junto con CiU, cuyo gobierno est llevando a cabo polticas tambin semejantes en Catalunya).

Pues bien, en Gran Bretaa las autoridades mximas de la Iglesia Anglicana han denunciado pblica y extensamente estas polticas. Un ejemplo es el simposio convocado por el Arzobispo de York para analizar los valores morales que guiaban el desarrollo de estas polticas. El documento preparado por el Arzobispo John Sentamu (Health and Well-Being, and the NHS) debera ser lectura obligatoria para todas las autoridades de la jerarqua catlica espaola, para todos los creyentes catlicos y para todos los votantes del PP (y de CiU). Sera deseable que algn catlico progresista lo tradujera. El documento incluye comentarios como los siguientes:

Deberamos favorecer aquellas polticas que alientan el sentido de hermandad de los que viven en nuestro pas. () Estas polticas de recortes van en contra de estos valores () afectan a la dignidad de las personas.() No podemos apoyar polticas que separan, no unen, a personas, y muy en especial en momentos de gran vulnerabilidad, como en la enfermedad.() La compasin necesita ir asociada con el sentido de dignidad, derechos y equidad.() La moral nos exige construir una sociedad bajo estos principios.() Es nuestra obligacin defender los principios de Bevan (el Ministro de Salud del gobierno laborista britnico que estableci el NHS) que dan el derecho a cada ciudadano de tener acceso a los servicios sanitarios.() No podemos apoyar o estar callados frente a una situacin como la actual en la que este derecho est siendo afectado en la prctica por las polticas de recortes. () No podemos aceptar por razones morales que la atencin sanitaria dependa de la capacidad de pago del paciente. () El NHS debera estar financiado progresivamente, de manera que contribuyan con impuestos ms acentuados los que ms tienen. () Debemos apoyar a un sistema pblico en el que tanto los pacientes como los que trabajan en l sean respetados y queridos por el sistema. Un hospital no puede ser un supermercado. () Necesitamos expresar nuestro profundo desacuerdo con aquellos polticos que no respetan la justicia social que gua la financiacin y provisin de servicios del NHS, de manera que los recursos se financien segn el nivel de renta e ingresos de la ciudadana, y que se distribuyan segn la necesidad de los pacientes. Necesitamos hablar claro a favor de la equidad.

Nada semejante a este documento ha sido firmado por ningn obispo espaol, en respuesta a la crisis actual. Aqu toda crtica de la Iglesia al gobierno ha sido sobre temas relacionados con el sexo (aborto, homosexualidad) y sobre los ingresos a la Iglesia por parte del Estado, y nada, repito, nada, sobre justicia social. Y es ah donde sera deseable que hubiera un movimiento en las bases de la Iglesia Catlica espaola (incluyendo la catalana y la vasca) para exigir un cambio en sus dirigentes. Es de una enorme importancia para que la situacin actual pueda cambiar. As pas en Gran Bretaa y as podra (y debera) ocurrir en nuestro pas.

Vicen Navarro. Catedrtico de Ciencias Polticas y Polticas Pblicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter