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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-05-2013

Entrevista a Pascual Serrano sobre su libro "La comunicacin jibarizada"
Creo que si convencemos a la ciudadana que debe apoyar otra informacin, podremos ofrecer proyectos muy valiosos, autogestionados y viables laboralmente

Salvador Lpez Arnal
Mundo Obrero


Periodista especializado en poltica internacional y en el anlisis de los medios de comunicacin (e intoxicacin cultural e ideolgica), asesor editorial de Telesur durante 2006 y 2007, colaborador de numerosas publicaciones espaolas y latinoamericanas (rebelin entre ellas), crtico cultural de gran influencia, filsofo-pensador, Pascual Serrano es autor de numerosos libros, prlogos, reseas y artculos. Entre todo este material, casi inabarcable, cabe citar una pequea muestra: Medios violentos. Palabras e imgenes para el odio y la guerra (El Viejo Topo, Barcelona, 2008). Desinformacin. Cmo los medios ocultan el mundo (Pennsula, Junio, 2009), Traficantes de Informacin (Foca, 2010), etc. Su ltimo ensayo, base de nuestra conversacin, ha sido editado por Pennsula.

***

Arrancas La comunicacin jibarizada. Cmo la tecnologa ha cambiado nuestras mentes, Editorial Pennsula, afirmando que para transmitir informaciones complejas, el emisor necesita tiempo para la exposicin y el receptor de esa informacin concentracin exclusiva. Qu espacio le queda al pensamiento crtico cuando se enfrenta a un pblico/audiencia modelado por el lenguaje audiovisual y por los 140 caracteres de tweeter?

Evidentemente le queda cada vez menos con los nuevos formatos y tecnologas, pero sigue existiendo margen para la iniciativa. Uno puede enviar un tuit diciendo Qu pena, est hoy nublado o puede incluir un vnculo a un buen reportaje sobre la corrupcin del Partido Popular.

Podra incurrir en el elitismo el periodismo/comunicacin reflexivo y crtico que propones? Puede pecar de excesivamente denso y complejo hasta el punto de ubicarse en crculos cerrados donde rija un lema como el de la Academia platnica: Reservado el derecho de admisin: slo para los especialistas?

Es que hemos pasado del elitismo al caos. Y eso lo hemos confundido con democratizacin de los medios y acceso libre. El elitismo mantiene el mensaje de los poderosos, pero en el caos tampoco se logra avanzar.

Consideras que caben puntos intermedios? Un periodismo crtico y reflexivo, pero tambin directo y fcil de entender por el lector/audiencia

Sin duda, y si no, deberamos inventarlo. Ese ha sido el reto histrico del buen periodismo, ayudar a que los ciudadanos comprendan el mundo. Y con esa compresin se incluye, el rigor, la calidad y la comprensin.

Apuntas en tu libro el problema de la sobresaturacin informativa. Pero, cmo escapar a ella en un mundo crecientemente complejo y fragmentado en mltiples campos de conocimiento? (rescates financieros, crisis ecolgica, desahucios (viva la PAH!), inmigracin, Amrica Latina)?

Por un lado es verdad que la complejidad de la ciudadana actual requiere ms capacitacin que nunca. Es difcil conocer sobre todas las temticas que, en democracia, debera manejar el ciudadano informado. Ms todava cuando el periodismo est siendo utilizado como vehculo de todo tipo de intereses y no por propio valor de informar. Como resultado el individuo opta por lo sencillo y superficial, y termina perdiendo todava ms el tiempo y comprobando que sigue sin conocer la realidad. Creo que la opcin es aprender a seleccionar y jerarquizar las fuentes de informacin y conocimiento, precisamente en lo que han fallado los medios de comunicacin. De modo que eso lo debe hacer el ciudadano, seleccionar los medios de confianza, los especialistas, los movimientos sociales, los lderes, etc... Tener a todos ellos como referencias para la bsqueda de informacin y conocimiento.

La oferta informativa en la Red es prcticamente infinita. Pero tambin es cierto que el internauta (igual que el lector de prensa) selecciona uno o varios medios, los que sigue peridicamente (incluso sigue en la red los medios tradicionales), o que en las redes sociales tambin se difunden artculos largos y reflexivos. Podran estos argumentos relativizar la influencia de Internet en nuestros hbitos lectores?

En primer lugar no tengo claro que en la red estemos leyendo textos complejos de diez pginas. S, es verdad que estn, pero no es fcil que eso se lea en una pantalla de ordenador, o la gente los imprima y se sienta en el sof a leerlos o mientras viaja en el metro. Por otro lado, los estudios demuestran que el 80% de los contenidos que circulan por las redes remiten a los grandes medios, es decir, siguen dominando.

El 80% dices?

Segn datos del Instituto Nielsen NetRatings publicados por Le Monde y citados por Ignacio Ramonet, de entre los doscientos sitios web de informacin online ms visitados de Estados Unidos, los medios tradicionales representan un 67% del trfico y el 80% de los enlaces que encontramos en las webs informativas, los blogs o las redes sociales norteamericanos remiten a medios de comunicacin tradicionales.

Se sostiene en ocasiones que Internet y las nuevas tecnologas se expansionan en detrimento de la capacidad de razonamiento, al proponer lenguajes simples y con predominio de la imagen. Pero podra interpretarse que la Red incorpora frmulas tradicionales slo que con formatos nuevos. Me refiero a que la prensa del XIX tambin difunda folletines y se recreaba con los grandes crmenes. Apurando un poco y sin comparar desde luego nudo por nudo, tambin la propaganda obrera (en el buen sentido de la expresin que lo tiene sin duda) siempre o en numerosas ocasiones- se ha basado en imgenes y en consignas concentradas. El periodismo sensacionalista, en el que no incluyo por supuesto a la prensa obrera, es algo muy antiguo

Es verdad eso que dices. La tendencia a la simplificacin forma parte del instinto perezoso de las personas. El problema es cuando los formatos y soportes parece que tienden a ser incompatibles con la profundidad y no dejan lugar ni tiempo para ella.

En tu anterior libro, Contra la neutralidad, planteas ejemplos de periodistas comprometidos, que inyectan pasin en sus textos. No habra aqu inculcacin ideolgica? Es compatible lo anterior con el rigor de las informaciones y con una informacin que apele al raciocinio del lector?

Por supuesto. Ese libro tenan como objetivo desautorizar a los dos polos opuestos. Quienes, dejados llevar por la militancia y el panfleto, abandonan el verdadero periodismo. Y a quienes, creyndose el mito de la imparcialidad, la objetividad y la neutralidad, daban el mismo trato al verdugo y a la vctima. Los cinco periodistas estudiados en Contra la neutralidad muestran que el buen periodismo tena pasin y que la pasin puede generar buen periodismo.

Dedicas un captulo de La comunicacin jibarizada al ritmo trepidante y la inmediatez. Pero, perdona que insista, alguna vez el periodismo ha sido, salvando las tecnologas dominantes en cada periodo histrico, algo diferente? En cualquier pelcula sobre periodistas aparece la obsesin por las primicias y por alcanzar el mito de la informacin en tiempo real.

Es que ya no se trata de primicias. Es que ahora como toda informacin es provisional, un recuento urgente del 5% de los votos en las elecciones de Afganistn, cinco horas despus del cierre de las urnas, es portada. Y cuando se conoce el escrutinio del cien por cien ya a nadie le interesa. Somos como los nios el da de Reyes: slo queremos desempaquetar noticias, no conocerlas en profundidad.

La imagen real es potente. Afirma Pablo Iglesias, presentador de La Tuerka, que la izquierda se maneja muy bien en el campo del anlisis y los diagnsticos de situacin, pero que, en cambio, fracasa estrepitosamente a la hora de pasar a la difusin y llegar a la gente. Y esto es as, seala, porque no asume que las reglas del juego las marca el enemigo y, en consecuencia, no incorpora sus formatos (tertulias, lenguaje muy simple y directo, etc.). Qu opinas de esta observacin?

Estoy de acuerdo. La izquierda necesit dcadas para comprender que si en una publicacin escrita ponamos un margen mayor, un cuerpo de letra mayor y una imagen, resultara ms fcil de leer. Dentro de diez aos entenderemos que si los documentos audiovisuales, incorporan una buen ritmo, una buena iluminacin y ms de una cmara, tambin mejoran. Luego est el problema de que nos dejamos llevar por la opinin y no aportamos informacin.

Has afirmado en algunas ocasiones que el periodismo alternativo que se realiza en Espaa es muy deficiente. Observas con el tiempo alguna mejora? Por qu crees que la militancia de izquierda no considera como suyos los medios alternativos e, incluso, confa y atiende muchas veces mejor a los periodistas de medios convencionales?

Es que los medios alternativos siguen teniendo vocacin de marginales. Todos colaboran en sus ratos libres, no tienen presupuesto ni lo buscan para enviar un corresponsal a un lugar concreto. Son como una ONG para el voluntariado. As no podemos desplazar a los dominantes. Hoy el modelo dominante est en crisis empresarial, tenemos una gran oportunidad. Sinceramente, es ms difcil conseguir que sea rentable y viable el diario El Pas que un medio organizado por una cooperativa de periodistas. Porque el primero debe dar beneficios a sus accionistas de Wall Street, mientras que el segundo, para funcionar y ser viable le basta con dar de comer a una docena de periodistas y algn administrativo. No hay ms que ver las experiencias que estn surgiendo: eldiario.es, La Marea, infolibre, Alternativas Econmicas, Mongolia... Pero, ojo, todas ellas necesitan la colaboracin econmica de los lectores. Hay que explicar que, igual que la sanidad y la educacin no es gratuita, sino que la paga alguien (el Estado, es decir, todos los que pagamos impuestos que no somos todos, cuando es pblica), la informacin alguien la debe pagar.

Por ltimo, no abuso ms de ti, qu futuro profesional aguarda a los periodistas de izquierda que todava quedan?

Los que no pretendan ejercer un periodismo desde el compromiso con la izquierda son los que tienen un problema porque su modelo empresarial es el que les est despidiendo. Los de izquierda nunca estuvimos bien, no estamos ms en crisis que antes. Al contrario, creo, como ya he dicho antes, que si convencemos a la ciudadana que debe apoyar otra informacin, podremos ofrecer proyectos muy valiosos, autogestionados y viables laboralmente.

 

Salvador Lpez Arnal es miembro del Frente Cvico Somos Mayora y del CEMS (Centre dEstudis sobre els Movimients Socials de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona; director Jordi Mir Garcia).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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