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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-05-2013

La doble pedagoga del Imperio
Assata Shakur y Cuba en la lista de terroristas ms buscados

Luis Martn-Cabrera
Rebelin


Me llamo Assata Shakur, nac y me cri en los Estados Unidos. Soy descendiente de africanos secuestrados y trados a las Amricas como esclavos. Pas mi primera infancia en el sur racista y segregado. Ms tarde me mud al norte del pas y me di cuenta de que all los negros eran igualmente vctimas del racismo y la opresin. Crec y me transform en una activista poltica, particip en las luchas estudiantiles, en el movimiento contra la guerra y, sobre todo, en el movimiento de liberacin de los afroamericanos en Estados Unidos. Despus me afili al Partido de las Panteras Negras, una organizacin que fue perseguida por el programa COINTELPRO, un programa creado por el FBI para eliminar toda oposicin a las polticas del gobierno estadounidense, destrozar el Movimiento de Liberacin Negra en los Estados Unidos, desacreditar a los activistas polticos y eliminar a sus potenciales lderes [1]

Estas son las palabras que Assata Shakur escribi en una carta abierta dirigida al Papa Juan Pablo II con motivo de su visita a Cuba en 1998 y a raz de la peticin de extradicin del gobierno de Estados Unidos. En 1979 Shakur haba escapado de la prisin de Clinton en New Jersey para recibir asilo poltico en Cuba en 1984. La semana pasada el FBI y el fiscal general del estado de New Jersey han redoblado su agresin imperialista situando a Assata Shakur en la lista de los 10 terroristas ms buscados y ofreciendo 2 millones de dlares por su captura.

En 1973 Joanne Chesimar --como la llaman el FBI y los negreros que dieron nombre a sus antepasados-- o Assata Shakur --su nombre de guerrera africana-- iba en un coche por la autopista de New Jersey con otros dos activistas del Ejrcito de Liberacin Negro (Black Liberation Army) cuando la polica de trfico les dio el alto. En el encuentro se produjo un tiroteo en el que murieron Werener Foester, uno de los policas, y Zayd Malik Shakur, uno de los activistas. Shakur fue acusada del asesinato del polica a pesar de haber recibido un tiro en la clavcula que la inhabilitaba para disparar y de que no se encontr ningn rastro de plvora o arsnico en sus ropas. El juicio contra Shakur, como ha explicado su abogado Lenox Hinds, se celebr sin respetar ninguna de las garantas procesales: todos los miembros del jurado eran blancos, los medios de comunicacin ya haban hecho una campaa previa de criminalizacin y a pesar de que no haba ninguna evidencia contra la activista afroamericana, Shakur fue condenada simplemente por ir en el coche. Por si todo esto fuera poco, Shakur fue encadenada a una cama de hospital a pesar de la gravedad de sus heridas. Cuando se recuper, fue internada en una celda de castigo durante dos aos en una prisin de alta seguridad para hombres. El da que sali la sentencia Lennox Hinds convoc una rueda de prensa y calific el juicio de linchamiento legal. En respuesta, el Colegio de Abogados de New Jersey y el fiscal general trataron de quitarle su licencia para ejercer la abogaca. La corte suprema acab dndole la razn a Hinds de la misma manera que distintos juicios tuvieron que absolver a Assata Shakur de mltiples cargos fabricados por el FBI de robo armado, asesinato y secuestro.

Qu sentido tiene entonces, cuarenta aos despus, colocar a Assata Shakur en la lista de terroristas ms buscadas? Qu tipo de amenaza representa Shakur para la seguridad de los Estados Unidos? Creo que en esta decisin hay una pedagoga doble del imperio, un mensaje hacia dentro y hacia fuera, una llamada de atencin para paralizar los movimientos de resistencia y emancipacin en Estados Unidos y en Amrica Latina que pone en el punto de mira y en una situacin de extrema vulnerabilidad a la activista afroamericana.

Hacia fuera, en esta decisin hay, en primer lugar, un mensaje para Cuba, pues parte de la estrategia de guerra de baja intensidad y aislamiento consiste en incluir a la isla en la lista de pases terroristas: si Assata Shakur es una de las diez terroristas ms buscadas por el FBI y Cuba se niega a extraditarla es porque Cuba es, en efecto, un Estado terrorista. Pretenden vendernos esta lgica ilgica a pesar de que desde el punto de vista legal la decisin de Cuba es impecable, porque, de volver a Estados Unidos, Shakur podra ser juzgada, como ya sucedi, por sus ideas polticas y por su etnicidad, no por sus supuestos crmenes.

Pero adems esta decisin sucede en un contexto en el que las relaciones entre Cuba y Estados Unidos podran y deberanrelajarse. Recientemente el gobierno Cubano decidi cambiar su poltica migratoria y relajar la salida y el movimiento de sus ciudadanos al extranjero. La pelota est pues en el campo de los Estados Unidos que sigue restringiendo, ahora unilateralmente, los viajes a la isla. La semana pasada adems Joan Lenard, una jueza del distrito de Florida, autoriz a Ren Gonzlez, uno de los cinco agentes cubanos injustamente encarcelados en Estados Unidos por prevenir atentados terroristas contra su pas, a volver a Cuba. Por detrs de la decisin de situar a Assata Shakur en la lista de terroristas ms buscados estn algunos congresistas cubanoamericanos que no estn dispuestos a tolerar ninguna concesin frente a la Revolucin. El bloqueo y las sanciones deben continuar, el castigo no puede ceder ni un milmetro, por cada concesin como la liberacin de Ren Gonzlez una agresin, ante la posibilidad del dilogo otra bala al corazn del pueblo cubano, the carrot and the stick. Ese gran palo del imperialismo norteamericano no slo es para Cuba es tambin para Venezuela, para el gobierno de Nicols Maduro y para cualquier otro gobierno o movimiento social que se atreva a desobedecer a los Estados Unidos. Terrorista no es una palabra ni un concepto, es un cdigo de guerra, un arma arrojadiza que autoriza al imperio para matar y torturar con impunidad all donde los intereses econmicos y polticos de su oligarqua se vean amenazados.

Hacia dentro, la agresin contra Shakur es un intento de criminalizar el activismo poltico en general y las campaas contra la brutalidad policial y el encarcelamiento masivo de afroamericanos y latinos en particular. En los ltimos meses se han intensificado las protestas contra los asesinatos impunes de afroamericanos como Trayvon Martin, scar Grant, Allan Blueford o Kimani Gray. Como muy bien explica Angela Davis, la decisin de redoblar la persecucin contra Assata Shakur 40 aos despus es una vendetta diseada para aterrorizar a los activistas y desincentivar la militancia poltica, puesto que a principios del siglo XXI estamos todava luchando por las mismas cuestiones: violencia policial, sanidad, educacin, encarcelamiento [2]. Adems de estas causas el nuevo linchamiento meditico y legal contra Shakur se produce en un momento en el que las minoras latinas estn luchando por una reforma migratoria que pare la deportacin masiva de inmigrantes indocumentados. Esta reforma no amenaza de ninguna manera la estructura del sistema. De hecho, en su versin ms conservadora, la que defiende el congresista cubanoamericano Marco Rubio, se trata simplemente de un nuevo Programa Bracero a cambio de la militarizacin total de la frontera. Pero an as la criminalizacin de Shakur es un instrumento pedaggico de inestimable valor para las clases dominantes blancas, porque traza lneas rojas que no se pueden transgredir sin ser clasificado inmediatamente como terrorista. En su carta a Juan Pablo II Shakur escribe:

En este momento creo que es importante dejar algo muy claro. He abogado y todava abogo a favor de cambios revolucionarios en la estructura y los principios que gobiernan los Estados Unidos. Defiendo la autodeterminacin de mi pueblo y de todos los pueblos oprimidos dentro de los Estados Unidos. Abogo por el final de la explotacin capitalista, la abolicin de las polticas racistas, la erradicacin del sexismo y la eliminacin de la represin poltica. Si esto es un crimen, soy totalmente culpable

Podemos tener un presidente negro en la Casa Blanca qu cruel ironau otras formas de excepcionalismo afroamericano, lo que de ninguna manera se puede tolerar es que una mujer negra cuestione la estructura misma de poder que sigue situando a las minoras tnicas y a las clases ms desfavorecidas en una posicin de marginalizacin abyecta. Se pueden tolerar ciertos cambios cosmticos contra el sexismo, la misoginia, el racismo, la homofobia y la explotacin capitalista, pero si se cuestiona la armadura del poder, su legitimidad, el espectro del pasado esclavista resucita siniestramente y sita los cuerpos de color en una posicin de peligro, vida desnuda que puede ser extinguida sin repercusiones legales.

Entre los mltiples frentes abiertos por la campaa de criminalizacin contra Shakur destacan los carteles en las autopistas de New Jersey pidiendo su bsqueda y captura. Estos carteles recuerdan las postales y anuncios contra los esclavos cimarrones de las plantaciones del sur: desplegar el cuerpo de la mujer esclava, pedir su captura y su linchamiento, transformar el terror racial en un espectculo para consumo domstico en las autopistas o en las mesas de t mientras la clase media vuelve apaciblemente a sus casas en los suburbios de New Jersey. Esta es la justicia y la democracia que ofrece Estados Unidos: pedir la captura viva o muerta de Assata Shakur, invitar otra vez a los mercenarios de la estirpe de Posada Carriles a ejecutar actos de terror en la Isla. Frente a esta justicia travestida y manchada de sangre, dejemos hablar al espritu libre de Shakur, sus palabras no se pueden detener con cadenas ni grilletes, porque estn animadas por aquella memorable frase del apstol de la independencia cubana, trincheras de ideas valen ms que trincheras de piedra:

Es la tortura justicia? Me tuvieron aislada en una celda ms de dos aos, la mayora del tiempo en prisiones para hombres, es esto justicia? Amenazaron a mis abogados con la prisin y los encarcelaron, es esto justicia? Me juzg un jurado enteramente blanco que ni siquiera disimul ser imparcial y me sentenciaron a vivir en la crcel durante ms de 33 aos, es esto justicia? Djenme enfatizar que no es justicia para m lo que estoy pidiendo. Es justicia para mi gente lo que est en juego. Cuando se le haga justicia a mi pueblo, estoy segura de que se me har a m tambin

N.B. Esta crnica hubiera sido imposible sin la ayuda inestimable, el dilogo y la alegra militante de Dennis Childs, Fatima El-Tayeb, Rosi Escamilla, Anthony Kim y Niall Twohig.

[1] http://www.democracynow.org/2013/5/3/assata_shakur_in_her_own_words

todas las citas de Assata Shakur estn traducidas de esta carta.

[2] http://www.democracynow.org/2013/5/3/angela_davis_and_assata_shakurs_lawyer

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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