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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-05-2013

Piden la detencion del director del diario "La Nueva Provincia" por su complicidad con la ultima dictadura
Un engranaje ms dentro del plan criminal

Diego Martnez
Pgina 12


La unidad fiscal que investiga delitos de lesa humanidad en Baha Blanca pidi la detencin de Vicente Massot, director del diario La Nueva Provincia, por su participacin en el plan criminal implementado por la ltima dictadura. La responsabilidad de los directivos del diario ya haba sido sealada por el Tribunal Oral que condujo en 2012 el primer juicio a represores locales. No estamos hablando de periodismo ni de simpata por una posicin poltica, sino de la concrecin de una etapa del plan criminal, especficamente diseada, que La Nueva Provincia ejecut a la perfeccin, sin fisuras y con un compromiso mayor incluso que muchos de los condenados, destacaron los fiscales Jos Nebbia y Miguel Palazzani. El pedido de detencin alcanza a Mario Gabrielli, entonces jefe de redaccin del diario bahiense. La decisin sobre el futuro de Massot y Gabrielli est ahora en manos del juez federal Santiago Martnez.

Los jueces Jorge Ferro, Martn Bava y Jos Triputti marcaron en su sentencia la campaa de desinformacin y propaganda negra de LNP, no slo para imponer la versin de los victimarios, sino para crear un estado tal de anomia legal en la sociedad, que permiti el ejercicio brutal de violencia irracional desde el Estado. El tribunal enfatiz el rol de los Massot en la induccin de culpa sobre la propia vctima, familiares y amigos, la persuasin al silencio de toda la poblacin y la incitacin a considerar a los opositores como inadaptados sociales, que conduce a la deshumanizacin del grupo humano. Recordaron que el propio Adel Vilas, cara visible de la dictadura en Baha, aludi a LNP como un valioso auxiliar de la conduccin militar. La actuacin de los directivos de LNP, por protagonismo, fluidos contactos, confianza, trato directo o prima facie complicidad, con las autoridades del 5 Cuerpo, no se halla alejada de toda la ilegalidad que exista en la poca, escribieron.

Para los fiscales, LNP tuvo una participacin criminal concreta y especfica que se disfraz bajo el ropaje de la actividad periodstica. El compromiso con el genocidio se materializ en el ejercicio de funciones de accin psicolgicas, explicaron. El detalle incluye fusilamientos presentados como enfrentamientos, elogios a la eficacia militar, datos sobre militancias extremistas, todo ilustrado con fotos robadas por los militares. A ese nivel de complicidad, compromiso y acuerdo llegaba el diario del sur argentino con la dictadura. Un nivel que lo ubica en el plano de la coautora funcional, desplegando un rol especfico y perfectamente delineado en los reglamentos de operaciones psicolgicas y de inteligencia, apuntaron Nebbia y Palazzani.

El documento de 137 fojas incluye hallazgos notables. Estamos ganando la batalla en el campo militar y perdindola en el cultural, editorializ LNP en abril de 1978. La primera persona del plural es reflejo fiel de su pertenencia al plan de las Fuerzas Armadas, cumpliendo su rol de propaganda y a la vez de alerta para que la guerra siguiera en el campo cultural, advierten. En una de tantas notas para denostar a Jacobo Timerman como responsable ideolgico de la subversin, los Massot destacaron su rechazo por los plumferos comunistas de La Opinin y confesaron: No es ste el lugar para dar sus nombres, cosa que hemos hecho en lugar y momentos adecuados; nombres de argentinos algunos y de excrecencias extranjeras otros.

Diana Julio de Massot, directora hasta su muerte, fue la cabecilla del grupo, recordaron. El rol de Vicente Massot era mltiple. Desde 1974, cuando se modific el contrato social de la empresa, fue socio, lase dueo. Segn un acta de septiembre de 1975, la direccin decidi que todo trato con el personal se canalizar por intermedio del seor Vicente Massot. Fue en esos meses cuando el conflicto con los grficos lleg a su pico y cuando la direccin denunci la labor disociadora de los delegados Enrique Heinrich y Miguel Angel Loyola, que meses despus seran fusilados. El 24 de marzo de 1976, Massot se pase por la rotativa con su mam, bandera en mano, para provocar a los grficos. En marzo de 1977 represent a la empresa en una reunin de la Sociedad Interamericana de Prensa, donde destac que al enfrentar el pas la escalda del marxismo internacional era lgico que se tomaran decisiones lesivas respecto de determinadas libertades. En 1979, ante declaraciones de Juan Pablo II sobre la violencia en la Argentina, editorializ en su radio (LU2) que el Papa se dej influir por madres cuyo dolor ser muy entendible, pero que no es justificable, o bien por determinadas camarillas en el Vaticano que apoyan todo tipo de reivindicaciones marxistas o subversivas. Es inconcebible, se ofusc. En 1980, como asistente de direccin, visit con su mam a Albano Harguindeguy, ministro del Interior de la dictadura.

Los fiscales citaron dos antecedentes de directivos de peridicos condenados por su rol en genocidios. El Tribunal de Nuremberg conden al dueo de Der Sturmer por su labor de propaganda del rgimen genocida. Entendi que era posible que no estuviese directamente implicado en la comisin fsica de los asesinatos de los judos, pero que haba alentado y conoca tales actos. Los dueos de LNP conocan la metodologa que se estaba empleando, al punto de exigir que se modificara y se comenzara a fusilar masivamente, recordaron. Igual que Vilas, el criminal de guerra Himmler dijo que Der Sturmer ha contribuido enormemente a descubrir al enemigo de la humanidad. El Tribunal Penal Internacional para Ruanda conden al dueo del peridico Kangura por instigacin directa y pblica a cometer genocidio. Desde el diario se promova el odio y se haca un llamado al exterminio y se manipulaba la conciencia de los lectores instigndolos al odio, fundament. A partir de un anlisis de derecho internacional y jurisprudencia sobre libertad de expresin, el tribunal concluy que la incitacin a la violencia, las amenazas, los libelos o los falsos anuncios no pueden considerarse amparados por la libertad de expresin, ya que en el derecho internacional este principio no es incompatible con la prohibicin de la discriminacin y de los discursos del odio.

Fuente original: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-219785-2013-05-11.html



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