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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-05-2013

La gotera en la claraboya frenteamplista: el segundo veto al aborto en Uruguay

Emilio Cafassi
Editorial La Repblica


La breve metfora es como mnimo novedosa y polismica. Una claraboya es una ventana elevada que permite la iluminacin o ventilacin natural de un ambiente, un auxilio arquitectnico feliz y comunicativo con el mundo exterior. La formul el ex Presidente uruguayo Tabar Vzquez en la presentacin del libro Veto al aborto: estudios interdisciplinarios sobre las 15 tesis del Presidente Tabar Vzquez que compila el mismo nmero de autores. All sostuvo que mi posicin no es neutral, pero tampoco es un acto de campaa publicitaria sobre la ley 18.987 (de interrupcin voluntaria del embarazo) ni es una pedrada sobre la claraboya de la fuerza poltica a la cual pertenezco. La alusin a la pedrada difcilmente logre eludir su reminiscencia bblica -particularmente al traerse en un acto convocado por el Opus Dei (OD)-, la de aquella escena en la que los maestros de la Ley y los fariseos le llevaron a Jess una mujer adultera (presumiblemente Magdalena) y le dijeron: maestro, han sorprendido a esta mujer en pleno adulterio. La Ley de Moiss ordena que mujeres como sta deben morir apedreadas (como actualmente practican an muchos islmicos femicidas). Ms difundida an fue la respuesta de Jess y la actitud posterior de los acusadores: el que est libre de pecado, que arroje la primera piedra (Juan 8,7). Para buena parte de los catlicos, la tensin entre la condena y el perdn ante el goce sexual se zanja en nuestros das con la asuncin de la culpa y la aceptacin resignada del destino natural femenino en la asuncin del rol materno, como desagravio al pecado de la lujuria.

Negando todo carcter poltico del acto, el presentador enfatiz que quien pretenda usar mis dichos y las dems intervenciones y esta actividad en su conjunto con fines polticos, partidarios, y electorales, no solo se equivoca, sino que adems falta el respeto a la institucin convocante, a todos los aqu presentes, a la ciudadana uruguaya, y a s mismo. Preferir correr el riesgo de la equivocacin frente al amparo de la cobarda silente, la distraccin anecdtica o el oportunismo electoralero, fundado en la mera encuestologa y el continuismo elevado a fin. Riesgo que no rie jams con el respeto al disertante, a su pblico, ni mucho menos an, a la ciudadana. Analizar, interpretar, acordar o disentir no deroga el respeto hacia nadie, cualquiera sea su investidura o ideologa. Por el contrario, humaniza y fraterniza en el intento de ejercer la razn con sus complejidades, bifurcaciones, matices e incertezas.

Tampoco soy neutral en lo que a este tema respecta, sino que me sito en las antpodas de los impulsores del segundo veto a la ley de aborto. La campaa est instalada y la presentacin referida no puede ser sino un momento ms de ella. Deber el lector tener presente que la Corte Electoral fij para el prximo 23 de junio, es decir dentro de poco ms de un mes, la primera consulta voluntaria para ratificar la convocatoria a un posterior referndum derogatorio sobre la ley que despenaliz, an con restricciones, el aborto. Por tanto habr elecciones voluntarias y consecuente campaa instalada para que, en el caso nada improbable de que se presenten 650.000 ciudadanos, se convoque a un referndum obligatorio que decidir sobre el particular entre opciones del pasado y del presente. O en otros trminos, entre el aborto seguro y gratuito y el oneroso, inseguro y clandestino con su consecuente negocio. Presentarlo as, sintticamente, tampoco es neutral. La confrontacin intelectual, tica y poltica est instalada.

El acto de presentacin del libro es parte de la campaa por la derogacin de la ley por dos razones esenciales. La primera es que todo acto pblico tiene un carcter objetivable, an en su naturaleza polemizable, totalmente independientemente de las intenciones de sus participantes. Poco elucida lo que un sujeto, un colectivo o una institucin diga respecto a lo que hace pblicamente, sino lo que efectivamente realiza. La segunda es que explcitamente la intencin de los autores y de la institucin editora, la Universidad de Montevideo (UM, perteneciente al OD), es indudablemente derogar la ley porque tienen una concepcin antiabortista. Y nada ms legtimo que luche por sus convicciones. No lo es tanto, la pretensin de encubrirlas en una supuesta apoliticidad. An si el OD, aprovechando su cercana a Dios, hubiera podido solicitar el milagro de transgredir las leyes fsicas newtonianas desviando la trayectoria de la piedra hacia la claraboya, lo hubiera hecho dadas sus legtimas concepciones. La piedra impact y la claraboya est hecha aicos con las previsibles consecuencias potenciales ante inclemencias. Y no es la primera vez que hay que llamar de apuro al vidriero, ni la mano que la arroja puede esconderse debido al carcter pblico de los actos discursivos y las acciones polticas. Tampoco podra atribuirse a un accidente debido a un error de puntera por las habituales imprecisiones de una improvisacin porque la ponencia fue leda. La trayectoria fue concebida de antemano.

La ley fue votada slo por legisladores frenteamplistas y un diputado del Partido Independiente (indispensable en la sumatoria de legisladores para su aprobacin) que aprovech su coyuntural posicin monoplica de fuerza para modificar el texto original ejerciendo una potestad de algo as como la de vetador parcial o solvente, que los escasos votos con los que accedi al parlamento no le otorgaban. Si bien la temtica atraviesa horizontalmente a partidos e ideologas varias, a movimientos sociales y pertenencia de gnero, buena parte de la confrontacin poltico-partidaria estructural del Uruguay actual se refleja en este debate e iniciativa poltica derogatoria. Si bien el ex Presidente no es nico responsable del imaginario al que se lo asocia y a la proyeccin de su figura como lder poltico de la coalicin progresista gobernante, no puede por ello desconocer las incomodidades y tensiones con las que aherroja a su propia fuerza.

No se trata slo de la metfora utilizada. Tanto en la pieza oratoria (puede descargarse el audio de la pgina de la UM) cuanto en el acto mismo, encuentro recurrentes contradicciones entre lo afirmado y la realidad, como cuando sostiene su aspiracin de que el libro permita superar un "debate falso e innecesariamente polarizado", entre los que estn a favor y en contra del aborto. Se celebra su aspiracin antimaniquea, pero el libro slo parece contener contribuciones de condena de la prctica abortiva. He usado la palabra parece por mi ignorancia sobre el contenido, ya que el libro no ha llegado a las costas argentinas y por tanto no he podido leerlo, como tampoco pareciera tener mayor disponibilidad en Uruguay. No figura en el catlogo de la librera on line uylibros.com, ni en otras internacionales como amazon. Tampoco lo han conseguido algunos amigos uruguayos en libreras. S puede leerse en la biblioteca de la UM, donde hay slo 1 ejemplar disponible en la sede Carrasco y 3 en la sede central. Pero he hecho un relevamiento de cada uno de los 15 autores como para inferir esta conclusin provisional. An si quedaran dudas sobre la naturaleza poltica del acto, guarda relacin alguna la repercusin de la presentacin con la escasa distribucin e impacto que el libro viene teniendo al punto de ser prcticamente inhallable o requerir de arqueologa bibliogrfica?

Entre otras inversiones de la realidad, el libro pretende presentarse como acadmico. Lamentablemente, las reglas del mundo acadmico son muy estrictas, plagadas de jerarquas, certificaciones y procedimientos formales. Muchas ms de las que quisiera y con las cuales tengo una relacin de cierta incomodidad. Pero son las vigentes en todo el mundo cientfico. Un libro acadmico debe estar avalado por referatos, cuyos procedimientos y normas estn instituidos y normativizados previamente y es recomendable adems que la institucin editora cuente con prestigio. Precisamente la Universidad de Montevideo (UM), viene de pasar hace menos de un ao por el mayor papeln que haya visto nunca en la vida universitaria al punto de tener que retrotraer la designacin de su rectora, luego de que revelara criterios de seleccin homofbicos de su cuerpo profesoral sobre los que no creo que se hayan sacado las debidas conclusiones y tomado las medidas pertinentes para su rectificacin. Como sugiere la periodista Rosario Tourio en la ltima edicin del semanario Brecha, se trata de un texto de opinin. Esto no lo desmerece en absoluto. Suelo disfrutar mucho ms de la lectura de trabajos ensaysticos y de opinin o de los anlisis de la prensa aguda que de la produccin acadmica. La distincin entre un libro acadmico y otro de opinin no la establecen los autores o los presentadores sino la procedencia y fundamentalmente la mecnica y fundamentos del ejercicio editorial.

El episodio de la presentacin y la actual encrucijada plantean problemas de ndole ms amplia y generalizada que los de una relevante- ley sanitaria. El espacio obligar a dejarlos para una prxima oportunidad. He sealado en varios artculos previos que algunos acontecimientos polticos (por ejemplo aquel episodio vergonzoso de la UM) abren interrogantes e irresoluciones que trascienden su carcter puntual y sus disparadores. En su casi totalidad repercutirn sobre el FA, cuyos rasgos genticos hasta el momento inimitados internacionalmente estn determinados por la organicidad de sus estructuras y su relacin con los movimientos sociales y la sociedad civil, por su priorizacin de los programas por sobre sus ejecutantes, por el nfasis de la institucionalidad por sobre las personalidades y sus narcisismos, por la relativa proximidad entre dirigentes y dirigidos.

Pero un organismo vivo no son slo sus genes sino tambin su desarrollo, que siempre puede contener deformaciones, sobre todo si no se las diagnostica a tiempo y se las trata.

Y si no se repara la claraboya con un buen blindex.

Emilio Cafassi. Profesor titular e investigador de la Universidad de Buenos Aires, escritor, ex decano.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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