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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-05-2013

Argentina: Rompa el vidrio en caso de emergencia

Andrs Figueroa Cornejo
Rebelin


1. El Estado argentino es de contenido burgus, no popular, y columna de la promocin y garanta de las relaciones sociales capitalistas. La actual administracin del Estado tiene como objetivo cardinal mantener la gobernabilidad conforme a los contenidos del Estado, el consenso inestable y la hegemona ideolgica en constante disputa sobre la mayora social que vende su fuerza de trabajo al precio determinado dinmicamente por la lucha de clases y la tasa de ganancia de una minora. La burguesa argentina, al igual que la de la inmensa mayora de Amrica Latina, Asia y frica, es dependiente del imperialismo financiero y corporativo asociado de las clases dominantes de Estados Unidos, parte de la Unin Europea, Israel.

2. La oposicin tradicional al oficialismo que administra el Estado argentino, en trminos estratgicos, es funcional a los mismos intereses de clase. Los matices podran ofrecerse en el campo del volumen de los programas sociales contenciosos y los porcentajes de los presupuestos destacados a los llamados servicios sociales. El Estado que subsidia reas del capital bajo el compromiso del traspaso de una fraccin de ese mismo subsidio a los consumidores finales, tambin es concesionista formalmente, y privatista en los hechos. Ms all de la estatizacin de un porcentaje de la produccin petrolera en territorio argentino. De hecho, la estatizacin por s sola no determina a sus beneficiarios. Ello corresponde a la coyuntura de la lucha de clases. Es el resultado histrico y necesario del combate entre los pocos de arriba y los tantos de abajo

3. Las reyertas palaciegas entre el oficialismo y la oposicin tradicional que constituyen el sistema de partidos polticos predominante en Argentina- son ancdotas, incidentes, fenmenos que no arriesgan de manera estructural el lugar en la divisin internacional del trabajo, el despojo y la deuda en que el imperialismo ha situado al pas histricamente.

El dramatismo con publicidad o la publicidad dramtica que enmarca la puja por acceder a mejores sitios en la administracin del Estado slo es la pirotecnia requerida para que la dictadura del capital aparente ofrecer opciones polticas frente a un electorado clientelar, consumidor, recipiente, mercado, no participativo, muchas veces distrado por las productoras de eventos del poder y sus falsos pugilatos.

Y slo es as, necesariamente as, porque la frmula imperialista para legitimarse ante su propia contraparte sistmica y adversarios subalternos, consiste en intentar completar su hegemona una y otra vez, mediante la imposicin de la democracia representativa, el liberalismo econmico y la denominada lucha contra el terrorismo. El programa de la actual fase del capitalismo tiene por fin reproducirse y perpetuarse sobre sus intereses de clase, conviviendo y resolviendo las contradicciones intercapitalistas secundarias para destruir competencia y aumentar la concentracin y apropiacin del excedente de la produccin del trabajo humano. Las descompensadas relaciones de poder dominantes, la intensificacin de la explotacin del trabajo asalariado, la acumulacin por desposesin, la financiarizacin mundial y el empobrecimiento de la inmensa mayora planetaria son las condiciones de su propio movimiento y recreacin.

Argentina, con sus particularidades, no escapa de los aspectos fundamentales de la dinmica arriba mencionada.

4. Contingentemente, como modelo y ahora proyecto, la administracin K est en su otoo. La crisis econmica mundial se mont sobre crisis anteriores no resueltas. El discurso desarrollista, casi autrquico, industrialista y productor de mercancas terminadas se rompi la cara contra la realidad, las relaciones de fuerzas concretas, la mantencin y profundizacin de las relaciones sociales capitalistas, la ausencia de una voluntad de transformacin radical de Argentina, la consolidacin del agroextractivismo primario exportador y las cargas impositivas sobre la mayora para dibujar un crecimiento que el 2013 terminar a la baja combinado con una inflacin a la suba y superior al 30 % anual.

Pero la actual administracin del Estado no minti en sus propuestas y conductas sustantivas. Exigi un capitalismo de verdad en foros internacionales. Sin embargo, err en la lectura del capitalismo de verdad, porque el imperialismo financiero es la fase hegemnica del capitalismo realmente existente. Hace dcadas termin la acotada fase capitalista desarrollista y de sustitucin de importaciones para pases dependientes. De hecho, ms del 70 % de la fuerza de trabajo argentina se encuentra en el sector servicios, est tercerizada y en algunos casos, hasta esclavizada-, y la mitad, en negro, sperexplotada y sin ninguna relacin contractual ni seguridad social. Los obreros fabriles estn en extincin; la llamada economa mixta es un eslogan nostlgico.

La inflacin no golpeara con tan furioso garrote y empeoramiento general de la vida a las grandes mayoras si los salarios y derechos sociales no se redujeran sistemtica y vertiginosamente. Independientemente de la corrupcin, lumpenizacin ampliada y otras lacras propias de las relaciones sociales capitalistas dependientes.

Asimismo, las polticas monetarias e improvisaciones de la presente administracin nacional, de maneras comprensiblemente desesperadas, buscan compensar una balanza comercial castigada por la baja de exportaciones sojeras y cerealeras durante el primer trimestre de 2013 mediante la emisin de papeles soberanos en forma de deuda con respaldo opaco del Banco Central y de los ahorros previsionales acumulados en la Asociacin Nacional de Seguridad Social. Otras medidas evocan el capitalismo popular del ultraliberalismo impuesto en la dictadura chilena (y que fracasaron estrepitosamente), como la venta individual de acciones de YPF.

La devaluacin del peso devenida del proceso inflacionario y la dolarizacin a cualquier costo para salvar la industria inmobiliaria, importar energa, amortiguar la situacin de riesgo pas que espanta inversiones, y hacer caja para sostener parte de los subsidios a los servicios bsicos hasta las elecciones parlamentarias de 2013, son fenmenos concurrentes.

Con Mauricio Macri, Gabriel Mariotto, Daniel Scioli, Jos De la Sota, Hugo Moyano o el periodista Jorge Lanata en la cabeza del Ejecutivo las cosas no tendran por qu ser diferentes. Ellos tambin representan orgnicamente los mismos intereses de clase que los K.

5. Como totalidad, el capitalismo argentino reproduce las relaciones patriarcales de dominacin, el racismo, el verticalismo en la aplicacin de la toma de cualquier decisin de arriba hacia abajo que slo echa pie atrs, congela o posterga por obra de los conatos de resistencia popular-. No existen plebiscitos, consultas vinculantes, y la publicacin del resultado de las encuestas privadas est penada. La prensa en todos sus formatos refleja la disputa por la administracin del Estado del actual Ejecutivo y de la oposicin tradicional. Por mito, mediacin, propaganda y fetichismo, la mayora de los grupos de inters dominantes en disputa se dicen depositarios del verdadero peronismo.

La lucha de los pueblos indgenas por su territorio e identidad, autodeterminacin y libertad; del ambientalismo consecuente contra los estragos de la megaminera y la sojizacin; del sindicalismo de base y antiburocrtico; de la vivienda; de los migrantes que realizan los peores trabajos; de los jvenes y las mujeres; de la defensa de los mbitos pblicos que quedan, son duramente reprimidos e invisibilizados. En este sentido, el sistema de partidos polticos opera coludidamente, ms all de las declaraciones oportunistas.

6. Debido a la formacin histrica del sindicalismo por arriba, los trabajadores contratados y organizados no logran salir de la pelea economicista, corporativa, peticionista, la negociacin del reajuste, los bonos, el no cobro de impuestos al salario, el mejoramiento de las pensiones. En Argentina, y hasta el momento, las movilizaciones callejeras y piquetes son contra personajes particulares y polticas antipopulares limitadas. Los trabajadores, en general, no luchan an por el poder y la mayora espera un salvador o salvadora que caiga de una cumbre. Es decir, no llegan a convertirse en sujeto histrico, en protagonistas de su propio porvenir. Al respecto, la alienacin multidimensional utilizada por la clase dominante transnacionalizada cuenta con un xito parcial no menor. Asimismo, todas las semanas aparecen fugaces partidos nuevos, que no son ms que terceras banderas de uno u otro bloque dominante y concesionario de la administracin estatal.

7. La unidad de la izquierda no es el problema principal para el triunfo de los de abajo, aunque esa unidad, que no existe, sin duda ayudara a la recomposicin de las fuerzas y el proyecto radicalmente democrtico o francamente revolucionario del pueblo y los trabajadores en Argentina. Hoy es infinitamente ms importante la unidad con sentido de los de abajo. Por ms difcil que resulte la destruccin (deconstruccin dirn otros) de las mediaciones que impiden ligar como una solo momento la igualdad y la libertad.

De hecho, slo la intensidad, voluntad, horizonte y contenidos de la lucha de clases determinarn las claves, el sujeto transformador y forjarn desde su propio seno el nuevo instrumento poltico emancipador y conductor de las grandes mayoras. Ni atajos oportunistas, funcionales e inconducentes, ni voluntarismo pico, pero ineficaz.

La lucha social ms politizada y autoconciente posible, como movimiento contradictorio y real, de acuerdo a sus estadios, composicin, independencia de clase, fuerzas, prctica y evaluacin de la situacin concreta de la totalidad capitalista, fijar las formas de lucha ms convenientes para la realizacin de sus intereses histricos.

Lo anterior supone la preexistencia necesaria de incipientes polos de reagrupacin anticapitalistas cuyo objetivo primordial sea la articulacin poltica de la unidad popular. Es decir, los activos facilitadores orgnicos de la composicin del conjunto de grupos humanos reales que, de slo sufrir el capitalismo, pase a construir la hegemona de su propio sentido comn. El sentido comn de sus intereses; el despliegue compuesto y complejo de su constitucin como sujeto que contiene en su movimiento la superacin del capitalismo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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