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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-05-2013

Costa Rica
Todos bamos a ser desarrollados

Andrs Mora Ramrez
Con Nuestra Amrica


No deja de sorprender que en pases como Costa Rica y Chile los discursos y las aspiraciones de sus dirigencias polticas sigan rastreando El Dorado del desarrollo en medio de recetas y modelos neoliberales fracasados, que en ningn lugar de la Tierra han conducido a la construccin de sociedades ms justas ni realmente democrticas, en el sentido ms amplio y emancipador que se le pueda dar a este concepto.  

Todas bamos a ser reinas,
 / y de verdico reinar; / 
pero ninguna ha sido reina
 / ni en Arauco ni en Copn Gabriela Mistral

La utopa neoliberal, esa que concibe el desarrollo capitalista como la etapa final de la evolucin de las formaciones sociales; al libre comercio y la apropiacin privada de la riqueza pblica como el nico camino posible hacia tal objetivo; y a la sociedad de mercado como el espacio natural para la consolidacin de la cultura del consumo y la despolitizacin de los ciudadanos (sustituidos por el emergente ciudadano consumidor neoliberal), todava goza de buena salud en Amrica Latina para desgracia de los pueblos que padecen tales aventuras modernizadoras.

A pesar de los rotundos fracasos del neoliberalismo en nuestra Amrica, que provocaron enormes fracturas polticas, sociales y culturales en la regin desde finales de los aos 1990 y principios del siglo XXI; a pesar de las crisis que hoy sacuden a los pases del sur de Europa; y a pesar, incluso, de la probada inviabilidad del neoliberalismo no solo en trminos socioeconmicos, sino tambin en el plano civilizatorio, las oligarquas latinoamericanas y los nuevos grupos poltico-empresariales asociados a los negocios globales, se aferran dogmticamente a su ideario.

Ayer fue Carlos Salinas de Gortari, el presidente mexicano que a mediados de los aos noventa auguraba el ingreso triunfal de Mxico al primer mundo, al exclusivo club de los pases desarrollados, a partir de la firma del TLC con Estados Unidos y Canad, y la aceptacin del pas como miembro de la Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmico (OCDE) y de la Alianza Asia-Pacfico (APEC). No hace falta detallar aqu los nefastos resultados que provoc esta poltica de apertura econmica y de entreguismo del patrimonio nacional, y que, en una perspectiva de largo plazo, explican muchos de los problemas de desigualdad social, pobreza, exclusin y violencia que afectan actualmente a la sociedad mexicana.

Hoy, a la vuelta de casi dos dcadas de aquella fiebre neoliberal del pensamiento nico y el fin de la historia, no deja de sorprender que en pases como Costa Rica y Chile los discursos y las aspiraciones de sus dirigencias polticas sigan rastreando El Dorado del desarrollo en medio de recetas y modelos fracasados, que en ningn lugar de la Tierra han conducido a la construccin de sociedades ms justas ni realmente democrticas, en el sentido ms amplio y emancipador que se le pueda dar a este concepto.

En el pas centroamericano, el gobierno de la presidenta Laura Chinchilla espera conocer a finales de mayo la decisin de la OCDE sobre la solicitud de ingreso de Costa Rica como miembro de ese foro. De paso por San Jos, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en un gesto quizs excesivamente diplomtico, declar que Costa Rica es un candidato excepcional para integrarse a esa organizacin. Estas palabras bastaron para que La Nacin, el diario emblema de la derecha local, pusiera a volar sus delirios primermundistas con un titular de plana completa: OBAMA IMPULSA A COSTA RICA AL CLUB DE LOS PASES RICOS. Pomposa declaracin que ignora, muy a pesar de la fotografa de un sonriente Obama, que Costa Rica es uno de los pases latinoamericanos donde ms ha crecido la desigualdad en el ingreso por hogar en la ltima dcada, segn informes del Banco Mundial.

Mientras tanto, en Chile, el candidato del oficialismo para las prximas elecciones presidenciales, el exministro de economa Pablo Longueira, no demor en anunciar como bandera de campaa la tesis de convertir al pas suramericano en el primero en alcanzar el estatus de desarrollado en Amrica Latina. En tono desafiante, y con una retrica muy semejante a la que se repite sistemticamente en Buenos Aires, Caracas, La Paz o Quito, acus a la candidata del Partido Socialista, Michelle Bachelet, de presentar propuestas de miseria, demagogia y populismo y sostuvo que es una misin histrica de la derecha evitar que Chile corra la suerte de otros pases latinoamericanos () No puede ser que un pas que est a punto de alcanzar el desarrollo se pierda esta oportunidad (mbito.com, 29-04-2013).

Bien vistas las cosas, ese presente de oportunidades que describen los neoliberales, y los futuros a cuya rescate y salvacin convocan a sus huestes, se parece demasiado al pasado de explotacin e injusticias que tantos dolores, sufrimientos, sangre y luchas le ha cobrado a los pueblos latinoamericanos, y que por fin, en el siglo XXI, se ha empezado a superar en algunos de nuestros pases.

Pero nada de esto entienden la tecnocracia neoliberal ni las lites polticas, sean o no sean gobierno (nada hay tan peligroso como los neoliberales desesperados en la oposicin, como bien lo saben en Venezuela): atrapados en sus propias profecas, y en las ceremonias peridicas de autoconvencimiento que realizan sus oficiantes, siguen viviendo, como deca Carlos Monsivis, en un mundo donde el fin de la historia se confunde con el culto a Baal, y en el que identifican la suerte de la minora privilegiada con el nico porvenir concebible, en un orden donde la gloria del capitalismo persistir siglos despus del Juicio Final.

As, alimentan de ejemplos esa vieja vocacin esquizofrnica de la cultura dominante en Amrica Latina, que nos lleva a buscarnos sin remedio ni solucin posible- en el espejo de las experiencias y los modelos ajenos, y a enarbolar como arma de batalla el discurso de la civilizacin lo que ciertas lites y tendencias intelectuales imaginan que son o pretenden ser- frente a la supuesta barbarie que representa aquello que realmente somos: ese pequeo gnero humano, al decir de Bolvar, en el que se acrisolan civilizaciones, culturas, identidades e historias, bajo la tensin permanente de la opresin y la liberacin, y no sobre los espejismos de reinos del desarrollo en donde, parafraseando a la querida Gabriela Mistral, nunca nadie rein, ni en Arauco ni en Copn.

Andrs Mora Ramrez es miembro de AUNA-Costa Rica

Fuente: http://connuestraamerica.blogspot.com/2013/05/todos-ibamos-ser-desarrollados.html 



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