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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-05-2013

Intercambio de cartas entre las FARC y el movimiento indgena del Norte del Cauca
Combatientes de las FARC reciben orden de no dejarse capturar ni desarmar por la guardia indgena

FARC-EP / ACIN-CRIC
Radio Cafe Stereo / Asociacin de Cabildos Indgenas del Norte del Cauca


Farc-EP: Carta abierta a la dirigencia de la ACIN, el CRIC y a los pueblos indgenas

Seores voceros de la Asociacin de cabildos indgenas del Norte del Cauca y el consejo regional indgena del Cauca. El Bloque Occidental Comandante Alfonso Cano de las FARC EP, en relacin con los sucesos del 28 y el 29 de Abril de 2013 en San Francisco Toribio nos permitimos hacer las siguientes precisiones.

1. Las FARC-EP desde su nacimiento ha estado comprometida con las luchas populares, incluida la justa y valerosa lucha indgena por la tierra, encarnada por importantes representantes de su etnia a lo largo de la historia, entre ellos Jos Gonzalo Snchez, Manuel Quintn Lame, Eutiquio Timot, Juan De la Cruz Perafn, lvaro Ulcu Chocu y Avelino Ul, entre otros.

2. Esta poltica est consagrada de la siguiente manera en el punto 6 del programa Agrario del movimiento guerrillero, firmado el 20 de Julio de 1964: se protegern las comunidades indgenas otorgndoles tierras auto suficientes para su desarrollo, devolvindoles las que le han usurpado los latifundistas y modernizando sus sistemas de cultivo [] las comunidades indgenas gozaran de todos los beneficios de la reforma agraria revolucionaria. Al mismo tiempo se estabilizara la organizacin autnoma de las comunidades, respetando sus cabildos, sus formas de vida interna, su cultura, su lengua propia y sus formas de organizacin.

3. Las polticas de las FARC EP en favor del pueblo colombiano guardan coherencia con los principios revolucionarios y con las conclusiones emanadas de nuestras conferencias y plenos del Estado Mayor Central, as como con las disposiciones y orientaciones del Secretariado Nacional. Rechazamos enfticamente la calumniosa, prfida y provocadora sindicacin al Comandante Matas de estar desarrollado un plan sistemtico de exterminio fsico y cultural del movimiento indgena colombiano. Nunca han respondido al capricho y querer de determinados comandantes, como lo sugiere el comunicado de la ACIN y CRIC ledo el 29 de abril de 2013, con ocasin del juicio adelantado contra seis comuneros del resguardo de San Francisco.

4. Nos mantenemos fieles a los principios del respeto a los intereses de las comunidades; a la defensa de los intereses de los pueblos indgenas, amenazados por la cultura mercantilista del capitalismo, por las polticas neoliberales promovidas por el Estado, por las trasnacionales que codician las riquezas de esos territorios; al rechazo al paramilitarismo; y a la confrontacin de la fuerza pblica, que viola los derechos humanos a los comuneros y comuneras, haciendo que organicen las redes de sapos, y sirve de avanzada de las multinacionales que tiene como mira el campo colombiano.

5. Hoy como en todas las pocas, el movimiento popular, y en particular el movimiento indgena es traicionado por algunos de sus dirigentes que dejan de lado el sentir y las aspiraciones de las comunidades humildes, para plegarse al Estado, adquiriendo compromisos con organismos de seguridad y, en ocasiones, con el paramilitarismo. Es el caso del seor Alcibades Ulcu quien, como ha sido de amplio conocimiento pblico, entregaba a los paramilitares dineros destinados a resolver los problemas de salud de las comunidades indgenas mientras estuvo presidiendo la direccin de la empresa de Salud de los pueblos indgenas (AIC). En la actualidad es quien facilita el reclutamiento de jvenes y mayores NASA para vincularlos a la guerra como informantes del ejrcito en los territorios indgenas.

6. Resultados de esta poltica es el juicio adelantados el 29 de Abril en el resguardo de San Francisco en contra de 6 comuneros indgenas y los pronunciamientos verbales y escritos hechos con ocasin del mismo. En el juzgamiento resultaron condenados a 40 aos de crcel 3 comuneros indgenas de manera injusta (sin pruebas y sin garantizarles plenamente el derecho a la defensa). Este veredicto emitido por un grupo minsculo en una asamblea manipulada por la ACIN y la amenaza de detener a milicianos y guerrilleros para entregarlos al INPEC y hacer que purguen largas condenas en las crceles del rgimen, le mereci al seor Feliciano Valencia el reconocimiento y felicitacin publica por parte del comandante de la 3 divisin del ejrcito. Justamente, el ejrcito y los organismos de inteligencia del Estado tienen en la actual dirigencia de la ACIN una eficaz avanzada contrainsurgente.

7. Ante esta situacin y el propsito expreso de los dirigentes de la ACIN de continuar con la requerida poltica de persecucin a los revolucionarios, hemos dado la orden a todos los milicianos y guerrilleros de no dejarse capturar ni desarmar por las guardias indgenas. Hacemos desde ahora responsables de las consecuencias que acarreen los intentos de detencin, juzgamiento y desarme a las dirigencias de la ACIN y el CRIC.

8. Hacemos un llamado a las autoridades indgenas que an les queda sensatez y no se han comprometido con los organismos de seguridad del Estado, a que reflexionen en bien de las comunidades y asuman posiciones consecuentes con sus intereses, dejando de lado el discurso y la actitud belicista y macartista contra sus propios hermanos, y buscando la unidad y el reconocimiento como sujetos de derecho a todos los comuneros NASA, para luchar mancomunadamente contra las injusticias de que han sido vctimas por quienes detentan el poder desde siglos.

9. Reiteramos el respeto a los principios de unidad, territorio, cultura y autonoma; nos solidarizamos con las reivindicaciones de las comunidades indgenas; reafirmamos nuestra voluntad por atender y solucionar de manera dialogada las dificultades que se puedan presentar entre nosotros y la comunidad indgena.

10. El conflicto armado colombiano tiene cobertura nacional, con races en la problemtica social, y por tanto la solucin del mismo debe ser tambin nacional. En consecuencia mientras el conflicto no se resuelva ni se cambien las estructuras econmicas, el rgimen poltico ni las polticas de despojo articuladas al modelo agro industrial y extractivo destinado a la exportacin que tiene el gobierno para el campo colombiano, tampoco los indgenas, como ningn otro sector popular podrn resolver su problemtica de forma estructural.

11. Nuestra presencia no representa una amenaza para los intereses de los pueblos indgenas. La aplicacin de las normas que rigen la actividad de los guerrilleros de la FARC protege a las comunidades indgenas, campesinas y afros. Mantenemos nuestro espritu unitario y nuestra disposicin de lograr acuerdos concertados porque estamos convencidos que es el pueblo el mayor afectado por los enfrentamientos entre organizaciones populares.

12. Nuestra lucha armada es histrica y ha sido sostenida por la vinculacin a nuestra organizacin de campesinos, indgenas, afros y mestizos; toda una amalgama de pueblo con su esfuerzo y sangre ha contribuido al logro de buena parte de las reivindicaciones del movimiento popular. Como forma de lucha asumida por el pueblo colombiano, y en particular por el pueblo NASA, debe ser respetada por quienes tambin se proclaman luchadores populares.

13. Mantenemos nuestra disposicin de dialogar con las autoridades indgenas que tengan legitimidad en sus bases, en un espritu de mutuo respeto, con el objetivo de superar de manera concertada las contradicciones y de llegar a un acuerdo en relacin con la humanizacin de la guerra.

Bloque Occidental Comandante Alfonso Cano

Compaas del Suroccidente Colombiano.

Mayo de 2013

Fuente: http://www.radiocafestereo.nu/index.php?option=com_content&view=article&id=879:carta-abierta-a-la-dirigencia-de-la-acin-el-cric-y-a-los-pueblos-indigenas&catid=46:farc


CARTA DE ACIN - CRIC Y ONIC A TIMOLEN JIMNEZ, COMANDANTE DE LAS FARC

Seor:

TIMOLEN JIMNEZ

Comandante de las FARC
Dems miembros del Secretariado.

Con Nuestro Saludo.

Dolidos y preocupados por las consecuencias que deja la guerra en nuestros territorios pero a la vez con esperanza y expectativas porque en La Habana se negocie la terminacin del conflicto armado, los indgenas del Cauca agrupados en ACIN, CRIC y ONIC, nos dirigimos a usted seor Timolen Jimnez, comandante del Estado Mayor de las FARC para expresarle lo siguiente:

Desde nuestra visin de pueblos milenarios y desde nuestras acciones comunitarias autnomas de manera radical decidimos atravesarnos a la guerra, no obstante de los riesgos que esto significa porque nos cansamos de llorar nuestros muertos, reconociendo tambin el dolor de los dems. Por eso, igual que una gran mayora de colombianos le apostamos a que en Colombia se abra un verdadero proceso de paz que termine en justicia social, libertad, bienestar y dignidad desde la diversidad para el pas. As se demostr en la gigantesca, diversa y multitudinaria movilizacin del 9 de abril pasado en donde participamos los indgenas con conviccin junto a comunidades que llegaron desde diferentes rincones de Colombia. Anhelo este que igual se manifest en el pasado Congreso Nacional de Paz que se realiz en la ciudad de Bogot entre el 19 y el 22 de abril en la sede de la Universidad Nacional. La gente quiere vivir en paz igual que ustedes seor comandante. En ambos espacios, con sus palabras, ustedes presentaron sus saludos, su vocacin de paz y su compromiso con la sociedad por alcanzarla o ayudarla a construir. As lo entendimos nosotros.

Desafortunadamente las conversas para abordar asuntos humanitarios que hemos realizado en diversas ocasiones con ustedes en la regin por all a finales de los 80s, en los 90s y los ltimos realizados alrededor de los actuales dilogos de paz en La Habana, solo terminaron en discursos vacos de parte de ustedes porque una cosa es lo que ustedes pregonan en ciertos escenarios, y otra cosa es la realidad que nos toca sufrir en las comunidades debido al accionar de sus subordinados combatientes. Lo decimos con dignidad y responsabilidad porque sabemos que ningn guerrillero, miliciano o comandante acciona las armas sin consentimiento, orden y directriz previa de los comandantes supremos, o sea ustedes. Mejor dicho seor comandante, todo esto hace parte de un cuidadoso plan de guerra finamente elaborado que no solo busca desestabilizar al gobierno oligrquico de Colombia, sino tambin a los gobiernos autnomos, legtimos y ancestrales de los pueblos indgenas del pas. Es innegable que el modus operandi, las vctimas, los mtodos son los mismos que ustedes utilizan en el Cauca, Nario, Valle del Cauca, el Choc, la Orinoquia, la Sierra Nevada entre otras regiones. Mire no mas seor comandante, tal y como sucedi en la dcada de los 80s, solo en los ltimos tres meses han sido asesinados ocho comuneros entre los que se encuentran cuatro The'walas - Mdicos Tradicionales del pueblo nasa - asesinados por milicianos de la organizacin que usted dirige, situacin que se agrava si le sumamos los constantes sealamientos, el reclutamiento de menores, amenazas a lderes y miembros de la guardia indgena y las reiteradas campaas de estigmatizacin a nuestras organizaciones. Por eso nos toca decir que somos vctimas de toda una poltica sistemtica para exterminar nuestro proceso. Quien haya dado la orden de muerte de nuestros The Walas Mdicos Tradicionales - seor comandante, odia nuestra cultura, y evidentemente no es un revolucionario.

Por eso y al no ver voluntad expresa por mejorar las cosas por parte de las fuerzas guerrilleras que operan en la regin, el da 29 de abril del ao en curso, haciendo uso legtimo en el marco de los Usos y Costumbres, aplicamos remedio a 2 milicianos de su organizacin, responsables del asesinato de nuestro gua espiritual Benancio Taquins del resguardo de Jambal. Reiterndole que as se seguir haciendo en todo hecho donde resulten involucrados miembros de los grupos armados.

Pero como es costumbre en los pueblos indgenas, no obstante de estas dificultades, hoy volvemos a reiterar nuestra vocacin de dilogo para superar precisamente estas dificultades. Por eso las condiciones que exigimos para el dilogo son: que nos dejen de matar, de sealar y de dividir. Que establezcamos como primer punto una agenda de dilogo y un mecanismo previo y satisfactorio de verificacin internacional, a la vez que, por parte de las propias comunidades. Que respeten nuestras autoridades indgenas y comunidad en general, y sobre todo, que respeten nuestro ejercicio de control territorial y que asuman Verdad, Justicia y Reparacin. Si as lo considera usted seor comandante, la invitacin pblica y expresa a usted y a todo el secretariado para conversar, queda abierta para la fecha, la hora y el lugar que se acuerde. Por nuestra parte cuente con toda la disposicin para preparar un posible encuentro. Quedamos atentos y esperamos encontrar eco positivo a nuestra solicitud.

C.c. Mesa de dilogo y negociacin de la Habana

Atentamente,

AUTORIDADES INDGENAS, CONSEJO REGIONAL INDGENA DEL CAUCA - CRIC, ASOCIACIN DE CABILDOS INDGENAS DEL NORTE DEL CAUCA - ACIN CXHAB WALA KIWE, ORGANIZACIN NACIONAL INDGENA DE COLOMBIA - ONIC


Toribo Cauca, abril 29 de 2013.

Fuente: http://www.nasaacin.org/index.php/informativo-nasaacin/3-newsflash/5707-movimiento-indigena-exige-verdad-justica-y-reparacion-integral-a-las-farc


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